INICIO DE AÑO 2017

Saludos a todos los que nos visitan en este nuevo año 2017 y espero que sea de crecimiento en todos los aspectos de nuestras vidas. Sigamos caminando juntos por este sendero que nos toco compartir y hagamos de nuestra existencia algo que al final nos dibuje una sonrisa en nuestro rostro.

En este primer “entrada” del año, les quiero compartir un artículo interesante que me envia un colega, sobre un sindrome “extraño” pero que se presenta en nuestra consulta.

Cualquier duda estoy a sus ordenes como siempre y dejo los creditos al final.

Saludos y que sea un buen año para todos.

DELIRIO DE  EKBOM

INTRODUCCION.

 

El síndrome de Ekbom, también llamado delirio de dermatozoos, dermatozoico, o de infestacion, entre muchos otros, se trata de un cuadro psicotico, consistente en un trastorno del pensamiento en el cual los pacientes se considerana si mismos infectados por parasitos. Pueden describir que estos se encuentran sobre la piel o debajo de esta. Otros sintomas comunmentea asociados, aunque inespecificos, suelen ser el insomnio, la hiporexia, asi como las alteraciones animicas, como son depresiones o cuadros ansioso – depresivos.

 

Fue descrito inicialmente por Thibierge en 1894, denominandolo “Acarofobia”, en 1938, fue el Neurologo sueco Karl Alexander Ekbom quien lo denomino delirio involutivo o de la personalidad en su trabajo “Der praesenile dermatozoenwhan”, por manifestarse en personas mayores.

 

La prevalencia anual de esta entidad se estima en aproximadamente en 80 casos por millon de habitantes, con una incidencia anual de 20 casos por millon. Esto es en informes de paises desarrollados. En paises en vias de desarrollo, como es nuestro caso, no existen informes aun.

 

Actualmente no existe mucha literatura al respecto y en los libros de psiquiatria o de psicopatoloiga se informan como casos anecdóticos, en su mayoria de casos de pacientes femeninos de la tercera edad, por lo general arriba de los 60 años, aunque tambien hay reportes de pacientes femenino de 30 a 40 años con esta patología.

 

 

Es comun observar la negativa a recibir tratamiento psiquiátrico. Frecuentemente son derivados por el servicio de dermatologia o medicina familiar, y en su historial medico indican tratamientos topicos a base de unguentos, cremas, para el prurito o irritacion dermica, asi como tambien el uso y abuso de antihistaminicos, esteroides tanto untados como aplicacion intramuscular o via oral.

 

Para realizar el diagnostico es preciso una historia clinica detallada completa, se realizan estudios rutinarios como son una analitica sanguinea, biometria hematica, examen general de orina, pruebas de funcion hepatica y perfil tiroideo.

 

Dentro de sus diagnosticos diferencial es necesario tener en consideracion a la esquizofrenia, el grupo de las demencias, si existio antecedente de alcoholismo intenso, alguna complicacion renal o hepatica importante

 

Para el tratamiento efectivo es menester que acude a su medico psiquiatra el cual manejara el trastorno de manera integral.

 

CASO CLINICO.

Se presenta el caso clínico de una paciente femenino de 80 años de edad, ella es catolica, casada, dedicada al hogar, de escolaridad basica, originaria y residente de Monterrey, N.L. Dentro de sus antecedentes heredofamiliares, me refiere que sus padres fallecieron, su padre de 90 años “causas naturales”, padecia HTAS, sin tratamiento, madre finada a los 88 años tambien de “causas naturales” se niega la presencia de DM-2, o HTAS. Hermanos 10, 7 hombres, 3 mujeres, de los cuales le sobreviven 6, 5 padecian DM-2, 6 padecian HTAS, ella es la 4ta  en orden descendiente. Hijos 6, de los cuales 3 padecen patologias cardiacas no especificadas. Nietos 6, se desconocen si padecen alguna patologia.

Se interrogaron enfermedades neuropsiquiatricas en la familia; Tio paterno se refiere padecio Parkinson. Demas negados.

 

Dentro de sus antecedentes personales patologicos; ella es diabetica de 6 años de diagnostico y los mismos en tratamiento con metformina 850mg al dia, ultima glicemia en ayunas en 98mg/dl, resultados al dia de 20 / Septiembre / 2016., asi como Hipertension Arterial Sistémica en tratamiento con Enalapril  10mg al dia, T/A actual 130/80.

 

 

Padecimiento actual:

 

La paciente acude a cita en su hospital general en donde la observo acompañada de su esposo, el cual me refiere que la paciente tiene una evolución de un año, aparentemente sin un factor desencadenante, con la presencia de alucinaciones visuales tipo zoormóficas “la paciente refiere que ve viborillas, palomillas, gusanos, que estan sobre su cabeza, en sus manos, cuello, brazos y en todo su cuerpo” sic, refiere alucinaciones táctiles “siento que caminan en mi piel, en mi cabeza, siento mucha comezón” sic. Por lo que comienzan a acudir a diversos medicos, primeramente la paciente y su esposos revisan ropa, cama y el patio de la casa, haciendo limpieza de su casa, lavando ropa, incluso la paciente queria llegar a quemar el colchón de su cama, refiriendo que “sabia que ahi seguramente estaban los animalillos” sic, cosa que no llego a suceder. El esposo la lleva a consultar con medico general, el cual prescribió antihistamínicos vía oral y un ungüento para el picor. Pasaron varias semanas y la paciente continuaba con los sintomas, además se agrega insomnio, y en momentos sintomas ansiosos como son palpitaciones. Acuden al servicio de dermatología a los 7 meses de evolucionado el cuadro, en donde el medico indica cremas, shampoos y lo refiere al psiquiatra para manejo integral.

 

 

Examen mental

Paciente femenino de edades concordantes, integra, bien conformada, de constitución mesomorfica, viste ropas de tipo civil, acordes a edad y epoca, se observa conciente, con conciencia clara, con memoria remota y reciente conservada, orientada globalmente, actitud poco cooperadora, hipocinetica, muestra un contacto visual escaso, su afecto es hipotimico, con una fascies de tristeza, su humor era “ansioso” sic, pensamiento con curso normal en velocidad y forma, de contenido con ideas delirantes de daño, “refiere piensa que va a morir de una infestación en su cuerpo por los insectos” sic, asi como alucinaciones visuales de tipo zoomorfico “veo acaros, veo palomillas y cien pies que caminan por mis manos, mi cabeza, yo hago por rascarlos pero no se van” sic, las funciones cognitivas en calculo, conservado, pensamiento abstracto dismiuido, juicio con fallas graves, nula conciencia de enfermedad “la paciente refiere que quiere que le den una pomada o un unguento para que termine con su comezon” sic.

 

 

Tratamiento actual:

Risperidona 2mg   un comprimido en las noches

Valproato de Magnesio 200mg cada 12hr

 

A la paciente se le citó en una semana.

 

 

Al no existir alguna guia clinica para este sindrome, nos decidimos guiar como cualquier otro trastorno psicotico, partiendo de la teoria de que la via mas involucrada es la dopaminergica. Ante lo cual se inicio el antipsicotico, el hecho de haber agregado un estabilizador del animo, porque empiricamente sabemos que la combinación de un estabilizador con un antipsicotico nos da mejores resultados para aliviar el proceso psicótico.

 

REVISIÓN DE LA LITERATURA.

 

En una revisión de medscape, de enero de 2016, bajo el nombre de Delirio de Parasitación, epidemiologia, denifición y fisiopatología. Nos indica que es comun que el paciente presente sus funciones cognitivas indemnes, la creencia delirante de que el cuerpo esta infestado por algun tipo de insecto, asi como tambien el signo característico denominado “Signo de la caja de cerillos” en el cual el paciente refiere el haber capturado uno de los insectos para poder mostrarlo en la consulta, sin embargo la caja siempre esta vacia, en otras ocasiones el paciente lleva consigo un frasco, un vaso, algun recipiente que tenia a la mano para guardar el insecto.

 

Se desconoce la causa exacta de la fisiopatolgía. Se suponen involucradas la vías dopaminergicas, principalmente, debido a la experiencia empirica con el tratamiento con antipsicóticos. Esta menos claro la participación de algunas otras vías, como la serotoninérgica o noradrenérgica. Existen algunos reportes de pacientes con enfermedades tiroideas, principalmente hipotiroidismo.

 

Se acepta en la mayoría de los casos descritos un componente eminentemente orgánico. En algunos casos clínicos se menciona Hepatitis virales crónicas con complicaciones, se han descrito también síndromes psicóticos primarios, en los que lo predominante es el trastorno del pensamiento con síntomas afectivos – ansiosos secundarios; aquí la idea delirante y las alucinaciones son el proceso principal donde derivan tristeza patológica, o anhedonia pero secundarios a la angustia constante de lo anterior, ya que el hecho de padecer las alucinaciones tipo zoomórficas provoca reacciones de ansiedad, miedos continuos, desesperación, desencadenando una depresión mayor, con todos los signos y síntomas de melancolía, pero de manera subyacente.

 

Otra patología con gran componente orgánico que suele dar sintomatología psicótica es la epilepsia, donde las epilepsias del lóbulo occipital y lobulo temporal. Un articulo reciente de la revista  de neurologia de España, nos menciona que los fenómenos visuales pueden ser síntomas de crisis epilepticas, en este articulo se dio seguimiento un año a pacientes que describían semiología visual como manifestación principal de sus crisis epilépticas.

 

En este articuló incluyeron a 78 pacientes con una edad media de 43,5 años. El 97% de los casos eran epilepsias focales. Entre el 63% de las epilepsias sintomáticas, el 57% eran vasculares. Las crisis visuales eran, en un 81,9%, el aura previa a la crisis, y en un 17,9%, crisis visuales aisladas.  Los síntomas visuales fueron: alucinaciones simples (55,1%), ilusiones (23,1%), alucinaciones complejas (15,4%) y pérdida de visión (6,4%). La localización lobar de las lesiones era occipital (24,4%), temporoparietooccipital (21,8%), temporal (9%), parietal (3,8%) y frontal (1.3).

 

 

Hay que tomar en cuenta para el diagnóstico diferencial que la aparición de estas alucinaciones es en crisis, de presentación en su mayoría simple, o elementales, como lineal, formas geometricas, muy pocas veces complejas con formas de animales por lo general permaneces quietas.

 

Otro punto importante es el grado de egodistonia que mencione el paciente, en las crisis epilépticas

 

*****La egodistonia se refiere a que tanto el paciente la percibe como ageno a su cuerpo o a su percepcion, por lo general en las crisis epilepticas el paciente refiere que las esta viendo, y que no son parte de su campo visual normal o habitual, en el caso de los delirios de infestacion el paciente esta convencido de que ahi estan y los vive con una experiencia intensa de realidad.

 

 

 

 

BIBLIOGRAFIA.

 

1.- Zamora Rodriguez F. J., Benitez Vega C. Et – al. “Un caso de Síndrome de Ekbom”. Revista Psiquiatria Biologica. 2011. Elsevier España.

 

2.- Rodriguez – Cerdeira C., Telmo J., et – al. “El Síndrome de Ekbom: Un trastorno entre la dermatología y la psiquiatría”. Revista Colombiana de Psiquiatría. 2010. No.2.

 

3.- González-Cuevas M, Toledo M, Santamarina E, Sueiras-Gil M, Cambrodí-Masip R, Sarria S, et al. Crisis epilépticas visuales. Semiología e implicaciones clínicas. Rev Neurol 2015.

DR ADRIAN ORTIZ AVILA

MEDICO PSIQUIATRA

UDEM – IMSS

EDITORIALISTA APNE

CERTIFICADO POR EL CONSEJO MEXICANO DE PSIQUIATRIA. A.C.

 

 

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Trastorno Afectivo Estacional o Depresión de Invierno

Este tipo de alteración en el afecto se presenta sobre todo en los meses de otoño e invierno, esta relacionado a menos horas de luz en el día y se piensa que el 6% de la población general la padece, tanto del genero masculino y femenino, así mismo de cualquier grupo de edad , principalmente de los 18 a los 30 años, como muchos otros trastornos del afecto, se confunde con otras enfermedades o simplemente no se diagnostica y no se toma en cuenta y como consecuencia no se trata adecuadamente.

Aquí dejo dos artículos que hablan de los síntomas y manejo de este tipo de patología del afecto para su revisión y recuerde que siempre debe ser diagnosticado por Médicos certificados para ejercer su profesión.

Saludos y Feliz Invierno.

¿Qué es el trastorno afectivo estacional? (TAE)
Durante los meses de otoño e invierno, algunas personas sufren de síntomas de depresión que pueden aparecer en forma gradual o repentina. Estos síntomas a menudo disminuyen cuando llega la primavera y permanecen
desaparecen en el verano. Para algunas personas, éste es un signo de que sufren de TAE.
¿Cuáles son los síntomas del TAE?
Los síntomas del TAE por lo general aparecen durante los meses más fríos del otoño e invierno, cuando hay menor exposición a la luz del sol durante el día. Los síntomas de la depresión pueden ser leves a moderados, pero pueden llegar a ser graves.
Las personas que trabajan muchas horas en oficinas con pocas ventanas pueden experimentar síntomas todo el año, y algunos individuos pueden notar cambios en el estado de ánimo durante largos periodos de días
nublados.
Los síntomas pueden incluir, entre otros:
fatiga
falta de interés en actividades normales
aislamiento social
apetito exagerado con alto contenido calórico o  por alimentos ricos en carbohidratos
aumento de peso
No todas las personas con TAE experimentan todos los síntomas. Por ejemplo, es posible que el nivel de energía sea normal, pero el deseo exagerado de carbohidratos sea intenso. A veces aparece un síntoma que es contrario a la norma, por ejemplo, la pérdida de peso.
En algunos pocos casos, la recaída anual puede presentarse durante el verano en lugar del otoño e invierno, posiblemente como respuesta a las altas temperaturas y a la humedad. Durante este periodo, la depresión tiende
a caracterizarse por insomnio, disminución del apetito, pérdida de peso y agitación o ansiedad.
¿Cómo se desarrolla el TAE?
El TAE está relacionado con un desequilibrio bioquímico en el cerebro causado por los días más cortos y la falta de luz solar en el invierno. Así como la luz del sol afecta las actividades de los animales según la estación,
el TAE puede ser un efecto de este cambio estacional de la luz en los seres humanos. Cuando cambian las estaciones, las personas sufren un cambio en sus relojes biológicos o ritmos diarios causando alteración en la rutina cotidiana.

El TAE también se ha asociado con la melatonina, una hormona relacionada con el sueño. Esta hormona, vinculada con la depresión, se produce en mayor proporción en la oscuridad. Se produce más melatonina cuando los días son más cortos y más oscuros.
Los investigadores han demostrado que la luz brillante influye en la química cerebral, aunque todavía se desconoce los medios exactos que afectan a las personas que lo padecen. Algunos estudios sugieren que cuanto
más lejos la persona vive del la línea ecuatorial, más posibilidades tiene de desarrollar el TAE. Por ejemplo, aproximadamente el 25 por ciento de la población en las latitudes del centro a norte de los Estados Unidos
sufren de depresión en el invierno o un nivel subclínico del TAE. Estas personas notan la reaparición de los síntomas parecidos al TAE todos los inviernos, pero continúan con su ritmo de vida normal.
Los meses más difíciles para las personas que sufren de TAE parecen ser enero y febrero. Se cree que los jóvenes y las mujeres tienen mayor riesgo de desarrollar los síntomas. El TAE puede comenzar a cualquier
edad, pero la edad más común para su aparición es entre los 18 y 30 años.
¿Cómo se trata el TAE?
Los síntomas del TAE se pueden mejorar con un aumento en la exposición a la luz del sol. Se puede hacer una larga caminata al aire libre u organizar la casa u oficina de modo de quedar expuesto a una ventana durante el día.
Si los síntomas de depresión son graves y afectan considerablemente la vida diaria, la terapia con luz (fototerapia) puede ser una opción de tratamiento efectivo. Los investigadores han demostrado que la luz brillante influye en la química cerebral, aunque todavía se desconoce los medios exactos que afectan a las personas que lo padecen.
Este tipo de terapia consiste en exponerse a luz muy brillante (por lo general, de una lámpara fluorescente) entre 30 y 90 minutos diarios durante los meses de invierno. Estas sesiones de terapia con luz se utilizan más durante
la mañana.

Las sesiones de psicoterapia y, en algunos casos, la prescripción de antidepresivos son otras alternativas.

Si cree que sufre de TAE, es importante que busque la ayuda de un profesional médico calificado. El TAE puede ser diagnosticado erróneamente como problemas del tiroides, problemas del azúcar, mononucleosis infecciosa y otras infecciones virales, por lo que requiere una evaluación correcta. En algunas personas, el TAE puede confundirse con una enfermedad más grave como depresión severa o trastorno bipolar.

Sin embargo, si siente que la depresión es grave o experimenta pensamientos suicidas, consulte con un médico sobre las opciones de tratamientos o busque ayuda en la sala de emergencias más cercana.

Ningún análisis de sangre confirma la presencia del TAE. Sin embargo, un médico clínico calificado puede diagnosticar los síntomas y sugerir opciones de tratamiento. El TAE puede manejarse con éxito si se emplea el tratamiento adecuado.

Hablemos sobre
Trastorno Afectivo Estacional
© Copyright 2006 American Psychiatric Association
Éste es un ejemplar de una serie de folletos diseñados para reducir el estigma relacionado con las enfermedades
mentales, por medio del fomento del debate objetivo e informado de los trastornos y sus tratamientos
psiquiátricos. Este folleto tiene fines educativos y no necesariamente refleja la opinión o política de la American
Psychiatric Association. Para obtener más información, visite www.healthyminds.org.

EL TAE EN ADOLESCENTES

(Seasonal Affective Disorder)

Maggie comenzó su tercer año de la escuela secundaria con excelente energía. No tenía problemas para mantener al día su trabajo escolar y participaba en varias actividades después de la escuela. Pero después de las vacaciones por el Día de Acción de Gracias, comenzó a tener dificultad para terminar las lecturas asignadas y tenía que hacer más esfuerzo para trabajar bien. No podía concentrarse en clase y después de la escuela todo lo que quería hacer era dormir. Sus notas comenzaron a bajar y rara vez sentía ganas de socializar. Hasta entonces Maggie siempre había sido puntual, pero empezó a tener problemas para levantarse a tiempo para llegar a la escuela y durante el invierno tuvo muchos ausentes o llegó tarde muchos días.

ansiedad 3Al comienzo sus padres pensaron que ella estaba aflojando el ritmo de trabajo. Estaban molestos con ella, pero pensaron que se trataba sólo de una etapa – especialmente porque su energía finalmente regresó en la primavera. Pero cuando en noviembre volvió a sucederle lo mismo, sus padres la llevaron al doctor, quien le diagnosticó un tipo de depresión llamada trastorno afectivo estacional.

¿Qué es el trastorno afectivo estacional?

El trastorno afectivo estacional (TAE) es una forma de depresión que aparece en la mismo época cada año. Típicamente con el TAE, una persona sufre síntomas de depresión a medida que se acerca el invierno y las horas de luz se van reduciendo. Cuando la primavera regresa y los días vuelven a ser más largos, las personas que padecen de TAE experimentan alivio de sus síntomas y su estado de ánimo y nivel de energía se normalizan.

¿Cuáles son las causas del TAE?

Los expertos creen que en el TAE, de alguna manera la depresión está desencadenada por la respuesta del cerebro a la disminución de la exposición a la luz natural. Nadie entiende completamente cómo ni por qué sucede. Las teorías actuales sobre las causas del TAE se concentran en el papel que podría tener la luz solar en la producción en el cerebro de hormonas clave. Los expertos creen que dos sustancias químicas específicas en el cerebro, melatonina y serotonina, podrían estar involucradas en el TAE. Estas dos hormonas ayudan a regular los ciclos de sueño-alerta, la energía y el estado de ánimo. Los días más cortos y las horas de oscuridad más largas en el otoño y el invierno pueden causar un aumento en los niveles de melatonina y una disminución en los niveles de serotonina, que podrían crear condiciones biológicas para la depresión.

La melatonina está asociada con el sueño. El cuerpo produce esta hormona en mayores cantidades cuando hay oscuridad o cuando los días son más cortos. Este aumento en la producción de melatonina puede hacer que una persona se sienta somnolienta y letárgica. Con la serotonina, sucede lo opuesto – la producción de serotonina aumenta cuando una persona está expuesta a la luz solar, de modo que es probable que los niveles de serotonina sean más bajos durante el invierno, cuando los días son más cortos. Los niveles bajos de serotonina están asociados con depresión, de manera que aumentar la disponibilidad de serotonina ayuda a combatir la depresión.

¿Cuáles son los síntomas del TAE?

Una persona con TAE exhibirá varios cambios particulares en la manera en la que siente y actúa normalmente. Estos cambios ocurren en un patrón estacional predecible. Los síntomas del TAE y los de la depresión son iguales, pero una persona con TAE puede notar algunos o todos los síntomas siguientes:

  • Cambios en el estado de ánimo. La persona puede sentirse triste o irritable la mayoría del tiempo por lo menos durante 2 semanas en una época específica del año. Durante este tiempo, una chica o un chico pueden tener sentimientos de desesperanza o de no valer nada. Como parte del cambio del estado de ánimo que acompaña al TAE, las personas pueden ser autocríticas; demostrar mayor sensibilidad que lo usual a la crítica y llorar o molestarse más a menudo o con más facilidad.
  • Incapacidad para disfrutar. Una persona con TAE puede perder interés en las cosas que disfruta normalmente y sentirse incapaz de disfrutar de las cosas como antes. Las personas con TAE también podrían tener la sensación de no poder completar las tareas tan bien como antes y sentirse insatisfechos o culpables. Una persona con TAE podría perder interés en los amigos y dejar de participar en actividades sociales.
  • Poca energía. El cansancio inusual o la fatiga sin razón aparente son también parte del TAE y pueden hacer que las personas se sientan con poca energía.
  • Cambios en el sueño. La persona podría dormir mucho más de lo usual. Dormir demasiado puede hacer difícil para un estudiante con TAE levantarse y alistarse para la escuela en las mañanas.
  • Cambios en la alimentación. Los cambios en la alimentación y el apetito relacionados con el TAE pueden incluir ganas de consumir carbohidratos simples (como alimentos reconfortantes y azucarados) y la tendencia a comer de más. Este cambio en la alimentación podría resultar en aumento de peso durante los meses de invierno.
  • Dificultad para concentrarse. El TAE puede afectar la concentración e interferir con el rendimiento escolar y las notas. El estudiante podría tener más dificultad que lo usual para completar los deberes a tiempo o podría carecer de la motivación usual. Una persona con TAE podría notar que sus notas bajan, y los maestros podrían opinar que el estudiante parecería estar menos motivado o que se está esforzando menos en la escuela.
  • Disminución de las actividades sociales. Las personas con TAE pueden pasar menos tiempo con los amigos, en actividades sociales, o en actividades extracurriculares.

Los problemas causados por el TAE, como las notas más bajas que lo usual o menos energía para socializar con amigos, pueden afectar la autoestima y hacer que una persona se sienta frustrada, aislada y solitaria – especialmente si no se da cuenta de qué es lo que está causando los cambios en la energía, el estado de ánimo y la motivación.

Como otras formas de depresión, los síntomas del TAE pueden ser leves, graves, o de grado intermedio. Los síntomas más leves interfieren menos con la capacidad de la persona de participar en las actividades cotidianas, pero los más graves pueden interferir mucho más. El patrón estacional del TAE – el hecho de que los síntomas ocurren sólo durante unos pocos meses cada invierno (durante por lo menos 2 años seguidos) pero no durante las otras estaciones – es lo que lo distingue de las otras formas de depresión.

¿Quién padece de TAE?

El TAE puede afectar a adultos, adolescentes y niños. Se calcula que aproximadamente 6 de cada 100 personas (6%) tienen TAE. La prevalencia del TAE varía de una región a otra. Un estudio llevado a cabo en los Estados Unidos reveló que las tasas de TAE fueron siete veces mayores entre las personas en New Hampshire que en Florida, lo que sugiere que cuanto más lejos de la línea ecuatorial vive una persona, más probable es que desarrolle TAE. Curiosamente, cuando las personas con TAE viajan a áreas de menor latitud durante el invierno (las personas que viven más al sur del ecuador tienen luz solar durante más horas del día durante los meses de invierno), no padecen de sus síntomas estacionales. Esto respalda la teoría de que el TAE está relacionado a la exposición a la luz solar.

La mayoría de las personas no sufre de depresión estacional, incluso si vive en áreas en las que los días son más cortos durante los meses de invierno. Los expertos no comprenden completamente por qué ciertas personas tienen más probabilidad de padecer TAE. Puede ser que algunas personas sean más sensibles que otras a las variaciones de luz y, por lo tanto, pueden experimentar cambios más dramáticos en la producción hormonal que depende de su exposición a la luz.

Como otras formas de depresión, las mujeres tienen una probabilidad cuatro veces mayor de desarrollar TAE que los hombres, lo mismo que las personas con parientes que han experimentado depresión. Además, la biología, la química cerebral, los antecedentes familiares, el medio ambiente y las experiencias de vida individuales pueden hacer que ciertas personas tengan más propensión a desarrollar TAE y otras formas de depresión.

Los investigadores continúan investigando las causas del TAE y por qué ciertas personas tienen más probabilidad que otras de padecerlo.

¿Cómo se diagnostica y trata el TAE?

Los médicos y profesionales de la salud mental diagnostican TAE después de una evaluación cuidadosa. También es importante hacerse un examen médico para asegurarse que los síntomas no se deban a una afección médica que necesite tratamiento. El cansancio, la fatiga y la falta de energía podrían ser señales de otra afección médica como por ejemplo hipotiroidismo, hipoglucemia, o mononucleosis. Hay otros trastornos médicos que pueden causar cambios en el apetito, el sueño o la fatiga excesiva.

Cuando se determina que una persona padece de TAE, los médicos podrían recomendar alguno de los siguientes tratamientos:

Mayor exposición a la luz. Ya que los síntomas de TAE son desencadenados por falta de exposición a la luz y tienden a desaparecer por sí solos cuando aumenta la luz disponible, el tratamiento para el TAE a menudo involucra una mayor exposición a la luz durante los meses de invierno. Para una persona que tiene síntomas leves, podría ser suficiente pasar más tiempo al aire libre durante las horas de luz natural, tal vez haciendo ejercicio al aire libre o dando una caminata diaria. Las bombillas de luz de espectro completo (luz natural) que se pueden usar en lámparas regulares pueden ayudar a traer un poco más de luz natural a la casa en los meses de invierno y podría ayudar a aliviar los síntomas leves.

Terapia de luz (o fototerapia). Los síntomas más severos del TAE se pueden tratar con terapia de luz (también llamada fototerapia). La terapia de luz incluye el uso de una luz especial que simula la luz de día. Se coloca una caja o panel de luz especial sobre una mesa o escritorio y la persona se sienta delante de la luz durante un periodo corto de tiempo todos los días (más o menos 45 minutos al día, usualmente en la mañana). La persona debe mirar de reojo hacia la luz ocasionalmente y no de frente durante períodos largos (para que la luz actúe, tiene que ser absorbida a través de la retina). Los síntomas tienden a mejorar en unos pocos días en algunos casos o en unas pocas semanas en otros. Generalmente, los médicos recomiendan utilizar la terapia de luz hasta que la luz natural exterior sea suficiente.

Como en el caso de cualquier tratamiento médico, la terapia de luz debe ser utilizada bajo la supervisión de un médico. Las personas con otro tipo de trastorno depresivo, piel sensible a la luz, o condiciones médicas que hagan que los ojos sean vulnerables al daño causado por la luz, deben usar la terapia de luz con cautela. Las luces que se utilizan para la fototerapia para el TAE deben filtrar y eliminar los rayos ultravioleta dañinos. No se deben utilizar camas o cabinas para bronceado para aliviar los síntomas del TAE. Algunos efectos secundarios leves de la fototerapia podrían incluir dolor de cabeza o fatiga visual.

Terapia de conversación. Para el tratamiento del TAE también se utiliza la terapia de conversación (psicoterapia). La terapia de conversación se concentra en examinar los pensamientos y sentimientos negativos asociados con la depresión y ayuda a aliviar la sensación de aislamiento o soledad que sienten a menudo las personas con depresión. El apoyo y la guía de un terapeuta profesional pueden ser beneficiosos para una persona con TAE. La terapia de conversación también puede ayudar a la persona que padece de TAE a informarse sobre su condición y a entenderla mejor así como a aprender qué hacer para prevenir o minimizar las ocurrencias de depresión estacional.

Medicamentos. Los médicos también podrían recetar medicamentos para adolescentes con TAE. Los medicamentos antidepresivos ayudan a regular el equilibrio de serotonina y otros neurotransmisores en el cerebro, que afectan el estado de ánimo y la energía. Los medicamentos deben ser recetados y controlados por un médico. Si tu médico receta medicamentos para el TAE u otra forma de depresión, asegúrate de comunicarle si estás tomando alguna otra medicación o remedios, incluyendo medicamentos de venta sin receta o medicamentos a base de hierbas. Éstos podrían interferir con los medicamentos recetados.

Cómo enfrentarse al TAE

Cuando se presentan los síntomas del TAE por primera vez, pueden resultar confusos tanto para la persona con TAE como para familiares y amigos. Algunos padres o maestros podrían pensar equivocadamente que los adolescentes con TAE están aflojando el ritmo de trabajo o que no se están esforzando. Si piensa que tienes algunos de los síntomas del TAE, habla con tus padres, consejero u otro adulto de confianza sobre lo que estás sintiendo.

Si te han diagnosticado TAE, hay varias cosas que puedes hacer para ayudar:

  • Sigue las recomendaciones del tratamiento médico.
  • Aprende todo lo que puedas sobre el TAE y explica el trastorno a otros para que puedan ayudarte.
  • Haz bastante ejercicio, especialmente al aire libre. El ejercicio puede mejorar el estado de ánimo.
  • Pasa tiempo con amigos y seres queridos que comprenden lo que te está sucediendo – ellos pueden ayudarte brindándote el contacto personal y una sensación de conexión.
  • Sé paciente. No esperes que los síntomas desaparezcan inmediatamente.
  • Solicita ayuda con la tarea para el hogar y otros deberes si la necesitas. Si sientes que no puedes concentrarte, recuerda que es parte del trastorno y que las cosas mejorarán. Habla con tus maestros y prepara un plan para completar tus deberes.
  • Aliméntate bien. Podría ser difícil, pero evitar los carbohidratos simples y las meriendas azucaradas y mantener una dieta que incluya abundantes cereales integrales, verduras y frutas pueden ayudarte a largo plazo.
  • Establece una rutina de sueño. Si te acuestas todos los días a la misma hora podrás aprovechar los beneficios para la salud mental que proporciona la luz natural.

Toda forma de depresión puede ser grave. Si piensas que tienes síntomas de cualquier tipo de depresión, habla con alguien que pueda ayudarte a obtener tratamiento.

Revisado por: D’Arcy Lyness, PhD
Fecha de revisión: octubre de 2010

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Podría estar Deprimido??

Información tomada de “LA GUIA PARA EL DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO DE LA DEPRESIÓN”, el contenido publicado en esta guía ha sido elaborado, como síntesis de las guías y publicaciones indicadas en las referencias, por el departamento de redacción médica de LatinComm S.A. y distribuido por Farmassa Schwave.

Yo lo he revisado y aporta información valiosa para el paciente y comunidad médica.

Factores de riesgo para el desarrollo de depresión

El desarrollo de depresión esta influenciado por una serie de factores de riesgo de origen biológico, psicológico y social. Estos factores de riesgo no solamente determinan la probabilidad de aparición de depresión si no también el momento de desarrollo de la misma.

Origen biológico

  • Herencia
  • Genero femenino
  • Actividad reducida de neurotransmisión serotoninergica
  • Hipersecreción de cortisol
  • Concentraciones reducidas de testosterona y dehidroepiandrosterona
  • Enfermedades concomitantes (accidente cerebrovascular, infarto de miocardio, diabetes, hipertensión, rotura de cadera)
  • Abuso de alcohol y dependencia

 

Origen psicológico

  • Desordenes de personalidad
  • Neuroticismo
  • Distorsiones cognitivas
  • Abuso físico o sexual en la niñez
Origen social

  • Eventos de estrés (duelo, perdida de trabajo)
  • Molestias diarias
  • Estado marital
  • Estado socioeconómico

La mujer presenta un riesgo de depresión incrementando al doble con respecto al género masculino.  Aunque las causas del incremento de depresión en el género femenino son desconocidas, no han encontrado diferencias entre ambos géneros en la prevalencia de depresión previa ala pubertad. Estudios realizados en pacientes gemelos afirman que la herencia influye en el riesgo de aparición de depresión. Factores genéricos explican el 16% de la variación en el puntaje de depresión total de la escala CES-D (Center for Epidemiologic Studies Depression Scale) y un 19% de la variación en los síntomas somáticos. Por lo tanto, individuos con familiares cercanos con antecedentes de depresión clínica presentan un riesgo incrementado de desarrollo de depresión.

Estudios realizados en pacientes gemelos afirman

que la herencia influyen en el riesgo de aparición de depresión

Se han identificado posibles marcadores bioquímicos asociados con un mayor riesgo de depresión. La hipofunción serotoninergica ha sido evaluada por estudios con radioisótopos, determinándose que pacientes con depresión presentan una disminución en la expresión de los receptores serotoninergicos plaquetarios con respecto a voluntarios sanos. Las alteraciones neuroendocrinas son frecuentes en pacientes depresivos. Tanto una hipersecreción del factor liberador de corticotrofina (CRF) y de cortisol, como concentraciones reducidas de dehidroepiandrosterona y testosterona se han asociado con mayor incidencia de depresión. Es ampliamente conocida la existencia de una asociación entre enfermedades cardiovasculares y depresión. Un tercio de los pacientes con accidente cerebrovascular  isquémico desarrollan cuadros depresivos. La hipertensión también ha asociado a un riesgo incrementado de depresión. Otras condiciones medicas que predisponen la aparición de depresión son el infarto agudo de miocardio, la diabetes y la fractura de cadera. Un estado funcional disminuido producto de enfermedades físicas y desordenes de demencia son las causas mas importantes  de la depresión en ancianos.

Condiciones médicas como accidente cerebrovascular, hipertensión, infarto agudo de miocardio, diabetes y fractura de cadera predisponen la aparición de depresión

Diferentes factores psicológicos, entre ellos atributos personales, neurosis y distorsiones cognitivas, han sido propuestos como posibles causas o contribuyentes de un estado depresivo. Una amplia variedad de factores de estrés social colaboran con el desarrollo de trastornos depresivos. Entre ellos, eventos de estrés a lo largo de la vida, duelo por perdida de un familiar, estrés crónico y bajo estatus  socioeconómico. El estado marital se encuentra íntimamente asociado al inicio y prevalencia de la depresión, aunque no influye en el éxito del tratamiento de la misma. Individuos casados o solteros presentan un riesgo de depresión disminuido en comparación de divorciados, separados o viudos. La separación y el divorcio incrementan la probabilidad de aparición del primer episodio depresivo. La existencia de un trauma temprano también predice un mayor riesgo de trastornos depresivos en la adultez. Varios estudios demostraron que niños abusados física o sexualmente presentan mayor probabilidad de aparición de aflicciones psiquiátricas, entre ellas depresión. Eventos adversos ocurridos en la niñez se asocian, además, con depresión de inicio temprano.

Procedimiento básico para la detección y el diagnostico de la depresión

Según el U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) todos los adultos deben ser evaluados para laa detección de depresión.

Amplias evidencias demuestran que la detección temprana en atención primaria de un trastorno depresivo permite reducir la morbilidad clínica asociada con este desorden psiquiátrico.

Existen diferentes herramientas de detección disponibles (Self-Rating Depression Scale de Zung, Inventario de Depresión de Beck, Cuestionario de Salud General y la Escala del Centro de Estudios Epidemiológicos de la Depresión) sin evidencia actual que permita recomendar un método sobre otros. Se puede elegir el cuestionario que mejor se adapte a las preferencias personales del medico, del paciente o del ámbito clínico. La realización de dos preguntas simples para evaluar el estado de ánimo y anhedonia (¿Se ha sentido deprimido, decaído o desesperanzado en las últimas 2 semanas? ¿Se ha sentido con poco interés o placer en hacer actividades habituales en las últimas 2 semanas?) es igualmente efectiva en la detección de pacientes con trastornos de depresión frente a instrumentos o cuestionarios más complejos. En caso de una respuesta positiva en evaluaciones de detección se deben realizar cuestionarios de diagnósticos completos para determinar la presencia o ausencia de desordenes depresivos específicos, como depresión o distimia. Se debe establecer, además, la severidad del trastorno depresivo y de los posibles problemas psicológicos concomitantes (ansiedad, ataques de pánico o abuso de sustancias). Aunque existe una amplia variedad de factores de riesgo asociados a la depresión, la presencia de los mismos no permite distinguir entre pacientes deprimidos e individuos sin trastornos del ánimo.

La realización de dos preguntas simples para evaluar el estado de ánimo y anhedonia es igualmente efectiva en la detección de pacientes con trastornos de depresión frente a instrumentos o cuestionarios más complejos

Se recomienda la realización periódica de cuestionarios para la detección de la depresión, síntomas somáticos sin explicación, condiciones de comorbilidad psicológica (desordenes de pánico, ansiedad generalizada), historial de abuso de sustancias o dolor crónico. El beneficio de la realización rutinaria de cuestionarios para la detección de trastornos de depresión en niños y adolescentes es desconocido.

Los médicos deben estar alerta a la posible aparición de signos de depresión en pacientes jóvenes

El valor predictivo de los cuestionarios de detección es menor en niños y adolescentes con respecto a adultos.

 Los riesgos potenciales de la realización de practicas de detección de la depresión incluyen los falsos positivos, la inconveniencia de practicas diagnosticas adicionales, el costo y los efectos adversos de la terapia antidepresiva en aquellos pacientes identificados incorrectamente como depresivos

Manejo General de la Depresión

El manejo general de la depresión incluye la aplicación de una amplia variedad de intervenciones y actividades.

Componentes para el manejo adecuado de la depresión

Evaluación diagnostica Seguimiento de la eficacia del tratamiento
Evaluación de la seguridad del paciente Provisión de educación al paciente y a la familia
Evaluación de impedimentos funcionales Optimización de la adherencia al tratamiento
Determinación del lugar del tratamiento Trabajo conjunto con el paciente para evitar la aparición de recaídas

1. Evaluación diagnostica

Una vez detectada la presencia de un trastorno depresivo se deberá realizar una evaluación psiquiátrica completa, que debe incluir:

  • Historial de la enfermedad actual y síntomas relacionados
  • Historial psiquiátrico, (incluyendo síntomas de manía, historial del tratamiento con registro de respuesta a tratamientos previos)
  • Historia medica general
  • Antecedentes de abuso de sustancias
  • Historia personal (desarrollo psicológico, respuesta a transiciones de la vida, eventos de estrés)
  • Historial ocupacional y familiar
  • Examen del estado mental
  • Examen físico
  • Tests diagnósticos

2. Evaluación de la seguridad del paciente

Considerado el alto riesgo de suicidio asociado al trastorno depresivo, es importante preguntar al paciente deprimido si tuvo ideas o intentos de suicidio. Pacientes con ideas suicidas deben ser derivados de manera urgente e inmediata a especialistas en psiquiatría con el probable requerimiento de hospitalización. Pacientes agitados o altamente ansiosos y aquellos que carecen de soporte social presentan riesgo incrementado de practicas suicidas.

3. Evaluación de impedimentos funcionales

La depresión se asocia frecuentemente con impedimentos funcionales, por lo que resulta necesaria la evaluación de la presencia, tipo y severidad de dichos impedimentos, los cuales incluyen déficit en relaciones interpersonales, trabajo, condiciones de vida y otras necesidades médicas o de salud. Los impedimentos funcionales detectados deberían abordarse adecuadamente. Algunos pacientes pueden necesitar asistencia en la programación de las ausencias al trabajo u otras responsabilidades. Otros requerirán de aliento por parte del medico para no realizar cambios drásticos en su vida durante un estado depresivo.

4. Determinación del lugar de tratamiento

El tratamiento de pacientes deprimidos puede ser llevado a cabo mediante niveles de atención diferentes, desde las hospitalizaciones involuntarias a un programa de cuidado ambulatorio. El especialista en psiquiatría debe elegir el lugar apropiado para realización del tratamiento, evaluando las condiciones clínicas del paciente (severidad de los síntomas, comorbilidades, tendencia al suicidio y nivel de funcionalidad). La elección del sistema de tratamiento debe incluir consideraciones en cuanto a la habilidad del paciente en el auto cuidado, la relación del paciente con el especialista y la cooperación del mismo con el tratamiento antidepresivo. Pacientes con tendencias suicidas e ideación homicida requerirán de un plan terapéutico con seguimiento intensivo. La hospitalización del paciente deprimido suele ser necesaria en aquellos que representan una grave amenaza de daño a si mismos o a otros. Pacientes severamente enfermos que no cuentan con soporte social deben ser considerados para la hospitalización o para ser incorporados a un programa de seguimiento ambulatorio. Otros pacientes que probablemente requieran de hospitalización son aquellos con condiciones médicas o psiquiátricas complicadas o que no responden al tratamiento ambulatorio.

5. Establecimiento y mantenimiento de la terapéutica

Independientemente de la modalidad de terapia seleccionada para el paciente con depresión, es importante que el especialista en psiquiatría establezca una alianza terapéutica con el paciente. La depresión requiere que el paciente participe activamente y se adhiera al plan terapéutico por periodos prolongados. Varios aspectos asociados al cuadro depresivo reducen el nivel de adhesión y eficacia clínica del tratamiento antidepresivo.

Tanto los antidepresivos triciclicos como algunos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina producen una amplia variedad de efectos colaterales que pueden afectar la adhesión al manejo farmacológico

Factores que reducen el nivel de adhesión al tratamiento antidepresivo

Baja motivación

Pesimismo en relación con la eficacia del tratamiento

Disminución en la capacidad cognitiva

Cuidado personal reducido

Daño auto infligido intencionalmente

Un tratamiento antidepresivo exitoso requiere, además, que el paciente tolere los efectos adversos asociados a fármacos antidepresivos. Tanto los antidepresivos triciclicos como algunos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina producen una amplia variedad de efectos colaterales que pueden afectar la adhesión al manejo farmacológico.

6. Seguimiento de la eficacia del tratamiento

Durante el tratamiento del paciente con depresión pueden aparecer o subsistir diferentes síntomas relacionados con la enfermedad. Resulta esencial el seguimiento continuo del estado del paciente, especialmente ante la aparición de impulsos destructivos. En pacientes en alto riesgo se debe considerar la hospitalización o la intensificación del régimen terapéutico. Es necesario tener en cuenta la necesidad de rediagnosticar al paciente en caso de cambios significativos en su estado psiquiátrico o de aparición de nuevos síntomas.

7. Proveer educación al paciente y a la familia

Todos los pacientes deben ser educados en cuanto a la depresión y su tratamiento. En algunos casos será necesario considerar, además, la educación del entorno familiar abocada al cuidado del paciente. Las pautas de educación del paciente con depresión se basan en la concientización de que la depresión es una enfermedad real y de que el tratamiento de la misma es necesario. Estas pautas son cruciales en pacientes que atribuyen su enfermedad a un defecto moral y en los casos en los que el entorno familiar desconoce la enfermedad del paciente. La educación de los pacientes en cuanto a las estrategias terapéuticas disponibles ayuda en la toma de decisiones, en la anticipación de efectos adversos y en la adhesión al tratamiento.

Las pautas de educación del paciente con depresión se basan en la concientización de que la depresión es una enfermedad real y de que el tratamiento de la misma es necesario

8. Optimización de la adhesión al tratamiento

El beneficio clínico del tratamiento de la depresión depende del cumplimiento del plan terapéutico. La adhesión al tratamiento del paciente deprimido se ve comprometida por una motivación pobre, una percepción pesimista sobre la probabilidad de recuperación, la presencia de déficit en la memoria y el escaso cuidado personal. La aparición de efectos adversos o requerimientos especiales durante el tratamiento antidepresivo contribuyente de manera adicional a la falta de adhesión, particularmente en la etapa de mantenimiento, en el cual el paciente deprimido puede subvalorar los beneficios de la terapéutica. Se ha comprobado que la explicación por parte del psiquiatra de diversos aspectos del tratamiento mejora la adhesión al mismo.

Comentarios a realizar al paciente con depresión para mejorar la adhesión al tratamiento.

Explicarle cuando y como tomar la medicación
Explicarle la necesidad de 2-4 semanas para observar beneficios clínicos con el tratamiento farmacológico
Explicarle la necesidad de tomar la medicación siempre, aun cuando se sienta mejor
Explicarle la necesidad de consultar al medico antes de la discontinuación del tratamiento
Explicarle que hacer ante la aparición de problemas y/o preguntas relacionadas con el tratamiento

La reducción de la complejidad del régimen terapéutico y de los costos del mismo mejora la adhesión al tratamiento, especialmente en pacientes ancianos. Otra estrategia para optimizar el apego es involucrar a los familiares cercanos en las pautas del tratamiento antidepresivo.

9. Trabajo conjunto con el paciente para evitar la aparición de recaídas

Dado que la depresión es un trastorno crónico caracterizado por episodios de exacerbación, tanto el paciente como su entorno familiar deber ser educados en la importancia del riesgo de recaídas, a fin de que sean capaces de identificar tempranamente los signos y síntomas de nuevos episodios de depresión. Los pacientes deben ser instruidos para iniciar rápidamente el tratamiento antidepresivo adecuado para reducir la gravedad de la exacerbación y las complicaciones del nuevo episodio depresivo.

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Marco Jurídico de la Enfermedad de Alzheimer

El capítulo Número Ocho del Libro Blanco “Enfermedad de Alzheimer” en donde se revisa los aspectos legales y jurídicos del paciente con este padecimiento, el libro fue escrito por Dr. José Rivas Vilchis, la Lic. Leonora Véliz, Dr. Alberto Armas Ruíz y Dr. Marco Antonio Tovar Sosa de la UNAM.

Capítulo muy interesante y de interés para los familiares de este tipo de pacientes, cualquier duda estoy a sus ordenes.

La persona con enfermedad de Alzheimer, al padecer un proceso degenerativo, ve comprometidas en forma paulatina sus facultades mentales y su capacidad de decisión, lo que impacta directamente sobre su capacidad jurídica, entendiendo como tal el poder ser titular de derechos o ser sujeto de obligaciones, de la mano con aptitud para ejercer por si misma estos derechos y poder contraer y cumplir las obligaciones adquiridas. Dado que la evolución de la enfermedad es muy variable en cada individuo, el determinar el momento en que el enfermo se encontrara en una situación en la que es jurídicamente incapaz depende de la apreciación de aquellos que lo rodean o incluso de la propia decisión del paciente al conocer el diagnostico si su estado no es muy avanzado.

Capacidad

Para comprender las implicaciones que tiene el establecer este cambio de situación hay que aclarar primero algunos puntos sobre la capacidad jurídica. De acuerdo con lo establecido en el articulo 22 del Código Civil, “la capacidad jurídica de las personas se adquiere por el nacimiento y se pierde por la muerte”, pero, como mas adelante señala el código en su articulo 23, “la minoría de edad, el estado de interdicción y demás incapacidades establecidas por la ley son restricciones de personalidad jurídica, pero los incapaces pueden ejercitar sus derechos o contraer obligaciones por medio de sus representantes”. Desde el punto de vista de la ley, se distingue entre la capacidad de goce, que es la aptitud legal para adquirir derechos, y la capacidad de ejercicio, que es la aptitud legal de una persona para ejercitar por si misma los derechos que le competen sin la intervención o autorización de otra persona. En cambio, la capacidad de ejercicio puede no estar presente en ciertos sujetos en atención a su edad, su salud mental u otra circunstancia contemplada por la ley. Si bien todos los enfermos son titulares de derechos, es decir, todos poseen capacidad de goce, no todos pueden ejercerlos por si mismos debido a una incapacidad o estado de incompetencia.                                                                                                                                                                                  La ley señala que tienen incapacidad natural y legal “los menores de edad y los mayores de edad disminuidos o perturbados en su inteligencia, aunque tengan intervalos lucidos; y aquellos que padezcan alguna afección originada por enfermedad o deficiencia persistente de carácter físico, psicológico o sensorial o por la adicción a sustancias toxicas como el alcohol, los psicotrópicos o los estupefacientes; siempre que debido a la limitación o a la alteración en la inteligencia que esto les provoque no puedan gobernarse y obligarse por si mismos, o manifestar su voluntad por algún medio”.(Articulo 450 del Código Civil).

Estado de Interdicción

Cuando una persona padece una demencia u otra enfermedad mental grave que afecta su juicio y le impide comprender las implicaciones reales y potenciales de sus actos, es decir, que caiga dentro del supuesto jurídico de la incapacidad legal, los familiares del paciente pueden entablar un juicio de interdicción para evitar que la persona enferma realice actos con valor jurídico que la puedan comprometer en su persona o en sus bienes. En este juicio se le declara incompetente, con lo que se afecta la validez de los actos legales que puede realizar el individuo. Esta medida limita al paciente, pero lo protege al impedir que ceda sus bienes a personas indebidas o que se comprometa a transacciones que lo puedan llevar ala ruina o a las que no pueda hacer frente.                                                                                                                                                                            Cabe aclarar que el solicitar la interdicción no es ningún modo obligatorio para los familiares del enfermo de Alzheimer y que habrá situaciones en que la familia decida no proceder ala interdicción. Este puede ser el caso si, por ejemplo, los bienes del enfermo son limitados, no existe un heredero único, alguno de los familiares ya cuenta con autorización del enfermo para acceder a sus bienes, ya sea a través de un poder notarial otorgado con anterioridad o a través de una firma autorizada en alguna institución bancaria; o no hay duda de quien se hará cargo de los cuidados del paciente.

Previsiones del estado de interdicción de acuerdo con el Código Civil

  • Articulo 635.  Son nulos todos los actos de administración ejecutados y todos los contratos celebrados por los         incapacitados sin la autorización del tutor.
  • Articulo 637.  La nulidad a la que se refiere el articulo anterior solo puede ser alegada, sea como acción, sea como excepción, por el mismo incapacitado o por sus legítimos representantes, pero no por las personas con quienes contrato, ni por los fiadores que se hayan dado al constituirse la obligación, ni por los mancomunados en ellas.

La declaración de interdicción se promueve ante el juez de lo familiar, para lo que hay que presentar en el juzgado la demanda correspondiente. Una vez recibida la demanda, el juez ordenara las medidas tutelares que permitan asegurar ala persona y los bienes de quien se pretende declarar incapaz y ordenara ala persona que señala como auxiliar del supuesto incapaz que lo ponga a disposición de los médicos especialistas en una plazo de 72 horas para que se le someta a un examen. Así mismo, ordenara que la persona afectada sea oída personalmente o representada durante este procedimiento y que quien esta a cargo de dicha persona se abstenga a disponer de los bienes del incapacitado. Cabe mencionar que para que el juez pueda emprender estas medidas es necesario que la demanda se acompañe de un certificado de un medico especialista, un informe fidedigno de la persona que auxilia al supuesto incapaz u otro medio convincente que justifique la necesidad de estas medidas. Los médicos que realizan el examen son designados por el juez y realizan dicho examen en presencia del juez y del Ministerio Publico, citando con anterioridad ala persona que promueve el juicio de interdicción. Si el juez determina que hay causa suficiente para declarar la incapacidad, nombra a un tutor interino y pone los bienes del incapacitado bajo la administración de dicho tutor. Mas adelante se practica in segundo reconocimiento medico del presunto incapacitado realizado por peritos diferentes. En caso de discrepancia con los peritos que realizaron el primer dictamen, se practica una junta de avenencia ala brevedad, y en caso de no haberla el juez designara a otros que no sean parte de la discordia. Una vez hecho lo anterior, el juez cita a una audiencia en que, si están conformes el tutor y el Ministerio Publico con el solicitante de la interdicción, dicta sentencia declarando o no la interdicción.

Tutela

Si en el dictamen pericial se comprueba la incapacidad y se declara el estado de interdicción, el juez procede a nombrar a un representante definitivo para hacerse cargo de la persona incapaz. Esta persona es el tutor, quien a partir de ese momento es el encargado de ejercer la tutela. Esta figura fue creada por la ley para la representación, defensa y asistencia de aquellos que no pueden gobernarse por si mismos. La tutela es permanente, ya que permanece en tanto exista la incapacidad, y es unitaria, dado que no puede haber más de un tutor. Así mismo, es general por que comprende tanto el cuidado del enfermo como la administración de sus bienes y es obligatoria porque quien es llamado a desempeñarla no puede negarse o renunciar a ella sin una causa legitima.                                                                                                                                                                           En cuanto ala designación de un tutor para los mayores de edad incapacitados, se establece en el código civil lo siguiente:

  • Articulo 468. El marido es tutor legítimo forzoso de su mujer, y esta lo es de su marido.
  • Articulo 487. Los hijos mayores de edad son tutores de su padre o madre viudos.
  • Articulo 488.  Cuando haya dos o mas hijos, será preferido el que viva en compañía del padre o de la madre, y siendo varios los que estén en el mismo caso, el juez elegirá al que le parezca mas apto.
  • Articulo 489. Los padres son un derecho tutores de sus hijos, solteros o viudos, cuando estos no tengan hijos que puedan desempeñar la tutela, debiéndose poner de acuerdo respecto a quien de los dos ejercerá el cargo.
  • Articulo 490.  A falta de una tutor testamentario y de una persona que con arreglo a los artículos anteriores deba desempeñar la tutela, serán llamados a ella sucesivamente los abuelos, los hermanos del incapacitado y demás colaterales de acuerdo con lo previsto por la ley.
  • Articulo 491. El tutor del incapacitado que tenga hijos menores bajo su patria potestad será también tutor de ellos si no hay otro ascendiente a quien la ley llame al ejercicio de aquel derecho.

Una vez que se ha nombrado a un tutor, este adquiere ciertas obligaciones mismas que se definen en el artículo 537 del Código Civil. Entre estas obligaciones se encuentran alimentar y educar al incapacitado; destinar recursos, de preferencia los del incapacitado, a la curación de las enfermedades o a su regeneración si es el caso; formar un inventario del patrimonio del incapacitado; administrar el patrimonio de su pupilo y consultarle sobre este si goza de capacidad de discernimiento; representar al incapacitado en juicio  fuera de el en todos los actos civiles (excepto por el matrimonio, reconocimiento de hijos, testamento y otros estrictamente personales);y solicitar oportunamente la autorización judicial para todo lo que legalmente no pueda hacerse sin ella.

Capacidad testamentaria

Si bien hay ocasiones en que el paciente con enfermedad de Alzheimer ya ha hecho testamento para el momento en que se le diagnostica la enfermedad, también es muy posible que no se tome en cuenta esta posibilidad hasta después de que se ha presentado el padecimiento. En este caso, la ley contempla el supuesto de que el enfermo con algún tipo de demencia quiera testar. Para ello, hay que atenderse a lo escrito en los artículos 1307 y 1308 del Código Civil, donde se indica que es valido el testamento hecho por un demente en un intervalo de lucidez siempre que el autor, y en defecto de este (si no se ha promovido un juicio de interdicción), la familia del enfermo, presente por escrito una solicitud al juez de la jurisdicción correspondiente. El juez entonces nombrara a dos médicos para que examinen al enfermo y dictaminen sobre su estado mental en dicho periodo de lucidez. El juez esta obligado a asistir al examen del enfermo y puede hacerle las preguntas que juzgue convenientes para cerciorarse de su capacidad para testar. Una vez establecida y hecho el testamento, este es válido y obligatorio.

Derecho penal

En materia penal, la capacidad de una persona es equivalente a la imputabilidad o responsabilidad que pueda tener ante la comisión de un delito. Así, incapacidad se traduce en inimputabilidad. En la legislación mexicana se establece como circunstancia excluyente de responsabilidad penal que el inculpado, al momento de cometer la infracción, padezca un trastorno mental o desarrollo intelectual retardado que le impida comprender el carácter ilícito de los hechos o conducirse de acuerdo con dicha comprensión, excepto en los casos en que el inculpado haya promovido por si mismo, de manera intencional o imprudencial, esta incapacidad. El que la persona con incapacidad no sea imputable de la conducta delictiva o infracción no quiere decir que no exista ninguna consecuencia ante un acto penal. Así, el juez de lo penal puede poner una medida de tratamiento para el inculpado, pero en ningún caso la duración de esta será mayor del tiempo que corresponda al máximo de la pena aplicada al delito. Si pasado este tiempo el juez considera que el sujeto aun requiere de tratamiento, lo pondrá a disposición de las autoridades de salud para que procedan conforme al caso. Ante da;o patrimonial en los bienes de un tercero, los tutores y custodios están obligados a reparar el daño y pagar  una sanción pecuniaria por los delitos de los incapacitados que estén bajo su autoridad. Así, en lo que corresponde al marco legal vigente en México y aplicable al enfermo de Alzheimer, se hace evidente que la perdida de capacidad tanto física como intelectual tiene implicaciones no solo para el paciente, sino también para quien lo cuida. El enfermo nunca pierde sus derechos y la ley se encarga de velar por que así sea; en cuanto a sus obligaciones, estas no quedan incumplidas, pues es el tutor o cuidador el que se encarga de asumirlas y de hacerse responsable por aquello que el enfermo ya no puede atender. La prioridad de la ley es siempre salvaguardar en lo posible la integridad de la persona, atendiendo a sus necesidades y garantizando sus derechos.

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Psicoterapia

La psicoterapia es la aplicación de la psicología clínica al tratamiento de los problemas mentales a través de una relación terapéutica

En general el término psicoterapia se ha aplicado más en el ámbito de la orientación dinámica (psicoanálisis, terapia humanista,..) mientras que “psicología clínica” lo han aplicado los psicólogos cognitivo conductuales a su labor terapéutica. Sin embargo desde algunos puntos de vista se ha considerado a la psicoterapia como una parte de la psicología clínica y así la considera el Colegio Oficial de Psicólogos (COP, 1999).

Desde algunas perspectivas la psicoterapia es un espacio de reflexión con un profesional en el que se afrontan los problemas que en esta vida nos asaltan. Desde aquí es desde donde las terapias de insight han afrontado su labor. Se supone que el paciente acude al terapeuta para reflexionar juntos y averiguar que es lo que ocurre, que muchas veces es inconsciente, es decir, está fuera de nuestra conciencia. Estas terapias suponen que el conocimiento salva y que averiguando aquello que hemos olvidado o de lo que no somos conscientes se soluciona el problema. Pero ya Freud afirmaba que era preciso revivir el trauma en las sesiones para poder resolverlo. Desde una perspectiva cognitivo conductual se sabe que para resolver un problema hay que modificar determinadas conductas, y que si no se hace, el problema no se soluciona. Cuando se habla de conductas se hace en un sentido amplio, considerando conductas los pensamientos, los sentimientos y las emociones.

Esta metáfora nos ayudará a entender la diferencia de perspectiva: Cuando tenemos un problema psicológico es como si estuviéramos en un hoyo. Cuando nos ponemos a pensar cómo salir, lo primero que se nos ocurre es dilucidar por qué hemos caído en el hoyo. Desde el hoyo, pensamos en por donde íbamos antes de caer. Cómo pudimos tropezar, donde estaba la piedra, cómo nos hemos podido distraer, por qué nuestros padres no nos enseñaron a mirar al suelo con la importancia que tiene, etc. Todo esto lo hacemos desde el hoyo. Pero es mucho mejor salir del hoyo y desde allí ver en donde hemos tropezado, qué nos ha distraído y aprender lo que no nos enseñaron nuestros padres. La terapia cognitivo conductual nos saca del hoyo y, luego, solo si es necesario, desactiva la influencia que nuestros recuerdos y nuestro aprendizaje anterior está teniendo sobre nosotros. Averiguar cómo o por qué caímos en el hoyo no nos saca de él.

Por eso la psicoterapia cognitivo conductual tiene dos partes, por una es una reflexión conjunta sobre el problema. Es la responsabilidad del paciente contribuir plenamente a la definición del problema, que no es más que aquello que le preocupa y le lleva a la consulta. Una vez establecida la visión que el paciente tiene de su problema, bajo la guía del terapeuta, se realiza el análisis funcional del problema, enunciándolo en términos operativos y modificables. Se fijan así los objetivos de la terapia y comienza el tratamiento, que tienen que se consensuados entre el paciente y el terapeuta y pueden ir variando a lo largo de la terapia, de acuerdo a como se va avanzando y comprendiendo lo que ocurre.

El tratamiento consiste en el establecimiento de un programa para modificar las conductas, pensamientos y sentimientos que son relevantes en el mantenimiento del problema. La psicoterapia consiste entonces en acompañar al paciente en el camino que tiene que hacer para llevar a cabo el programa.

Con esta visión se puede decir que la terapia cognitivo conductual es directiva en el cumplimiento del programa, pero siempre adaptándose a las capacidades y limitaciones del paciente; pero es una terapia no directiva a la hora de fijar el problema, puesto que es el paciente quien lo plantea y se acepta su planteamiento.

Las terapias no sirven para todo, solamente si existe un tratamiento para el problema es cuando se puede afrontar. Generalmente, el problema tal y como lo plantea el paciente no es resoluble, lo habría resuelto él. El análisis de lo que pasa, con el conocimiento de las leyes que gobiernan nuestro comportamiento, lleva a considerar otra forma de afrontamiento: LA ACEPTACIÓN que no es resignación, sino un cambio en el campo de batalla, luchando por aquello sobre lo que tenemos control y dejando de luchar para conseguir aquello que no podemos lograr. La terapia de aceptación y compromisoa enseña como poder llevar a cabo este proceso sin que interfieran nuestros pensamientos, sensaciones, sentimientos y emociones.

Pero la eficacia de la terapia cognitivo conductual depende de que se conozcan cuales son las conductas problema y las leyes que las rigen. Desde una perspectiva cognitivo – conductual se han dado importantes avances en los tratamientos por medio de la identificación y modificación de conductas nucleares; que son las que tienen un gran impacto en el comportamiento humano en general. Por ejemplo, el manejo de la ansiedad (Wolpe, 1975; Marks, 1974) ha permitido solucionar de manera efectiva fobias, obsesiones, y demás trastornos asociados a ella. Las conductas cognitivas, como los pensamientos automáticos (Beck, 1979) han sido otro gran avance de la terapia, definiendo tratamientos de elección para la depresión, avances en el manejo de la ansiedad y abre esperanzas para los trastornos de personalidad (Beck et al, 1985). En la modificación de los esquemas más nucleares, los aprendidos en las relaciones con nuestros padres, juega un papel fundamental la relación terapéutica larga y profunda que permite cambios basados precisamente en las conductas que se dan en su contexto (Kohlerberg, Tsai, 1991; Newman, Castonguay, Borkovec y Molnar, 2004).

Tanto la ansiedad como las conductas cognitivas están relacionadas con el control de la conducta humana. La consideración del control como elemento diferenciado de la conducta puede suponer aportaciones importantes a la práctica de la psicoterapia. La importancia del estudio del control puede comprenderse teniendo en cuenta el impacto que se le ha reconocido en la generación de la depresión (Abramson, Seligman, 1978) y de trastornos de ansiedad (Barlow et al, 1995).

Para el estudio del control es necesario empezar con una definición, que si bien es un concepto ubicuo en la literatura psicológica no se le suele dar una definición precisa. En el papel se parte de una orientación de la teoría de la información, que si bien ha comenzado con un concepto de control sencillo basado en el ciclo de retroalimentación (Wiener, 1948; Powers, 1973), ha ido evolucionando hacia estructuras y arquitecturas más complejas, (agentes, multiagentes, etc.) elaborando modelos que pueden arrojar luz sobre las estructuras del comportamiento humano que intervienen en el control de la conducta.

Gran parte de nuestra conducta cotidiana, como el caminar es controlada de forma automática, mientras que muchas de las conductas dirigidas a conseguir nuestros objetivos las controlamos conscientemente; pero cuando el control lo intentamos aplicar a nuestros pensamientos y nuestras emociones las cosas cambian. Wegner (1989) ha demostrado que cuando no queremos pensar en algo ese pensamiento se hace presente y ocupa nuestra mente con más probabilidad, y de hecho existe un control irónico que está chequeando constantemente si el pensamiento aparece o no, y de esa forma el pensamiento se hace presente. Con las emociones y sensaciones ocurre lo mismo, si queremos controlarlas se enganchan en nuestro cuerpo y se convierten muchas veces en el problema, por eso la terapia de aceptación y compromiso (Hayes, et al. 1999) parte de que uno de los problemas que nos lleva a la terapia es querer controlar nuestros pensamientos y sentimientos y propone el abandono de ese control como un elemento previo a poder resolver el problema. Esta terapia permite acceder a cambios profundos en la personalidad y se relaciona con la Terapia Conductual Dialéctica de Linehan que ha demostrado su eficacia en el tratamiento de los trastornos de personalidad límite.

Existen otras aportaciones que están suponiendo un gran avance en psicoterapia, en concreto la incorporación de técnicas corporales que permiten la modificación de otras conductas nucleares como es el comportamiento con el propio cuerpo. Plantean pasos más allá del mero control de la ansiedad y en realidad proponen una forma diferente de vivir.

Algunos aspectos particulares de la terapia

Duración de la terapia

La pregunta de cuanto dura una terapia tiene difícil contestación. La terapia es un proceso que realiza el paciente y hay que cambiar su comportamiento desde su propia perspectiva. Ahí reside uno de los principales retos y problemas de la terapia. En efecto, no es un proceso automático como cuando se suelda una pierna o un antibiótico mata a una bacteria. Son procesos en los que interviene la persona que tiene que cambiar, por eso se dan grandes variaciones en la duración de la terapia.
Explicar qué se tiene que hacer para resolver el problema puede ser muy sencillo y corto, bastarían unas cuantas sesiones. Pero explicarlo de forma adecuada para que lo entienda un paciente en particular puede ser mucho más costoso y ponerlo en práctica depende de la persona que inicia el tratamiento.

El coste de la terapia

La terapia tiene que tener un coste por varias razones fundamentales:

  1. La primera es que se está utilizando el tiempo y los conocimientos de un terapeuta, que es un profesional preparado, tanto teórica como personalmente y se le debe compensar por ello. No lo hace solamente por vocación, sino que tiene que vivir de ello para ser realmente profesional.
  2. Otra razón de menos peso es que las cosas las valoramos por lo que nos cuesta y si no nos cuesta nada, la terapia la valoraremos muy poco.
  3. La terapia establece una relación profunda entre el terapeuta y el paciente, y el pago deja claro en todo momento que se trata exclusivamente de una relación profesional. Este aspecto es muy importante para que el paciente valore lo que dice y hace el terapeuta y para que el terapeuta pueda colocar entre ambos la distancia necesaria.
  4. El proceso terapéutico exige un compromiso al paciente. Por eso, de manera general, se pide al paciente un compromiso de pagar la terapia; incluso si no puede acudir a ella y no avisa en determinados plazos, que pueden ser 24 ó 48 horas, aunque en determinadas orientaciones se es más inflexible. La lógica de esta petición se basa primero en que el terapeuta ha reservado su tiempo para esa persona y no puede dedicarlo a otra tarea o a otro paciente y segundo, y fundamental, porque el paciente adquiere de esta manera un compromiso de asistencia frente a posibles incidencias que ocurran en la vida. Por ejemplo, a una paciente tímido, si el jefe le pide que se quede a trabajar más tiempo cuando ya salía por la puerta, tiene que valorar decirle si o no, si le dice que sí sabe que tiene que pagar la terapia, lo que será un aliciente para defender sus derechos.

Página Fuente Psicología clínica y Psicoterapía.- http://www.cop.es/colegiados/M-00451/psicoter.htm

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Conducta Suicida

normal_tu_duelo_irazu1Todos los que somos especialistas en esta área de la Salud mental, nos enfrentamos a esta situación en nuestra consulta y debemos identificarla e instruir a los que rodean al paciente (familiares o amigos), a detectar el riesgo de la “conducta suicida”, existen un grupo de criterios erróneos en relación a esto y un criterio científico, es decir, un criterio basado en la experiencia y estudio de este tipo de situación de difícil manejo.

A continuación enlisto algunos de ellos, la fuente esta citada aquí como se debe:

“Criterios erróneos y científicos sobre suicidio.
Fuente: FAISEM. Protocolo de intervención en crisis, 2006″

 

Criterio Equivocado:
La persona que se quiere
matar no lo dice.

Criterio Científico:
De cada diez personas que se suicidan, nueve
de ellas dijeron claramente sus propósitos
y la otra dejó entrever sus intenciones de acabar
con su vida.

Criterio Equivocado:
La persona que lo dice no
lo hace.

Criterio Científico:
Toda persona que se suicida expresó con palabras,
amenazas, gestos o cambios de conducta
lo que ocurriría.

Criterio Equivocado:
Las personas que intentan
el suicidio no desean morir,
sólo hacen el alarde.

Criterio Científico:
Aunque no todas las personas que intentan
el suicidio desean morir, es un error tildarles
de alardosos, pues son personas a las cuales
les han fracasado sus mecanismos útiles de
adaptación y no encuentran alternativas, excepto
el atentar contra su vida.

Criterio Equivocado:
Si de verdad se hubiera
querido matar, se hubiera
tirado delante de un tren.

Criterio Científico:
Toda persona con riesgo suicida se encuentra
en una situación ambivalente, es decir, con
deseos de morir y de vivir. El método elegido
para el suicidio no refleja los deseos de morir
de quien lo utiliza, y proporcionarle otro de
mayor letalidad es calificado como un delito
de auxilio al suicida (se le ayuda a que lo cometa),
penalizado en el Código Penal vigente.

Criterio Equivocado:
La persona que se repone
de una crisis suicida no corre
peligro alguno de recaer.

Criterio Científico:
Casi la mitad de las personas que atravesaron
por una crisis suicida y consumaron el suicidio,
lo llevaron a cabo durante los tres primeros
meses tras la crisis emocional, cuando
todos creían que el peligro había pasado.

Criterio Equivocado:

La persona que intenta el
suicidio estará en ese peligro
toda la vida.

Criterio Científico:
Entre el 1% y el 2% de las personas que intentan
el suicidio lo logran durante el primer
año después del intento y entre el 10% al
20% lo consumarán en el resto de sus vidas.
Una crisis suicida dura horas, días, raramente
semanas, por lo que es importante reconocerla
para su prevención.

Criterio Equivocado:
Toda persona que se suicida
está deprimida.

Criterio Científico:
Aunque toda persona deprimida tiene posibilidades
de realizar un intento de suicidio o un
suicidio, no todas las que lo hacen presentan
este desajuste. Pueden padecer esquizofrenia,
alcoholismo, trastorno de personalidad, etc.

Criterio Equivocado:
Toda persona que se suicida
es un enfermo mental.

Criterio Científico:
Las personas con enfermedades mentales se
suicidan con mayor frecuencia que la población
en general, pero no necesariamente hay
que padecer un trastorno mental para hacerlo.
Pero no caben dudas de que toda persona
con riesgo es una persona que sufre.

Criterio Equivocado:
El suicidio se hereda.

Criterio Científico:

No está demostrado que el suicidio se herede,
aunque se puedan encontrar varios
miembros de una misma familia que hayan
terminado sus vidas por suicidio. En estos
casos lo heredado es la predisposición a padecer
determinada enfermedad mental en
la cual el suicidio es un síntoma principal,
como por ejemplo, los trastornos afectivos y
las esquizofrenias.

Criterio Equivocado:

El suicidio no puede ser prevenido
pues ocurre por impulso.

Criterio Científico:
Toda persona antes de cometer un suicidio
evidencia una serie de síntomas que han
sido definidos como síndrome pre-suicidio,
consistente en constricción de los sentimientos
y el intelecto, inhibición de la agresividad,
la cual ya no es dirigida hacia otras
personas, reservándola para sí, y la existencia
de fantasías suicidas; todo lo que puede
ser detectado a su debido tiempo y evitar
que se lleven a cabo sus propósitos.

Criterio Equivocado:
Al hablar sobre el suicidio con
una persona en este riesgo se
le puede incitar a que lo realice.

Criterio Científico:
Está demostrado que hablar sobre el suicidio
con una persona en tal riesgo en vez de incitar,
provocar o introducir en su cabeza esa idea,
reduce el peligro de cometerlo y puede ser la
única posibilidad que ofrezca el sujeto para el
análisis de sus propósitos autodestructivos.

Criterio Equivocado:
El acercarse a una persona en
crisis suicida sin la debida preparación
para ello, sólo mediante
el sentido común, es perjudicial
y se pierde el tiempo para
su abordaje adecuado.

Criterio Científico:
Si el sentido común nos hace asumir una
postura de atenta y paciente escucha, con
reales deseos de ayudar a la persona en crisis
a encontrar otras soluciones que no sean
el suicidio, se habrá iniciado la prevención.

Criterio Equivocado:
Sólo los psiquiatras pueden
prevenir el suicidio.

Criterio Científico:
Es cierto que los psiquiatras son profesionales
experimentados en la detección del
riesgo de suicidio y su manejo, pero no son
los únicos que pueden prevenirlo. Cualquiera
interesado en auxiliar a personas en esta
situación de riesgo puede ser un valioso colaborador
en su prevención.

Familiar o allegado/a de la persona que está en riesgo
Éstas son algunas de las formas de ayudar a una persona que expresa su intención de cometer un suicidio:

Valore la situación seriamente.

Sea directo/a.Hable clara y abiertamente sobre el suicidio.
Exprésele su preocupación.
Muéstrese dispuesto/a a escuchar. Deje que la persona hable de sus
sentimientos.
Acepte sus sentimientos. No los juzgue. No cuestione si el suicidio es o no correcto. No dé sermones sobre el valor de la vida.
Acérquese y muestre que está disponible. Demuestre interés y ofrezcasu apoyo.
No desafíe a la persona a que lo haga.
Tranquilice a la persona.
No se muestre espantado/a. Eso no hará sino poner distancia entre los dos.
No prometa confidencialidad. Busque ayuda entre sus familiares y personas allegadas.
Explique que hay alternativas disponibles pero no dé consejos fáciles.
Adopte medidas prácticas: retire o controle todos los elementos que puedan suponer un riesgo.
Si es posible, no deje sola a la persona. Evite, sin embargo, situaciones de excesivo control.
Busque ayuda profesional e informe de si existe algún antecedente familiar de suicidio.
Involucre a otras personas significativas que puedan contribuir a superar esta situación.

 

bibliografía
Consejería de Salud. II Plan Integral de Salud Mental de Andalucía 2008-
2012. Sevilla: Junta de Andalucía, 2008.
FAISEM. Plan de Calidad 2006-2010. Sevilla: Junta de Andalucía, 2006.
http://www.faisem.es/ficheros/Plan_Calidad.pdf
FAISEM. Guía para la elaboración del Protocolo de Intervención en Crisis,
Urgencias y Emergencias. En FAISEM. Plan de Calidad 2006-2010.
Sevilla: Junta de Andalucía, 2006 (págs. 127-129).
http://www.faisem.es/ficheros/Plan_Calidad.pdf
FEAFES (Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas
con Enfermedad Mental). Afrontando la Realidad del suicidio (Guía
para pacientes). Disponible en http://www.feafes.com
OMS. Departamento de Salud Mental y Toxicomanías. Un instrumento
para trabajadores de atención primaria de salud. Ginebra: OMS, 2000.
http://www.who.int/mental_health/media/en/59.pdf
Pérez Barrero, SA. El suicidio, comportamiento y prevención. Santiago de
Cuba: Ed. Oriente, 1996.

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Déficit de Atención en el Adulto

Existen un buen numero de pacientes que acuden a nuestra consulta, los cuales “detectan” o identifican algún síntoma de este padecimiento, el cual en algunas ocasiones tienen desde la infancia o que se ha incrementado en sintomas ahora que son adultos, lo importante a considerar es que les produce una alta disfunción a nivel laboral, académico y personal, disfunción que no les permite ser lo suficientemente buenos en los que desarrollan o hacen y se la pasan fracaso tras fracaso, con la alta posibilidad de desarrollar lo que conocemos como trastornos coomorbidos, digase en especial depresión y ansiedad, o en el peor de los casos crean una adicción a sustancias motivados por las ganas de “sentirse bien”.

El Trastorno por Déficit de Atención en el adulto, es un trastorno que se considera sub diagnosticado ya que en muchas ocasiones no se considera la posibilidad diagnostica o no se investiga adecuadamente la sintomatología, es importante considerar el manejo cuando están presentes datos de esta alteración en nuestros pacientes, aquí anexo una escala para detectar síntomas de este padecimiento, la evaluación y tratamiento por supuesto debe complementarse de la consulta de un experto en la materia.

Escala autoaplicada de TDAH en el adulto                                                                                                                          

 (Adult ADHD Self-Report Scale) (ASRS v-1.1)

La ASRS v-1.1 desarrollada en conjunto por la Organización Mundial de la Salud y el Workgroup on Adult ADHD, es una herramienta para el tamizaje del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad en adultos. La obtención de calificaciones altas en esta prueba sugiere la necesidad de una entrevista clínica más acuciosa. La resolución del cuestionario toma 5 min en completarse y puede proporcionar información de suma importancia.

Calificaciones de la parte A del cuestionario

Se ha observado que las 6 preguntas de la parte A son más predictivas del trastorno y las mejores como instrumento de tamizaje. Si el paciente hace 4 o mas marcas en las áreas sombreadas de la parte A, se considera que tiene síntomas altamente consistentes con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad del adulto y se recomienda una mayor investigación.

Calificación de la parte B del cuestionario

La frecuencia de marcas en la parte B proporciona pistas adicionales. Ponga atención especial en las marcas hechas en las áreas sombreadas. La respuesta basada en la frecuencia es más sensible en algunas preguntas. No se utiliza una calificación total o de probabilidad diagnostica para las 12 preguntas de la parte B.

Instrucciones                                                                                                                                                                                                                                     Conteste las preguntas a continuación. Al responder cada una de ellas, coloque una X en el recuadro que mejor describa como se ha sentido y comportado durante los últimos 6 meses. Devuelva esta lista una vez completa al profesional que se la entrego.

Parte A

Nunca

Raramente

A veces

A menudo

Muy  a menudo

1.- ¿Con cuanta frecuencia tiene problemas en finalizar los últimos detalles de un proyecto, ya que ha hecho la o las partes más difíciles?
2.- ¿Con cuanta frecuencia tiene dificultades para tener las cosas en orden cuando tiene que realizar una tarea que requiere organización?
3.- ¿Con cuanta frecuencia tiene dificultades a la hora de recordar citas u obligaciones?
4.- Cuando tiene que realizar una tarea que requiere un gran esfuerzo mental, ¿Con cuanta frecuencia la evita o retrasa su comienzo?
5.- ¿Con cuanta frecuencia juguetea o retuerce sus manos o pies cuando tiene que estar sentado durante mucho tiempo?
6.-¿ Con cuanta frecuencia se siente excesivamente activo o con la necesidad de hacer cosas, como si estuviese impulsado por un motor?

 

 

 

 

 

Parte B

Nunca

Raramente

A veces

A menudo

Muy a menudo

7.- ¿Con cuanta frecuencia comete errores por descuido cuando tiene que trabajar en un proyecto aburrido o difícil?
8.- ¿Con cuanta frecuencia tiene problemas a la hora de mantener su atención cuando esta realizando un trabajo aburrido o repetitivo?
9.-¿Con cuanta frecuencia tiene problemas para concentrarse en lo que la gente le dice, incluso cuando le están hablando directamente?
10.-¿ Con cuanta frecuencia extravía o tiene problemas para encontrar cosas en su casa o en el trabajo?
11.- ¿Con cuanta frecuencia se distrae por la actividad o el ruido a su alrededor?
12.- ¿Con cuanta frecuencia abandona su asiento en encuentros y en otras situaciones en las que se espera que se mantenga sentado?
13.- ¿Con cuanta frecuencia se siente intranquila o inquieto?
14.- ¿Con cuanta frecuencia tiene dificultades para serenarse y relajarse cuando tiene tiempo para si mismo?
15.- ¿Con cuanta frecuencia se encuentra a si mismo hablando demasiado cuando se encuentra en situaciones sociales?
16.- Cuando esta en una conversación, ¿Con que frecuencia se encuentra a si mismo finalizado las frases de la gente a la que le esta hablando, antes de que puedan terminarlas ellos mismos?
17.-¿ Con cuanta frecuencia tiene dificultades en esperar su turno en situaciones en las que se requiere?
18.-¿Con cuanta frecuencia interrumpe a otros cuando están ocupados?

 

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Dictamen Psiquiátrico

Este es un resumen breve de lo que hacemos como expertos en el área de la psiquiatria y las situaciones legales.Es un extracto de un artículo muy interesante y completo de la siguiente fuente a quien se le da el credito:  Dr. Jesús Sanchez , si gusta leer el artículo completo lo puede conseguir en la siguiente dirección de internet.

http://sanliz.com/content/index.php?option=com_content&task=view&id=13&Itemid=14

(LA PERICIA PSIQUIÁTRICA)
 (LA EXPERTICIA PSIQUIÁTRICA)

Es un documento elaborado por psiquiatras, donde se expresa el resultado de la exploración especializada de las condiciones mentales de una persona, que ha sido ordenada por un juez para él decidir acerca de algunas de las siguientes circunstancias:

  • la posible responsabilidad por un hecho delictivo
  • las consecuencias emocionales de este hecho
  • la capacidad para el ejercicio de derechos civiles

En el peritaje psiquiátrico (experticia psiquiátrica o pericia psiquiátrica) se trata de evaluar a una persona que ha delinquido, para establecer si existe  o no  nexo entre el delito y una enfermedad mental; se expresa en la experticia si algún estado psíquico anormal pudo hacer que el indiciado o acusado fuera incapaz de apreciar el carácter ilícito del acto.

Entre los problemas que corresponde participar se encuentran:

  • la imputabilidad
  • el estado mental en un momento determinado
  • el internamiento de un inimputable o de un imputable disminuido
  • aplicación de estatuto de menores
  • custodia de seguridad
  • anticipada libertad de un penado
  • capacidad negocial
  • capacidad procesal
  • incapacitación
  • divorcio (Téllez Carrasco P. 1985)

En la lista se encuentran los motivos que llevan al juez a ordenar la realización de una experticia o peritaje psiquiátrico, documento que le será de utilidad para tomar sus decisiones.

La pericia psiquiátrica generalmente es realizada por dos psiquiatras, que actúan bajo fe de juramento, lo que los convierte en funcionarios de la administración de justicia, por lo que deben evitar infidencias; el juzgado puede solicitar ampliaciones y aclaraciones de lo informado. En condiciones excepcionales, en que no se encuentren psiquiatras en la jurisdicción donde debe realizarse el peritaje psiquiátrico, este puede ser realizado por médicos no psiquiatras. La condición ideal es cuando el peritaje se realiza por dos psiquiatras que cuentan con formación, experiencia,  entrenamiento, en psiquiatría forense. Cuando el juez no queda conforme con la pericia y sus conclusiones puede recurrir a nuevos peritos. Además es importante destacar que el informe pericial psiquiátrico  no es vinculante, por lo que el juez no está obligado a acatar lo allí  expresado, en todo caso, si el juez no lo toma en consideración está obligado a razonar los motivos.

En EEUU los abogados han argumentado que es necesaria la supervisión del examen, para proteger los derechos del cliente y asegurar un reporte exacto de los hallazgos. Han propuesto que ellos deben estar presentes como observadores no participantes durante la evaluación psiquiátrica de sus clientes,  como otra alternativa la grabación en video del examen. Los psiquiatras han respondido que la presencia del abogado, o la grabación durante la evaluación forense, podrían introducir factores contaminantes y deteriorantes de la validez del examen. Los abogados han insistido en que su presencia tiene un doble propósito, proteger al examinado contra preguntas inadecuadas y  proporcionar tranquilidad y apoyo para hacer la experiencia más tolerable a su cliente. Los abogados creen que la supervisión promueve la integridad de la función del proceso judicial de encontrar la verdad y salvaguardar los derechos del examinado. La corte se ha encontrado dividida acerca de este asunto; algunos han opinado que la validez de un examen psiquiátrico depende de la comunicación persona a persona entre médico y paciente. La presencia intrusiva de un abogado puede alterar la intimidad necesaria para una evaluación útil, y podría servir para transformar el examen en un procedimiento adverso.  La corte suprema de EEUU expresó que, “La presencia de un apoderado durante la entrevista psiquiátrica podía contribuir poco y podría alterar seriamente el examen”.

La APA ha recomendado, que la supervisión del examen psiquiátrico dependa de la espontaneidad del examinador para conducir la evaluación bajo tales condiciones; se presume que un psiquiatra que se encuentra confortable con la supervisión será menos afectado por ella.

La pericia psiquiátrica generalmente es realizada por dos psiquiatras, que actúan bajo fe de juramento, lo que los convierte en funcionarios de la administración de justicia, por lo que deben evitar infidencias; el juzgado puede solicitar ampliaciones y aclaraciones de lo informado. En condiciones excepcionales, en que no se encuentren psiquiatras en la jurisdicción donde debe realizarse el peritaje psiquiátrico, este puede ser realizado por médicos no psiquiatras. La condición ideal es cuando el peritaje se realiza por dos psiquiatras que cuentan con formación, experiencia,  entrenamiento, en psiquiatría forense. Cuando el juez no queda conforme con la pericia y sus conclusiones puede recurrir a nuevos peritos. Además es importante destacar que el informe pericial psiquiátrico  no es vinculante, por lo que el juez no está obligado a acatar lo allí  expresado, en todo caso, si el juez no lo toma en consideración está obligado a razonar los motivos.

En EEUU los abogados han argumentado que es necesaria la supervisión del examen, para proteger los derechos del cliente y asegurar un reporte exacto de los hallazgos. Han propuesto que ellos deben estar presentes como observadores no participantes durante la evaluación psiquiátrica de sus clientes,  como otra alternativa la grabación en video del examen. Los psiquiatras han respondido que la presencia del abogado, o la grabación durante la evaluación forense, podrían introducir factores contaminantes y deteriorantes de la validez del examen. Los abogados han insistido en que su presencia tiene un doble propósito, proteger al examinado contra preguntas inadecuadas y  proporcionar tranquilidad y apoyo para hacer la experiencia más tolerable a su cliente. Los abogados creen que la supervisión promueve la integridad de la función del proceso judicial de encontrar la verdad y salvaguardar los derechos del examinado. La corte se ha encontrado dividida acerca de este asunto; algunos han opinado que la validez de un examen psiquiátrico depende de la comunicación persona a persona entre médico y paciente. La presencia intrusiva de un abogado puede alterar la intimidad necesaria para una evaluación útil, y podría servir para transformar el examen en un procedimiento adverso.  La corte suprema de EEUU expresó que, “La presencia de un apoderado durante la entrevista psiquiátrica podía contribuir poco y podría alterar seriamente el examen”.

La APA ha recomendado, que la supervisión del examen psiquiátrico dependa de la espontaneidad del examinador para conducir la evaluación bajo tales condiciones; se presume que un psiquiatra que se encuentra confortable con la supervisión será menos afectado por ella.

el testimonio del experto en psiquiatría es importante por dos razones:
1° el psiquiatra en virtud de su entrenamiento especial conoce cuales preguntas hacer al acusado, con el fin de obtener información importante y relevante acerca de su salud mental.
2° el psiquiatra puede expresar la información en términos del cuerpo de conocimientos de la especialidad, y puede responder las preguntas formuladas por la sociedad referentes a enfermedad, capacidad, deterioro de la libertad (el autor se refiere a la libertad para actuar del examinado de acuerdo y determinado por  sus condiciones mentales).

Sólo un psiquiatra clínico, con experiencia en hospicios, puede ser idóneo para desempeñarse como perito psiquiatra forense, verifica hechos mentales, establece sus particularidades, sus orígenes, su futuro, sus consecuencias y sus relaciones con otros hechos, para luego explicarlo al juez, ser perito es ser asesor. Algunos califican a este perito como un testigo calificado postfacto porque no es presencial. Al perito psiquiatra se le debe exigir “técnica, sabiduría y arte”. Desde la óptica ética al perito psiquiatra forense se le ha de exigir honestidad, idoneidad, imparcialidad, confidencialidad y discreción. El perito se debe distinguir por su prudencia, equilibrio, sensatez y moderación. El perito es responsable de su peritaje. Por falencias en su labor pericial, el experto puede ser acusado de diversos delitos, quizás dolosos, como falso testimonio, o quizás culposos, como imprudencia, o negligencia, o impericia (Julio R. Zazzali 2006).

El proceso de peritaje comprende las siguientes fases:
a) Comisión
b) Aceptación
c) Juramentación
d) Realización
e) Informe

Los médicos que han sido designados como peritos pueden aceptar o excusarse, en este último caso deben ajustarse a lo estipulado en la ley. En los lugares donde existen psiquiatras forenses al servicio de las instituciones judiciales, este procedimiento de designación de peritos aquí descrito ocurre con poca frecuencia.

Es imperativo que el perito psiquiatra explique su función al evaluado y le informe:
–    las finalidades del examen

  • los límites de la confidencialidad
  • el destino de la información obtenida
  • que es un perito designado, no es abogado ni juez

Antes de la redacción del informe, el expediente debe ser leído con detenimiento, cualquier dato que resulte contradictorio puede ser importante para las conclusiones y por supuesto motivo de estudio y consideración (Sánchez Peláez  A. 1966). El resto de la información debe provenir del examinado y cada vez que sea posible de sus familiares o amigos.

Con frecuencia el procesado mantiene oculta la realidad sobre si mismo y deforma voluntariamente como ocurrieron los hechos, llega inclusive a dar versiones diferentes del mismo hecho, con omisión de su responsabilidad y sus motivaciones, inventa síntomas y enfermedades para justificar sus actos. Puede ocurrir, que reos sean entrenados por sus defensores o personas duchas en el arte de engañar, o simplemente por compañeros de presidio, para que se declaren enfermos mentales, o no, según convenga (Salazar Medina G. y col.1978).

Hay quienes recomiendan la realización del examen físico con énfasis en los aspectos neurológicos, sin embargo, esto debe ser realizado por un médico internista y/o por un neurólogo, para aumentar la confiabilidad en los posibles hallazgos.

Con frecuencia puede resultar necesario que se realicen exámenes de laboratorio, cromosómicos, electroencefalográficos, imagenológicos, y psicológicos.

El informe pericial psiquiátrico comienza al identificar el juzgado que ha ordenado la pericia, seguido por los datos relativos a la identificación del evaluado: nombre, edad, sexo, estado civil, nacionalidad, lugar de nacimiento, lugar de residencia, profesión, escolaridad, religión. Debe también mencionarse el lugar, la fecha, las circunstancias que están rodeando la evaluación y las fuentes de información.

La versión de los hechos es otro aparte importante que debe estar presente en el informe, es de gran ayuda tanto para los peritos como para el juez, debe escribirse textualmente.

El resto de la información que debe estar en el informe, corresponde en muchos aspectos a lo que se encuentra en una historia clínica psiquiátrica, como son antecedentes familiares y antecedentes personales. Deben destacarse los antecedentes prenatales, obstétricos, perinatales, de alimentación, hábitos, sueño, convulsivos, y cualquier otra manifestación correspondiente a epilepsia, alteraciones de conciencia, patológicos en general, enfermedades mentales en particular, quirúrgicos, traumáticos, escolaridad, laborales, sexuales, maritales, consumo de drogas lícitas o ilícitas, delictivos.

El examen mental es un elemento de importancia primordial en la evaluación y el informe pericial que se presenta. Debe usarse un vocabulario que pueda ser entendido por el juez; si resulta indispensable el uso de palabras técnicas, éstas deben aclararse para que puedan ser entendidas.

El examen mental debe referirse al momento (fecha y hora) en que el perito se encuentra frente a su examinado y debe incluir, estado de conciencia, atención, actitud ante el examinador, arreglo personal, orientación, percepción, pensamiento, juicio, afectividad, memoria, inteligencia, motricidad, biotipo.

La opinión del psiquiatra se basa,  se construye, a lo largo de las entrevistas clínicas, la realización de test proyectivos puede ser de gran ayuda, es del campo de participación del psicólogo.

En el examen mental se valora el estado concreto del evaluado, se aclara en que medida la enfermedad mental afecta las diversas funciones psíquicas en ese momento en particular. Se ha encontrado,  que algunos de los evaluados por enfermedad mental habían respondido a alucinaciones auditivas imperativas para cometer sus crímenes. Las alucinaciones imperativas pueden llevar a automutilación y a la muerte. Muchos de los alucinados niegan las alucinaciones y las hacen indetectables para los examinadores. La presencia de autoinculpación y autoreproches puede servir como indicador para la necesaria investigación de alucinaciones imperativas; la presencia de desorientación o alteraciones de memoria,  obliga a pensar e investigar las posibles alteraciones de la conciencia. Cuando se hable de trastorno emocional intenso, el experto lo debe trasladar a una categoría diagnóstica psiquiátrica que haga comprensible los hechos ocurridos.

Las conclusiones deben expresar el resultado de la evaluación psiquiátrica realizada, en lenguaje inteligible para quien no sea experto. El informe debe llegar a conclusiones claras en lo que se refiere a las condiciones mentales del individuo, que le permitan al juez su interpretación adecuada.

  • Debe quedar expresado lo referente a peligrosidad sucesiva, sobre todo si está en relación con patología mental.

 

  • Si requiere tratamiento especializado también debe ser mencionado, así como el tipo de tratamiento según el criterio del perito. Se debe recordar que el perito  no es tratante.
  • Si resultan necesarias otras evaluaciones  deben ser recomendadas.

 

  • Deben responderse las preguntas que fueron formuladas por el juez cuando ordenó la realización de la pericia psiquiátrica.

Existen criterios discrepantes acerca de si debe incluirse la opinión del perito en lo que se refiere a la responsabilidad y la imputabilidad del examinado.

Bursten B. en 1982 opinó que el testimonio psiquiátrico puede limitarse al diagnóstico y descripción de las condiciones mentales. Se corre el riesgo de que si el testimonio psiquiátrico no está enmarcado en los parámetros legales, puede ser muy dramático y persuasivo, pero legalmente irrelevante.

El Insanity Defense Work Group (1983) opina que los psiquiatras son expertos en una especialidad médica, no en leyes, por lo que el psiquiatra debe presentar información y opinión acerca del estado mental del acusado y sus motivaciones para la conducta, así como explicar en detalles sus condiciones médico-psiquiátricas. Por supuesto el psiquiatra debe testificar  acerca del diagnóstico psiquiátrico del acusado en términos clínicos y comunes, con la intención de permitir al juez llegar a conclusiones en lo que él  es experto.

Según Serpa R. (1982) en el proceso de llegar a las conclusiones de un dictamen, el médico deberá dar un concepto sobre la capacidad de comprensión de la ilicitud y de la capacidad de determinarse de acuerdo con ella. Este concepto no es estrictamente médico, y desde el punto de vista de la medicina es muy posible que no pueda darse con certeza científica.

En las pautas para la defensa por enfermedad mental elaboradas por el American Law Institute, tres preguntas deben realizarse en la pericia psiquiátrica:

1) ¿El acusado sufrió de una enfermedad mental en el momento del delito?

2) Si la primera pregunta es respondida afirmativamente, ¿puede esta enfermedad disminuir  la capacidad de apreciar la perversidad o criminalidad del hecho?

3) Si la primera pregunta es respondida afirmativamente ¿puede esta enfermedad disminuir  la capacidad de mantener su conducta dentro de los requerimientos de la ley? (Bursten B. 1982).

Estas tres preguntas resultan muy interesantes y sus respuestas aumentan el valor de la pericia psiquiátrica, por lo que deben ser tomadas en consideración cuando participamos en un acto de esta naturaleza.

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PAIDOPSICOFARMACOLOGÍA

PAIDOPSICOFARMACOLOGÍA

familia y adolescentes 3Tanto el diagnostico como el tratamiento de la depresión y de otras patología en la infancia difieren de maneras significativa respecto a loa adultos, de modo que su manejo requiere un espacio aparte.
Uno de los argumentos que se esgrimen como base de esta importante diferencia es que el cerebro del niño es distinto. Por lo que su química responde a los agresores psíquicos y físicos de manera distinta, a como lo hace el adulto, manifestándose con otros trastornos, además de que también responde diferente a los antidepresivos, por lo menos en algunos parámetros.
En México es común que a los niños con trastornos mentales los neurólogos le prescriban medicamentos, en parte porque se cree que los psiquiatras infantiles tienen poco conocimiento de los psicofármacos, puestos que un grupo de ellos solo se dedica a la psicoterapia, además de que los maestros, los psicólogos y los pedagogos asignan con mucha facilidad el termino “orgánico” a un niño que tiene cualquier trastorno de aprendizaje, en especial el trastorno por déficit de atención con hiperquinesia o cualquier alteración en la conducta que no parece tener un origen psicológico . El hecho de que los niños con problemas mentales ocasionados por una lesión orgánica-cerebral deberán ser atendidos por un neurólogo es parte de confusión de manejo que se da en este país.
Un aspecto que jamás deberá omitirse es la aclaración a los padres, terapeutas y maestros de las características del cuadro clínico psiquiátrico, así como el objetivo del tratamiento con fármacos, Asimismo, hay que mencionar con mucha precisión los síntomas que se quieren modificar y los efectos colaterales que se esperan, y despejar cualquier duda al respecto, en particular sobre el riesgo de farmacodependencia.
Farmacocinética
Para valorar satisfactoriamente los efectos clínicos de lo psicofármacos en los niños es importante considerar las características biológicas propias de esta edad, ya que los medicamentos se estudian sobre todo en los adultos jóvenes. Las diferencias fundamentales consisten en:
1. Menor capacidad para unir los fármacos a sus proteínas plasmáticas, por lo que existe una cantidad mayor del medicamento libre y activo.
2. Los medicamentos se metabolizan con mayor rapidez en el hígado, casi el doble de la velocidad promedio del adulto, de modo que la vida media y los niveles plasmáticos disminuyen.
3. La cantidad del tejido adiposo es 70% menos que el adulto, así que los niveles plasmáticos se elevan y disminuyen bruscamente, dado que este tejido de reserva es limitado, observándose más efectos colaterales y terapéuticos. Una sobredosis puede llegar a ser más peligrosa en un niño.
Pero esta diferencia no es solo cuantitativa, sino cualitativa, ya que el órgano al que se dirigen estos medicamentos es distinto, pues se encuentra en proceso de maduración, donde los neurotransmisores y el grado de mielinizacion — como la arborización dendrítica ——- difieren del cerebro adulto; por ello, los resultados no son los mismos.
Todavía se desconoce si el niño es igualmente sensible que el adulto a los mismos niveles plasmáticos de los fármacos en el cerebro, por lo que se sugiere que la administración de los psicofármacos durante la primera edad requiere dosis menores y mayor fraccionamiento, para obtener niveles mas estables en sangre: no obstante, la guía fundamental tendrá que ser la respuesta clínica.
Precauciones
ansiedad por separacionLa población infantil de EUA toma cantidades importantes de psicofármacos, llegando a ser de 5%. La mayoría los recetan los pediatras y los médicos familiares, pero en un buen grupo el diagnostico, la indicación y el efecto terapéutico son dudosos. A pesar de las limitaciones de muchos psicofármacos, a menudo se recetan sin que exista un adecuado seguimiento y tampoco se define con precisión los síntomas que desean modificarse.
Antes de la prescripción de cualquier antidepresivo es importante realizar una minuciosa exploración medica, para valorar el estado de salud general de paciente y descartar trastorno metabólico, neurológicos, infecciosos y endocrinopatías, entre otros padecimientos que a menudo alteran el estado mental del menor. Cualquier trastorno físico o mental en el escolar se manifiesta como un problema de aprendizaje y conducta, por lo que se tiene que evitar el extendido concepto de que de que estos niños solo requieren clases extra por la tarde o una terapia familiar. Un problema en la práctica clínica cotidiana es que los niños son sometidos a tratamientos ineficaces durante años, sin la menor señal de cambio y con un importante déficit en el desarrollo del menor, por lo que deben evitarse.
Todos los antidepresivos pueden provocar conductas agresivas y autodestructivas, de modo que es importante una evaluación estrecha durante las primeras semanas de tratamiento.
Los niños, en especial los que presentan retardo mental, no tienen la capacidad para reportar los efectos colaterales, por lo que se exige una estricta vigilancia del medico cuando los prescriba. Se recomienda que conozca directamente del niño y sus efectos colaterales y terapéuticos, ya que es frecuente que solo interrogue a la madre sin haber visto siquiera al menor o sin lograr una adecuada comunicación.
En la mayoría de los casos los psicofármacos deben prescribirse como parte de un tratamiento integral y no como un tratamiento aislado o un factor curativo único. Ello exige una evaluación del medicamento por el resto de los terapeutas (lenguaje, aprendizaje) y por parte de los maestros y los padres.
No es conveniente aplicar fármacos a los niños con la perspectiva psicopatológica del adulto —- sea que se trate de un síndrome o de un síntoma —-, ya que el haber trasladado esa nosología directamente provoco un enorme desconcierto y dio lugar a tratamientos ineficaces.
No hay que olvidar que con la excepción de los antipsicóticos, los anticonvulsivos y los estimulantes, el resto de los psicofármacos tienen una capacidad terapéutica limitada en la infancia y en muchos casos su utilidad esta en entredicho.
Cualquier psicofármaco puede alterar la capacidad cognitiva, la atención, la concentración, el interés y la exploración del medio ambiente y la conducta familiar y escolar del menor, de manera que resulta de gran utilidad realizar un escrutinio tanto en la familia como en la escuela mediante escalas de valoración, para asegurarse de los cambios que se están provocando. Los fármacos que más dificultades ocasionan son los anticonvulsivos, los antidepresivos triciclico y los antipsicóticos; los dos últimos tienen un efecto anticolinérgico muscarinico, en especial las sobredosis. Es importante mantenerse alerta con todos los medicamentos que tengan un efecto sedante, ya que pueden abatir la motivación, el interés, la concentración y otros factores necesarios para la exploración del mundo extremo y propio del menor. Donde el problema se agrava es en el caso del retardo mental, que de suyo es limitante, por lo que agregar una sustancia que a determinada dosis dificulta todavía mas el aprendizaje y la capacidad de ejecución implica hundir aun mas al paciente en su ineficacia; por ello no deben prescribirse estos fármacos como sustituto de otros tratamientos, sino para que las relaciones humanas, la capacidad de trabajo, el aprendizaje y el intercambio social mejoren.
Como se menciono, la mayoría de los psicofármacos mejoran solo algunos síntomas y son pocos efectivos contra los síndromes: por ello, el tratamiento no debe oscurecer el cuadro nosológico de base, sea por sus efectos colaterales o por los terapéuticos; no obstante, poder eliminar algunos síntomas puede ser factor clave para el desarrollo del menor.
Hay que evitar el mito de que los psicofármacos se usan solo para trastornos orgánicos y la psicoterapia para trastornos por experiencias traumáticas o vivenciales; el ejemplo típico es que el síndrome de Down (obviamente orgánico) no responde al tratamiento farmacológico y si a la terapia conductual, en tanto que la enuresis idiopática responde a los psicofármacos como no lo hace a ninguna de los otros tratamientos.
No esta por demás insistir en cuan grave es dar un medicamento innecesario, como negarlo cuando realmente es de ayuda. No se deben prescribir medicamentos nuevos en el mercado, cuya valoración no este probada en los niños (esto es mas frecuente de lo que el medico se imagina).

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Resiliencia??

¿Qué es la resiliencia?

El término resiliencia tiene su origen en el mundo de la física. Se utiliza para expresar la capacidad de algunos materiales de volver a su estado o forma natural después de sufrir altas presiones deformadoras.

Resiliencia viene del latín resalire (re saltar). Connota la idea de rebotar o ser repelido. El prefijo re refiere la idea de repetición, reanimar, reanudar. Resiliar es, entonces,  desde el punto de vista psicológico, rebotar, reanimarse, ir hacia delante después de haber vivido una experiencia traumática.

 la noción de resiliencia se refiere al “proceso de poseer una buena tolerancia a situaciones de alto riesgo, demostrando un ajuste positivo en vista de la adversidad o el trauma, y manejando las variables asociadas al riesgo ante situaciones difíciles, como en los proceso de duelo.

La resiliencia es, pues, la capacidad del ser humano de enfrentar y sobreponerse a situaciones adversas – situaciones de alto riesgo (pérdidas, daño recibido, pobreza extrema, maltrato, circunstancias excesivamente estresantes, etc.) y generar en el proceso un aprendizaje, e inclusive una transformación. Supone una alta capacidad de adaptación a las demandas estresantes del entorno. La resiliencia genera la flexibilidad para cambiar y reorganizar la vida, después de haber recibidos altos impactos negativos.

Ahora, resiliencia no se trata de la capacidad de sufrir y aguantar como un estoico. Más que la capacidad de enfrentar y resistir maltratos, heridas, etc., la resiliencia es la capacidad de recuperar el desarrollo que se tenía antes del golpe. La resiliencia de la persona permite superar el trauma y reconstruir su vida. .

De modo que resiliencia no significa invulnerabilidad, ni impermeabilidad al estrés o al dolor, se trata más bien del poder de rebotar (bouncing back) y recuperarse después de experimentar duras adversidades y experiencias estresantes / traumáticas.

¿Cómo se desarrolla la resiliencia?

Ante todo diremos que no se nace resiliente. La resiliencia no es una especie de fortaleza biológica innata, tampoco se adquiere como parte del desarrollo natural de las personas. La resiliencia no es una competencia que se desarrolla fuera de contexto, por voluntad de la persona. No la construye la persona por sí sola sino que se da en relación con un ambiente determinado que rodea al individuo.

Por otra parte, no hay un patrón o fórmula fija para edificarla, sino que cada persona va desarrollándola de acuerdo a sus necesidades, y atendiendo a sus diferencias culturales, en función del contexto donde le toca vivir. En este sentido, el contexto cultural juega un papel fundamental en cómo cada persona percibe y lidia con la adversidad y las experiencias estresantes con que la vida la confronta. De modo que cada persona desarrolla sus propias estrategias para resiliar las experiencias traumáticas. De cualquier modo depende de cómo se de la interacción entre la persona y su entorno. Al respecto comenta Boris Cyrulnik: “La resiliencia se teje: no hay que buscarla sólo en la interioridad de la persona ni en su entorno, sino entre los dos, porque anuda constantemente un proceso íntimo con el entorno social”.

Según el neuropsiquiatra Boris Cyrulnik existen dos factores que propician la resiliencia en las personas:

  • Si la persona en su infancia temprana pudo tramar un principio de personalidad, a través de un apego seguro, el cual se  forja en la relación con el otro (cuidador), mediante una interacción e intercambio que teje la resiliencia desde la comunicación intrauterina, pasando por la conexión con el cuidador, especialmente la madre, que provee seguridad afectiva en los primeros años de vida. Este tipo de interacción se convierte en un mecanismo de protección.

Si luego del “estropicio” (experiencia traumática), se organiza alrededor de la persona, una red de “tutores del desarrollo”, vale decir, la posibilidad de agarrarse o sostenerse de alguien o algo. Este algo o alguien del cual asirse se convierte en un tutor de la resiliencia, que promueve o provoca el desarrollo psicológico sano y funcional después del trauma. Este cuidador actúa como el medio para que el niño desarrolle un sentido de vida e identidad.

Desarrollando resiliencia

elementos clave en el proceso.

  • Contexto familiar

En primer lugar diremos como lo expresa S. Sánchez:”La resiliencia es una característica que se puede aprender como producto de una interacción positiva entre el componente personal y ambiental de un individuo”. Este componente ambiental mencionado por Sánchez, lo constituye, en primera instancia la familia.

No hay duda que la mayor responsabilidad para la promoción de la resiliencia recae sobre la familia, es lo que va de la mano con las leyes del desarrollo y la ecología propias del ser humano. Y dentro de la familia, el principal rol promotor de la resiliencia, lo constituye la madre, como cuidadora principal. Es así como la interacción funcional o disfuncional de la madre con el niño, genera en este último los aprendizajes que conformarán la forma de vinculación afectiva y el estilo relacional de fortaleza o debilidad, que será la base para la actuación y respuestas del individuo ante los retos y demandas del entorno. En sintonía con esta línea de pensamiento, los resultados empíricos confirman que el tipo de vínculo afectivo edificado en los primeros años de vida, crean las bases para el desarrollo de una persona capaz y segura, con las fortalezas necesarias para enfrentar y sobreponerse a fuertes adversidades y experiencias traumáticas.

  • Tutores de resiliencia

Todos pueden hacerse resilientes, pues se trata de volver a unir, dentro de lo posible, las partes de la personalidad que fueron destrozadas por el trauma. Pero la sutura no es nunca perfecta y el destrozo deja rastros. Para volverse resiliente, es necesario encontrar cómo se impregnaron dentro de la memoria los recursos internos, cuál es el significado del trauma para uno, y cómo nuestra familia, nuestros amigos y nuestra cultura colocan alrededor del herido recursos externos que le permitirán retomar un tipo de desarrollo”.

Estos recursos externos que menciona Cyrulnik, sólo pueden ser aportados por los tutores de la resiliencia (familia, amigo, cultura). Agrega Cyrulnik: “Si la herida es demasiado grande, si nadie sopla sobre las brasas de resiliencia que aún quedan en su interior, será una agonía psíquica y una herida imposible de curar” (Cyrulnik, 2001). Al respecto comenta también Ma. Elena Fuente Martínez: “En este proceso de re-construccion la presencia de los otros es significativa, pues en soledad no es posible encontrar los recursos para sanar el dolor, necesitamos de otro para expresar, hablar, compartir, significar y construir acciones que permitan elaborar las experiencias dolorosas”.

  • Sentido de vida

Finalmente, dar un sentido a la vida constituye un elemento esencial que permite a la persona que ha sufrido un trauma sobreponerse. Al respecto dice Anna Forés: “Cuando la búsqueda de sentido tiene un desenlace favorable, entonces, la persona herida puede avanzar en su proceso de transformación”. Bien lo decía Nietzsche: “Quién tiene un porque vivir, encontrará un cómo”. O dicho en palabras del Dr. Stephen Covey:”Desgraciado de aquel que no viera ningún sentido en su vida, ninguna meta, ninguna intencionalidad y, por tanto, ninguna finalidad en vivirla, ése estaría perdido. El hombre que se hace consciente de su responsabilidad ante el ser humano que le espera con todo su afecto o ante una obra inconclusa, no podrá nunca tirar su vida por la borda. Conoce el «porqué» de su existencia y podrá soportar casi cualquier «cómo»”.

El ser humano vive permanentemente en busca de un significado que le de sentido a su vida y cuando no lo encuentra sucumbe ante las exigencias del entorno.

Dice al respecto un sobreviviente de los campos de concentración nazi, y sin duda un resiliente, el Dr. Victor Frankl: “Una persona que se proyecta hacia un sentido, que ha adoptado un compromiso por él, que lo percibe desde una posición de responsabilidad, tendrá una posibilidad de supervivencia incomparablemente mayor en situaciones límite que la del resto de la gente normal”.

El sentido devuelve, pues, a la persona inmersa en situaciones devastadoras y trágicas a abrirse a los aspectos positivos y  esperanzadores de la existencia.

Conclusiones:

  • Los estudios demuestran que cuando los niños logran establecer en sus  meses y años más tempranos, un vínculo seguro como apego  (seguridad, confianza en el  cuidador, etc.), esta condición actúa como un predictor de su capacidad de resiliencia. En este proceso la madre y el padre juegan un papel fundamental, aunque el niño no es sólo un “recipiente pasivo” en el proceso, sino que actúa como “coautor” junto con la madre y el padre, sin obviar el peso del contexto cultural.  Por el contrario, los estilos de apego inseguro, dificultan la aparición de la resiliencia, aunque este estilo de apego no debe ser visto, en términos deterministas, como una fatalidad, sino como un tendencia que puede ser revertida, si se aborda adecuadamente.
  • En el momento del trauma, la existencia de tutores de resiliencia, sirven como apoyo fundamental para ayudar al individuo a recuperar el sentido de la vida, se requiere de “alguien que les marque la vida en forma positiva, en el plano de los afectos”.
  • La evidencia empírica muestra que los niños resilientes, aquellos que lograron establecer un apego seguro, manifiestan tener competencias para la interacción personal, la socialización, la fortaleza para sobreponerse a las adversidades, la autorregulación afectiva, la orientación hacia los recursos sociales,  la autoestima sana, la creatividad y el ingenio para sortear obstáculos, entre otras.
  • “La resiliencia es un proceso dinámico, que tiene lugar a lo largo del tiempo, y se sustenta en la interacción existente entre la persona y el entorno, entre la familia y el medio social. Es el resultado de un equilibrio entre factores de riesgo, factores protectores y personalidad de cada individuo, funcionalidad y estructura familiar”. (Alicia Engler)

Bibliografía:

  • Moneta María Eugenia, Apego, Resiliencia y Vulnerabilidad a Enfermar: Interacciones Genotipo-Ambiente. Gaceta de Psiquiatría Universitaria, Universidad de Chile, año 3, volumen 3, No. 3 septiembre de 2007.
  • Cyrulnik Boris, De Cuerpo y Alma, Gedisa, 2007
  • Entrevista a Boris Cyrulnik por Catherine Nay y Patrice De Meritens, Le Figaro Magazine, sábado 24 de julio de 1999. Edición Internacional.
  • Fuentes Ma. Elena, ¿Es posible la felicidad? Vínculo y apego, http://www.monografias.com/trabajos32/felicidad-posible/felicidad-posible.shtml
  • Domínguez J., Resiliencia Después del Huracán Katrina y Rita. En red: www. apa-helpcenter.org /articles/article.php?id=114 .Recuperado 9 de octubre de 2005.
  • Sánchez S. (2003). Resiliencia. Como generar un escudo contra la adversidad. Diario El Mercurio. En red www.resiliencia.cl/investig/ . Recuperado 12 de octubre de 2005.
  • Forés Anna, Pedagogía de la Resiliencia, Revista Misión Joven. No. 377 – 2008
  • Covey Stephen, El 8vo. Hábito, 2005
  • Frankl Victor, En el principio era el sentido, 2000
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