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	<title>Psiquiatría Integral</title>
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	<description>Servicios Integrales en Psiquiatría</description>
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		<title>El Psicodrama como un recurso en la Psicoterapia.</title>
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		<pubDate>Mon, 30 Aug 2010 23:06:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aaron</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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<p>Una técnica a la cual recurrimos como psicoterapuetas, tanto como diagnóstico o como tratamiento, ya que ayuda con las famosas &#8220;resistencias&#8221; que impiden el cambio o la interpretación del conflicto en el  &#8221; psique&#8221; de nuestros pacientes, recordando que es  importante siempre respetar las bases y que el terapeuta tenga los recursos para aplicar la [...]]]></description>
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<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/clase-psicodrama.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-248" title="clase psicodrama" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/clase-psicodrama.jpg" alt="" width="259" height="194" /></a>Una técnica a la cual recurrimos como psicoterapuetas, tanto como diagnóstico o como tratamiento, ya que ayuda con las famosas &#8220;resistencias&#8221; que impiden el cambio o la interpretación del conflicto en el  &#8221; psique&#8221; de nuestros pacientes, recordando que es  importante siempre respetar las bases y que el terapeuta tenga los recursos para aplicar la técnica.</p>
<p>Saludos, buen inicio de semana y al final del artículo la fuente.</p>
<p><strong>INTRODUCCIÓN:</strong></p>
<p>“<em>Las técnicas psicodramáticas pueden usarse en forma efectiva en cualquier campo que requiera cierta exploración de las dimensiones psicológicas de un problema, tales como la educación, la  psicoterapia y las relaciones industriales. Comprender y tratar los temas actuales frecuentemente requiere un aprendizaje experiencial y de participación integrado con el análisis verbal y cognitivo.</em>”  (Blatner, 1996, p.124).</p>
<p>&#8220;<em>La actuación dramática es un estado interior intermedio, un intermediario entre la fantasía y la realidad.  La modalidad es ficticia pero la experiencia es muy real.  La modalidad  ficticia nos permite hacer cosas que aún se encuentran afuera de nuestro alcance en la  vida real, tales como expresar emociones temidas, cambiar patrones de conducta o exhibir nuevos rasgos.  Una vez que las hemos vivenciado, aunque en modo ficticio, estas nuevas experiencias pueden formar parte del repertorio de nuestra vida real.</em>&#8220;    (Emunah, 1994,  p.27).</p>
<p><strong>Introducción  Histórica:</strong></p>
<p><strong> </strong><strong> </strong>Jacob Levy Moreno, nacido en Bucarest en 1889, como Jacob Levy, se mudó a Viena en 1895, donde completó sus estudios y desarrolló sus primeras experiencias y propuestas, para luego, en 1925, mudarse a New York, habiendo ya incorporado el apellido Moreno a su identidad.</p>
<p>Ya en New York, en 1932 acuña el término &#8220;psicoterapia de grupo&#8221; (<em>&#8220;group psychotherapy&#8221;</em>) convirtiéndose en uno de los pioneros del desarrollo la misma y, en 1936, establece un sanatorio en Beacon, 60 millas al norte de la ciudad, junto al río Hudson, donde reside y desarrolla sus numerosas actividades, hasta su fallecimiento en 1974.  Es allí también donde toma forma concreta, lo que conocemos como &#8220;psicodrama&#8221;, aunque Moreno refiere sus orígenes a sus experiencias en Viena, donde había fundado en 1921 el &#8220;teatro de la improvisación&#8221; (<em>&#8220;Stegreiftheatre&#8221;</em>).  También pertenece a su iniciativa la fundación en New York de la ASGPP (<em>American Society of Group Psychotherapy and Psychodrama</em>).</p>
<p><strong>Introducción  Teórica:</strong></p>
<p><strong></strong><strong> </strong>El psicodrama es una forma de psicoterapia, ideada por J.L.Moreno, inspirada en el teatro de improvisación y concebida inicialmente como grupal o &#8220;<em>psicoterapia profunda de grupo</em>&#8221; (Moreno, J.L., 1959b, p.108).</p>
<p>Moreno presentó al psicodrama como &#8220;<em>una nueva forma de psicoterapia que puede ser ampliamente aplicada</em>&#8221; (Moreno, J.L., 1946, p.177).  Según su creador: &#8220;<em>Históricamente el psicodrama representa el punto decisivo en el apartamiento del tratamiento del individuo aislado hacia el tratamiento del individuo en grupos, del tratamiento del individuo con métodos verbales hacia el tratamiento con métodos de acción.</em>&#8221; (Moreno, 1946, p.10).  &#8220;<em>El psicodrama pone al paciente sobre un escenario, donde puede resolver sus problemas con la ayuda de unos pocos actores terapéuticos. Es tanto un método de diagnóstico como de tratamiento.</em>&#8220;  (Moreno, 1946, p.177).</p>
<p>Hace diez años, Blatner (1988, p.1) lo presentaba así:   &#8220;<em>El psicodrama es un método de psicoterapia en el cual los pacientes actúan los acontecimientos relevantes de su vida en vez de simplemente hablar sobre ellos.   Esto implica explorar en la acción, no sólo los acontecimientos históricos, sino, lo que es más importante, las dimensiones de los acontecimientos psicológicos no abordados habitualmente en las representaciones dramáticas convencionales</em><em>:  los pensamientos no verbalizados, los encuentros con quienes no están presentes, representaciones de fantasías sobre lo que los otros pueden estar sintiendo o pensando, un futuro posible imaginado y muchos otros aspectos de los fenómenos de la experiencia humana.   Aunque el psicodrama es usado habitualmente en un contexto grupal y puede ser un método muy útil para catalizar el proceso grupal (y, a su vez, ser catalizado por la dinámica grupal), no debe ser considerado como una forma de  terapia específicamente grupal.   Puede ser usado, como sucede en Francia,  con varios  co-terapeutas entrenados y un solo paciente.  También puede usarse el psicodrama con familias o, inclusive, en una forma modificada, en terapias individuales.</em>&#8221;</p>
<p>Dicho en nuestros términos, el psicodrama es una forma de psicoterapia (o recurso psicoterapéutico) consistente en la representación (dramatización) por parte del paciente de acontecimientos pasados o futuros, reales o imaginarios, externos o internos, experimentándolos al máximo, como si estuvieran sucediendo en el presente.   En estas representaciones se utilizan diversas técnicas dramáticas, guiadas por ciertos principios y reglas, y destinadas, según lo requerido por el proceso, a uno o más de los siguientes objetivos principales:</p>
<p>(1)   Darse cuenta de los propios pensamientos, sentimientos, motivaciones, conductas y relaciones.</p>
<p>(2)   Mejorar la comprensión de las situaciones, de los puntos de vista de otras personas y de nuestra imagen o acción sobre ellas.</p>
<p>(3)   Investigar y descubrir la posibilidad y la propia capacidad de nuevas y más funcionales opciones de conducta (nuevas respuestas).</p>
<p>(4)   Ensayar, aprender o prepararse para actuar las conductas o respuestas que se encontraron más convenientes.</p>
<p>Cabe señalar también que el psicodrama puede emplearse, no sólo como fuera concebido originalmente, en terapias de grupo, sino también en terapias individuales y en terapias de pareja.</p>
<p>Una suma de reglas y principios, unidos a conceptos tales como: la espontaneidad, la acción corporal, el encuentro, la catarsis dramática, el &#8220;<em>telé</em>&#8220;<em> </em>y la teoría de los roles, orientan y sustentan un conjunto de técnicas y recursos, tales como: la inversión de roles, el soliloquio, el doblaje o la proyección de futuro, muchos de las cuales han sido frecuentemente adoptados por muy diversas corrientes psicoterapéuticas y educativas con resultados satisfactorios (Blatner, 1996).</p>
<p><strong>LOS INSTRUMENTOS: </strong></p>
<p><strong>EL ESCENARIO.</strong></p>
<p>La representación requiere de un espacio dramático, el lugar de la acción.  En ese espacio designado a tal efecto, el protagonista, con la ayuda del director, recrea el lugar imaginario de la escena que va a representar.</p>
<p>Una clara definición de la ubicación y los límites del escenario, sumada a una buena descripción, objetivación con elementos representativos y una esmerada preparación hasta lograr la reproducción y la vivencia más completa posible del espacio y el momento a representar, son de gran importancia para un eficaz desarrollo del psicodrama.</p>
<p><strong>EL PROTAGONISTA.</strong></p>
<p>El protagonista es el paciente, cuyo problema va a tratarse en el psicodrama.  Sin protagonista no hay psicodrama.</p>
<p><strong>EL DIRECTOR.</strong></p>
<p>El director es el encargado de orientar la acción y aplicar los principios y las técnicas apropiadas para facilitar el logro de los objetivos del psicodrama, así como cuidar y evitar daños al protagonista y a los otros integrantes del grupo.  Es la función específica del psicoterapeuta y está destinada al logro de los objetivos psicoterapéuticos.</p>
<p><strong>LOS  AUXILIARES  O  <em>&#8220;YO AUXILIARES&#8221;.</em></strong></p>
<p>Esta función es desempeñada quienes actúan representando a las otras personas que participan en el acontecimiento dramatizado.  Su tarea es ayudar al protagonista a desarrollar la escena.  Además, como colaboradores para el éxito del proceso terapéutico, son también auxiliares del psicoterapeuta, cuyas indicaciones deben respetar.</p>
<p>Esta función puede ser desempeñada por profesionales preparados para ella, que están presentes en calidad de colaboradores del terapeuta o por otros integrantes del grupo que sean elegidos por el protagonista, con la condición de que acepten hacerlo y que el director no lo considere inconveniente.</p>
<p><strong><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/psicodrama.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-249" title="psicodrama" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/psicodrama.jpg" alt="" width="226" height="180" /></a>En los casos en que no hay o no se desean emplear otros integrantes ni colaboradores para cumplir esta función (por tratarse de una terapia individual o por no ser considerado conveniente)  los otros &#8220;actores&#8221; de la escena pueden:  (1) Ser representados por el mismo psicoterapeuta.   (2) Ser representados simbólicamente por objetos (sillas vacías, almohadones, etc.).  En este último caso se suele denominar a la experiencia: &#8220;monodrama&#8221; y es la forma generalmente empleada en la Terapia Gestalt.</strong></p>
<p><strong>EL PÚBLICO</strong>.</p>
<p>El público es esencial en toda representación teatral y también se considera importante en el psicodrama.  En este último caso el público está formado por los integrantes del grupo de terapia y no son pasivos, sino que participan emotivamente en la escena, empáticamente, aprendiendo y, luego, compartiendo con el protagonista sus propias experiencias.</p>
<p>De todas maneras, en algunos casos, como en las terapias individuales o las de pareja, no hay observadores reales afuera del escenario, lo cual no impide la realización de un eficaz psicodrama.</p>
<p><strong>LAS ETAPAS DEL PROCESO: </strong></p>
<p><strong>CALENTAMIENTO.</strong></p>
<p>Una representación con una vivencia plena y emotiva vivencia, requiere previamente una preparación o &#8220;puesta en clima&#8221;. Las actividades destinadas a lograrlo, de todo tipo, configuran la primera etapa del proceso, denominada &#8220;<em>calentamiento</em>&#8220;.</p>
<p>En cada sesión se requiere un calentamiento previo a la realización de un psicodrama,  destinado en un primer tiempo a generar el &#8220;clima&#8221; para que los participantes se &#8220;conecten&#8221; con algunos de sus problemas y que alguna(s) persona(s) desee(n) realizar su psicodrama. Luego de elegida la que será protagonista, esa persona requiere un <em>calentamiento </em>para poder &#8220;meterse&#8221; en su escena a representar hasta estar preparada para vivenciarla al máximo.</p>
<p>Además, en todo grupo destinado a trabajar con estos recursos, se requiere una preparación general dentro de todo el ciclo de reuniones, assí las primeras reuniones y experiencias estarán destinadas a generar la cohesión grupal, la confianza en el coordinador, los compañeros y el proceso, y además, la desinhibición respecto a expresarse emotivamente, a representar escenas ante otras personas, etc.  Todas las actividades destinadas a estos fines pueden considerase pertenecientes a una etapa general que denominamos &#8220;<em>de</em> <em>calentamiento</em>&#8221; dentro de la secuencia de reuniones.</p>
<p><strong>ACTUACIÓN.</strong></p>
<p>La actuación comienza cuando el protagonista, la escena y el escenario ya están definidos. Puede seguirse, a través de distintos cambios de escenario y escenas a representar hasta su finalización. Puede extenderse desde un par de minutos hasta superar la hora, según el caso y situación. El concepto dramático de resolución o desenlace, la denominada por Moreno &#8220;catarsis dramática&#8221;, la percepción del logro del objetivo deseado para la dramatización o de una etapa satisfactoria del proceso hacia el mismo, son señales (algo difíciles de definir pero, luego de cierta experiencia práctica, fáciles de percibir) para que el director considere que la actuación ha llegado a su fin.  Arte y criterio psicoterapéutico se unen para definir la forma y momento de la finalización de la representación.</p>
<p><strong>COMPARTIR.</strong></p>
<p>Luego de finalizada la representación, el grupo reunido, director, auxiliares y público, tiene la oportunidad de &#8220;compartir&#8221;.  Este momento está destinado a que luego de que el protagonista expuso sus sentimientos, pensamientos y problemas ante las demás personas, también las otras personas expongan los de ellas.</p>
<p>Un objetivo importante es que el protagonista no se sienta el único con sus problemas y sienta el apoyo, comprensión y contención de los integrantes del grupo, que también pueden abrirse y expresar los suyos.</p>
<p>Es importante, en concordancia con los objetivos enunciados, no incluir aquí opiniones, críticas ni &#8220;interpretaciones&#8221; a lo actuado, sino expresar historias, sentimientos o problemas propios de cada uno que habla.  La falta de observancia de esta orientación por parte de algunos directores, pertenecientes a orientaciones psicoterapéuticas &#8220;interpretativas&#8221;, plantea contradicciones con los principios aquí enunciados, que no es pertinente analizar aquí, por no relacionarse con la finalidad de este trabajo.</p>
<p><strong>RECURSOS TÉCNICOS </strong></p>
<p>Los siguientes son dos de los más frecuente recursos técnicos:</p>
<p><strong>CAMBIO DE ROLES E INVERSIÓN DE ROLES.</strong></p>
<p>El recurso del cambio de roles consiste en indicar al protagonista que actúe desde el lugar de otra persona, concepto, objeto o parte de sí mismo.</p>
<p>La inversión de roles, como caso particular de cambio de roles,  consiste en un reemplazo mutuo. Por ejemplo, el protagonista pasa a desempeñar el rol de su interlocutor (real o representado por un auxiliar) y el interlocutor (o el auxiliar que lo representa) pasa a desempeñar el rol del protagonista. Una nueva inversión, llevaría a ambos a sus roles anteriores. Es interesante destacar que los roles, por su carácter interactivo, tienen siempre un rol complementario, que es el que tendrá que tomar el protagonista.</p>
<p>Los roles que puede representar el protagonista abarcan una gama sin limitaciones, totalmente abierta a la creatividad y las conveniencias del proceso.  Esto puede incluir, como ejemplo no exhaustivo, además de todas las personas que tienen relación con el protagonista, las que no la tienen, las ya fallecidas, las imaginarias, personajes de ficción, animales, vegetales, objetos, Dios, partes del propio cuerpo o del cuerpo de otros, distintos estilos o puntos de vista del protagonista, conceptos abstractos (como el destino, el amor, el caos, la belleza, etc.) y muchas otras posibilidades.</p>
<p>Entre los innumerables objetivos de los cambios e inversiones de roles podemos destacar, por su frecuencia e importancia, algunos:</p>
<p>(a)    Los roles de personajes imaginarios, animales, objetos y otros frecuentemente facilitan el desempeño de conductas y la exteriorización de pensamientos, emociones y otros aspectos del protagonista, que habitualmente no se manifestarían.</p>
<p>(b)   La inversión de roles, especialmente con personas significativas, facilita:</p>
<blockquote><p>1.        Ver el mundo, los acontecimientos, las personas, etc. desde el punto de   vista de los otros.</p>
<p>2.        Verse a sí mismo desde el punto de vista de los otros.</p>
<p>3.        Poder comprender y aceptar otros puntos de vista, necesidades,   conductas, etc.</p></blockquote>
<p>(c)    Ciertos roles como: Dios, &#8220;el hombre más sabio del mundo&#8221;, el padre o la madre fallecidos, &#8220;partes interiores&#8221; (estilos propios de pensamiento y conducta), y muchos otros, pueden facilitar el descubrimiento de nuevas respuestas, recursos o soluciones, nuevos puntos de vista o una cierta &#8220;sabiduría interna&#8221; ante diversas situaciones difíciles, temores, frustraciones o conflictos.</p>
<p>(d)   Cuando los roles corresponden a &#8220;partes o aspectos internos&#8221;, deseos o sentimientos contradictorios o diferentes estilos de pensamiento y conducta propios posibles, pueden facilitar su aceptación, elaboración, resolución y/o integración.</p>
<p>(e)    La inversión de roles con las personas que interactúan con el protagonista en la dramatización y son (o serán) representadas por auxiliares, sirve para &#8220;presentarlas&#8221; y para que el auxiliar conozca las conductas, actitudes, pensamientos o palabras que deberá representar (de acuerdo a la visión o expectativas del paciente).</p>
<p>El recurso de la inversión de roles fue utilizado originalmente cuando la representación era hecha por los reales integrantes del acontecimiento y el conflicto (por ej.: la pareja o el jefe con el empleado). En estos casos Moreno lo consideraba muy útil para que cada uno pudiera comprender el punto de vista del otro y facilitar la resolución del conflicto.</p>
<p><strong>SOLILOQUIO.</strong></p>
<p>Un soliloquio es un monólogo, una acción consistente en hablar sin un interlocutor real presente que escuche, es pensar en voz alta o hablar con uno mismo.  En el arte dramático se utiliza para dar a conocer a los espectadores los sentimientos y pensamientos del personaje.</p>
<p>En un psicodrama, cuando el director ordena un soliloquio, se detiene la escena, se &#8220;congela&#8221;, y el protagonista (o la persona a quién se le indicó hacerlo) comienza a expresar en voz alta sus sentimientos o pensamientos (desde su rol asumido) en ese preciso momento.</p>
<p>Este recurso es consistente con el objetivo de exteriorización, de amplificación, de &#8220;puesta en acción&#8221; del psicodrama y, entre sus muchas consecuencias, podemos citar, en forma no exhaustiva:</p>
<p>(a)    Facilitar la toma de conciencia y el reconocimiento del protagonista (cuando se está representando a sí mismo) de sus sentimientos o pensamientos.</p>
<p>(b)   Facilitar el conocimiento de (o confirmación de hipótesis sobre) los pensamientos y sentimientos del paciente/protagonista por parte del terapeuta/director (y los auxiliares).</p>
<p>(c)    Si el soliloquio es de un auxiliar (en el rol de otras personas que interactúan con el protagonista) permitir que el protagonista conozca lo que podrían sentir o pensar las otras personas sobre él o sobre la situación o el acontecimiento.</p>
<p>(d)   Realizado por el paciente, desde el rol de otras personas, facilitar la comprensión y aceptación de los problemas, emociones, puntos de vista y causas del comportamiento de las mismas.</p>
<p>Las dificultades e inhibiciones del protagonista para realizar el soliloquio, algunas veces pueden superarse mediante la técnica del doble.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;ooooo0ooooo&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p><strong>REFERENCIAS  Y  BIBLIOGRAFÍA</strong><strong> </strong></p>
<p>Blatner, A.  (1996)  . <em>Acting-in. Practical Applications of Psychodramatic Methods . </em>(3° edición).   New York: Springer Publishig Company.</p>
<p>Blatner, A. &amp; Blatner, A.  (1988) . <em>Foundations of Psychodrama. History, Theory, &amp; Practice. (Third </em> <em>Edition).</em> New York: Springer Publishing Company.</p>
<p>Emunah, R.  (1994).  <em>Acting for Real: Drama Therapy, Process, Technique and Performance</em>.  Levittown, PA: Brunner Mazel.</p>
<p>Holmes, P., Karp, M. &amp; Watson, M. (eds.)  (1994)  . <em>Psychodrama since Moreno.  Innovations in Theory and Practice . </em>New York: Routledge.</p>
<p>Karp, M., Holmes, P. &amp; Tauvon, K.B. (eds.)  (1998)  . <em>The Handbook of Psychodrama .</em> London: Routledge.</p>
<p>Leveton, E.  (1977) . (<em>Psychodrama for the Timid Clinician</em>)         ***(1980)  <em>Cómo Dirigir Psicodrama . </em> México: Editorial Pax.</p>
<p>Marineau, R.  (1989)  . <em>Jacob Levy Moreno . </em>London: Routledge.</p>
<p>Moreno, J.L. (1946) . <em>Psychodrama. First Volume. </em>(Cuarta edición: 1972)<em> </em>. Ambler, PA (1985): Beacon House<em>. </em></p>
<p>Moreno, J.L. (1959a) .  <em>Psychodrama.  Second Volume  . </em>Beacon, NY (1975): Beacon House.</p>
<p>Moreno, J.L. (1959b). (<em>Guppenpsychotherapie und Psycodrama. Einleitung in die Theorie und Praxis</em>)  -   ***(1966) . <em>Psicoterapia de Grupo y Psicodrama .</em> México: Fondo de Cultura Económica.</p>
<p>Moreno, J.L.  (1969)  . <em>Psychodrama.  Third Volume . </em>Beacon, NY (1975): Beacon House.</p>
<p>Moreno, Z.T.  (1965) . <em>Psychodramatic Rules, Techniques and Adjunctive Methods</em>.    En: <em>Group Psychotherapy</em>, <em>Vol. </em><em>XVIII, n° 1-2</em> .   Reproducido en:  Moreno, J.L. (1969)  <em>Psychodrama. </em><em>Third Volume. </em> Beacon, NY (1975): Beacon House.</p>
<p>Obst Camerini, J. (2000) . <em>El Psicodrama Cognitivo Conductual </em>. Bs.Aires: CATREC</p>
<h1><strong>EL PSICODRAMA APLICADO A LA EMPRESA</strong></h1>
<h4>Graciela  Angood Paredes</h4>
<h4>Psicóloga  y experta en Psicodrama</h4>
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<p>En la situación sociolaboral actual las empresas intentan  buscar la  forma de conseguir diferenciarse de las demás, de ser más  competitivas,  dar valor añadido a sus productos y de retener a sus “cerebros de   oro”, con el objetivo de sobrellevar la crisis o sobrevivir. Sin embargo  todos  sabemos que los incentivos económicos, la flexibilización del  horario laboral,  permitir la conciliación laboral y familiar o  cualquier otro tipo de estrategia  para mejorar la motivación de los  trabajadores, tiene una utilidad y unos resultados  limitados y en  ocasiones inesperados. Creo que aunque se intenta tener en  cuenta a la  persona dentro de la organización, aún se sigue un modelo de   ofrecimiento y no de creación.</p>
<p>Desde el Psicodrama aplicado a la empresa se ha intentado  dar una  solución nueva a problemas   antiguos. ¿Por qué nos seguimos empeñando  en utilizar las mismas estrategias  para solucionar los mismos  problemas, es que no vemos que son soluciones que no  solucionan?, el  hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma  piedra, y  yo diría que hasta dos, tres o incluso cien. Ya lo dijo Albert   Einstein “s<em>i buscas resultados  distintos, no hagas siempre lo mismo”.</em> Drama es una palabra griega que significa acción, o algo  que sucede.  Psicodrama puede por consiguiente, definirse como aquel método que   sondea a fondo la verdad mediante la acción. El Psicodrama es un modelo  global  que integra el cuerpo, las emociones y el pensamiento, poniendo  un énfasis  particular en la acción corporal para reforzar estas dos  últimas. Nace de la  mano de su creador Jacobo L. Moreno en el año 1911.  En un principio como método  terapéutico que posteriormente dio lugar a  una nueva modalidad educativa  práctica, llamada Psicodrama Pedagógico o  Role-Playing Pedagógico, y en otra de  sus vertientes la Sociometría.  Con el Role-playing se consigue, además de  investigar en el campo del  rol, educar, enseñar y sanar o curar por medio de  los roles. Quién no  ha sufrido ansiedad, reacciones de estrés o miedo al tener  que  enfrentarse a una situación. Además, opino que este aprendizaje es  superior  al que la vida misma puede dar, ya que la interpretación de  roles (rol de jefe,  rol de líder, rol de empleado, etc.) puede ser  empleada como método para la  exploración de mundos desconocidos y para  ampliar el ámbito del propio yo. Pone  el acento en el aspecto  productivo, espontáneo y creador del aprendizaje. Así  decir que las  bases del Psicodrama son la Creatividad, la Espontaneidad y la  Acción,  “… y en el principio fue la acción” Fausto (Goethe).</p>
<p>Ya en 1957 Moreno decía del Psicodrama Pedagógico que <em>“su finalidad es proporcionar al actor una</em> <em>visión de los puntos de vista de otras personas,  al actuar el papel de otros, bien sea en escena o en la</em> <em>vida real” (Moreno, Wall Street Journal, NY  1957) </em>y <em>“mediante la interpretación de papeles se  estudia la</em> <em>capacidad de un individuo para representar diversos  papeles, como el de empresario o el de obrero”</em> <em>(Moreno, Psicoterapia de Grupo y Psicodrama. 1966).</em></p>
<p>El Psicodrama se aplico y se sigue aplicando en muchos  ámbitos de la  vida, desde el terapéutico, al campo de la salud, lo social, en   educación, en la formación y hasta en la empresa. En esta última ha sido  utilizado  como coadyuvante en procesos de selección de personal a  través del  role-playing, o para  mejorar la relación entre el equipo de   trabajo o el conjunto de los trabajadores de una empresa, mediante las  técnicas de la Sociometría, y que de  esta manera se consigue mejorar  el ambiente de trabajo,  haciendo emerger las situaciones conflictivas  latentes en el grupo y poder así  dar una solución nueva y efectiva.</p>
<p>El Psicodrama aplicado a la empresa es utilizado como técnica de   formación para directivos, líderes, mentores y formadores. Facilita el   aprendizaje con una metodología activa y colaborativa de las habilidades   directivas, que serán necesarias para relacionarse y comunicarse  eficazmente  con las personas y/o los grupos dentro y fuera de la  empresa, así como con  otras empresas. Entre otras habilidades que se  pueden desarrollar y entrenar  destaco: el liderazgo, el trabajo en  equipo, la resolución de conflictos, las  habilidades sociales, mejorar  la capacidad de comunicación, la asertividad, crear  y dirigir equipos  de trabajo, autoconocimiento emocional y gestión de las  emociones que  interfieren dentro de la empresa, etc…</p>
<p>También destacar otra importante utilidad del Psicodrama que es su  uso  como herramienta técnica activa, aplicada en diversos grupos de  trabajo en  equipo y desarrollo personal-profesional, para lograr una  adecuación de la  persona al rol profesional y por ello también una  mayor integración del  trabajador dentro de la empresa. De esta manera  se consiguen a la par el  desarrollo y adquisición de la filosofía y  valores de la empresa, para llegar a  conseguir así un óptimo  rendimiento y mejora de la productividad. En cuanto a  la solución de  conflictos dentro o entre departamentos, propone un espacio de   encuentro y entendimiento para mejorar el clima laboral, donde será  posible  tratar y vivenciar los conflictos no expresados. Recordar que  “lo que crea el  grupo, no lo destruye el grupo”. Tenemos que pensar en  los conflictos surgidos  de la ambigüedad del rol o los surgidos de las  relaciones no formales de las empresas.  Los cambios son otra fuente de  malestar, si bien por un lado son necesarios  para mejorar y ser más  productivos, estos mismos muchas veces traen consigo  algunas  modificaciones en el medio laboral, como la relación con los compañeros   o con lo jefes, y esto genera resistencia. Pero todos sabemos que el  cambio es  necesario ya que la falta de este produce poco de desarrollo  de la empresa y el  empeoramiento de su desempeño. Es por eso que la  espontaneidad y el aprendizaje  son conceptos clave y que el Psicodrama  aplicado a la empresa ofrece mejores y  más eficaces métodos para su  desarrollo y adquisición. En definitiva, el  Psicodrama Pedagógico o  Role Playing Pedagógico aplicado a las empresas, es  aprender a aprender  de un forma activa, experienciando y viviendo “in situ” los   conflictos, dificultades o falta de competencias en el mundo laboral,  para que  la propia persona llegue a desarrollar sus potencialidades,  adquirir  habilidades o resolver situaciones, y que esto es posible  tanto de forma  individual como grupal.</p>
<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/PORTADA-PSICODRAMA.Una-propuesta-freudiana.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-250" title="PORTADA PSICODRAMA.Una propuesta freudiana" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/PORTADA-PSICODRAMA.Una-propuesta-freudiana-206x300.jpg" alt="" width="206" height="300" /></a>Página fuente.-</p>
</div>
<div id="ArtAutoayuda">http://www.catrec.org/psicodrama.htm</div>
<p>http://www.psicologia-online.com/articulos/2010/08/psicodrama.shtml</p>
</div>
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		<title>Riesgo Suicida</title>
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		<pubDate>Fri, 20 Aug 2010 22:14:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aaron</dc:creator>
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LA CONDUCTA SUICIDA Y SU PREVENCIÓN
Por Fernando Mansilla Izquierdo






1. CONCEPTO Y  TÉRMINOS DE LA CONDUCTA SUICIDA
<p>El suicidio es un fenómeno complejo  que incluye componentes biológicos, psicológicos, sociológicos, filosóficos,  morales…
El acto suicida que la OMS identificó en 1970 como un   problema mayor de Salud Pública, ha estado siempre ligado a la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h1><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/suicida.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-242" title="suicida" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/suicida.jpg" alt="" width="225" height="165" /></a></h1>
<h1>LA CONDUCTA SUICIDA Y SU PREVENCIÓN</h1>
<h4>Por Fernando Mansilla Izquierdo</h4>
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<h2><strong>1. CONCEPTO Y  TÉRMINOS DE LA CONDUCTA SUICIDA</strong></h2>
<p>El suicidio es un fenómeno complejo  que incluye componentes biológicos, psicológicos, sociológicos, filosóficos,  morales…<br />
El acto suicida que la OMS identificó en 1970 como un   problema mayor de Salud Pública, ha estado siempre ligado a la humanidad  y sus  costumbres.</p>
<p>El  suicidio (del latín, etimología <em>sui: sí  mismo y caedere</em>:  matar) es  un hecho humano transcultural y universal, que ha estado  presente en todas las  épocas desde el origen de la humanidad. Ha sido  castigado y perseguido en unas  épocas y en otras ha sido tolerado,  manteniendo las distintas sociedades  actitudes enormemente variables en  función de sus principios filosóficos,  religiosos e intelectuales  (Bobes García, González Seijo y Saiz Martínez,  1997).</p>
<p>Ya en la Biblia se mencionan escenas  de actos suicidas  como el de Abimelec, que herido de muerte le pide a su  escudero que le  mate.<br />
El rey Saúl se quitó la vida;  y su escudero que lo vio, se atravesó con su espada y murió con su rey.<br />
El consejero Ahitofel se  ahorcó al conocer que se su consejo había sido rechazado.<br />
Zimri llegó a ser rey mediante  una conspiración, pero al  ver que el pueblo no le apoyaba, entró en el palacio  y le prendió con  él dentro.<br />
Judas después de traicionar a  Jesús que se ahorcó.</p>
<p>Sansón se quitó la vida al  derrumbar el templo con sus enemigos y él dentro.<br />
Los mayas veneraban a Ixtab,  la diosa del suicidio y  esposa del dios de la muerte, también era  la divinidad de la horca; en  la tradición maya, el suicidio era considerado una  manera  extremadamente honorable de morir.</p>
<p>Los Galos consideraron razonable  el suicidio por vejez,  por muerte de los esposos, por muerte del jefe o por  enfermedad grave o  dolorosa. De igual forma, para Celtas Hispanos, Vikingos y  Nórdicos,  la vejez y la enfermedad eran causas razonables. En los pueblos   germánicos (visigodos) era loable el suicidio para evitar la muerte  vergonzosa.</p>
<p>En Grecia y Roma existen  referencias a los suicidios  tanto por conducta heroica y patriótica, como por  vínculos societarios y  solidarios, por fanatismo o  por locura y el suicidio asistido por el  senado.</p>
<p>Durante la antigüedad clásica,  el suicidio de personas  con enfermedades incurables era visto como una  necesidad, prevalecía la  idea de que quién no era capaz de cuidar de sí mismo,  tampoco cuidaría  de los demás, en Roma sólo se penaba el suicidio irracional,  el  suicidio sin causa aparente. Se consideraba que el enfermo terminal que  se  suicidaba tenía motivos suficientes. Se aceptaba pues el suicidio  provocado por  la impaciencia del dolor o la enfermedad, ya que decían  que se debía al  cansancio de la vida, la locura o el miedo al deshonor.  La idea de bien morir  (eu thanatos) era un summun bonum, porque era  mejor morir de una vez que tener  que padecer desdichas un día tras el  otro.<br />
En la Grecia antigua al cadáver  se le amputaba la mano con  la que se había cometido el acto suicida y se  enterraba en un sitio  alejado, sin ceremonias fúnebres.</p>
<p>Durante el Imperio  romano, el suicidio se consentía e  incluso era considerado un acto honroso. Los  antiguos romanos, bajo la  influencia del estoicismo, admitían muchas razones  legítimas para su  práctica. El filósofo romano Séneca lo ensalzaba como el acto  último de  una persona libre. Éste filósofo  estoico señalaba que la vida debe ser  considerada en cuanto a calidad de vida y  no en cantidad, morir mas  tarde o más temprano no tiene trascendencia.<br />
Los japoneses se hacían el seppuku o harakiri, se trataba  de un suicidio ritual por desentrañamiento  para lavar la deshonra.<br />
En la india, en Benarés, se  realiza la muerte por sutee  (sati), que es una costumbre india donde las mujeres  al quedar viudas  se inmolaban en la pira funeraria de su difunto esposo.</p>
<p>La condenación de la conducta  suicida en la doctrina  cristiana aparece desde el II Concilio de Orleáns en  533, siguiendo las  enseñanzas de San Agustín. Para éste,  el suicidio era un pecado.  Varios de los primeros concilios de la Iglesia cristiana  decretaron que  a aquellos que cometieran suicidio no se les podrían aplicar los   rituales ordinarios de la   Iglesia tras su muerte, y en la edad media  la Iglesia católica romana  condenó expresamente esta práctica. En las  legislaciones medievales se ordenaba  la confiscación de todas las  propiedades del suicida y el cadáver sufría todo  tipo de humillaciones,  la cabeza era arrastrada por las calles y se exponía en  la plaza  pública como medida de escarmiento para desalentar ese tipo de   comportamiento. Al comienzo de la edad media en Italia y Francia los   cadáveres de los suicidas eran arrastrados desnudos por la ciudad y  luego eran  colgados desnudos para público escarnio (Teraiza y Meza,  2009).<br />
El Concilio Vaticano II  calificó el suicidio como una cosa  vergonzosa que atenta contra  lo cívico del ser humano y que constituye  el  más grave insulto al Creador. La   Iglesia católica sólo ha  canonizado a una suicida, Santa  Pelaya, que se lanzó a un abismo para  que no abusasen de ella unos asaltantes.</p>
<p>Hoy está condenado  el suicidio en las religiones cristiana, judía e islámica.<br />
Fue a partir del siglo XIX  cuando se perdió ese sentido de  socialización, inserto en la ritualidad. La  sociedad emergente rechazó  aquel paradigma medieval. La muerte fue liberada y  pasó al dominio  privado, el cadáver era velado en la casa, sepultado en  familia, y en  ese sentido la muerte pasó a depender cada vez más de la voluntad  del  individuo. De este modo, la sociedad occidental se había desvinculado de  la  muerte y del suicidio en particular.<br />
Para Jasper y los filósofos  existencialistas, el suicidio  es la expresión máxima de la dignidad humana y es  la forma de expresar  el hombre su libertad.</p>
<p>El  suicidio es un tema tabú en nuestra cultura porque no  hemos sido educados en la  idea de la muerte, incluso cuando se trata de  un fallecimiento por causas  naturales, y porque las creencias  religiosas predominantes en el sur de Europa  siempre lo han considerado  una conducta reprochable.<br />
El suicidio no  aparece en el glosario de la American  Psychiatric Association y no es  considerado como un trastorno mental ni  para la CIE-10 ni para el DSM-IV,  pero es un grave problema social que  pone en evidencia la quiebra tanto en  personas (de índole  biopsicosocioespiritual) como en las comunidades (exclusión  social,  debilidad de las tradiciones, pobreza económica, falta de apoyos   sociales, et…). (García Alandete, Gallego-Pérez y Pérez-Delgado, 2007)l.</p>
<p>La OMS define el acto suicida como  toda acción por la que  un individuo se causa a sí mismo un daño, con  independencia del grado  de intención y de que conozcamos o no los verdaderos  motivos, y el  suicidio como la muerte que resulta de un acto suicida (Pascual  Pascual  y otros, 2005). Es decir, el suicidio es la  acción de quitarse la vida  de forma voluntaria y premeditada. El intento  de suicidio, junto al  suicidio, son las dos formas más representativas de la  conducta  suicida. Aunque el espectro completo del comportamiento suicida está   conformado por la ideación suicida: amenazas, gesto, tentativa y hecho   consumado.<br />
Por tanto, se puede diferenciar entre:</p>
<ul type="square">
<li><em>Conductas suicidas</em>: Son las encaminadas a       conseguir consciente o inconscientemente el acto suicida.</li>
<li><em>Riesgo de suicidio:</em> Es la posibilidad de que       una persona atente deliberadamente contra su vida.</li>
</ul>
<ul>
<li><em>Suicidio consumado</em>: Es el acto  suicida que se ha llevado a cabo con éxito.</li>
<li><em>Suicidio frustrado</em>: Acto suicida que  no ha conseguido el objetivo por alguna circunstancia imprevista.</li>
</ul>
<ul type="square">
<li><em>Simulación suicida</em>: Es el acto suicida que no        cumple su objetivo, porque ha y fingimiento o presentación de algo  como       real, cuando no existía una auténtica intención de consumar  el acto.</li>
<li><strong><em>Ideación suicida</em></strong><strong><em>:</em></strong> Son los pensamientos y planes       para llevar a cabo un acto suicida.</li>
<li><strong><em>Gesto suicida</em></strong>: Es dar a entender con actos, que suelen tener       algún simbolismo sobre una acción suicida que se realizará.</li>
<li><strong><em>Amenaza suicida</em></strong>: Es dar       a entender con palabras a sobre una acción suicida que se realizará.</li>
<li><strong><em>Suicidio colectivo</em></strong>: La        conducta suicida que llevan a cabo varias personas a la vez. En este  tipo       de suicidios lo normal es que una persona del grupo sea la  inductora y el       resto los dependientes.  Los       suicidios en  grupo, tanto si implican un gran número de personas como si       sólo  son dos (como un par de enamorados o cónyuges), representan una forma        extrema de identificación con la otra persona. Los suicidios de  grandes       grupos de gente tienden a ocurrir en sectas y en  situaciones con una gran       carga emocional.</li>
<li><strong><em>Suicidio racional</em></strong>: Una  persona que inmerso en una enfermedad crónica,       incapacitante,  deterioro progresivo, toma la decisión de que suicidarse es       la  solución a su sufrimiento.</li>
<li><strong><em>Intento de suicidio</em></strong>: Se  engloban aquellos       actos autolesivos deliberados con diferente  grado de intención de morir y       de lesiones que no tienen un final  letal.</li>
<li>El <em>parasuicidio</em> o lesión deliberada        sería el conjunto de conductas donde el sujeto de forma voluntaria e        intencional se produce daño físico, cuya consecuencia es el dolor,        desfiguración o daño de alguna función y/o parte de su cuerpo, sin  la intención       aparente de matarse. Forman parte del parasuicidio  las autolaceraciones       (como cortes en las muñecas), los  autoenvenenamientos (ingestión       medicamentosa) y las  autoquemaduras.</li>
</ul>
<p>Aunque  en Estados Unidos se utiliza el término intento de  suicidio mientras en Europa  se denomina parasuicidio o daño  autofligido deliberado.<br />
El los  últimos años se ha empezado a distinguir entre  conducta suicida mortal y  conducta suicida no mortal, diferenciación  que parece más adecuada.<br />
El comportamiento  suicida es un continuo que va desde la  ideación en sus diferentes expresiones,  pasando por las amenazas, los  gestos e intentos, hasta el suicidio propiamente  dicho. La presencia de  cualquiera de estos indicadores (ideas, amenazas, gestos  e intentos)  debe considerarse como un signo de riesgo (Pérez Barrero y  Mosquera,  2002).</p>
<h2><strong>ETIOLOGÍA DEL SUICIDIO</strong></h2>
<p>El suicidio es un síndrome  pluricausal, en el que  intervienen factores sanitarios y psicosociológicos de  muy diversa  índole, incluyendo creencias, cultura y filosofía vital. La  determinación  bio-psico-socio-cultural del suicidio, está hoy  generalizada en la compleja  plurideterminación que revela que éste no  es un problema exclusivo del ámbito  de la salud, los estudios  epidemiológicos a nivel mundial lo indican como un  grave problema de la    Salud Pública.</p>
<p>Aunque las causas del acto  suicida son múltiples, se ha  intentado explicar desde diferentes postulados  teóricos, lo que ha  establecido distintos modelos etiológicos que han tratado  de explicar  el suicidio (Maris, Berman y Silverman, 2000):</p>
<h3><strong>Etiología Biológica</strong></h3>
<p>Desde el punto de  vista biológico, se pone de manifiesto  que las personas que parecen tener  cierta vulnerabilidad hacia el  suicidio presentan un descenso en los niveles de  serotonina en el  cerebro. En concreto se han detectado niveles bajos de un  metabolito de  serotonina, el 5HIAA (ácido 5 hidroxindoleacético) en el líquido   cefalorraquideo en individuos con potencial riesgo de suicidio (Teraiza y  Meza,  2009).</p>
<p>Las conductas suicidas han  sido relacionadas con otros  hallazgos bioquímicos como: la excesiva actividad  del sistema  noradrenérgico, (Van Heeringen, 2003), la hiperactividad del eje   hipotálamo-hipofiso-suprarrenal (Gmitrowicz y Kolodziej-maciejewska,  2001), la  hipo colesterolhemia con altos niveles de cortisol sérico  (controversias y  datos contradictorios al respecto) (Vevera, 2006).  Datos recientes muestran  como los porcentajes reducidos de ácido  docosahexaenoico y bajas proporciones  de Omega -3 en el perfil lipídico  son predictores de riesgo suicida entre  pacientes deprimidos (Sublette  y otros, 2006).</p>
<h3><strong>Etiología genética</strong></h3>
<p>Existen dudas  sobre que el riesgo de suicidio se debe a  factores genéticos o si está más  relacionado con el ambiente familiar y  social.</p>
<p>Se ha comprobado a través de  estudios familiares,  gemelares y de adopción la influencia de la herencia  poligénica. Y  diferentes estudios ha mostrado que el riesgo de suicidio es más   elevado en los individuos con antecedentes familiares de suicidio. (Fu. y   otros; 2002).</p>
<p>Se ha afirmado que  la tendencia suicida se decide en una zona del cromosoma 2 (Willour y otros,  2007).</p>
<p>Aunque hay  evidencia de factores genéticos que contribuyen  al riesgo de conducta suicida,  esto no significa que la conducta  suicida es inevitable para los individuos con  historial familiar;  simplemente significa que tales personas pueden ser más  proclives.</p>
<h3><strong>Etiología psicológica</strong></h3>
<p>Los tres trastornos  psicológicos más importantes que se  han asociado con los intentos suicidas son:  fracaso en la resolución de  problemas interpersonales, altos niveles de  desesperanza con respecto  al futuro y una mala regulación del afecto (Sidley,  2001). En la  mayoría de las ocasiones la persona que realiza un acto suicida  pone en  juego su vida para que su vida cambie, ya que lo que puede ir buscando   es que su vida sea otra porque la vive está llena de un sufrimiento   inaguantable.</p>
<p>También se han estudiado  algunos rasgos caracteriales que  pueden presentar tendencias suicidas como: la  tendencia al aislamiento  social, la presencia de una baja autoestima, baja  autoeficacia, pobre  autoconcepto, sentimientos de abandono y desesperanza,  visión negativa  de sí mismo y su entorno, niveles elevados de impulsividad. Los  rasgos  de personalidad más frecuentes en los adolescentes suicidas son   hostilidad, impulsividad, rabia y baja tolerancia a la frustración.  (Vallejo  Ruiloba, 2005).</p>
<p>El suicidio es un homicidio  contra uno mismo, en el que la  agresividad que se siente hacia el entorno se  dirige hacía uno mismo.</p>
<p>Dentro de los aspectos más  destacados de la psicodinamia  de los suicidas se encuentran: venganza, poder,  castigo, reparación  sacrificio, restitución, evasión, rescate, renacimiento,  reunión con  los muertos, vida nueva.</p>
<p>La probabilidad de que el acto  se realice se incrementa  cuando se sufre una pérdida de un objeto querido,  cuando se  experimentan afectos abrumadores de furia o culpa (Teraiza y Meza,  2009).</p>
<p>Desde el punto de  vista psicoanalítico es suicidio se<strong> </strong> considera  un acto  &#8220;logrado&#8221;. Es decir un encuentro siempre fallido con el Otro.  En este  sentido se constituye en un intento de lograr separar en el  plano real lo que  no se logra o se logra fallidamente en lo simbólico.  En este sentido el  suicidio es siempre un acto singular. Socialmente se  suele buscar las causas  que llevan a un suicidio, pero la causa de un  suicidio estructuralmente es una  causa vacía, que responde a una trama  subjetiva singular. Es así que el rastreo  con el fin de encontrar  situaciones de malestar nunca lleva a buen puerto,  porque un problema  dado no basta para provocar suicidio.</p>
<h3><strong>Etiología sociológica</strong></h3>
<p>Desde el punto de vista sociológico  pretende recoger los  factores de riesgo que pueden incrementar el riesgo de  cometer un acto  suicida.</p>
<p>1. La frecuencia del suicidio  entre varones es mayor que  entre las mujeres, proporción que se mantiene  estable en todos los  grupos de edad. Sin embargo, los intentos de suicidio son  mucho más  frecuentes entre las mujeres (principalmente mediante intoxicaciones   medicamentosas) que entre los hombres (OMS, 2000).</p>
<p>Los varones apelan a  procedimientos violentos como horca,  armas de fuego y precipitación y las  mujeres a sobredosis o la  inmersión.</p>
<p>2. Las tasas de suicidio  aumentan con la edad, destacando  la crisis de la mediana edad. Entre los  varones, la máxima incidencia  de suicidios se observa a partir de los 45 años;  entre las mujeres los  números más altos de suicidios consumados se registran  después de los  55 años. En las personas de la tercera edad los intentos son  menos  frecuentes, pero el éxito es mayor (Huergo Lora y Ocio León, 2009).</p>
<p>3. La frecuencia de suicidios  es más alta en varones de  raza blanca, siendo las tasas menores en varones de  raza negra y en  blancos de origen hispano (Huergo Lora y Ocio León, 2009).</p>
<p>4. Las tasas de suicidio entre  las poblaciones católicas  han sido inferiores a la de los protestantes y a la  de los judíos pero  es importante señalar el grado de ortodoxia y de integración  en esta  categoría más que la simple afiliación religiosa institucional (Huergo   Lora y Ocio León, 2009).</p>
<p>5. El suicidio es mayor entre  los solteros, divorciados y  viudos que en los casados, la ruptura de relaciones  significativas  ejerce un peso importante en la conducta suicida, la separación  marital  y el hecho de vivir solo aumenta el riesgo (Teraiza y Meza, 2009).</p>
<p>6.   A  mayor nivel social de una persona, mayor es el  riesgo suicida pero una caída en  la escala social también aumenta el  riesgo. Tienen más riesgo las personas  desempleadas, lo que  probablemente esté mediado por la pobreza, las privaciones  sociales,  las dificultades domésticas y la desesperanza (Huergo Lora y Ocio  León,  2009).</p>
<p>7. En cuanto a la profesión  ciertos grupos ocupacionales  como los psiquiatras, oftalmólogos y anestesistas  tienen un riesgo  mayor de suicidio. También los músicos, dentistas, agentes de  policía y  de seguros y por último abogados (Huergo Lora y Ocio León, 2009).</p>
<p>8. La migración con sus  problemas añadidos: Vivienda  deficiente, falta de apoyo social y expectativas  insatisfechas, aumenta  el riesgo de suicidio (Teraiza y Meza, 2009).</p>
<p>Emile Durkheim fue el primero  en explorar la influencia  del contexto social y cultural sobre el riesgo de  suicidio, menciona  que los factores que pueden influir en la conducta suicida  son: falta  de lazos familiares o relaciones sociales relevantes, cuando por   adversidad económica o social se rompe el vínculo entre el individuo o  la  sociedad a la cual pertenece. Postuló que el acto  suicida era un  fenómeno sociológico, como resultado de una falta de integración  del  individuo en la sociedad, más que un puro acto individualista, y lo  definió  como todo caso de muerte que resulte directa o indirectamente  de un acto  positivo o negativo realizado por la víctima misma sabiendo  ella que debía  producir este resultado.</p>
<p>A cada sociedad le corresponde  un número de suicidios. Los  hay de tipo egoísta (se da en sociedades donde el  individuo carece de  integración), anómico (se da en sociedades cambiantes en la  que se  pierde el control social), fatalista (se da en sociedades con un alto   grado de regulación social) o altruista (el suicida se limita a  representar lo  que es la voluntad de su sociedad, pues su acto intenta  afirmar y prolongar sus  significaciones: Se da en sociedades en las que  el individuo se suicida por su  sensación de pertenencia a la sociedad  –kamikazes-.) (Durkheim, 1995).</p>
<h2><strong><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/suicida4.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-243" title="suicida4" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/suicida4.jpg" alt="" width="227" height="222" /></a> INDICADORES DE RIESGO</strong></h2>
<p>Las personas con  riesgo suicida realizan manifestaciones prodrómicas del suicidio.</p>
<p>Los  indicadores de riesgo pueden ser conscientes o  inconscientes y, en muchas  ocasiones, es una señal de una persona que  no es capaz de expresar lo mal que  se siente o una petición de ayuda.</p>
<p>Aunque  no indican necesariamente el suicidio, es  conveniente tener en cuenta los  indicadores de riesgo ((Maris,  Berman y  Silverman, 2000; Asociación de investigación, prevención e   intervención del suicidio, 2009). siguientes:</p>
<ul type="disc">
<li>Verbalizar frases que indican un       acto suicida como: &#8220;prefiero estar muerto” &#8220;cuando me muera me       echaréis de menos&#8221;.</li>
<li>Escribir notas sobre el suicidio o       la muerte (que  se pueden clasificar como 1. notas de disculpa, 2. basadas       en  enfermedades incurables, 3. acusatorias, 4. con instrucciones y 5. una        mezcla de todas ellas (Jacob, 1967, citado por Matusevich y Pérez  Barrero,       2009).</li>
<li>Hacer       testamento o donar o tirar       pertenencias importantes.</li>
<li>Pasar bruscamente de un estado de       ánimo a otro diferente</li>
<li>Realizar conductas erráticas, sin       objetivo alguno.</li>
<li>Visitar a amigos y familiares en       plan de despedidas.</li>
<li>Acumular fármacos.</li>
<li>Hablar sobre el suicidio, incluso       bromeando.</li>
<li>Sufrir una depresión mayor.</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Cambiar de hábitos alimenticios y del sueño.</li>
<li>Perder el interés en las actividades habituales.</li>
<li>Abandonar a los amigos y a la familia.</li>
<li>Aumentar el consumo de alcohol y de drogas.</li>
<li>Provocar situaciones de riesgo innecesarias.</li>
<li>Sufrir un aumento de molestias físicas       frecuentemente asociadas a conflictos emocionales.</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Tener       un comportamiento temerario.</li>
<li>Poner       orden en los asuntos y regalar posesiones de valor.</li>
<li>Tener       un cambio radical en el comportamiento, en la actitud o en la apariencia       del aspecto físico.</li>
<li>Sufrir       una pérdida importante o cambio de vida.</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Haber       sufrido abuso sexual o maltrato físico.</li>
<li>Tener       una historia familiar de suicidio o violencia.</li>
<li>Haber       fallecido un amigo íntimo o un miembro de la familia.</li>
<li>Haberse       divorciado o separado recientemente.</li>
<li>Tener       fracaso escolar.</li>
<li>Haber       perdido el trabajo o problemas laborales.</li>
<li>Tener       procesos legales inminentes.</li>
<li>Haber       estado encarcelado recientemente o haber sido excarcelado recientemente.</li>
<li>Provocar       conflictos y peleas.</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Infringir       la ley.</li>
<li>Autolesionarse.</li>
<li>Haber       tenido una conducta previa de suicidio.</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Tener       problemas en la esfera sexual.</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Tener       escaso o nulo apoyo de la familia y amigos.</li>
<li>Sentirse       marginado.</li>
<li>Tener       sentimientos de culpabilidad.</li>
<li>Ser rígido, con pensamiento obsesivo, con poca   capacidad de resolución de problemas y un autoconcepto negativo  (Rodríguez  Pulido y otros, 1990).</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Tener       sentimientos de inutilidad y de pérdida de autoestima.</li>
<li>Expresar       sentimientos de desesperanza.</li>
</ul>
<p>Además toda  persona ante de realizar un acto suicida  evidencia una serie de síntomas que  constituyen el síndrome presuicidal  (Ringel 1949, citado por De Leo, 1998), que  consiste en un  retraimiento de los sentimientos y el intelecto, inhibición de  la  agresividad, la cual ya no es dirigida hacia otras personas sino hacía  sí y  la existencia de fantasías suicidas (FEAFES, 2006).</p>
<h2><strong>FACTORES DE RIESGO</strong></h2>
<p>Los factores de  riesgo hacen referencia a las  características individuales o ambientales que  aumentan la probabilidad  de que una persona pueda cometer un acto suicida. Unos  factores pueden  tener más peso que otros, y sobre todo la combinación de varios   factores de riesgo.</p>
<p>Aunque los datos  tienen algunas diferencias (OMS, 2001;  García de Jalón, 2002; Pascual Pascual y  otros, 2005; Maris, Berman y  Silverman, 2000); OMS  (2009), en general se podría establecer que son  factores de riesgo:</p>
<ul>
<li>No tener ideales religiosos. Se han encontrada tasas menores de  suicidio en creyentes y practicantes frente a no creyentes.</li>
<li>Vivir en zonas con aislamiento social (sobre todo en  las zonas  deprimidas de las grandes ciudades, pero también en áreas  rurales despobladas).</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Padecer       trastorno mental: En más del 90 % de los  casos existe enfermedad       psiquiátrica concomitante (Moscicki,  2001).</li>
</ul>
<p>Por orden de frecuencia  tenemos:</p>
<ul type="square">
<li>
<ul type="square">
<li>Trastornos        del humor (afectivos): El riesgo de  suicidio es de un 15% a un 20%, siendo        mayor en la depresión  mayor y en el trastorno bipolar. El suicidio es más        probable en  el trastorno bipolar que en el trastorno unipolar y mucho        menor  en las formas crónicas Es menos frecuente en la primera etapa de         quejas afectivas. El riesgo aumenta en las formas graves (depresión         mayor) y con la edad (depresión en el anciano). También se observa un         aumento del riesgo de suicidio al comenzar el tratamiento  antidepresivo,        ya que mejora la inhibición psicomotora antes que  el ánimo depresivo.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>Las depresiones  estacionales también pueden influir en la  relación entre depresión y suicidio  y  explique el leve aumento del  suicidio  en primavera y otoño (Lee, 2006).</p>
<ul type="square">
<li>
<ul type="square">
<li>Drogodependencias:        En el alcoholismo se da una  la tasa de suicidios del 15 %. La incidencia        es algo menor en  otras drogodependencias (10 %), como el consumo de        opiáceos y  cocaína. De manera que el abuso del alcohol y de sustancias         psicoactivas influyen en el 25% de los suicidios y facilitan la  aparición        de ideas suicidas.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>Esquizofrenia: La tasa de suicidios es del 10% y el 30%  de los  sujetos esquizofrénicos realizan tentativas de suicidio (Gómez  Macias y otros,  2007). Se asocia a la actividad alucinatoria y a la  depresión. Los trastornos esquizofrénicos  son momentos de especial  riesgo los primeros años de la enfermedad o las  semanas subsiguientes a  un alta hospitalaria. Se da  más en jóvenes, en los primeros cuatro  años de evolución de la enfermedad y  asociado a las repetidas  agudizaciones de la misma y a tentativas de  autolesiones (Robinson y  otros, 2010).<strong> </strong></li>
</ul>
<ul type="square">
<li>
<ul type="square">
<li>Trastornos        de la personalidad: Los trastornos  de mayor riesgo son el tipo disocial y        el trastorno de la  personalidad borderline o límite y aquellos trastornos        que se  caracterizan por conductas impulsivas.</li>
<li>Trastorno        alimentario y dismórfico corporal oscila entre el 16% y un 39% (Toro y        Castro, 2005).</li>
<li>Síndromes        mentales orgánicos: Se incluyen la demencia y la enfermedad de Parkinson,        fundamentalmente.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Tener       una historia de intentos y amenazas de suicidio:</li>
</ul>
<ul type="square">
<li>
<ul type="square">
<li>Hay        una historia de intentos previos entre el 25% y el 50 % de los actos        consumados.</li>
<li>Existe        una tendencia a repetir los mismos gestos suicidas.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Estar       en el grupo etáreo que corresponde a los  jóvenes (15-34 años) o a la       tercera edad (&gt;65 años) (Qin,  Agerbo y Mortensen, 2003) (Qin, 2005).
<ul type="circle">
<li>En        el varón la frecuencia aumenta con la edad,  con una incidencia máxima a        los 75 años. Consuman el suicidio  2-3 veces más que las mujeres.</li>
<li>En        las mujeres la edad de mayor incidencia  está entre los 55 y 65 años.        Intentan suicidarse 2-3 veces más  que los hombres.</li>
</ul>
</li>
<li>Estar       comprometido en los siguientes grupos sociales (Qin, Agerbo y Mertensen,       2003) (Qin, 2005):</li>
</ul>
<ul type="square">
<li>
<ul type="square">
<li>Estado        civil: Solteros, viudos, separados y divorciados.</li>
<li>Soledad:        Vivir solo, pérdida o fracaso de una relación amorosa en el último año.</li>
<li>Pérdida        del rol o status social.</li>
<li>Ser        emigrante o con desarraigo y marginalidad reciente.</li>
<li>Desempleo.</li>
<li>Pertenecer        a la raza blanca.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>Tener problemas graves en el área familiar (pérdida        de personas queridas, familiares con trastorno mental o abuso de  drogas,       familiares con conducta suicida, violencia física,  psíquica o sexual en la       familia), en el área social (aislamiento  social) o en el laboral (pérdida       de trabajo, quiebra económica,  acoso-conflicto laboral).</li>
<li>Presencia de armas de fuego en el hogar.</li>
<li>Estar encarcelado o recién excarcelado.</li>
<li>Padecer       una enfermedad física que curse con dolor  crónico o una enfermedad que       genere incapacidad o sea crónica o  terminal (cáncer, VIH, esclerosis       múltiple, discapacidades  motoras, visuales o auditivas…) o una lesión       invalidante o  deformante.</li>
</ul>
<p>Los factores de riesgo del suicidio varían de acuerdo a la  edad,  el sexo y las influencias culturales y sociales, y pueden  modificarse a lo  largo del tiempo. Por lo general, los factores de  riesgo de suicidio se  presentan combinados. A continuación, se incluyen  algunos de los factores de  riesgo que pueden presentarse:</p>
<h3>Factores de riesgo suicida en la niñez</h3>
<p>En la infancia los factores de  riesgo se deben detectar,  principalmente, en el medio familiar en el que vive  el menor. Hay que  tener en cuenta si fue un niño deseado o no, pues en este  último caso  existirán en mayor o menor grado, de forma explícita o encubierta,   diferentes manifestaciones de rechazo, con la lógica repercusión  psicológica en  el menor.</p>
<p>Por un lado, los padres  demasiado jóvenes pueden tener  hijos con problemas con la educación del niño  debido a la inmadurez  psícoafectiva. Por otro, los padres demasiado mayores  pueden tener  dificultades en el cuidado de sus hijos por la disminución de la   energía vital que impida satisfacer las demandas del niño, lo que  provoca  actitudes que pueden ir desde la sobreprotección más extrema  hasta la  permisividad absoluta.</p>
<p>El trastorno mental (trastorno  de la personalidad disocial  o de inestabilidad emocional o un trastorno  depresivo o  drogodependencia o esquizofrenia) de alguno de los progenitores  puede  ser un factor de riesgo en los hijos.</p>
<p>También tiene un factor de  riesgo el niño con  características psicológicas de disforia, agresividad,  hostilidad,  manifestaciones de trastorno del control de los impulsos, con  escasa  tolerancia a la frustración, incapaces de demorar la satisfacción de sus   deseos, demandantes de atención y afecto, con intentos suicidas  previos,  manipuladores, que asumen el rol de víctima; celosos de los  hermanos,  susceptibles y rencorosos, que expresan ideas de morir o  suicidas, tímidos, con  pobre autoestima y pasivos son más susceptibles  de realizar un acto suicida.</p>
<p>Las patologías mentales graves  en el niño también es un factor de riesgo.</p>
<p>El clima emocional en el cual  convive el menor es otro  factor de riesgo, ya que  un entorno familiar desorganizado, un hogar   roto, con discusiones y peleas frecuentes entre los padres o donde haya   maltrato psicológico en forma de rechazo  manifiesto, humillaciones y  vejaciones, o un hogar sin normas de conductas de  cada miembro de la  familia pueden generar un caldo de cultivo para la  realización de un  acto suicida.</p>
<p>También hay que valorar la  presencia de familiares,  principalmente padres, hermanos y abuelos, con  antecedentes de  comportamiento suicida, por la posibilidad del aprendizaje por   imitación. La existencia de amigos o compañeros de escuela con dicha  conducta,  también pueden predisponer a la realización de este acto.</p>
<p>Además otros factores de riesgo pueden ser:</p>
<ul type="disc">
<li>Relaciones afectivas deterioradas (divorcio de los padres,       separación, muerte de un ser querido).</li>
<li>Problemas       en la escuela con los compañeros o con los profesores.</li>
<li>Querer       reclamar afecto y atención.</li>
<li>Desear       castigar a otros.</li>
<li>Reunirse       con un ser querido fallecido.</li>
</ul>
<p>La existencia de  un motivo no desencadena habitualmente un  acto suicida de inmediato, por  impulso, sino que el niño comienza a  dar una serie de señales en su conducta  que de manera general se  manifiestan en cambios de comportamiento en la casa o  en la escuela, en  los hábitos alimenticios, en los hábitos de sueño, en el  estado de  ánimo, en los juegos y el ocio.</p>
<h3>Factores de riesgo suicida en la adolescencia</h3>
<p>La  adolescencia es un período del desarrollo de mucho  estrés lleno de cambios muy  importantes: cambios en el cuerpo, cambios  en las ideas y cambios en los  sentimientos. El intenso estrés,  confusión, miedo e incertidumbre, así como la  presión por el éxito, y  la capacidad de pensar acerca de las cosas desde un  nuevo punto de  vista influye en las capacidades del adolescente para resolver problemas   y tomar decisiones. Para algunos adolescentes, los cambios normales  del  desarrollo, a veces acompañados por otros hechos o cambios en la  familia como  el divorcio o la mudanza a una nueva comunidad, cambios de  amistades,  dificultades en la escuela u otras pérdidas, pueden causar  gran perturbación y  resultar abrumadores. Los problemas pueden  apreciarse como demasiado violentos  o difíciles de sobrellevar. Para  algunos, el suicidio puede parecer una  solución</p>
<p>En el hogar, además de los  factores de riesgo mencionados  en la niñez, hay que tener en cuenta aquellos  que lo abandonan de  manera permanente muy jóvenes; la identificación con  familiares  suicidas, deprimidos o alcohólicos; convivencia con un enfermo  mental  como único pariente; dificultades socioeconómicas; permisividad en el   hogar de determinadas conductas antisociales, lo que las refuerzan;  presencia  entre los familiares directos de personalidades antisociales,  criminales…  (Buendía Vidal, 2004).</p>
<p>En el aspecto social, los  medios de comunicación pueden  influir en presentar como un modelo a seguir u  admirable la conducta si  se inviste de una cualidad positiva. También pueden  aumentarlo la  falta de apoyo social, la posibilidad de adquirir drogas, armas  de  fuego, etc.</p>
<p>Otro factor de riesgo en la  adolescencia es el debut del  trastorno mental como el  trastorno depresivo, el trastorno bipolar, el   trastorno esquizofrénico o el abuso de drogas.</p>
<p>La adolescencia es  la edad o periodo en que con más  frecuencia debuta el trastorno esquizofrénico  o la drogodependencia.</p>
<p>De manera que  algunos de los factores de riesgo que pueden presentarse en la adolescencia  son:</p>
<ul type="disc">
<li>Trastorno       mental o drogodependencia.</li>
<li>Comportamientos       impulsivos.</li>
<li>Acontecimientos       vitales estresantes no deseados o  pérdidas recientes (ruptura familiar,       separación de los padres y  falta de comunicación con los padres).</li>
<li>Antecedentes       familiares de trastorno mental o drogodependencia.</li>
<li>Antecedentes       familiares de suicidio.</li>
<li>Violencia       familiar (abuso físico, sexual o verbal/emocional).</li>
<li>Intento       de suicidio previo.</li>
<li>Presencia       de armas de fuego en el hogar.</li>
<li>Encarcelación.</li>
<li>Exposición       a comportamientos suicidas de otras  personas, incluida la familia, los       amigos, en las noticias o en  historias de ficción.</li>
</ul>
<p>Por tanto,  para el adolescente debe valorarse como riesgo  de suicidio (Pérez Barrero, 2002):</p>
<ol type="1">
<li>La conducta suicida(idea suicida, gestos,        amenazas y plan de suicidio, método que va a emplear, circunstancias en        que lo realizaría, etc.).</li>
<li>Clima familiar (relaciones disarmónicas con        padres, violencia familiar, padres con enfermedad mental, familiares con        conducta suicida).</li>
<li>Cuadro clínico (enfermedad mental,       especialmente  depresión, esquizofrenia y conducta suicida previa del        adolescente).</li>
<li>Estado psicológico (desesperanza, sentimientos de        soledad, angustia, sentimientos de culpa, consumo de drogas, depresión,        ira, agresividad…).</li>
<li>Acontecimientos vitales estresantes (muerte de        algún familiar, fracaso amoroso con pérdida de la relación afectiva,        conflictos con amigos, en la escuela, problemas familiares, etc.).</li>
</ol>
<p>Se ha afirmado que  la desesperanza es más importante que  la depresión para explicar ideaciones  suicidas, aunque ambas son  variables relevantes ante el acto suicida (Beck y  otros, 1993).</p>
<p>Se debe considerar el acto  suicida en la adolescencia como un punto en el <em>continuum</em> de los  problemas conductuales en cuestión y la necesidad de establecer  diferencias  entre los estresores crónicos de sus vidas y los  estresores agudos que pueden  precipitar la conducta suicida.</p>
<p>Es posible que los  adolescentes no busquen ayuda para los  pensamientos suicidas porque creen que  nada ayudará o son renuentes a  comentarle a alguien que tienen problemas o  piensan que buscar ayuda es  un signo de debilidad o desconocen dónde pueden  acudir para pedir  ayuda (Pérez  Barrero, 2002).</p>
<p>Por otro lado, se  ha demostrado que la exposición directa o  indirecta al suicidio o las conductas  suicidas precede al aumento en  las conductas suicidas (contagio) en personas en  riesgo de suicidio  especialmente en adolescentes y jóvenes.</p>
<h3>Factores de riesgo suicida en el adulto</h3>
<p>Los factores de riesgo suicida en el  adulto están  conformados por los que se arrastran desde la infancia y la   adolescencia más aquellos inherentes a esta etapa de la vida.</p>
<ol type="1">
<li>Historia       de tratamiento psiquiátrico, ya sea de forma ambulatoria u hospitalizado.</li>
<li>Poseer       un trastorno disocial de la        personalidad.</li>
<li>Abusar       del alcohol u otras drogas.</li>
<li>Quiebra       de la empresa o los negocios.</li>
<li>Intento       de suicidio previo.</li>
<li>El       desempleo, sobre todo en el primer año, puede ser un factor predisponente,       así como el fracaso profesional.</li>
<li>Antecedentes       criminales (lesiones, homicidio, robo, etcétera).</li>
</ol>
<p>Entre los factores de riesgo en el adulto está el  alcoholismo.</p>
<p>Las siguientes características  predisponen al acto suicida en los alcohólicos:</p>
<ol type="1">
<li>Tener       bajo nivel socioeconómico.</li>
<li>Pertenecer       al sexo masculino.</li>
<li>Tener       pobre apoyo social.</li>
<li>No       poseer empleo.</li>
<li>Vivir       solo.</li>
<li>Tener       pensamientos suicidas.</li>
<li>Abusar       del alcohol desde joven.</li>
<li>Padecer       enfermedad física.</li>
<li>Comorbilidad       con depresión mayor, trastorno diisocial de la personalidad o trastorno de       ansiedad.</li>
<li>Poseer       familiares con antecedentes de intento suicida.</li>
</ol>
<p>Los trastornos depresivos continúan  siendo un factor de  riesgo en el adulto, sobre todo si cumplen las siguientes   características:</p>
<ul>
<li> Conductas suicidas (amenazas, gestos, ideación  suicida…).</li>
<li>Trastornos  crónicos del sueño.</li>
<li>Inhibición  de los efectos y de la agresividad.</li>
<li>Fase  depresiva que finaliza.</li>
<li>Enfermedad  crónica.</li>
<li>Comorbilidad  con el alcoholismo.</li>
<li>Problemas  familiares durante la infancia y la adolescencia.</li>
<li>Pérdida  de relaciones afectivas.</li>
<li>Dificultades  profesionales o económicas.</li>
<li>Ausencia  o pérdida de creencia religiosa.</li>
</ul>
<p>Se considera que la asociación de  desesperanza,  sentimientos de culpa, inutilidad, delirios diversos con un humor   depresivo posee gran riesgo suicida.</p>
<p>En relación con la  esquizofrenia en el adulto, se considera que existen dos grupos de suicidas:</p>
<ol>
<li> Las personas con mejoría y sin  síntomas positivos  (alucinaciones, delirios), pero con sentimientos de  frustración y  desesperanza.</li>
<li> Las personas en los que su sintomatología  es la  angustia, la agitación, las alucinaciones y las ideas delirantes.</li>
</ol>
<p>También tienen riesgo suicida  los adultos que en su  profesión o en su negocio ha tenido algún escándalo que  ellos han  ocasionado.</p>
<p>En algunas personas, mayormente  mujeres, una relación  matrimonial que no satisface las expectativas puede  convertirse en un  factor de riesgo de suicidio. La mujer soltera tiene menos  riesgo de  realizar un acto suicida que el hombre soltero, mientras que el  hombre  casado posee menos peligro suicida que la mujer casada.</p>
<h3>Factores de riesgo suicida en la vejez</h3>
<p>Las personas de la  tercera edad son los que tienen  mayores tasas de suicidio y constituyen un  segmento de población en  crecimiento. Es previsible que el número absoluto de  sus suicidios  continuará incrementándose, por lo que se hace necesario  profundizar en  los factores de riesgo en la vejez.</p>
<p>Es conocido que esta conducta en el anciano tiene los  siguientes rasgos distintivos:</p>
<ol type="a">
<li>Realizan       menos intentos de suicidio.</li>
<li>Usan       métodos mortales.</li>
<li>Reflejan       menos señales de aviso.</li>
<li>Dichos       actos son premeditados, reflexivos.</li>
<li>Pueden       asumir la forma de suicidios pasivos (dejarse morir).</li>
</ol>
<p>Se ha descrito el siguiente perfil:  viudo, con la salud  deteriorada, aislado, con escaso soporte social y deprimido,  que se  dispara con arma de fuego (Matusevich y Pérez Barrero, 2009).</p>
<p>El envejecimiento trae consigo  el abandono de la profesión  o de otros objetivos, reducción del vigor físico,  cambio en los  placeres sensuales y una conciencia de la muerte desconocida en  etapas  previas. También problemas físicos que la persona de la tercera edad   debe afrontar, como: la patología artrítica, que afecta la locomoción;  las  enfermedades cardiovasculares, que limitan el ejercicio físico; la  enfermedad  neurológica, que compromete la función intelectual, y el  cáncer, que ocasiona  dolor, dependencia y muerte (Matusevich y Pérez  Barrero, 2009).</p>
<p>Los problemas emocionales incluyen cierta depresión y una   alteración de la autoestima, a lo cual se añaden las propias presiones  sociales  derivadas de la jubilación, la dependencia, la muerte de  familiares y amigos,  la pérdida de la seguridad económica, entre otras.</p>
<p>Como se evidencia, existen  suficientes condiciones  inherentes a la vejez que son un caldo de cultivo  adecuado para que se  manifieste esta conducta.</p>
<p>De manera que entre los  factores de riesgo en la vejez se encuentran:</p>
<ol type="1">
<li>Enfermedades       crónicas, terminales, dolorosas,  invalidantes y discapacitantes, como la       de Parkinson, la demencia  de Alzheimer o de otro tipo como la enfermedad pulmonar        obstructiva crónica.</li>
<li>Depresiones       de cualquier etiología, el abuso de  drogas o alcohol, los trastornos       crónicos del sueño, los  trastornos paranoides con gran desconfianza y       agitación, y la  confusión mental.</li>
<li>Sentimientos       de soledad e inutilidad,  inactividad, aburrimiento, falta de proyectos       vitales y tendencia a  rememorar el pasado.</li>
<li>Pérdida       de seres queridos por muertes naturales o  por suicidio. El primer año       después de la muerte del cónyuge es  un momento crítico porque el       acontecimiento vital estresante puede  desencadenar una depresión y alterar       el sistema inmunitario, lo  que facilita la patología somática,       principalmente las  infecciosas.</li>
<li>Ingreso       en una residencia de la tercera edad, ya  que puede desencadenar un       sentimiento de abandono, soledad y  desamparo que precipite un acto       suicida.</li>
<li>La       jubilación.</li>
<li>El       aislamiento social (soledad, falta de comunicación).</li>
<li>La       actitud hostil, peyorativa o despreciativa de la sociedad hacia el       anciano.</li>
<li> La pérdida de prestigio.</li>
</ol>
<h2><strong>FACTORES DE PROTECCIÓN</strong></h2>
<p>Los factores de  protección (Maris, Berman y Silverman,  2000) hacen referencia a aquellas  características que inhiben, reducen o  atenúan la probabilidad de que la  persona cometa un acto suicida.</p>
<p>En general se ha  señalado que los factores protección  frente al suicidio son una familia  estable, cohesionada y con canales  de comunicación abiertos, amistades  profundas, valores sólidos y bien  fundamentados, las tradiciones que fomentan  los vínculos con la red  social y un sentido trascendente de la vida.</p>
<h3><strong>Factores  de protección en la niñez</strong></h3>
<p>Una familia  estructurada y estable con un clima emocional y  afectivo con comprensión cariño  y comunicación adecuada, fuertes lazos  entre sus miembros y con relaciones  armónicas entre los padres.</p>
<h3><strong>Factores  de protección en la adolescencia</strong></h3>
<p>La promoción de salud para  prevenir esta conducta debe  involucrar no sólo a profesionales de la salud  pública, sino a otras  personas que se relacionan, muchas veces durante mayor  cantidad de  tiempo, con los adolescentes, como son: los familiares, los maestros  y  los propios adolescentes.</p>
<p>Principalmente hay que  promover los modos de vida  saludables entre ellos, como la práctica sistemática  del deporte, una  sexualidad responsable, no hábitos tóxicos, desarrollar  múltiples  intereses que les permitan un uso adecuado de su tiempo libre, entre   otros.</p>
<p>La protección específica se  haría sobre aquellos en  desventaja biopsicosocial, como los que hayan sido  niños con riesgo  suicida o los que en la propia adolescencia hayan acumulado  diversos  factores de riesgo hasta ese momento ausentes. Entre estos se   encuentran los que hayan realizado una tentativa de suicidio o un  suicidio  frustrado; los que presenten alteraciones en su comportamiento  sexual en forma  de precocidad, promiscuidad, abortos, embarazos no  deseados u ocultos,  masturbación compulsiva, que hayan sido víctimas de  abuso sexual, violación u  otro delito de esta índole. También hay que  tener en cuenta las variaciones en  el comportamiento escolar, como las  dificultades en el rendimiento habitual,  las fugas o deserción escolar,  el desajuste vocacional, las dificultades en las  relaciones con  maestros y profesores, la presencia de amistades con conducta  suicida  previa, la inadaptación a determinados regímenes escolares o militares   (Pérez Barrero, 2002).</p>
<p>Con los adolescentes  es conveniente que se disponga de un  ambiente familiar, de amistad y escolar de  comprensión y apoyo. Y que  tanto la familia como la escuela orienten en las  competencias,  potencien la integración y la interrelación, facilitando la  adquisición  de habilidades, fomentado la autoestima y el autocontrol,   capacitándoles para llegar a ser consecuentes con sus principios,  integrados en  su grupo y responsables con los compañeros, combinando  diferentes técnicas  tanto grupales como individuales (discusiones en  grupo, estudios de casos,  modelado, juego de roles, ejercicios de  habilidades prácticas, <strong>trabajos individuales…</strong>).</p>
<p>Por tanto, se  trata de un aprendizaje personalizado, de  participación activa tanto en el  ambiente familiar como escolar.</p>
<h3><strong>Factores  de protección en el adulto</strong></h3>
<p>En los adultos se ha  comprobado que un buen funcionamiento  matrimonial y laboral, puede ser un  antídoto contra esta conducta.</p>
<h3><strong>Factores  de protección en la vejez</strong></h3>
<p>Además de un  entorno familiar donde se sientan queridas y  respetadas, las personas mayores  pueden protegerse teniendo la  posibilidad de participar en un número mayor de  actividades.</p>
<p>La práctica de  actividades, sean físicas, intelectuales o  socioculturales, tiene una  influencia benéfica: frena el envejecimiento  y permite vivir el período de la  vejez en las mejores condiciones  posibles.</p>
<p>La realización de un plan de actividades:</p>
<ul>
<li>Actividades físicas (equilibrio, flexibilidad, destreza).</li>
<li>Actividades cognitivas (grupos de palabras, talleres de memoria).</li>
<li>Actividades de expresión y comunicación (juegos teatrales, juegos  de sociedad).</li>
<li>Actividades socioculturales (exposiciones, paseos,  descubrimientos).</li>
<li>Actividades de artes plásticas (dibujos, modelado).</li>
<li>Actividades domésticas (jardinería, cocina terapéutica).</li>
</ul>
<p>El fomento de las relaciones sociales:  excursiones, viajes….y un seguimiento médico adecuado.</p>
<h2><strong> </strong><strong>PREVENCIÓN  E INTERVENCIÓN EN LA   CONDUCTA SUICIDA</strong></h2>
<p>La multicausalidad del fenómeno del  acto suicida sugiere  que las estrategias de prevención deben ser también  múltiples y deben  aplicarse en conjunto para lograr efectividad. No hay una  solución  unívoca en la prevención del suicidio y el mejor abordaje es un  enfoque  multidisciplinario, y a la vez desde un plano individual y de salud   pública.</p>
<p>El enfoque de la prevención del  suicidio a nivel  individual  enfatiza el diagnóstico, el tratamiento y seguimiento del  trastorno mental  (depresión, esquizofrenia, drogodependencia y estrés).</p>
<p>El  enfoque de salud pública cuenta con estrategias para la prevención del  suicidio:</p>
<ul type="disc">
<li>Realizar campañas de       salud mental, despistaje en  los colegios, diagnóstico precoz del abuso de       drogas, de la  depresión y del estrés.</li>
<li>Realizar programas       específicos de prevención del suicidio y evitar la estigmatización de la       conducta suicida.</li>
<li>Controlar el acceso a los       medios para cometer  suicidio. Existe evidencia que el control de la       posesión de armas  disminuye la tasa de suicidio, así como el control del       uso de  medicamentos y pesticidas. Otras medidas pueden incluir el cercado        de puentes de gran altura y de ventanas en edificios altos.</li>
<li>Apoyo a los medios de       comunicación para que la  información se adecue a la prevención: Formación       de periodistas en  el manejo de la información sobre la conducta suicida,       ya que los  medios de comunicación pueden jugar un papel proactivo en ayuda       a  prevenir el suicidio.</li>
</ul>
<p>La prevención del acto suicida  comprende una serie de  actividades que van desde la provisión de las mejores  condiciones  posibles para la educación de niños y jóvenes, el tratamiento  eficaz de  las enfermedades mentales y el control de los factores de riesgo.</p>
<p>Aunque se han identificado  factores de riesgo de la  persona con alto riesgo de suicidio, no hay una medida  definitiva para  prevenir el suicidio y muy pocas personas con estos factores  cometerán  suicidio.</p>
<p>Los esfuerzos para prevenir el  suicidio deben estar  basados en las investigaciones, que muestran qué factores  de riesgo y  protección pueden ser modificados y qué grupos de personas son los  más  apropiados para la intervención (Public Health Service, 2001).</p>
<p>Para prevenir el intento y el  suicidio consumado, es  primordial conocer los factores de riesgo, que son  aquellos que los  predisponen.</p>
<p>Una difusión apropiada de  información y una campaña de  sensibilización social del problema son elementos  esenciales para el  éxito de los programas de prevención, pero la prevención del  suicidio  se puede subdividir en tres tipos:</p>
<ol type="1">
<li>Prevención       general que es el conjunto de medidas  de apoyo o sostén psicológicos,       sociales, institucionales, que  contribuyen a que los ciudadanos estén en       mejores condiciones de  manejar los acontecimientos vitales estresantes y       mitigar los  daños que ellos pudieran ocasionar.</li>
</ol>
<p>La   Organización Mundial de la Salud (2000) sugiere algunas medidas generales  para prevenir el suicidio:</p>
<ul type="disc">
<li>Tratar de las       enfermedades mentales.</li>
<li>Controlar los gases de los       vehículos de motor.</li>
<li>Controlar el gas       doméstico.</li>
<li>Controlar la posesión de       las armas de fuego</li>
<li>Controlar la       disponibilidad de las sustancias tóxicas.</li>
</ul>
<ul>
<li>Disminuir las informaciones sensacionalistas en los medios de  comunicación.</li>
</ul>
<ol type="1">
<li>Prevención       indirecta conformada por el conjunto  de medidas encaminadas a tratar los       trastornos mentales y del  comportamiento, las enfermedades físicas que       conllevan suicidio,  las situaciones de crisis, la reducción del acceso a       los métodos  mediante los cuales las personas se pueden autolesionar, etc.</li>
</ol>
<p><strong>Los Centros de Ayuda pueden ofrecer</strong> un  apoyo confidencial a  quienquiera que se encuentre afligido o  desesperado y que pueda estar  experimentando sentimientos suicidas.</p>
<ol type="1">
<li>Prevención directa       constituida por aquellas  medidas que ayudan a resolver las ideas y       pensamientos suicidas  mediante soluciones alternativas. Las Guías Prácticas       pueden  ayudar a los sanitarios de Atención Primaria a la detección y al        manejo de las personas con conducta suicida y a derivarlas para que sean        valoradas de forma precoz por profesionales de la salud mental.</li>
</ol>
<p>Y  los Grupos de Autoayuda permiten el encuentro con otras  personas para compartir  sentimientos y experiencias, lo que puede  aportarle consuelo..</p>
<p>La prevención del acto suicida  no es un problema exclusivo  de las instituciones de salud mental, sino de toda  la comunidad, sus  organizaciones, instituciones e individuos.</p>
<p>La intervención precoz en  la persona con riesgo de  suicidio es necesaria y las amenazas e intentos de  suicidio siempre  tienen que tomarse en serio, porque casi un tercio de las  personas que  intentan suicidarse vuelven a intentarlo en un período de un año y   cerca del 10% de los que amenazan o intentan suicidarse terminan  consumando el  acto (Pérez  Barrero y Mosquera, 2002).</p>
<p>Es necesario como medida  de prevención disponer de  recursos humanos donde se realice una labor de  escucha y comprensión  para evitar que la persona realice el acto suicida  (servicios de línea  telefónica directa), ya que nunca se debe ignorar una  amenaza o intento  de suicidio.</p>
<p><a id="Tratamiento" name="Tratamiento"></a><a id="Expectativas_(pronóstico)" name="Expectativas_(pronóstico)"></a><a id="Prevención" name="Prevención"></a>Generalmente   una persona con conducta de riesgo suicida es una persona muy infeliz  que  piensa en suicidarse por no tener otras formas de adaptarse a  acontecimientos  vitales estresantes.</p>
<p>El abordaje y evaluación  de la persona con conducta  suicida desde salud mental es necesaria y tiene que  realizarse forma  inmediata.</p>
<p>Se considera útil conocer las  diez características comunes  en toda persona con conducta suicida para realizar  lo adecuado en cada  momento Shneidman (2001):</p>
<p>1. El dolor psicológico es  insoportable, por lo que hay  que reducirlo utilizando la comprensión y escucha,  favoreciendo  cualquier tipo de expresión emocional que sirva de válvula de  escape de  ese dolor.</p>
<p>2. Es conveniente tener en cuenta la frustración de las   necesidades psicológicas y aceptar como reales dichas necesidades y ser   imparcial.</p>
<p>3. Se debe dar oportunidad al sujeto a que manifieste su   situación y entender que para él la solución del acto suicida es seria,  por lo  que se puede preguntar si ha considerado otras soluciones que no  sea el suicidio  e invitarle a pensar en otras alternativas e  informarle que usted le ayudará a  ello.</p>
<p>4. Es necesario brindar apoyo emocional.</p>
<p>5. Es conveniente reconocer los sentimientos de   desesperanza y no combatirlos con expresiones pesimistas, pues en  ocasiones  estos síntomas responden a depresiones graves que no se  modifican con buenas  intenciones y consejos.</p>
<p>6. Ante la ambivalencia que pueda manifestar la persona,   es necesario buscar alternativas más positivas y reforzarlas.</p>
<p>7. La constricción debe ser reconocida precozmente y   explorar otras opciones que permitan una visión más amplia de  posibilidades de  solución a los problemas.</p>
<p>8. Se debe estar alerta sobre los mensajes de la  intención  suicida, porque pueden ser el preludio de la conducta suicida. Por   ello, es imprescindible interrogar sobre la presencia de idea o un plan   suicida.</p>
<p>9. Ante la posibilidad de acto suicida se debe escuchar y   actuar con rapidez, pues en esta condición el individuo está en el  límite de  sus posibilidades para realizar el acto suicida, y es  necesario restringir los  métodos mediante los cuales el sujeto pueda  dañarse.</p>
<p>10. Es necesario prestar atención a los rasgos de   personalidad de la persona, ya que se pueden poner de manifiesto en el   comportamiento durante la entrevista, así como sus anteriores formas de   reaccionar en situaciones críticas.</p>
<p>La primera ayuda psicológica  es una intervención inmediata  de apoyo que tiene de a restablecer una cierta  estabilidad emocional, y  que puede realizarla tanto un médico de atención  primaria, psiquiatra,  un psicólogo como un vecino, un amigo, un familiar o un  compañero de  estudios o de trabajo. Esta primera ayuda Matusevich y Pérez  Barrero,  2009) puede consistir en:</p>
<ul>
<li>Escuchar  de forma empática, sin crítica (no se juzga, ni se interroga, ni se aconseja,  ni se opina).</li>
<li>Crear un ambiente de apoyo, comprensión y        aceptación incondicional, aceptando sus sentimientos y a la persona con        riesgo de suicidio y mostrando interés por ella.</li>
</ul>
<ul>
<li>Formular  preguntas abiertas para facilitar la expresión de sentimientos y pensamientos y  generar un clima de confianza.</li>
<li>Generar  alternativas y estrategias ante los problemas que plantee sin dar consejos.</li>
<li>No  expresar confidencialidad.</li>
<li>Evaluar  el peligro suicida y preguntar directamente si es necesario, no se puede  ignorar o no explorar el peligro suicida.</li>
<li>Tomar  las decisiones prácticas y necesarias para  proteger a la persona con riesgos  suicida, siendo directivo e  implicando a familiares y medios sanitarios.</li>
</ul>
<p>Si la persona ya  ha realizado una tentativa de suicidio,  la primera medida es salvar su vida,  por lo que hay que apoyarse en un  médico que evalúe los posibles daños e  imponga el tratamiento oportuno  que impida futuras secuelas. Pero si el sujeto  está en condiciones de  cooperar, se debe facilitar la comunicación con la intención  de conocer  cuál ha sido el móvil que explica dicha conducta (Maris, Berman y   Silverman, 2000).</p>
<p>Algunas señales de intento  suicida pueden ser:</p>
<ol type="1">
<li> Poder descansar del agobio de una       situación intolerable.</li>
<li>Expresar       rabia, inconformidad, frustración.</li>
<li>Brote       de una enfermedad psiquiátrica de relevancia.</li>
<li>Reacción       ante la pérdida de una relación afectiva.</li>
<li>Chantaje       emocional y reclamación de apoyo.</li>
<li>Agredir       a otros.</li>
<li>Evitar       el dolor físico o la enfermedad fatal.</li>
</ol>
<p><a id="4" name="4"></a>Ante  indicios de acto suicida es  conveniente tratar de averiguar si existe un riesgo  inmediato de  suicidio, preguntando si tiene intención de hacerlo o sólo lo ha   pensado, si tiene un plan y cuándo lo llevaría a cabo. La mayoría de las  veces  no hay un riesgo inminente de suicidio, pero si es así, no hay  que dudar en  llamar a la policía.</p>
<p>En esta situación  es conveniente (Ancinas y Ancinas y Muñoz Prieto, 2008):</p>
<ul>
<li>No dejarle solo No hay que dejar sola a  la persona ni  siquiera si ya se ha hecho contacto telefónico con un profesional   apropiado Es  necesario que se sientan acompañados.</li>
<li>No hacerle sentir culpable.</li>
<li>No desestimar sus sentimientos,  señalándole que. que los pensamientos y deseos de suicidio siempre son  temporales.</li>
<li>Expresarle apoyo y comprensión. Y  permitirle la expresión de sentimientos.</li>
<li>Evitar el acceso a instrumentos que  puedan servir para realizar el acto suicida.</li>
<li>Apoyarle para que sea atendido un  profesional de la salud mental o un centro sanitario.</li>
</ul>
<p>No existe un abordaje terapéutico único del acto suicida,   pero se han confirmado los efectos beneficiosos de la terapia  farmacológica y  de la terapia cognitivo-conductual o la combinación de  las dos.</p>
<p>La terapia  cognitivo-conductual está destinada a modificar  los  comportamientos y pensamientos y se vales de  técnicas como la  asertividad, la relajación, la reestructuración cognitiva, la   resolución de problemas, el entrenamiento en habilidades sociales y el  manejo  de contingencias,  que pueden reducir la depresión, la ansiedad,  y la falta de habilidad social.</p>
<p>El suicidio causa  sufrimiento en la víctima pero también en las personas cercanas (Jacobsson y  Renberg, 1999).<strong> </strong></p>
<p>El suicidio supone  la devastación emocional, social y, a  veces, económica de familiares y amigos.  Tanto un intento de suicidio  como un suicidio consumado tiene consecuencias  emocionales en cualquier  persona implicada. La familia de la persona, sus  amistades y su médico  pueden sentirse culpables, avergonzados y con  remordimientos por no  haber podido evitar el suicidio.</p>
<p>Los familiares y  amigos de la persona que realiza un acto  suicida pueden experimentar una amplia  gama de emociones  contradictorias acerca de la persona fallecida, sintiendo  todo el dolor  emocional intenso y tristeza por la pérdida, y la ira contra el   fallecido porque la persona abandonada por el suicidio de un ser  querido, tiende  a experimentar un duelo complicado en reacción a esa  pérdida con síntomas como  emociones intensas, pensamientos intrusos  sobre la pérdida y sensación de  aislamiento y vacío (Sáiz Martínez,  2005).</p>
<p>Después del  suicidio de un ser querido, puede ser  frecuente que familiares y/o amigos  tengan un sentimiento de vergüenza,   que lleva a no querer hablar de las circunstancias de la muerte.  También puede  darse un sentimiento de culpabilidad.  La sensación de  culpa es normal después de una muerte de estas características.  Uno se  reprocha el no haberse dado cuenta de lo mal que estaba&#8230; y suele   quedar una fuerte sensación de no haber sabido cuidarle. También puede  sentirse  rabia y enfado hacia la persona  que se suicidó y hacia todos  los que han podido contribuir directa o  indirectamente en la  realización de esta acción.</p>
<p>De manera que cuando se pierde a alguna persona por  suicidio pueden  aparecer una gran variedad de sentimientos, entre ellos  culpa, resentimiento,  confusión, remordimientos y preocupación por  problemas no resueltos.</p>
<p>Muchos se sentirán culpables pensando que han fracasado a  la hora de  apoyarle o se reprocharán no haberse dado cuenta.</p>
<p>El familiar o el amigo tiene que poder expresar su dolor y  sus  sentimientos, ya que alivia el sufrimiento y ayuda a seguir  adelante.</p>
<p>Es posible que no se vuelva a ser el mismo de antes, porque  hay cosas  que nunca se superan por completo y se tiene que aprender a  vivir con eso.</p>
<p>Hay que poder realizar el duelo para superar la pérdida de  un  ser querido; y para que no se transforme en un duelo complicado, es  necesario  atravesar un proceso emocional que permite aceptar la muerte  del ser querido,  asumir el desgaste y las emociones que esa muerte  genera, adaptarse a la  ausencia de ser querido, aprender a vivir sin él  e interiorizar la muerte como  algo más que forma parte de la vida  (Rocamora Bonilla, 2000).</p>
<p>A los niños es conveniente decirle la verdad. No saber lo  que ha  pasado no les hará ningún bien y si lo llegan a saber a través  de otra persona  podrían perder la confianza en ti.</p>
<p>Cuando  alguien que quieren se suicida los niños pueden sentir lo siguiente (Maris, Berman y Silverman,  2000):</p>
<p>1.  Pueden pensar que la persona que se suicidó no les quería y se sienten  abandonados.</p>
<p>2.  Pueden pensar que son culpables del suicidio, sobre  todo si en algún momento de  enfado desearon la muerte de esa persona.</p>
<p>3.  Pueden tener miedo a morir ellos también.</p>
<p>4.  Pueden sentir tristeza, confusión, soledad.</p>
<p>5.  Pueden sentir vergüenza de ver a otras personas o de volver al colegio, porque  se sienten diferentes.</p>
<p>6.  Pueden sentir rabia hacia el suicida o hacia todo el mundo.</p>
<p>7.  Pueden hacer negación lo ocurrido o fingir que no ha pasado nada.</p>
<p>8.  Pueden entran en un estado de insensibilidad emocional.</p>
<p>A los niños es conveniente explicarles que las personas  mueren de  formas diferentes: unos por enfermedad, otros por accidente  de coche y otros se  matan a sí mismos. Hay que decirles que a pesar del  acto suicida su padre o  madre le quería mucho, pero que su enfermedad  le impedía hacerlo.</p>
<p>Por otro lado, es aconsejable que los  medios de  comunicación (OMS, 2000) observen algunas condiciones para que   favorezcan la prevención:</p>
<ol type="1">
<li>Tener       fuentes auténticas y fiables.</li>
<li>Evitar       expresiones de epidemia de suicidios.</li>
<li> Informar sobre el suicidio como algo       inexplicable o simplista.</li>
<li>Describirle       acto suicida como un método para afrontar problemas.</li>
<li>Elogiar       el comportamiento suicida como que tiene valores.</li>
<li>Describir       el impacto y el sufrimiento en los familiares.</li>
</ol>
<h3><strong>ORIENTACIONES SOBRE EL SUICIDIO</strong></h3>
<p>Hay  ciertas orientaciones (Pérez Barrero, 2005) sobre la  conducta suicida que es  necesario analizar y conocer para poder  realizar actividades de apoyo y  prevención:</p>
<ul type="disc">
<li>1. No       es ciertoque las personas que hablan de        suicidarse no lo hagan. La mayoría de la gente que comete suicidio o  lo       intenta ha avisado directa o indirectamente. La persona da  muchas señales       verbales y extraverbales de sus propósitos.  Aproximadamente el 75 % de los       que se suicidan lo habían intentado  con anterioridad, y de cada 10       personas que lo hicieron, 9 dieron  aviso de lo que ocurriría o habían       hablado de ello.</li>
<li>2. No es cierto que todos los que       intentan  suicidarse sufran una enfermedad mental. El dolor emocional        extremo no es necesariamente un signo de enfermedad mental.</li>
<li>No es cierto que si una persona       está decidida a  suicidarse nada ni nadie se lo impedirá. La mayoría de los        suicidas no quieren morir; sólo quieren librarse del dolor emocional y        pueden tener sentimientos mezclados de vida y muerte hasta el  último       momento.</li>
<li>4. No es cierto que la mejoría       después de una  crisis suicida significa que ya no existe riesgo de       suicidio. Los  pensamientos suicidas pueden persistir durante un tiempo o       volver a  aparecer en determinados momentos. Casi el 50% de los que        atravesaron dicha crisis, llevaron a vías de hecho el suicidio dentro de        los primeros tres meses siguientes, cuando todo parecía pensar  que el       mayor peligro había transcurrido.</li>
</ul>
<ul>
<li>5.  No es cierto que todas las personas que realizan el  acto suicida sufren una  depresión. Aunque todo deprimido puede  realizar el acto suicida, no todo el que  realiza el acto suicida es un  deprimido, pues puede ser una persona con un  trastorno de personalidad,  esquizofrénico, drogodependiente…</li>
<li>6.  No es cierto que la conducta suicida sea  hereditaria. Lo que puede suceder es  que se herede la predisposición a  padecer determinadas enfermedades en las que  la conducta suicida pueda  ocurrir (esquizofrenia, trastornos del estado de  ánimo) o que se imite  dicho comportamiento anormal.</li>
<li>.  No es cierto que si se habla con una persona con  riesgo suicida sobre el acto  suicida, se le puede incitar a realizarlo.  Se ha comprobado que esto reduce el  riesgo, y es la primera  posibilidad, quizás irrepetible, de iniciar su  prevención.</li>
<li>8.  No es cierto que el suicidio no puede ser  prevenido, ya que ocurre por impulso.  Toda persona antes de cometer un  suicidio evidencia una serie de conductas y  síntomas que han sido  definidos por Ringel (citado por De Leo, 1998) como <em>síndrome presuicidal</em>, conformado por  constricción de sentimientos e intelecto, inhibición de la agresividad hacía  los demás y fantasías suicidas.</li>
<li>9.  No es cierto que sólo los profesionales de la salud  mental (psiquiatras o  psicólogos) pueden prevenir el suicidio.  Cualquier persona puede ayudar a la  prevención del mismo.</li>
<li>10.  No es cierto que abordar a una persona en crisis  suicida sin preparación para  ello, sólo mediante el sentido común, sea  una pérdida de tiempo. Aunque es  preciso tener en cuenta que hay que:</li>
</ul>
<ul type="disc">
<li>
<ul type="circle">
<li>Escuchar        con atención a la persona en crisis, facilitando su expresividad.</li>
<li>Durante        el discurso de la persona en riesgo de  suicidio se deben utilizar, en su        momento, frases cortas que le  hagan sentir que le comprendemos y le        tomamos en serio.</li>
<li>Preguntar        siempre sobre la conducta suicida.</li>
<li> Ayudarle a que encuentre otras        alternativas  que no sea la realización del acto suicida, aunque no confíe        en  aquellas que no pueda realizar inmediatamente.</li>
<li>No        dejar sola a la persona en crisis y hacer  todos los esfuerzos por        atraerla a los profesionales de la salud  (médico de atención primaria,        enfermeras, psicólogos,  psiquiatras, etcétera), o a los centros de salud        en cualquiera de  sus modalidades (ambulatorios, hospitales).</li>
</ul>
</li>
</ul>
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<p>RODRÍGUEZ PULIDO, F.; ANTONIO SIERRA LÓPEZ, A.; GRACIA   MARCO, R. J.; GONZÁLEZ DE RIVERA, L.; MONTES DE OCA, D. (1990). La  prevención  del suicidio (I): prevención primaria. <em>Psiquis: Revista de psiquiatría, psicología  médica y psicosomática, 11</em>, 8, 47-52.</p>
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<p>WIILOUR, V.L.; ZANDI, P.P.; BADNER, J.A.;  STEELE, J.;  MIAO, K.;LÓPEZ, V.; MacKINNON, D.F.; MONDIMORE, F.M.; SCHWEIZER,  B.;  McINNIS, M.G.; MILLER,, E.B.; DePAULO, R.; GERSHON, E.S.; McMAHON, F.J.;   POTASH, J.B. (2007). Attempted Suicide in Bipolar Disorder Pedigrees:  Evidence  for Linkage to 2p12. <em>Biological  Psychiatry</em><em>, 61, </em>5, 725-727.</p>
<h2><strong>ANEXO</strong></h2>
<p><strong>INDICADORES DE  RIESGO DE SUICIDIO</strong><br />
<strong>ESCALA SAD  PERSONS</strong><br />
<strong>(Patterson,  W.M.; Dohn, H.H. y otros, (1983). Evaluation of suicidal patients. </strong><strong>Psychosomatics.</strong></p>
<div>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong>SI</strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong>NO</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>S: Sexo masculino.</strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>A: Edad menor de 20 años o mayor de 45 años.</strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>D: Depresión.</strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>P: Tentativa suicida previa.</strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>E: Abuso de alcohol</strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>R: Falta de pensamiento racional (psicosis o trastornos    cognitivos).</strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>S: Carencia de apoyo social.</strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>O: Plan organizado de suicidio.</strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>N. No pareja o cónyuge.</strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>S: Enfermedad somática.</strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="379" valign="top"><strong>Puntuación </strong></td>
<td width="34" valign="top"><strong> </strong></td>
<td width="38" valign="top"><strong> </strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
</div>
<p><em>Valoración:</em></p>
<p>Cada item se puntúa con un 1 si está presente y con un 0  si está ausente.</p>
<p>De 0 a  2: Alta médica al domicilio con seguimiento ambulatorio.</p>
<p>De 3 a  4.: Seguimiento ambulatorio intensivo, considerar ingreso.</p>
<p>De 5 a  6: Recomendado ingreso sobre todo si hay ausencia de apoyo social.</p>
<p>De 7 a  10: Ingreso obligado incluso en contra de su voluntad.</p>
<p>En cualquier caso, ante una situación de duda es   aconsejable una evaluación psiquiátrica centrada en la naturaleza,  frecuencia,  intensidad, profundidad, duración y persistencia de  ideación suicida</p>
<p>Fuente y Autor.- http://www.psicologia-online.com/monografias/9/index.shtml</p>
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		</item>
		<item>
		<title>Trastorno por Estrés Postraumático</title>
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		<pubDate>Wed, 11 Aug 2010 21:09:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aaron</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[<p>Ahora tan de &#8220;moda&#8221;  con todo lo que sucede a nuestro alrededor en la ciudad y sobre todo aquí en el Norte de la Republica Mexicana, en donde este tipo de trastorno se ha visto en aumento por la circunstancias de delincuencia y eventos en donde vemos en riesgo nuestra integridad y se crea una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/estres1.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-236" title="estres" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/estres1.jpg" alt="" width="216" height="233" /></a>Ahora tan de &#8220;moda&#8221;  con todo lo que sucede a nuestro alrededor en la ciudad y sobre todo aquí en el Norte de la Republica Mexicana, en donde este tipo de trastorno se ha visto en aumento por la circunstancias de delincuencia y eventos en donde vemos en riesgo nuestra integridad y se crea una intensa sensación de miedo y angustia, dejando como secuela este trastorno, al final la fuente.</p>
<p>Buen inicio de semana !</p>
<p><strong>TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</strong></p>
<p>CONCEPTUALIZACIÓN,EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO                              <strong>David Puchol Esparza</strong> Licenciado en Psicología                              <a href="mailto:dpuchol@yahoo.es">dpuchol@yahoo.es</a></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">INTRODUCCIÓN</span></strong></p>
<p>El mundo conoce bien el poder de destrucción originado por catástrofes naturales como temporales,huracanes y terremotos.</p>
<p>Otros muchos conocen de igual forma la miseria producida por el terrorismo,la violencia,la guerra o la delincuencia.</p>
<p>En los últimos 25 años,más de  150 millones de personas anualmente han sido afectados directamente por  este tipo de desastres y acontecimientos traumáticos.</p>
<p>Los efectos físicos de un  desastre son evidentes.Cientos o miles de personas pierden sus vidas o  son gravemente heridos.Los supervivientes arrastran las consecuencias  durante toda su vida.Dolor y sufrimiento se distribuyen a partes  iguales.</p>
<p>Los efectos emocionales –miedo,ansiedad,estrés,ira,rabia,resentimiento,bloqueo emocional- de los desastres son tambien obvios.</p>
<p>Para muchas víctimas,estos efectos se mitigan e incluso desaparecen con el tiempo.</p>
<p>Sin embargo,para otros  muchos,las secuelas son a largo plazo y alcanzan en ocasiones la  condición de crónicas si no reciben el tratamiento adecuado.</p>
<p>No existe,hasta el momento,una  receta eficaz susceptible de ser aplicada universalmente para responder  desde el punto de vista psicosocial a los desastres.</p>
<p>Probablemente parte del problema  resida en la gran variabilidad que se produce en el origen de estos  acontecimientos traumáticos.</p>
<p>Algunos ,como los huracanes o  los terremotos tienen un origen natural.Otros,como las guerras,la  violencia o el terrorismo son producto de los seres humanos.Unos ,como  los actos delictivos con violencia afectan a un reducido grupo de  personas.Otros como las catástrofes naturales afectan a comunidades,e  incluso paises enteros.</p>
<p>Estas circunstancias no hacen  sino añadir complejijad a la hora de abordar una intervención efectiva  sobre el TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO,término en sí mismo  multidimensional y complejo, y que en los últimos años está gozando de  un mayor interés y reconocimiento,estando de especial actualidad en  estos momentos por los acontecimientos acaecidos el pasado 11 de  Septiembre de 2001 en Nueva York .</p>
<p>El presente trabajo pretende  ofrecer una visión global del concepto,desde una doble perspectiva,tanto  teórica (conceptualización) como práctica (evaluación y tratamiento).</p>
<p>Se ofrece,además,una selección  de recursos,tanto bibliográficos como electrónicos,donde el lector  interesado podrá ampliar la información ofrecida en el presente  documento.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">HISTORIA DEL ESTRÉS TRAUMÁTICO</span></strong></p>
<p>La exposición a eventos traumáticos y las consecuencias que de ello se derivan no es un fenómeno nuevo.</p>
<p>Los seres humanos han estado experimentando tragedias y desastres a lo largo de toda la historia.</p>
<p>Evidencias de reacciones  postraumáticas datan del siglo sexto antes de Jesucristo y se  fundamentan en las reacciones de los soldados durante el combate  (Holmes,1985).</p>
<p>Las respuestas al estrés  traumático han sido etiquetadas de muy diversas formas a lo largo de los  años.Algunos términos diagnósticos utilizados han incluido los de  Neurosis de Guerra,Neurosis Traumática,síndrome Post-Vietnam o Fatiga de  Batalla (Meichenbaum,1994)</p>
<p>El Manual Diagnóstico y  Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-III) reconoció por primera  vez el trastorno por estrés postraumático como una entidad diagnóstica  diferenciada en el año 1980.Fue categorizado como un trastorno de  ansiedad por la característica presencia de ansiedad  persistente,hipervigilancia y conductas de evitación fóbica.</p>
<p>En 1994,el Manual Diagnóstico y  Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) fue publicado y en él se  recogen,respecto a los criterios diagnósticos del trastorno,los últimos  avances e investigaciones realizadas en el campo.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">TIPOS DE EVENTOS TRAUMÁTICOS</span></strong></p>
<p>Los eventos traumáticos son,en  la mayoría de las ocasiones,inesperados e incontrolables y golpean de  manera intensa la sensación de seguridad y auto-confianza del individuo  provocando intensas reacciones de vulnerabilidad y temor hacia el  entorno.</p>
<p>Ejemplos de este tipo de situaciones son los siguientes:</p>
<p>-Accidentes</p>
<p>-Desastres naturales –huracanes,terremotos,inundaciones,avalanchas,erupciones volcánicas-</p>
<p>-Inesperadas muertes de familiares</p>
<p>-Asaltos/delitos/violaciones</p>
<p>-Abusos físicos/sexuales infancia</p>
<p>-Torturas</p>
<p>-Secuestros</p>
<p>-Experiencias combate</p>
<p>Otras formas de estrés severo  (pero no extremo) pueden afectar seriamente al individuo pero  generalmente no son los detonantes típicos de un trastorno por estrés  postraumático,como por ejemplo la pérdida del puesto de  trabajo,divorcio,fracaso escolar&#8230;etc.</p>
<p>Es importante destacar,tal como  indica la investigación reciente,que a pesar de la heterogeneidad de los  sucesos traumáticos,los individuos que directa o indirectamente han  experimentado este tipo de situaciones muestran un perfil  psicopatológico común etiquetado en la actualidad bajo el rótulo de  TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO y en algunas ocasiones se presentan  otros trastornos asociados como depresión,trastorno de ansiedad  generalizada,ataques de pánico o abuso de sustancias (Solomon, Gerrity,  &amp; Muff, 1992).</p>
<p><strong> </strong> <strong>EVALUACIÓN</strong> <strong>TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</strong></p>
<p>En primer lugar se presentan algunas  principios generales del proceso de evaluación clínica de este tipo de  trastornos,destacando el papel de la entrevista dentro del mismo y  enumerando algunos de los instrumentos más utilizados.</p>
<p>En segundo lugar,se enumeran los  síntomas mas comunmente relacionados con el TRASTORNO POR ESTRÉS  POSTRAUMÁTICO y se describen brevemente algunas de las patologías  asociadas en este trastorno y que requieren en la mayoría de las  ocasiones de una evaluación y/o tratamientos específicos.</p>
<p>Para terminar se presentan los  criterios diagnósticos mas ampliamente utilizados en la actualidad en la  práctica clínica,tomando como referencia el Manual Diagnóstico y  Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) y la Clasificación  Internacional de las Enfermedades (CIE-10).</p>
<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/post-traumatico.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-237" title="post traumatico" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/post-traumatico.jpg" alt="" width="183" height="276" /></a></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">EVALUACIÓN TRAST.POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO:ASPECTOS GENERALES</span></strong></p>
<p>El profesional que trabaja con  este tipo de pacientes debe considerar el carácter multidimensional y  necesariamente complejo de este tipo de trastornos.</p>
<p>Una entrevista clinica global y  multidimensional es una estrategia de evaluación de primer orden para el  adecuado diagnóstico del estrés traumático.</p>
<p>Un adecuado proceso de  entrevista permite al paciente relatar su experiencia y sus impresiones  del evento,teniendo la oportunidad de expresarse con libertad en un  entorno seguro,empático y no crítico.</p>
<p>Los pacientes (y a menudo sus  familiares más cercanos) necesitan sentirse comprendidos y apoyados  mientras tratan de encontrar un significado a la experiencia  recientemente vivida.</p>
<p>La entrevista tambien facilita  una &#8220;alianza de trabajo&#8221; efectiva,necesaria para el normal desarrollo  del proceso terapeutico en etapas posteriores,así como una ocasión única  para el establecimiento de una adecuada relación terapéutica  (rapport),imprescindible para el éxito terapéutico.</p>
<p>Además,la entrevista permite  extraer los detalles de la experiencia vivida por el sujeto,evaluar los  niveles pasados y presentes de funcionamiento del sujeto y determinar la  modalidad de tratamiento asi como los objetivos terapéuticos más  adecuados en cada caso concreto.</p>
<p>Entre las entrevistas estructuradas mas utilizadas se encuentran:</p>
<p>-Clinician Administered PTSD scale (CAPS; Blake et al., 1990)</p>
<p>-Anxiety Disorders Interview Schedule-IV (ADIS-IV; DiNardo, Brown, &amp; Barlow, 1994).</p>
<p>Otros instrumentos de evaluación específicos utilizados son:</p>
<p>-Subscala del Minnesota  Multiphasic Personality Inventory (MMPI; Keane, Malloy, &amp; Fairbank,  1984; Schlenger &amp; Kulka, 1987 ),</p>
<p>-The Penn Inventory for PTSD (Hammarberg, 1992).</p>
<p>Es frecuente encontrar en este  tipo de pacientes otros trastornos asociados,como trastornos de  pánico,depresión o ansiedad generalizada,por lo que la evaluación de  este tipo de trastornos debería ser parte del proceso evaluativo  (Meichenbaum, 1994)</p>
<p>Un aproximación global que  implique la recogida de información de diferentes fuentes,utilizando  diversos métodos y a lo largo de diversos momentos es especialmente  recomendable y necesario en el proceso de diagnóstico de este tipo de  trastornos (Meichenbaum, 1994).</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">SÍNTOMAS DEL TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</span></strong></p>
<p>Podríamos agrupar la sintomatología asociada mas común en tres grandes bloques:</p>
<p>A.- RE-EXPERIMENTACIÓN DEL EVENTO TRAUMÁTICO</p>
<p>-Flashbacks.Sentimientos y sensaciones asociadas por el sujeto a la situación traumática</p>
<p>-Pesadillas .El evento u otras imágenes asociadas al mismo recurren frecuentemente en sueños.</p>
<p>-Reacciones físicas y emocionales desproporcionadas ante acontecimientos asociados a la situación traumática</p>
<p>B.-INCREMENTO ACTIVACIÓN  -Dificultades conciliar el sueño</p>
<p>-Hipervigilancia</p>
<p>-Problemas de concentración</p>
<p>-Irratibilidad / impulsividad / agresividad</p>
<p>C.- CONDUCTAS DE EVITACIÓN Y BLOQUEO EMOCIONAL  -Intensa  evitación/huida/rechazo del sujeto a situaciones,lugares,  pensamientos,sensaciones o conversaciones relacionadas con el evento  traumático.</p>
<p>-Pérdida de interés</p>
<p>-Bloqueo emocional</p>
<p>-Aislamiento social</p>
<p>Los tres grupos de  síntomas mencionados son los que en mayor medida se presentan en la  población afectada por el trastorno por estrés postraumático,sin embargo  es común observar en la práctica clínica otros problemas asociados al  mismo.</p>
<p>Entre los TRASTORNOS más comunmente asociados destacan:</p>
<p>-ATAQUES DE PÁNICO</p>
<p>Los individuos que han  experimentado un trauma tienen posibilidades de experimentar ataques de  pánico cuando son expuestos a situaciones relacionadas con el evento  traumático.</p>
<p>Estos ataques incluyen sensaciones  intensas de miedo y angustia acompañadas de síntomas como  taquicardias,sudoración,nauseas,temblores&#8230;etc&#8230;</p>
<p>-DEPRESIÓN  Muchas  personas sufren episodios depresivos posteriores ,pérdida de  interés,descenso de la autoestima e incluso en los casos de mayor  gravedad ideaciones suicidas recurrentes.</p>
<p>Estudios recientes muestran,por  ejemplo,que aproximadamente el 50% de las víctimas de violación muestran  ideas recurrentes de suicidio.</p>
<p>-IRA Y AGRESIVIDAD  Se  tratan de reacciones comunes y,hasta cierto punto lógicas,entre las  víctimas de un trauma.Sin embargo cuando alcanzan límites  desproporcionados interfiere de forma significativa con la posibilidad  de éxito terapéutico así como en el funcionamiento diario del sujeto.</p>
<p>-ABUSO DE DROGAS  Es  frecuente el recurso a drogas como el alcohol para tratar de  huir/esconder el dolor asociado.En ocasiones esta estrategia de huida  aleja al sujeto de recibir la ayuda adecuada y no hace más que prolongar  la situación de sufrimiento.-CONDUCTAS EXTREMAS DE MIEDO / EVITACIÓN  La  huida/evitación de todo aquello relacionado con la situación traumática  es un signo común en la mayoría de los casos,no obstante,en ocasiones  este intenso miedo y evitación se generaliza a otras situaciones,en  principio no directamente asociadas con la situación traumática lo que  interfiere de forma muy significativa con el funcionamiento diario del  sujeto.Estos y otros síntomas,en la  mayoría de los casos,disminuyen de manera significativa durante el  tratamiento,sin embargo en ocasiones,y dada su gravedad,pueden requerir  intervenciones adicionales específicas.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</span></strong></p>
<p>En la práctica clínica los  criterios diagnósticos más ampliamente utilizados como referencia para  la evaluación del trastorno por estrés postraumático son los recogidos  en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales  (DSM-IV) y en la Clasificación Internacional de las Enfermedades  (CIE-10).</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">CRITERIOS DIAGNÓSTICOS MANUAL DIAGNÓSTICO Y ESTADÍSTICO DE LOS TRASTORNOS MENTALES DSM-IV</span></strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">A. <strong>La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que han existido 1 y 2:</strong></span></p>
<ol>
<blockquote>
<li> La persona ha experimentado, presenciado o  le han explicado uno (o más) acontecimientos caracterizados por muertes o  amenazas para su integridad física o la de los demás.</li>
</blockquote>
<blockquote>
<li> La persona ha respondido con un temor, una  desesperanza o un horror intensos. Nota: En los niños estas respuestas  pueden expresarse en comportamientos desestructurados o agitados.</li>
</blockquote>
</ol>
<p><span style="text-decoration: underline;">B.<strong> El acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente a través de una (o más) de las siguientes formas:</strong></span></p>
<blockquote><p><strong>1.</strong> Recuerdos del  acontecimiento recurrentes e intrusos que provocan malestar y en los que  se incluyen imágenes, pensamientos o percepciones. Nota: En los niños  pequeños esto puede expresarse en juegos repetitivos donde aparecen  temas o aspectos característicos del trauma.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>2.</strong>Sueños de  carácter recurrente sobre el acontecimiento, que producen malestar.  Nota: En los niños puede haber sueños terroríficos de contenido  irreconocible.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>3</strong>.El individuo  actúa o tiene la sensación de que el acontecimiento traumático está  ocurriendo (se incluye la sensación de estar reviviendo la experiencia,  ilusiones, alucinaciones y episodios disociativos de flashback, incluso  los que aparecen al despertarse o al intoxicarse). Nota: Los niños  pequeños pueden reescenificar el acontecimiento traumático específico.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>4.</strong>Malestar  psicológico intenso al exponerse a estímulos internos o externos que  simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>5.</strong>Respuestas  fisiológicas al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan  o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.</p></blockquote>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">C. Evitación persistente de estímulos  asociados al trauma y embotamiento de la reactividad general del  individuo (ausente antes del trauma), tal y como indican tres (o más) de  los siguientes síntomas:</span></strong></p>
<blockquote><p><strong>1.</strong>Esfuerzos para evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso traumático.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>2.</strong>Esfuerzos para evitar actividades, lugares o personas que motivan recuerdos del trauma.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>3.</strong> Incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>4.</strong>Reducción acusada del interés o la participación en actividades significativas.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>5.</strong> Sensación de desapego o enajenación frente a los demás.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>6.</strong>Restricción de la vida afectiva (p. ej., incapacidad para tener sentimientos de amor).</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>7.</strong>Sensación de un  futuro desolador (p. ej., no espera obtener un empleo, casarse, formar  una familia o, en definitiva, llevar una vida normal).</p></blockquote>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">D. Síntomas persistentes de aumento de  la activación (arousal) (ausente antes del trauma), tal y como indican  dos (o más) de los siguientes síntomas:</span></strong></p>
<blockquote><p><strong>1.</strong>Dificultades para conciliar o mantener el sueño.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>2.</strong>Irritabilidad o ataques de ira.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>3.</strong>Dificultades para concentrarse.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>4.</strong>Hipervigilancia.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>5.</strong>Respuestas exageradas de sobresalto.</p></blockquote>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">E. Estas alteraciones (síntomas de los Criterios B, C y D) se prolongan más de 1 mes.</span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">F. Estas alteraciones provocan  malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras  áreas importantes de la actividad del individuo.</span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">CRITERIOS DIAGNÓSTICOS CLASIFICACIÓN INTERNACIONAL DE LAS ENFERMEDADES CIE-10</span></strong></p>
<p>Trastorno que surge como respuesta tardía o  diferida a un acontecimiento estresante o a una situación (breve o  duradera) de naturaleza excepcionalmente amenazante o catastrófica, que  causarían por sí mismos malestar generalizado en casi todo el mundo (por  ejemplo, catástrofes naturales o producidas por el hombre, combates,  accidentes graves, el ser testigo de la muerte violenta de alguien, el  ser víctima de tortura, terrorismo, de una violación o de otro crimen).</p>
<p>Ciertos rasgos de personalidad (por  ejemplo, compulsivos o asténicos) o antecedentes de enfermedad  neurótica, si están presentes, pueden ser factores predisponentes y  hacer que descienda el umbral para la aparición del síndrome o para  agravar su curso, pero estos factores no son necesarios ni suficientes  para explicar la aparición del mismo.</p>
<p>Las características típicas del  trastorno de estrés post-traumático son: episodios reiterados de volver a  vivenciar el trauma en forma de reviviscencias o sueños que tienen  lugar sobre un fondo persistente de una sensación de &#8220;entumecimiento&#8221; y  embotamiento emocional, de despego de los demás, de falta de capacidad  de respuesta al medio, de anhedonia y de evitación de actividades y  situaciones evocadoras del trauma. Suelen temerse, e incluso evitarse,  las situaciones que recuerdan o sugieren el trauma. En raras ocasiones  pueden presentarse estallidos dramáticos y agudos de miedo, pánico o  agresividad, desencadenados por estímulos que evocan un repentino  recuerdo, una actualización del trauma o de la reacción original frente a  él o ambos a la vez.</p>
<p>Por lo general, hay un estado de  hiperactividad vegetativa con hipervigilancia, un incremento de la  reacción de sobresalto e insomnio. Los síntomas se acompañan de ansiedad  y de depresión y no son raras las ideaciones suicidas. El consumo  excesivo de sustancias psicotropas o alcohol puede ser un factor  agravante.</p>
<p>El comienzo sigue al trauma con un  período de latencia cuya duración varía desde unas pocas semanas hasta  meses (pero rara vez supera los seis meses).</p>
<p>El curso es fluctuante, pero se puede  esperar la recuperación en la mayoría de los casos. En una pequeña  proporción de los enfermos, el trastorno puede tener durante muchos años  un curso crónico y evolución hacia una transformación persistente de la  personalidad .</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Pautas para el diagnóstico</span></p>
<p>Este trastorno no debe ser diagnosticado  a menos que no esté totalmente claro que ha aparecido dentro de los  seis meses posteriores a un hecho traumático de excepcional intensidad.</p>
<p>Un diagnostico &#8220;probable&#8221; podría aún ser  posible si el lapso entre el hecho y el comienzo de los síntomas es  mayor de seis meses, con tal de que las manifestaciones clínicas sean  típicas y no sea verosímil ningún otro diagnóstico alternativo (por  ejemplo, trastorno de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo o episodio  depresivo).</p>
<p>Además del trauma, deben estar presentes  evocaciones o representaciones del acontecimiento en forma de recuerdos  o imágenes durante la vigilia o de ensueños reiterados.</p>
<p>También suelen estar presentes, pero no  son esenciales para el diagnóstico, desapego emocional claro, con  embotamiento afectivo y la evitación de estímulos que podrían reavivar  el recuerdo del trauma. Los síntomas vegetativos, los trastornos del  estado de ánimo y el comportamiento anormal contribuyen también al  diagnóstico, pero no son de importancia capital para el mismo.</p>
<p><strong>TRATAMIENTO</strong> <strong>TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</strong></p>
<p>Muchas técnicas y estrategias,a menudo  de enfoques teóricos contrapuestos,se han utilizado y siguen siendo  utilizadas en el abordaje terapéutico del TRASTORNO POR ESTRÉS  POSTRAUMÁTICO.</p>
<p>En mi opinión,ninguna  estrategia,considerada de forma aislada puede ser etiquetada como  superior al resto en cuanto a su efectividad para todo tipo de pacientes  o bajo todo tipo de circunstancias.</p>
<p>Parece evidente que la elección de una  técnica sobre otra dependerá en buena medida de la propia formación  teórica y práctica del profesional de la salud mental.</p>
<p>En todo caso,y reconociendo la  multidimensionalidad y complejidad del trastorno,parece aconsejable en  la mayoría de las ocasiones optar por un enfoque ecléctico,adaptable a  las circunstancias del paciente en la medida de lo posible.</p>
<p>A continuación se presenta una breve  revisión de algunas de las modalidades terapéuticas más comunmente  utilizadas en la actualidad.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">1.ENFOQUE PSICOEDUCATIVO</span></strong></p>
<p>El enfoque psicoeducativo implica  propocionar al paciente/familia información básica sobre su  enfermedad,síntomas característicos y diversas estrategias de  afrontamiento.</p>
<p>Esta primera categoría de tratamientos  incluye compartir información básica con el sujeto,a través de libros  ,artículos y otros documentos de interés que permita adquirir al  paciente nociones esenciales de conceptos relacionados con el trastorno  como conocimientos de psicofisiología,introducción al concepto de  respuesta de estrés,conocimientos jurídicos básicos relacionados con el  problema (como por ejemplo en casos de violación/delincuencia  )&#8230;.etc&#8230;</p>
<p>A nivel familiar incluye la enseñanza de  estrategias de afrontamiento y habilidades de solución de problemas  para facilitar la relación con la persona afectada por el trastorno.</p>
<p>Este enfoque psicoeducativo,a nivel  familiar,parece reducir considerablemente las sensaciones de  estrés,confusión y ansiedad que suelen producirse dentro de la  estructura familiar y que pueden llegar a desestructurarla,ayudando de  manera significativa en la recuperación del paciente.</p>
<p>En todo caso,me parece importante  destacar la necesidad de un enfoque colaborativo,donde tanto paciente  como terapeuta compartan información relevante,en una y otra  dirección,facilitando de esta manera el proceso terapéutico.<br />
<strong><span style="text-decoration: underline;">2.TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL</span></strong></p>
<p>Surgida a partir de la segunda guerra  mundial,originariamente bajo el concepto de MODIFICACION DE CONDUCTA O  TERAPIA DE CONDUCTA ,se fundamentaba en sus primeros orígenes en  técnicas de naturaleza basicamente conductista,basados en los trabajos  de Paulov y Skinner.</p>
<p>Posteriormente con la incorporación de  los trabajos de autores como Bandura y más recientemente  Ellis,Beck,Meichenbaum o Cautela,la MODIFICACION DE CONDUCTA ha ido  &#8220;asimilando&#8221;a su repertorio de técnicas de intervención las estrategias y  procedimientos de la psicologia cognitiva,basada en la modificación de  patrones de pensamiento distorsionados y el entrenamiento en habilidades  de solución de problemas,manejo de ansiedad o inoculación de estrés.</p>
<p>Tanto por el número de estrategias  eficaces de intervención disponibles como por la propia naturaleza  multi-dimensional del trastorno ,el enfoque cognitivo-conductual parece  especialmente adecuado en el abordaje psicoterapéutico de este tipo de  trastornos.</p>
<p>A continuación se presenta,de forma  esquemática,las técnicas de intervención potencialmente útiles,desde una  perspectiva cognitivo-conductual:</p>
<p><strong>-TECNICAS DE RELAJACION / CONTROL ACTIVACIÓN EMOCIONAL</strong></p>
<p>-La relajación progresiva de Jacobson</p>
<p>-El entrenamiento autógeno</p>
<p>-La meditación</p>
<p>-Técnicas de respiración</p>
<p>-Técnicas de biofeedback</p>
<p>-Técnicas Imaginación / visualización</p>
<p>-Técnicas de auto-hipnosis</p>
<p>-Sofrología</p>
<p><strong>-DESENSIBILIZACIÓN SISTEMÁTICA</strong></p>
<p><strong>-TECNICAS DE EXPOSICIÓN E INUNDACION</strong></p>
<p><strong>-TECNICAS OPERANTES</strong></p>
<p><strong>-Procedimientos operantes básicos</strong></p>
<p>-Reforzamiento positivo</p>
<p>-Reforzamiento negativo</p>
<p>-Castigo Positivo</p>
<p>-Castigo Negativo</p>
<p>-Extinción</p>
<p><strong>-Tecnicas operantes para desarrollar y mantener conductas</strong></p>
<p>-Moldeamiento</p>
<p>-Desvanecimiento</p>
<p>-Encadenamiento</p>
<p><strong>-Tecnicas para reducir y eliminar conductas</strong></p>
<p>-Reforzamiento diferencial</p>
<p>-Coste de respuesta</p>
<p>-Tiempo fuera</p>
<p>-Saciación</p>
<p>-Sobrecorrección</p>
<p><strong>-Sistemas de Organización de Contingencias</strong></p>
<p>-Economía de fichas</p>
<p>-Contratos de contingencias</p>
<p><strong>-TECNICAS DE CONDICIONAMIENTO ENCUBIERTO</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>-TECNICAS DE AUTOCONTROL</strong></p>
<p><strong>-Técnicas de Planificación ambiental</strong><br />
<strong> </strong><br />
-Control de estímulos</p>
<p>-Contratos de contingencias</p>
<p>-Entrenamiento empleo respuestas alternativas</p>
<p><strong>-Técnicas de programación conductual</strong></p>
<p>-Autorrefuerzo</p>
<p>-Autocastigo</p>
<p><strong>-Técnicas facilitar cambio de conducta</strong></p>
<p>-Autoobservación</p>
<p>-Autorregistro</p>
<p>-Tareas terapeuticas entre sesiones</p>
<p><strong>-TECNICAS AVERSIVAS</strong></p>
<p><strong>-TECNICAS DE MODELADO</strong></p>
<p><strong>-TECNICAS DE REESTRUCTURACION COGNITIVA</strong></p>
<p>-Terapia Racional Emotiva de Ellis</p>
<p>-Terapia Cognitiva de Beck</p>
<p>-Entrenamiento en Autoinstrucciones de Meichenbaum</p>
<p>-Reestructuración racional sistemática de Goldfried y Goldfried<br />
<strong>-TECNICAS DE HABILIDADES DE ENFRENTAMIENTO</strong></p>
<p>-Inoculación de Estress de Meichenbaum</p>
<p>-Entrenamiento manejo de ansiedad de Suinn y Richardson</p>
<p>-Desensibilización de autocontrol de Goldfried</p>
<p>-Modelado encubierto de Cautela</p>
<p><strong>-TECNICAS DE RESOLUCION DE PROBLEMAS</strong></p>
<p>-Terapia de Resolución de problemas de D&#8217;Zurilla y Goldfried</p>
<p>-Tec.resolución de problemas interpersonales de Spivack y Shure</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">3.HIPNOSIS CLINICA</span></strong></p>
<p>Dejando aparte posibles recelos que  entre ciertos sectores de la comunidad científica levanta el concepto de  hipnosis (acrecentada por la imagen pública que de ella se tiene),lo  cierto es que las estrategias hipnóticas,aplicadas por un profesional  con la debida cualificación y en conjunción con otras técnicas de  intervención,han mostrado un potencial terapéutico relevante en el  tratamiento del trastorno por estrés postraumático.</p>
<p>En la fase inicial de la intervención,la  hipnosis puede ser especialmente eficaz para estabilizar al  paciente,proporcionándole estrategias de autocontrol emocional y manejo  del estrés / control de activación,ayudándole a través del aprendizaje  de sencillas técnicas de auto-hipnosis a generalizar las habilidades  adquiridas en la consulta a su vida cotidiana.</p>
<p>En el estado hipnótico es un momento  especialmente adecuado para proporcionar sugestiones hipnóticas y  posthipnóticas que incrementen su autoestima y su sensación de  seguridad/control,facilite el afrontamiento de los recuerdos mas  dolorosos y permita combatir síntomas comunes asociados con el PTSD como  el insomnio,agresividad/ira,la excesiva activación emocional o la  ansiedad generalizada.</p>
<p>Este incremento del autocontrol  emocional del paciente a través de la hipnosis como estrategia de  control del estrés permitirá al paciente beneficiarse de otras  estrategias de intervención posteriores.</p>
<p>En una segunda fase,varias técnicas  pueden ser utilizadas para la integración y resolución de los recuerdos  traumáticos.En este contexto el paciente puede aprender a modular la  distancia cognitiva y emocional hacia el evento traumático y los  recuerdos asociados.</p>
<p>Por otro lado,la hipnosis puede servir  como estrategia para poder acceder a recuerdos dolorosos y traumáticos  que pueden estar influyendo en el estado presente del sujeto y de los  que ,en ocasiones, no es consciente o han sido reprimidos.</p>
<p>Técnicas imaginativas,proyectivas y de reestructuración cognitiva pueden ser especialmente útiles en este proceso.</p>
<p>Finalmente,los objetivos terapéuticos se  dirigirían a la consecución de una integración funcional y adaptativa  de las experiencias traumáticas en la vida del paciente y la adquisición  de nuevas técnicas de afrontamiento.</p>
<p>Estrategias como los ensayos encubiertos o la potenciación del propio autoconcepto irian encaminados en esta dirección.</p>
<p>La hipnosis clínica,en mi  opinión,constituye una estrategia terapéutica potencialmente  eficaz,facilmente compatible con otras técnicas de intervención y que no  debería ser excluida a priori por desconocimiento,prejuicios o falta de  formación especializada.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">4.TERAPIAS PSICODINAMICAS</span></strong></p>
<p>La escuela dinámica,que subraya la  importancia de los pensamientos,los sentimientos y la historia pasada  del cliente,así como la necesidad de descubrir nuestro propio interior  para cambiar la personalidad,ha surgido de la teoríá psicoanalítica de  Freud.</p>
<p>Aunque son hoy relativamente pocos los  partidarios del análisis clásico,la filosofia Freudiana sigue siendo  compartida ,en mayor o menor media,por toda una serie de escuelas  terapéuticas englobadas bajo el concepto de terapias psicodinámicas.</p>
<p>Las terapias psicodinámicas se centran  en los conflictos emocionales causados por el evento  traumático,particularmente los relacionados con experiencias tempranas.</p>
<p>A través de la expresión de las diversas  emociones y pensamientos asociados al evento,en un ambiente empático y  seguro,el paciente adquiere una mayor sensación de seguridad y  autoestima,desarrolla maneras efectivas de pensar y de afrontar la  experiencia traumática y las intensas emociones asociadas que emergen  durante el proceso terapeutico.</p>
<p>El objetivo es incrementar la conciencia  (&#8220;insight&#8221;) de los conflictos intrapersonales y su resolución.El  paciente es guiado hacia el desarrollo de una autoestima reforzada,mayor  autocontrol y una nueva visión de su integridad personal y  autoconfianza.</p>
<p>El psicoanalisis más tradicional implica  diversas sesiones semanales ,de entre 45 y 50 minutos durante periodos  de entre 2 y 7 años</p>
<p>Es precisamente esta larga duración lo  que ha provocado que,a la luz de la formulación original, se hayan  originado diversas variaciones del método original,de duración más  limitada.</p>
<p>La psicoterapia psicodinámica breve,por  ejemplo,comprende entre una y dos sesiones semanales durante un promedio  de entre 12 y 20 sesiones.</p>
<p>En definitiva,el terapeuta psicodinámico  pretende un cambio de largo alcance.Busca reestructurar la personalidad  básica cambiando la forma en que una persona contempla la vida y  reacciona ante ella,ayudando a las personas a desarrollar una visión  adecuada de sí mismas y a tomar conciencia de las poderosas fuerzas  psicológicas enterradas profundamente en su inconsciente.<br />
<strong><span style="text-decoration: underline;">5.TERAPIAS GRUPO / GRUPOS AUTOAYUDA-APOYO SOCIAL</span></strong></p>
<p>La terapia de grupo es un opción  terapéutica efectiva en la medida que permite al paciente compartir sus  recuerdos traumáticos en un ambiente de seguridad,cohesión y empatía  proporcionada por los otros pacientes y el propio terapeuta.</p>
<p>Compartir la propia experiencia y  afrontar directamente la ira,ansiedad y culpa a menudo asociados a los  recuerdos traumáticos permite a muchos pacientes afrontar de forma  eficaz sus recuerdos,sus emociones e integrarlos de forma adaptativa en  su vida cotidiana.</p>
<p>A pesar de que existen una gran variedad de  aproximaciones grupales al tratamiento del trauma en general la terapia  de grupo pretende alcanzar los siguiente objetivos terapéuticos:</p>
<p>-Estabilizar las reacciones,tanto a nivel físico como psíquico,frente a la experiencia traumatica.</p>
<p>-Explorar,compartir y afrontar emociones y percepciones.</p>
<p>-Aprender estrategias efectivas de afrontamiento y manejo ante el estrés.</p>
<p>En cuanto a los  grupos de autoayuda/apoyo para los pacientes y las familias con  enfermedades mentales ,afortunadamente van haciendose progresivamente  más comunes.</p>
<p>Aún en el caso de que no se encuentren  dirigidos por profesionales de la salud mental,su valor terapéutico es  indudable en la medida que proporcionan a los miembros del mismo un  apoyo emocional considerable.</p>
<p>Compartir experiencias,éxitos,fracasos,información y recursos son algunas de las posibilidades que ofrecen estos grupos.</p>
<p>El hecho de unirse permite,además,una  mayor efectividad en la lucha por erradicar los estigmas que aún  permanecen en la sociedad hacia las personas con problemas psicológicos</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">6.TRATAMIENTO FARMACOLOGICO</span></strong></p>
<p>Probablemente la siguiente cita del  Dr.Friedman extraida de un reciente artículo sobre la aproximación  psicofarmacológica al tratamiento del trastorno por estrés postraumático  resume bastante bien algunos de los desafios a los que es preciso  enfrentarse en este momento:</p>
<p><em>&#8220;Existen muchos retos para escribir  un artículo sobre la farmacoterapia del trastorno por estrés  postraumático (PTSD). El problema más obvio es que la literatura  publicada sobre ensayos clínicos es demasiado escasa e incosistente para  que cualquiera pueda hacer recomendaciones de fiar. Segundo, lo que  nosotros entendemos actualmente sobre la psicobiología del PTSD es tan  complicado que es dificil predecir que clases de fármacos pueden tener  la espectativa de mejorar y qué grupo de síntomas.Tercero seleccionar el  mejor fármaco implica tener en cuenta la realidad clínica que el  paciente con PTSD usualmente exhibe con un espectro de diagnóstico  comorbido (por ejemplo depresión, ansiedad, transtornos de ansiedad, y  dependencia o abuso de agentes químicos). A pesar de estas muchas  consideraciones, los psiquiatras deben sumergirse en el mar de las  incertezas actuales y tomar las decisiones más inteligentes que puedan  sobre qué drogas o qué fármacos prescribir a sus pacientes con PTSD.&#8221;</em></p>
<p>La terapia farmacológica actual puede  reducir la ansiedad,depresión e insomnio a menudo asociados al propio  trastorno por estrés postraumático,y en algunos casos puede ayudar a  aliviar el estrés y el bloqueo emocional asociado a los recuerdos de la  experiencia traumática.</p>
<p>Diversos tipos de drogas antidepresivas  han demostrado su eficacia en algunos ensayos clínicos y otros tipos de  sustancias han mostrado resultados prometedores.</p>
<p>Ahora bien,hasta este momento,ninguna  droga en particular ha emergido como el tratamiento definitivo y  suficiente por sí mismo para tratar eficazmente el amplio espectro de  sintomatología asociada al trastorno por estrés postraumático.</p>
<p>El tratamiento farmacológico del estrés  postraumático indica que diferentes medicaciones pueden afectar a los  múltiples síntomas presentes en el PTSD.</p>
<p>Por ejemplo,Clonidine ha demostrado reducir los síntomas de hiperactivación.</p>
<p>Propranolol, Clonazepam, y Alprazolam parecen regular la ansiedad y los ataques de pánico.</p>
<p>Fluoxetine puede reducir las conductas  de evitación y la depresión puede ser tratada a través de antidepresivos  tricíclicos y SSRI. (Vargas &amp; Davidson, 1993).</p>
<p>Como concluye el propio Dr.Friedman:</p>
<p><em>&#8220;Sin embargo los pacientes necesitan el tratamiento hoy mismo. No pueden esperar a que toda la investigación esté completa.</em></p>
<p><em>Para resumir, lo que recomiendo es  comenzar con un agente antiadrenérgico. Si los síntomas persisten, como  suele ocurrir, después de una valoración óptima, el fármaco siguiente a  recetar es un SSRI. Si en los pacientes aparece insomnio y/o agitación,  como suele ocurrir, la elección siguiente es añadir trazadona a la hora  de acostarse. Si todavía siguen dándose síntomas clínicos  significativos, después de una prueba de 8-10 semanas de duración del  SSRI en su dosis óptima, es el momento de recomenzar&#8221;</em></p>
<p>Es importante destacar que la  farmacoterapia por sí misma como única estrategia de intervención es  raramente suficiente para provocar una remisión completa de los  problemas asociados al trastorno del estrés postraumático. (Vargas &amp;  Davidson, 1993).</p>
<p>Si bien la medicación,por sí sola ,no  parece probable que se constituya como herramienta única, si aparece  como claramente útil para el alivio sintomático del trastorno,de forma  que posibilite al paciente beneficiarse de otras estrategias de  intervención posteriores ,como la psicoterapia.<br />
<strong><span style="text-decoration: underline;">7.TERAPIA FAMILIAR</span></strong></p>
<p>La terapia familar es similar a la  terapia de grupo en el medida que su foco de interés fundamental es la  interacción entre las personas,sin embargo difiere en algunos aspectos  importantes.</p>
<p>En primer lugar,un grupo no tiene un  pasado,una historia o un futuro común.En cambio,la familia si los tiene y  es en buena medidad el factor determinante del éxito en la terapia.</p>
<p>En segundo lugar,el rol del terapeuta familar,en la mayoría de los casos,es más directivo.</p>
<p>El terapeuta de grupo suele actuar más como un facilitador de procesos y dinamizador del grupo.</p>
<p>Pero quizás la diferencia más importante  sea que el objetivo final del terapeuta familiar sea la de fortalecer  al grupo en sí mismo,a la vez que a sus miembros individuales,mientras  que la meta de la terapia de grupo es que el propio grupo se  autodisuelva cuando sus miembros individuales hayan resuelto sus  conflictos.</p>
<p>Generalmente este tipo de terapia es  utilizada como complemento necesario a otras estrategias terapéuticas  más directamente asociados con la sintomatología del tratorno por estrés  postraumático,no siendo considerada como una estrategia suficiente,por  sí misma,para un tratamiento eficaz del trastorno.</p>
<p>Las estrategias terapéuticas abarcan una  variedad de objetivos,desde los más ambiciosos que tratan de intervenir  sobre la familia en su conjunto,desde una perspectiva sistémica y  global ,hasta los más centrados en ofrecer estrategias,información y  pautas de actuación concretas a los miembros de la familia del paciente  para que lo apoyen durante el proceso terapéutico, potenciando la  comunicación entre las familias y reduciendo posibles focos de tensión.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>CONCLUSION</strong></span></p>
<p>Se ha afirmado que el estrés postraumático  puede representar &#8220;una de mas severas e incapacitantes formas de estrés  humano conocido&#8221; (Everly, 1995, p. 7)</p>
<p>Afortunadamente,el estrés traumático y  sus consecuencias continuan ganando reconocimiento y la investigaciones  recientes son abundantes en este campo,si bien más trabajo de  investigación debe ser realizado para alcanzar los resultados de  efectividad deseados.</p>
<p>La detección y reconocimiento del estrés  asociado a situaciones traumáticas es el primer paso para el individuo  en su camino para su total recuperación e integración social.</p>
<p>El tratamiento a través de profesionales  con la debida cualificación y experiencia se constituye como el factor  crucial,junto a la propia actitud y predisposición del paciente, para  ayudar a las víctimas a afrontar la tragedia y continuar con su vida de  forma satisfactoria.</p>
<p><strong>RECURSOS TERAPEUTICOS</strong></p>
<dl>
<dt> <strong>TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</strong></dt>
<dt> </dt>
<dt> <strong><span style="text-decoration: underline;">RECURSOS INTERNET</span></strong></dt>
<dt> A continuación se presenta una selección de  algunos de los recursos disponibles en internet,en inglés,relacionados  con el trastorno por estrés postraumático y donde el lector interesado  podrá ampliar la información contenida en el presente trabajo.</dt>
<dd> </dd>
<dt> <strong>INTERNET MENTAL HEALTH</strong></dt>
<dd> http://www.mentalhealth.com/</dd>
<dt> Portal de recursos de psiquiatría y psicología  clínica.Incluye información básica sobre diagnótico y tratamiento de  los principales trastornos psicológicos,incluido el trastorno por estrés  postraumático.Ofrece enlaces actualizados a los principales recursos de  la red sobre salud mental.</dt>
<dt> </dt>
<dt> <strong>POSTTRAUMATIC STRESS DISORDER SANCTUARY</strong></dt>
<dd> http://www.mhsanctuary.com/ptsd/</dd>
<dt> Selección de artículos,recursos y enlaces.</dt>
<dt> Incluye consultorio y acceso a bibliografia especializada</dt>
<dt> </dt>
<dt> </dt>
<dt> <strong>MENTAL HEALTH INFOSOURCE</strong></dt>
<dt> http://www.mhsource.com/</dt>
<dt> Acceso a revistas electrónicas y artículos de temas relacionados con la salud mental.</dt>
<dd> Cursos de educación médica continua,congresos y conferencias</dd>
<dt> Información para profesionales y para el propio paciente y su familia</dt>
</dl>
<p><strong>DAVID BALDWIN&#8217;S TRAUMA INFORMATION PAGES</strong></p>
<dl>
<dt> <a href="http://www.trauma-pages.com/">http://www.trauma-pages.com/</a></dt>
<dt> Selección de artículos de orientaciones psicoterapeuticas diversas.</dt>
<dd> Especial interés sección de recursos con  enlaces a webs especializadas,revistas electrónicas,bases de datos y  organizaciones profesionales relacionadas con el trastorno.</dd>
<dt> </dt>
<dt> <strong> </strong></dt>
<dt> <strong>NATIONAL CENTER FOR POST-TRAUMATIC STRESS DISORDER</strong></dt>
<dd> http://www.dartmouth.edu/dms/ptsd/</dd>
<dd> Web especializada en el trastorno por estrés  postraumático,se trata de una de las mayores fuentes de recursos en la  red,convirtiéndose en una valiosa fuente de recursos no solo para  investigadores,educadores o profesionales sino para los propios  pacientes.</dd>
<dt> <strong> </strong></dt>
<dt> <strong> </strong></dt>
<dt> <strong><a href="http://home.earthlink.net/%7Ehopefull/trauma.htm">TRAUMACENTRAL</a></strong></dt>
<p>http://home.earthlink.net/~hopefull
<dt> Listado de artículos de libre acceso clasificados por tópicos.</dt>
<dt> </dt>
<dt> <strong><a href="http://www.childtrauma.com/">CHILDTRAUMAHOMEPAGE</a></strong></dt>
<p>http://www.childtrauma.com/
<dd> The Child Trauma Home Page proporciona  información de especial interés para los padres,instrumentos de  evaluación y documentación.</dd>
<dd> Extensa y variada información sobre EMDR,trauma y trastornos de conducta.</dd>
<dd> </dd>
<dd> <strong>SIDRAN.TRAUMATIC STRESS FOUNDATION</strong></dd>
<dd> <a href="http://www.sidran.org/">http://www.sidran.org/</a></dd>
<dd> Además de una selección de artículos con  información básica sobre el trastorno,incluye enlaces a recursos  destinados a pacientes,profesionales y estudiantes.</dd>
<dd> <strong><a href="http://welcome.to/ThisHealingJourney">THIS HEALING JOURNEY</a></strong></dd>
<p>http://www.angelfire.com/mn/kaleidoscope28/index.html
<dd> Información sobre experiencias relacionadas  con la depresión,abuso,violación y estrés postraumatico.Forums y chats  estan entre los recursos disponibles en esta web ofrecidos para  proporcionar apoyo e información básica</dd>
<dt> </dt>
<dt> <strong><a href="http://www.heart-healing.com/">STRESS MANAGEMENT AND TRAUMA HEALING</a></strong></dt>
<p>http://www.heart-healing.com
<dd> Proporciona información general sobre el  estrés y el trauma.Los visitantes pueden encontrar métodos efectivos  para afrontar situaciones de estrés originadas por eventos traumáticos.</dd>
<dd> La web site también proporciona información sobre abuso infantil,adicción y relaciones personales</dd>
</dl>
<p><span style="text-decoration: underline;">REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</span></p>
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<p>Weerth,R.(1992) .La Programación Neurolinguistica y la Imaginación.Málaga.Editorial Sirio</p>
<p>Williams, M.B., &amp; Sommers, J.F.  (Eds.) (1994). Handbook of Post-Traumatic Therapy. Westport, CT:  Greenwood Press. Revised from Encyclopedia of Psychology, ed. R. Corsini  (New York, Wiley, 1984, 1994.</p>
<p>World Health Organization (1992) The ICD-10 Classification of Mental and Behavioural Disorders,Geneva</p>
<p>Wroth, W. T. (1988). The role of  medication in post-traumatic therapy. In F. M. Ochberg (Ed.),  Post-traumatic therapy and victims of violence (pp. 39-56). New York:  Brunner/Mazel.</p>
<p>Yapko,M.D. (1995).Lo esencial de la hipnosis.Barcelona.Editorial Paidós</p>
<p>Yehuda, R., Resnick, H., Kahana, J.,  &amp; Giller, E. (1993). Long-lasting hormonal alterations to extreme  stress in humans: Normative or maladaptive? Psychosomatic Medicine, 55,  287-297.</p>
<div><script type="text/javascript">// <![CDATA[// <![CDATA[
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        </script></div>
<p>Fuente.- http://www.psicologia-online.com/ciopa2001/actividades/16/</p>
<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/traumatico-3.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-238" title="traumatico 3" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/traumatico-3.jpg" alt="" width="127" height="85" /></a></p>
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		<title>Crisis de Pánico</title>
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		<pubDate>Tue, 03 Aug 2010 00:08:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aaron</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[<p>Un ataque de pánico deben tomarse como una alteración nerviosa no grave.  Los ataques de pánico no es cosa de mujeres, se manifiestan de diversas  maneras, y no pueden producir la muerte como algunos piensan. Sin  embargo, pueden convertirse en un gran impedimento para desarrollar tus  actividades cotidianas.</p>
<p>Los ataques de pánico [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/plan-de-vuelo.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-231" title="plan de vuelo" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/08/plan-de-vuelo-210x300.jpg" alt="" width="210" height="300" /></a>Un ataque de pánico deben tomarse como una alteración nerviosa no grave.  Los ataques de pánico no es cosa de mujeres, se manifiestan de diversas  maneras, y no pueden producir la muerte como algunos piensan. Sin  embargo, pueden convertirse en un gran impedimento para desarrollar tus  actividades cotidianas.</p>
<p>Los ataques de pánico son momentos de  miedo y angustia extrema que se presenta con una serie de síntomas  físicos y cognitivos. Se activan por un agente disparador que crea un  estado de confusión y ansiedad instantáneo.</p>
<p>Puedes evitar un  ataque de pánico si aprendes a identificar los síntomas que lo generan,  como son la ansiedad y la angustia. Para ello necesitas ponerte en manos  de un especialista que confirme el diagnóstico y te recomiende una  terapia para tu caso.</p>
<p>Las terapias actuales consisten en  tratamientos psicológicos que te ayudan a comprender que es una  situación común entre muchas personas, que no te estás volviendo loca/a  ni tampoco puede destruir tu vida.</p>
<p>La característica         fundamental del Trastorno de Pánico es la presencia de <strong>Crisis de Pánico</strong> recurrentes,  		inesperadas y que no se encuentran         relacionadas con ninguna circunstancia en particular (son espontáneas), sin  		un factor externo que las desencadene, es decir que no son  		desencadenadas por una exposición a una situación social (como es el  		caso de la <a href="http://www.eutimia.com/trmentales/fobiasoc.htm">Fobia Social</a>) o frente a un objeto temido (en cuyo caso se trataría         de una <a href="http://www.eutimia.com/trmentales/fobiaesp.htm" target="centro">Fobia Específica</a> ).  		Otra característica del Trastorno de Pánico es el miedo persistente a  		padecer una nueva Crisis de Pánico, esto es miedo al miedo y se lo  		denomina <em>Ansiedad Anticipatoria</em>. Esta ansiedad puede a llegar a  		ser tan importante que puede llevar a confundir el diagnóstico de  		Trastorno de Pánico con el de <a href="http://www.eutimia.com/trmentales/ansiedad.htm">Trastorno de  		Ansiedad Generalizada (TAG)</a>.</p>
<p>Estas <strong>Crisis (o Ataques)         de Pánico</strong>, inesperadas y recidivantes, suelen presentar cuatro o más         de los siguientes síntomas:</p>
<ul>
<li>Miedo intenso a morir             o a estar sufriendo un ataque cardíaco o alguna enfermedad física             grave que ponga en riesgo la vida</li>
<li>Miedo intenso a             volverse loco o a perder el control de si mismo</li>
<li>Palpitaciones             (percepción del latido cardíaco) o pulsaciones aceleradas             (taquicardia)</li>
<li>Sudoración</li>
<li>Palidez</li>
<li>Temblores o sacudidas             musculares</li>
<li>Sensación de ahogo o             falta de aire</li>
<li>Opresión en la             garganta (sensación de no poder respirar) o en el pecho</li>
<li>Náuseas, vómitos o             molestias y dolores abdominales</li>
<li>Inestabilidad, mareos             o desmayos</li>
<li>Sensación de             irrealidad (sentir al mundo externo como algo extraño)</li>
<li>Sensación de no ser             uno mismo (despersonalización)</li>
<li>Hormigueos             (parestesias)</li>
<li>Escalofríos o             sensación de sufrir frío intenso</li>
</ul>
<p>Las crisis se inician         bruscamente, alcanzan su máxima intensidad en los primeros diez a quice minutos         y suelen durar menos de una hora. Dejan a quien las sufre en un estado         de total agotamiento psicofísico y con un gran temor (<em>ansiedad         anticipatoria</em>) a volver a padecer una nueva crisis (miedo al         miedo). También pueden aparecer síntomas de tipo depresivo, miedo a  		salir o alejarse del hogar o necesidad de hacerlo acompañado por una ser  		muy cercano (esto se denomina <a href="http://www.eutimia.com/trmentales/agorafobia.htm">Agorafobia</a>). La persona suele sentirse muy hipersensible y  		vulnerable. Este tipo de trastorno es tan traumático de experimentar que  		quien lo padece puede cambiar en forma brusca y desfavorable sus hábitos  		de vida: <a href="http://www.eutimia.com/trmentales/agorafobia.htm" target="centro">no         querer salir solo de la casa o viajar</a>, retraimiento social, abandono  		de sus actividades laborales o académicas.</p>
<p>Muchas veces la persona         que se encuentra padeciendo una Crisis de Pánico tiene la necesidad de         &#8220;salir corriendo&#8221; del lugar donde se encuentra o de consultar         urgentemente a un médico en el caso que crea que se esta muriendo de         verdad. Si esta crisis se experimenta por primera vez en un lugar         determinado, un tren o autobús por ejemplo, suele quedar temor de         volver a ese mismo sitio o medio de locomoción, desarrollándose de         este modo una fobia al mismo.</p>
<p>Un paciente que sufría         de Trastorno de Pánico describió su primera crisis de la siguiente forma:         <em><br />
&#8220;</em><em>Súbitamente sentí una oleada de miedo sin que         hubiera razón alguna. El corazón me latía apresuradamente, me faltaba el  		aire, sentía que no podía respirar, el corazón latía tan fuerte que  		parecía que iba a salirse por mi boca. Me dolía el pecho, tenía mareos,  		ganas de vomitar, no podía parar de temblar. Sentía que me moría, estaba aterrorizado. Era  		como una agonía mortal que nunca terminaba. Solo atinaba a repetir: Llamen a un médico porque me muero&#8221;</em></p>
<p>Este trastorno se lo         clasifica dentro de las neurosis, no tiene nada que ver con la locura         (psicosis), ni desencadena con el tiempo en un cuadro de locura. Es         importante recalcar esto ya que muchos paciente que sufren este         trastorno, o los familiares del mismo, piensan que se están volviendo         locos. Lo que sí es frecuente es que las personas que padecen de         Trastorno de Pánico  desarrollen, si no son tratados a tiempo y         adecuadamente, <a href="http://www.eutimia.com/trmentales/depresion.htm" target="centro">cuadros         de tipo depresivos</a>, <a href="http://www.eutimia.com/trmentales/fobiaesp.htm" target="centro">fobias</a> múltiples (especialmente <a href="http://www.eutimia.com/trmentales/agorafobia.htm" target="centro">agorafobia</a>)         o abuso de sustancias (<a href="http://www.eutimia.com/trmentales/adicciones/archivos/alcohol.htm" target="_blank">alcohol </a>o drogas).</p>
<p><strong><span style="color: #3232cd; font-size: x-small;">Tratamiento:</span></strong></p>
<p>Gracias a la investigación que se ha llevado a cabo         en este campo, existen varios tratamientos disponibles incluyendo         diferentes <a href="http://www.eutimia.com/psicofarmacos/antipanicos.htm" target="centro">medicamentos</a> eficaces y <a href="http://www.eutimia.com/psicoterapia/panico.htm" target="centro">psicoterapia  			cognitiva-conductual</a>.         Frecuentemente, una combinación de psicoterapia y medicamentos da         buen resultado en más o menos corto tiempo. Por lo tanto, un         tratamiento adecuado para el trastorno causado por pánico puede         prevenir ataques posteriores o hacer éstos menos severos y frecuentes,         lo que trae consigo un gran alivio al 70 o 90 por ciento de las personas         que padecen este trastorno.</p>
<p>Además, las personas que padecen trastornos de pánico pueden  necesitar tratamientos para otros problemas         emocionales. La depresión se asocia frecuentemente con los  trastornos         causados por pánico de la misma manera que el abuso del alcohol o  de  drogas. Afortunadamente los problemas asociados con los trastornos         de pánico así como éstos mismos, pueden resolverse         eficazmente con el tratamiento adecuado.</p>
<p><strong><em> <span style="color: #3232cd; font-size: x-small;">Síntomas dependientes de la cultura y el         sexo:</span></em></strong></p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p>En algunas culturas las Crisis de Pánico pueden         caracterizarse por un intenso temor ante la brujería o la magia. El         Trastorno de Pánico se ha observado en casi todo el mundo gracias a         estudios epidemiológicos generales. El Trastorno de Pánico sin         Agorafobia se diagnostica dos veces más en mujeres que en varones,         mientras que esta relación es 3 a 1 para el Trastorno de Pánico con         Agorafobia.</p>
<p><strong><em><span style="color: #3232cd; font-size: x-small;">Prevalencia:</span></p>
<p></em></strong></p>
<p>Estudios epidemiológicos elaborados en todo el mundo         indican de forma consistente que la prevalencia del Trastorno de         Pánico (con o sin Agorafobia) se sitúa entre el 1,5 y el 3,5% de la  		población. Entre un tercio         y la mitad de los individuos diagnosticados de Trastorno de Pánico en         la población general presentan también <a href="http://www.eutimia.com/trmentales/agorafobia.htm">Agorafobia</a>, si bien esta última         puede observarse todavía más frecuentemente en la población general.</p>
<p><strong><em><br />
<em><span style="color: #3232cd; font-size: x-small;">Curso:</span></em></p>
<p></em></strong></p>
<p>La edad de inicio del Trastorno de Pánico varía         considerablemente, si bien lo más típico es que el inicio tenga lugar         entre el final de la adolescencia y la mitad de la cuarta década de la         vida, lo que podría indicar una distribución de tipo bimodal, con un         pico de incidencia al final de la adolescencia y otro pico de menor         entidad en la mitad de la cuarta década de la vida. Un número reducido         de casos puede iniciarse en la segunda infancia, y el trastorno también         puede aparecer, aunque es muy poco frecuente, en mayores de 45 años.         Las descripciones retrospectivas que efectúan los individuos visitados         en los centros asistenciales sugieren que el curso típico es de carácter         crónico, con altas y bajas. Algunas personas presentan brotes episódicos         separados por años de remisión, mientras que otras presentan         permanentemente un cuadro sintomático intenso. Aunque la Agorafobia         puede aparecer en cualquier momento, suele hacerlo en el primer año de         las Crisis de Pánico recidivantes. El curso de la Agorafobia y su         relación con el curso de las Crisis de Pánico con variables. En         ocasiones una disminución o remisión de las Crisis de Pánico o es         seguida de cerca por una disminución correspondiente de la evitación y         ansiedad agorafóbicas. Otras veces la Agorafobia adquiere un carácter         crónico independiente de la presencia o ausencia de Crisis de Pánico.         Algunos individuos manifiestan que disminuyen la frecuencia de las         Crisis de Pánico evitando exponerse a ciertas situaciones. Los estudios         de seguimiento efectuados en personas tratadas en centros de asistencia         terciaria (en los que puede haber un sesgo de selección de los casos         con peor pronóstico) sugieren que, al cabo de 6-10 años de         tratamiento, cerca del 30% de los individuos se encuentra bien, entre el         40 y el 50 han mejorado, pero siguen con algunos síntomas, y el 20-30%         restante sigue igual o incluso peor.</p>
<p><strong><em><br />
<em><span style="color: #3232cd; font-size: x-small;">Patrón familiar &#8211; Herencia:</span></em></p>
<p></em></strong></p>
<p>Los parientes de primer grado de los individuos con         Trastorno de Pánico tienen entre cuatro y siete veces más         probabilidades de presentar este trastorno. Sin embargo, en los centros         asistenciales entre la mitad y las tres cuartas partes de los pacientes         con Trastorno de Pánico no presentan el antecedente de un pariente de         primer grado afectado. Los estudios con gemelos indican una influencia         genética en la aparición del Trastorno de Pánico.</p>
<p><strong><em><br />
<!-- google_ad_section_start --> <span style="font-size: x-small;">Referencias Bibliográficas:</span></p>
<p></em></strong></p>
<p>- Diagnostic and Statistical Manual         of Mental Disorders, 4° edition (DSM-IV TR). American Psychiatric         Association.    American Psychiatric Press, 2000.<br />
<span style="color: #000000;"><span style="font-family: Arial;">- Kaplan and Sadock&#8217;s Synopsis of Psychiatry, 10° edition. Lippincott      Williams &amp;  Wilkins Press, 2007.</span></span><img src="http://www.eutimia.com/images/puce_yellow.gif" border="0" alt="" width="10" height="7" /></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Trastorno Limite de la Personalidad</title>
		<link>http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/?p=227</link>
		<comments>http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/?p=227#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Jul 2010 23:30:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aaron</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[<p>Una descripción o más bien un detallado articulo de lo que es este trastorno grave de la personalidad, las imagenes en estudio del trastorno las puede ver en la pagina fuente la cual esta bastante completa e incluye lectura de ayuda, saludos.  (al final la fuente)</p>



¿Qué   es el trastorno límite?







El   trastorno [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Una descripción o más bien un detallado articulo de lo que es este trastorno grave de la personalidad, las imagenes en estudio del trastorno las puede ver en la pagina fuente la cual esta bastante completa e incluye lectura de ayuda, saludos.  (al final la fuente)</p>
<table border="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td width="100%"><a href="http://soyborderline.com/documentacion-y-articulos/ultimas-noticias/4946-ique-es-el-trastorno-limite.html">¿Qué   es el trastorno límite?</a></td>
<td width="100%"><a href="http://soyborderline.com/documentacion-y-articulos/ultimas-noticias/4946-ique-es-el-trastorno-limite.html"></a></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table border="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td><a href="http://soyborderline.com/component/content/section/17.html">El   trastorno limite </a>- <a href="http://soyborderline.com/documentacion-y-articulos/ultimas-noticias/54-el-trastorno-limite.html">El   trastorno limite </a></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top">Lunes,   31 de Agosto de 2009 20:02</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top">El <strong>trastorno   límite de la personalidad</strong>, o <strong><em>borderline</em></strong>, también llamado   limítrofe o fronterizo, abreviado como <strong>TLP</strong>, es actualmente definido   por el <a title="DSM-IV" href="http://es.wikipedia.org/wiki/DSM-IV" target="_blank">DSM-IV</a> (<em><a title="en:DSM-IV Codes" href="http://en.wikipedia.org/wiki/DSM-IV_Codes#Personality_Disorders" target="_blank">DSM-IV</a> 301.83</em><sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-DSM-IV_301.83-0" target="_blank">[1]</a></sup> ) como un <a title="Trastorno de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_de_la_personalidad" target="_blank">trastorno de la   personalidad</a> que se caracteriza primariamente por <a title="Disregulación emocional" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Disregulaci%C3%B3n_emocional" target="_blank">disregulación emocional</a>,   pensamiento extremadamente polarizado y relaciones interpersonales caóticas.   El perfil global del trastorno también incluye típicamente una inestabilidad   generalizada del estado de ánimo, de la autoimagen y de la <a title="Conducta" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Conducta" target="_blank">conducta</a>,   así como del sentido de identidad, que puede llevar a periodos de <a title="Disociación (psicología)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Disociaci%C3%B3n_%28psicolog%C3%ADa%29" target="_blank">disociación</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-DSM-IV-TR-1" target="_blank">[2]</a></sup> Se incluye dentro del grupo B de trastornos de   la personalidad, los llamados &#8220;dramático-emocionales&#8221;. Es, con   mucho, el más común de los trastornos de la personalidad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-2" target="_blank">[3]</a></sup></p>
<p>El término   <em>borderline</em> para referirse al trastorno está ampliamente extendido,   incluso fuera del mundo anglosajón. Las razones son de índole histórica   (véase <a title="Historia del trastorno límite de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad" target="_blank">Apartado   I</a>), debido a la popularización del concepto en psiquiatría por C.H.   Hughes y posterior adopción por el psicoanalista Adolf Stern en 1938 para   caracterizar afecciones psiquiátricas que superaban la neurosis pero que no   alcanzaban la psicosis (muchos autores califican los síntomas del TLP como   pseudopsicóticos). Bajo esta concepción se establecía un continuo gradual   entre uno y otro extremo, situándose el trastorno en el &#8220;límite&#8221;.</p>
<p>El concepto   formal de Trastorno límite de la personalidad es relativamente nuevo en el   campo de la <a title="Psicopatología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicopatolog%C3%ADa" target="_blank">psicopatología</a>. No apareció en el <a title="Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Manual_Diagn%C3%B3stico_de_los_Trastornos_Mentales" target="_blank">Manual   diagnóstico de los trastornos mentales</a> (DSM) publicado por la <a title="American Psychiatric Association" href="http://es.wikipedia.org/wiki/American_Psychiatric_Association" target="_blank">Asociación   Norteamericana de Psiquiatría</a> hasta el <a title="1980" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1980" target="_blank">1980</a> (DSM-III).   Es a partir de ahí, una vez logrado el estatus oficial de &#8220;trastorno de   la personalidad&#8221;, cuando se dispara el interés por esta <a title="Patología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Patolog%C3%ADa" target="_blank">patología</a>. Esto se logró tras grandes controversias y   disputas iniciadas en los <a title="Años 1970" href="http://es.wikipedia.org/wiki/A%C3%B1os_1970" target="_blank">años 1970</a>. La nomenclatura oficial y criterios   diagnósticos se acordaron mediante compromisos entre los diferentes modelos y   atendiendo a datos <a title="Conocimiento empírico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Conocimiento_emp%C3%ADrico" target="_blank">empírico</a>-descriptivos. Con esta definición   se dejó atrás definitivamente la idea anterior de la afección como un fenómeno   que fluctuaba entre la <a title="Neurosis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neurosis" target="_blank">neurosis</a> y la <a title="Psicosis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicosis" target="_blank">psicosis</a> para constituir un cuadro con entidad propia y no un límite de un continuo   entre otros dos.</p>
<p>Actualmente   sólo conservan esta denominación el DSM-IV-TR y la 9ª revisión de la <a title="Lista de códigos CIE-10" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lista_de_c%C3%B3digos_CIE-10" target="_blank">Clasificación internacional   de enfermedades</a>, pero ha sido cambiada en la 10ª revisión de CIE, que lo   divide en dos apartados, denominándolo &#8220;Trastorno de inestabilidad   emocional de la personalidad&#8221; con dos variantes según el síntoma   predominante, llamadas de &#8220;tipo impulsivo&#8221; y de &#8220;tipo   borderline&#8221;. En las reuniones previas del grupo internacional asesor   para la 11ª Revisión de CIE, cuyo borrador alfa se publicará en diciembre de   2008, se insiste en la armonización de los trastornos mentales con DSM, lo   cual, dada la polémica a la que está sujeto el término, que se describe en   este artículo y en el Apartado I, supondrá con toda probabilidad la   desaparición del término &#8220;trastorno límite de la personalidad&#8221;.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-oms-3" target="_blank">[4]</a></sup></p>
<p><strong>Epidemiología y estadísticas</strong></p>
<p>Se   estima que las cifras de <a title="Prevalencia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Prevalencia" target="_blank">prevalencia</a> e <a title="Incidencia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Incidencia" target="_blank">incidencia</a> del trastorno límite de la personalidad   serían las siguientes:<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-prevalencia-4" target="_blank">[5]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-prevalencia2-5" target="_blank">[6]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Swartz-6" target="_blank">[7]</a></sup></p>
<ul>
<li>0,2-1.8%        de la población general.</li>
<li>10-20%        de pacientes ambulatorios.</li>
<li>15%        de pacientes ingresados. Podría ser del 20% y está creciendo        rápidamente.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-inpatients-7" target="_blank">[8]</a></sup></li>
<li>50%        de los pacientes ingresados por trastornos de la personalidad.</li>
<li>76%        son mujeres.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-8" target="_blank">[9]</a></sup> Esto supone una prevalencia mucho mayor en        Mujeres que de Hombres, en concreto 3:1, aunque las razones no son        claras.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-skodol-9" target="_blank">[10]</a></sup></li>
<li>20-25%        provienen de familias estructuradas.</li>
<li>La        tasa de incidencia estaría situada en torno a 1/1510 o bien el 0,07%        anual.</li>
</ul>
<p>Cabe la   posibilidad, según estas fuentes, de que estas cifras sean inferiores que las   reales debido a las reticencias que muestran los pacientes y al estigma   social.</p>
<p><strong>Diagnóstico</strong></p>
<p><a title="&quot;Aumentar&quot; t " href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Vermeer_Girl_Interrupted_at_Her_Music.jpg"></a></p>
<p><strong><em>Joven   interrumpida en su música</em></strong>, óleo de <a title="Johannes Vermeer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Johannes_Vermeer" target="_blank">Jan Vermeer</a> que sirve de inspiración a Sussana   Kaysen, afectada de borderline, para poner título a sus memorias, <em><a title="Inocencia interrumpida (memoria)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Inocencia_interrumpida_%28memoria%29" target="_blank">Inocencia   interrumpida</a></em>.</p>
<p>El <a title="Diagnóstico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Diagn%C3%B3stico" target="_blank">diagnóstico</a> del TLP se enfrenta a varios desafíos:</p>
<ul>
<li>Los        rasgos de la <a title="Personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Personalidad" target="_blank">personalidad</a> también pueden estar        originados por afecciones físicas. Para eliminar confusiones se realiza        una <strong>evaluación inicial</strong>.</li>
<li>Otros        trastornos pueden tener <a title="Síntoma" href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADntoma" target="_blank">síntomas</a> similares, pero diferentes en cuanto a        variables significativas (duración, percepción por el sujeto&#8230;). Por        tanto, es necesario tener en cuenta las pautas de <strong>diagnóstico        diferencial</strong>.</li>
<li>Con        muy alta probabilidad el paciente también padecerá, simultáneamente,        otros <a title="Trastorno de personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_de_personalidad" target="_blank">trastornos de la        personalidad</a>, incluso aquellos para los que se necesita el        diagnóstico diferencial para distinguirlos. Se dice que, en ese caso,        existen <a title="Comorbididad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Comorbididad" target="_blank">comorbididades</a>.</li>
<li>Por        último, la <a title="Personalidad Límite" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Personalidad_L%C3%ADmite" target="_blank">personalidad límite</a> es        un &#8220;<a title="Constructo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Constructo" target="_blank">constructo</a>&#8220;, a veces muy        discutido. Los profesionales emplean, convencionalmente, manuales y        protocolos oficiales. Sin embargo, todos los pacientes son distintos,        incluso a lo largo del historial del propio paciente varían las        manifestaciones de la afección. Si esto es válido para otros trastornos,        lo es mucho más para el TLP.</li>
</ul>
<p>Por   todo lo anterior, la diagnosis puede ser un proceso largo y complejo, que a   menudo dura años y se efectúa tras diagnósticos anteriores erróneos o   incompletos. Para establecerlo, el profesional se basa en las experiencias   declaradas por el paciente, así como los marcadores del trastorno observados   por un <a title="Psiquiatra" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psiquiatra" target="_blank">psiquiatra</a>, <a title="Psicólogo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psic%C3%B3logo" target="_blank">psicólogo clínico</a> u otro diagnosticador cualificado a   través de la evaluación clínica. Este perfil puede ser corroborado o no por   pautas de conducta a largo plazo, informes de familiares, amigos o compañeros   de trabajo. El listado más utilizado de criterios que se deben encontrar para   el diagnóstico suele ser el <a title="DSM-IV" href="http://es.wikipedia.org/wiki/DSM-IV" target="_blank">DSM-IV</a>.</p>
<p><strong>Evaluación inicial</strong></p>
<p>La   evaluación inicial generalmente consta de un historial personal y familiar y   también puede añadir un examen físico por parte de un facultativo. Aunque no   existen test fisiológicos que confirmen el TLP, se pueden emplear test   médicos para excluir cualquier otra afección que se presente con síntomas   psiquiátricos:</p>
<ul>
<li>Se        procedería a realizar análisis de sangre para medir niveles de <a title="TSH" href="http://es.wikipedia.org/wiki/TSH" target="_blank">TSH</a> para excluir el <a title="Hipotiroidismo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hipotiroidismo" target="_blank">hipotiroidismo</a>, <a title="Electrolito" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Electrolito" target="_blank">electrolitos</a> básicos y <a title="Calcio" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Calcio" target="_blank">calcio</a> sérico para descartar un desarreglo metabólico.</li>
<li>Un        <a title="Hemograma" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hemograma" target="_blank">hemograma</a> que incluya la <a title="Velocidad de sedimentación globular" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Velocidad_de_sedimentaci%C3%B3n_globular" target="_blank">velocidad de        sedimentación globular</a> para descartar una infección sistémica o        enfermedades crónicas.</li>
<li>Una        <a title="Serología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Serolog%C3%ADa" target="_blank">serología</a> para excluir infecciones por <a title="Sífilis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADfilis" target="_blank">sífilis</a> o <a title="VIH" href="http://es.wikipedia.org/wiki/VIH" target="_blank">VIH</a>.</li>
<li>Dos        pruebas que se encargan habitualmente son el <a title="EEG" href="http://es.wikipedia.org/wiki/EEG" target="_blank">electroencefalograma</a> y la <a title="Tomografía axial computarizada" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tomograf%C3%ADa_axial_computarizada" target="_blank">Tomografía axial        computarizada</a> para excluir lesiones cerebrales.</li>
</ul>
<p>Entre   otros instrumentos de evaluación psicológica están los <a title="Test mental" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Test_mental" target="_blank">cuestionarios de personalidad</a>. Algunos de los más   empleados son:<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-test-10" target="_blank">[11]</a></sup></p>
<ul>
<li>Diagnostic Interview for Borderline        Personality- Revised ® (DIBR).</li>
<li>Kernberg&#8217;s Borderline Personality Inventory        ® (BPI).</li>
<li>Millon        Clinical Multiaxial Inventory III ® (MCMI-III).</li>
<li>Minnesota Multiphasic Personality Inventory-2        ® (MMPI).</li>
<li>Shedler-Westen Assessment Procedure-200        (SWAP-200).</li>
<li>Structured Clinical Interview for DSM-IV        Axis II Personality Disorders ® (SCID-II).</li>
<li>Zuckerman-Kuhlman        Personality Questionnaire (ZKPQ)- acentúa más los aspectos        psicobiológicos de la personalidad.</li>
</ul>
<p><strong>Semiología adicional del TLP y biomarcadores</strong></p>
<p>Se han   observado, entre otros, algunos de los siguientes <a title="Semiología clínica" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Semiolog%C3%ADa_cl%C3%ADnica" target="_blank">signos</a> en las funciones   orgánicas de los afectados por TLP:</p>
<ul>
<li>Prueba        de la supresión de la <a title="Dexametasona" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dexametasona" target="_blank">dexametasona</a> como biomarcador del        TLP. Los resultados son ambiguos y parecen tener mayor validez para        pacientes comórbidos con el <a title="Trastorno por estrés postraumático" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_estr%C3%A9s_postraum%C3%A1tico" target="_blank">Trastorno por        estrés postraumático</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-dexametasona-11" target="_blank">[12]</a></sup></li>
</ul>
<table border="0" cellpadding="0" width="30%" align="right">
<tbody>
<tr>
<td></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<ul>
<li>Se        observa en muchos pacientes borderline síntomas de tiroidismo:        aproximadamente un tercio de los borderline tienen una <a title="Tirotropina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tirotropina" target="_blank">tirotropina</a> reactiva con <a title="Hormona liberadora de tirotropina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hormona_liberadora_de_tirotropina" target="_blank">hormona        liberadora de tirotropina</a> debilitada.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-tiroides-13" target="_blank">[14]</a></sup> También se encuentran frecuentemente <a title="Anticuerpos" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anticuerpos" target="_blank">anticuerpos</a> <a title="Tiroides" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tiroides" target="_blank">antitiroideos</a>.</li>
<li>Afectación        <a title="Neurología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neurolog%C3%ADa" target="_blank">neurológica</a> leve: marcha ligeramente <a title="Ataxia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ataxia" target="_blank">atáxica</a>,        confusión derecha-izquierda o <a title="Pronación" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pronaci%C3%B3n" target="_blank">pronación</a>-<a title="Supinación" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Supinaci%C3%B3n" target="_blank">supinación</a>. También en la pinza índice &#8211; <a title="Pulgar" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pulgar" target="_blank">Póllex</a>.</li>
<li>Irregularidades        en el <a title="Movimiento ocular rápido" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_ocular_r%C3%A1pido" target="_blank">sueño paradójico</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-rem-14" target="_blank">[15]</a></sup> Otro estudio parece probar que esto no        afecta a la <a title="Memoria" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Memoria" target="_blank">memoria</a> declarativa y procedimentual.)<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-memdecl-15" target="_blank">[16]</a></sup></li>
<li><strong>Reacciones        anómalas a medicamentos</strong>:</li>
</ul>
<ul>
<li><a title="Procaína" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Proca%C3%ADna" target="_blank">Procaína</a> y <a title="Anestésico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anest%C3%A9sico" target="_blank">anestésicos</a> <a title="Opioide" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Opioide" target="_blank">opioides</a>:   esto es debido a que, en parte existe una mayor irritabilidad <a title="Sistema límbico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_l%C3%ADmbico" target="_blank">límbica</a> en el TLP. La administración de <a title="Procaína" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Proca%C3%ADna" target="_blank">procaína</a>, estimulante de las estructuras paralímbicas,   como la <a title="Amígdala cerebral" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Am%C3%ADgdala_cerebral" target="_blank">amígdala cerebral</a> y el <a title="Corteza cerebral" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Corteza_cerebral" target="_blank">córtex cingulado</a>, provoca más irritabilidad y   cambios de humor en los TLPs.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-procaina-16" target="_blank">[17]</a></sup></li>
<li>Los periodos de impregnación de algunos <a title="Fármaco" href="http://es.wikipedia.org/wiki/F%C3%A1rmaco" target="_blank">fármacos</a> son bastante mayores y necesitan también mayores   dosis (véase <a title="Borderline" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Borderline#medicaci.C3.B3n" target="_blank">medicación</a> en este mismo artículo).</li>
<li>La <a title="Alprazolam" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alprazolam" target="_blank">Alprazolam</a> puede empeorar de forma destacable el   descontrol de la <a title="Conducta" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Conducta" target="_blank">conducta</a> del enfermo.</li>
<li>La <a title="Amitriptilina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Amitriptilina" target="_blank">Amitriptilina</a> aumenta las amenazas de suicidio, la   dependencia y tendencias agresivas, así como la ideaciòn paranoide,<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Heller-17" target="_blank">[18]</a></sup> especialmente niños y adolescentes que   comienzan a desarrollar el trastorno o con menor frecuencia ya han debutado.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-18" target="_blank">[19]</a></sup></li>
<li>Problemas en el transportador plaquetario de   serotonina<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-mann-21" target="_blank">[22]</a></sup> y la actividad de la <a title="Monoamino oxidasa" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Monoamino_oxidasa" target="_blank">monoamino oxidasa</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-MAOp-22" target="_blank">[23]</a></sup></li>
<li>La <a title="Paroxetina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paroxetina" target="_blank">paroxetina</a>, un inhibidor de la monoamino oxidasa, tiene   una capacidad de unión menor a esta <a title="Enzima" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Enzima" target="_blank">enzima</a> plaquetaria.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-mao3-23" target="_blank">[24]</a></sup></li>
<li>Nivel bajo de <a title="Melatonina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Melatonina" target="_blank">melatonina</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-circadian-24" target="_blank">[25]</a></sup></li>
<li>Transporte de iones bajo, en especial <a title="Litio" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Litio" target="_blank">litio</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-litio-25" target="_blank">[26]</a></sup></li>
</ul>
<ul>
<li>Anormalidades        en el <a title="Electroencefalografía" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Electroencefalograf%C3%ADa" target="_blank">electroencefalograma</a>: <a title="Potenciales evocados" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Potenciales_evocados" target="_blank">potenciales evocados</a> auditivos <a title="P300 (neurociencia)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/P300_%28neurociencia%29" target="_blank">P300</a> anormales. Algunos        rasgos son típicos también de la <a title="Esquizofrenia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Esquizofrenia" target="_blank">esquizofrenia</a><sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-muir-19" target="_blank">[20]</a></sup> y en general casi no se puede diferenciar        del <a title="Trastorno esquizotípico de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_esquizot%C3%ADpico_de_la_personalidad" target="_blank">trastorno        esquizotípico</a>,<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-p3oo-20" target="_blank">[21]</a></sup> por lo cual se pensó en principio en un        origen común de la enfermedad.</li>
<li>Anormalidades        en la bioquímica y función de la <a title="Serotonina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Serotonina" target="_blank">serotonina</a> <a title="Suero sanguíneo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Suero_sangu%C3%ADneo" target="_blank">sérica</a> que se pone de manifiesto        especialmente en las <a title="Plaqueta" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Plaqueta" target="_blank">plaquetas</a>, en especial, con el        transportador de la serotonina:</li>
</ul>
<ul>
<li>Anormalidades        en la <a title="Tomografía axial computarizada" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tomograf%C3%ADa_axial_computarizada" target="_blank">tomografía axial        computarizada</a> de cabeza.</li>
<li>En        opinión de algunos expertos, se suele encontrar niveles bajos de <a title="Vitamina B12" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vitamina_B12" target="_blank">vitamina B12</a> en los pacientes.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-26" target="_blank">[27]</a></sup></li>
</ul>
<p><strong>Criterios del DSM-IV-TR</strong></p>
<p>La   última versión del DSM-IV, un manual ampliamente utilizado como guía para   diagnosticar <a title="Enfermedad mental" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Enfermedad_mental" target="_blank">enfermedades mentales</a>, define   el TLP como &#8220;&#8230;un patrón general de inestabilidad en las relaciones   interpersonales, en la autoimagen y en la afectividad y una notable   impulsividad que comienzan al principio de la edad adulta y se da en diversos   contextos.&#8221;<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-criteria-27" target="_blank">[28]</a></sup> El TLP se clasifica dentro del &#8220;Eje   II&#8221; como una afección subyacente generalizada o de la personalidad, en   lugar de en el &#8220;Eje I&#8221; que engloba trastornos más limitados. Para   realizar un diagnóstico de acuerdo al TLP se necesita <em>al menos cinco de   los nueve criterios</em> enumerados más abajo siempre que al mismo tiempo   estén presentes durante un periodo considerable de tiempo. Así pues, existen   256 combinaciones de síntomas que podrían producir un diagnóstico, de las   cuales 136 han sido descritas en la práctica en algún estudio.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-28" target="_blank">[29]</a></sup> Los criterios son:<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-DSM-IV-TR-1" target="_blank">[2]</a></sup></p>
<table border="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td><strong>Criterios diagnósticos según el DSM-IV:</strong></td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Síntomas afectivos</strong></p>
<p>1.- Inestabilidad <a title="Afectividad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Afectividad" target="_blank">afectiva</a> debida a una notable reactividad del <a title="Estados de ánimo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estados_de_%C3%A1nimo" target="_blank">estado de ánimo</a> (p. ej., episodios de intensa <a title="Disforia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Disforia" target="_blank">disforia</a>, irritabilidad o <a title="Ansiedad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ansiedad" target="_blank">ansiedad</a>, que suelen durar unas horas y rara vez unos     días).</p>
<p>2.- <a title="Ira" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ira" target="_blank">Ira</a> inapropiada e intensa o dificultades para controlarla (p. ej., muestras     frecuentes de mal genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).</p>
<p>3.- Sentimientos crónicos de     vacío o inutilidad.</p>
<p><strong>Síntomas impulsivos</strong></p>
<p>4.- Comportamientos, intentos     o amenazas suicidas recurrentes o comportamiento de automutilación.</p>
<p>5.- Un patrón de relaciones     interpersonales inestables e intensas caracterizado por extremos de <a title="Idealización" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Idealizaci%C3%B3n" target="_blank">idealización</a> y devaluación.</p>
<p>6.- Impulsividad en al menos     dos áreas que es potencialmente dañina para sí mismo (p. ej.,gastos, sexo,     abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida). Nota: no     incluir los comportamientos suicidas o de automutilación que se recogen en     el Criterio 4.</p>
<p><strong>Síntomas interpersonales</strong></p>
<p>7.- Esfuerzos frenéticos para     evitar un abandono real o imaginado. Nota: no incluir los <a title="Tendencia autodestructiva" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tendencia_autodestructiva" target="_blank">comportamientos suicidas</a> o de automutilación que se recogen en el Criterio 4.</p>
<p>8.- Alteración de la <a title="Identidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Identidad" target="_blank">identidad</a>: autoimagen o sentido de sí mismo acusada y     persistentemente inestable.</p>
<p><strong>Síntomas cognitivos</strong></p>
<p>9.- Ideación <a title="Paranoia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paranoia" target="_blank">paranoide</a> transitoria relacionada con el estrés o     síntomas disociativos graves.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>Estudios para el futuro DSM-V</strong></p>
<p>Además   del debate sobre el cambio de denominación, existen otros aspectos a   considerar para el futuro DSM-V. En una encuesta realizada entre 400 miembros   por el consejo de directores de dos importantes asociaciones internacionales   (ARPD e ISSPD) sobre 78 ítemes, se encontró que entre los 94 expertos que   completaron la <a title="Encuesta" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Encuesta" target="_blank">encuesta</a>, el 74% pensaba que se debería cambiar el sistema   de categorías para los trastornos de la personalidad. Sólo un 31,3% de los   expertos opinaba que se debería retener el término &#8220;Trastorno Límite de   la personalidad&#8221; en el futuro DSM-V.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-encuensta-29" target="_blank">[30]</a></sup></p>
<p>Uno de   los aspectos debatidos es el de si se parecen los pacientes borderline de la   práctica clínica con los incluidos en los estudios para establecer los   criterios diagnósticos del DSM-IV. Al cruzar datos de pacientes clínicos   evaluados con el Shedler-Westen Assessment Procedure-200 (SWAP-200) y los   incluidos en los estudios, se observa un peso mayor de los factores   relacionados con la <a title="Disregulación emocional" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Disregulaci%C3%B3n_emocional" target="_blank">disregulación emocional</a> y   la sensación de <a title="Angustia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Angustia" target="_blank">angustia</a> en estos últimos, con lo que se   sugiere que esto debería ser incluido en el futuro DSM-V.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-angustia-30" target="_blank">[31]</a></sup></p>
<p><strong>Otros sistemas diagnósticos distintos al DSM</strong></p>
<p>El <a title="CIE-10" href="http://es.wikipedia.org/wiki/CIE-10" target="_blank">ICD-10</a> de la <a title="Organización Mundial de la Salud" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Organizaci%C3%B3n_Mundial_de_la_Salud" target="_blank">Organización Mundial   de la Salud</a> tiene un diagnóstico comparable, llamado &#8220;Trastorno de   la Personalidad Emocionalmente Inestable-Tipo Borderline&#8221; (F60.31). Esto   requiere, además de los criterios generales para un trastorno de la   personalidad: perturbaciones e incertidumbre sobre la <a title="Autoimagen (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Autoimagen&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">autoimagen</a>, las   metas y las preferencias internas (incluida la sexual); propensión a   implicarse en relaciones intensas e inestables que en ocasiones conducen a   crisis emocionales; esfuerzos excesivos para evitar el <a title="Abandono" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Abandono" target="_blank">abandono</a>,   intentos recurrentes o actos de infringirse daños a sí mismo y sentimientos   crónicos de vacío.</p>
<p>La   Sociedad China de Psiquiatría (<a title="CCMD" href="http://es.wikipedia.org/wiki/CCMD" target="_blank">CCMD</a>) tiene un diagnóstico comparable, llamado   &#8220;Diagnóstico Impulsivo de la Personalidad&#8221;. Un paciente   diagnosticado de DPI debe mostrar &#8220;explosiones afectivas&#8221; y una   marcada &#8220;conducta impulsiva&#8221;, además de al menos tres de otros ocho   síntomas. Este constructo ha sido descrito como un híbrido de los subtipos   impulsivo y borderline del trastorno de la personalidad emocionalmente inestable,   y también incorpora seis de los nueve criterios del DSM-IV.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-31" target="_blank">[32]</a></sup></p>
<p><strong>Diagnóstico diferencial</strong></p>
<p><strong>Diferencia con trastornos de la afectividad</strong></p>
<p>El   trastorno límite de la personalidad suele ser co-ocurrente con trastornos del   estado de ánimo. Algunos rasgos del TLP pueden incluso solaparse con esos   mismos trastornos, complicando una evaluación diagnóstica diferencial.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-32" target="_blank">[33]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-APAguide-33" target="_blank">[34]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-34" target="_blank">[35]</a></sup></p>
<p>Ambos   diagnósticos implican síntomas conocidos comúnmente como &#8220;oscilaciones   emocionales&#8221;. En el <a title="Trastorno bipolar" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_bipolar" target="_blank">trastorno bipolar</a>, el término se refiere a   episodios cíclicos de ánimo elevado y deprimido que generalmente dura semanas   o meses. En la variante cicladora rápida de este trastorno hay más de cuatro   episodios al año, pero incluso en este caso las oscilaciones se mantienen más   que en el TLP.</p>
<p>La   situación de un borderline supone una marcada <a title="Labilidad emocional" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Labilidad_emocional" target="_blank">labilidad</a> y reactividad emocional a la que se   suele denominar <a title="Disregulación emocional" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Disregulaci%C3%B3n_emocional" target="_blank">disregulación emocional</a>.   El comportamiento típico se produce en respuesta a factores externos   psicosociales y a estresantes intrapsíquicos y pueden surgir o desaparecer   repentina y dramáticamente y durar segundos, minutos, horas o días.</p>
<p>La   depresión bipolar es más generalizada, con trastornos del apetito y del   sueño, así como una marcada ausencia de reactividad emocional, mientras que   el estado de ánimo de una personalidad TLP con co-ocurrencia de <a title="Distimia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Distimia" target="_blank">distimia</a> permanece destacablemente reactiva y sin trastornos agudos del sueño.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-35" target="_blank">[36]</a></sup></p>
<p>Hay un   debate sobre la relación entre el trastorno bipolar y el TLP. Algunos   sostienen que éste último representa una forma subumbral del trastorno   afectivo,<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-36" target="_blank">[37]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-37" target="_blank">[38]</a></sup> mientras que otros mantienen la distinción   entre trastornos, aunque hay que hacer notar que suelen darse   simultáneamente.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-38" target="_blank">[39]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-39" target="_blank">[40]</a></sup></p>
<p><strong>Diferencia con el trastorno por déficit de   atención con hiperactividad</strong></p>
<p>Las   ausencias mentales que se observan en los TLPs suelen estar condicionadas por   disociaciones y existen de un modo fásico. En los TDAH la atención está   generalmente reducida (baja capacidad de atención y facilidad para   despistarse). Si se ve la hipersensibilidad y la impulsividad de los   afectados de TDAH como rasgos de origen genético, entonces todas esas   características son correspondientes a las de los del TLP. Si esto fuera así,   todas las personas con TDAH estarían destinadas a desarrollar TLP.</p>
<p><strong>Diferencia con otros trastornos de personalidad</strong></p>
<p>Según   DSM-IV, en el diagnóstico diferencial con otros <a title="Trastorno de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_de_la_personalidad" target="_blank">trastornos de la   personalidad</a> se deben tener en cuenta las siguientes consideraciones:</p>
<ul>
<li>Con        el <a title="Trastorno histriónico de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_histri%C3%B3nico_de_la_personalidad" target="_blank">Trastorno        histriónico de la personalidad</a> se comparte el cambio rápido de        emociones, la manipulación y los intentos de llamar la atención, pero        los TLP son autodestructivos, rompen con ira las relaciones y sienten        vacío.</li>
<li>Con        el <a title="Trastorno esquizotípico de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_esquizot%C3%ADpico_de_la_personalidad" target="_blank">Trastorno        esquizotípico de la personalidad</a> comparten la ideación paranoide,        pero en TLP es pasajero y depende del entorno (reactivo).</li>
<li>Con        los <a title="Trastorno paranoide de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_paranoide_de_la_personalidad" target="_blank">Trastornos        paranoide</a> y <a title="Trastorno narcisista de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_narcisista_de_la_personalidad" target="_blank">narcisista        de la personalidad</a> comparte la ira inapropiada, pero éstos son menos        impulsivos y tienen una identidad personal más estable, no les preocupa        tanto el abandono y no son autodestructivos.</li>
<li>Con        el <a title="Trastorno de la personalidad por dependencia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_de_la_personalidad_por_dependencia" target="_blank">Trastorno        de la personalidad por dependencia</a> comparte el miedo al abandono,        pero a diferencia del TLP se reacciona con sumisión.</li>
</ul>
<p><strong>Comorbididad</strong></p>
<p>Del TLP   se ha dicho en ocasiones que es el &#8220;Paradigma de la <a title="Comorbididad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Comorbididad" target="_blank">comorbididad</a>&#8221; (Martínez Raga y otros, 2005).   Supone que algunas afecciones suelen aparecer conjuntamente con el TLP.   Cuando se comparan individuos diagnosticados de TLP con otros diagnosticados   de otro tipo de trastornos, los primeros muestran una elevada tasa de   cumplimiento de criterios para:<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-40" target="_blank">[41]</a></sup></p>
<ul>
<li>Trastornos        por <a title="Ansiedad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ansiedad" target="_blank">ansiedad</a>.</li>
<li>Trastornos        de la afectividad, incluyendo <a title="Depresión" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Depresi%C3%B3n" target="_blank">depresión</a> clínica y <a title="Trastorno bipolar" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_bipolar" target="_blank">trastorno bipolar</a>.</li>
<li><a title="Trastorno narcisista de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_narcisista_de_la_personalidad" target="_blank">Trastorno        narcisista</a>.</li>
<li>Trastornos        de la alimentación, incluyendo <a title="Anorexia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anorexia" target="_blank">anorexia</a> y <a title="Bulimia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bulimia" target="_blank">bulimia</a>.</li>
<li>Con        menor frecuencia, <a title="Trastorno somatomorfo (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Trastorno_somatomorfo&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">trastornos        somatomorfos</a>.</li>
</ul>
<p>El   abuso de substancias es un problema común en el TLP, tanto si es debido a la   impulsividad o bien a un mecanismo para soportar otros síntomas y entre un   50-70% de los pacientes psiquiátricos con TLP cumplen el criterio de un   trastorno por abuso de substancias.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-41" target="_blank">[42]</a></sup></p>
<p>Depresión</p>
<p>Entre   un 80 y un 100% de los pacientes con TLP pueden cursar con depresión   endógena, o bien con depresión mayor o &#8220;trastornos afectivos   unipolares&#8221; para diferenciarlas con los &#8220;trastornos afectivos bipolares&#8221;.   Estas cifras son inciertas porque las depresiones endógenas pueden aparecer   ocasionalmente en algún momento de la vida y desaparecer también   ocasionalmente. Por tanto, se necesita estudios a largo plazo y no siempre se   puede registrar el dato claramente.</p>
<p>El dato   distintivo de otros &#8220;trastornos de la la afectividad&#8221; es la   &#8220;inestabilidad afectiva&#8221; que muestran las personas afectadas de   TLP. También se debe diferenciar de las depresiones reactivas, que surgen   como respuesta a grandes cambios ambientales (p.ej. en situaciones   problemáticas de la vida). Tanto una forma como otra de depresión se pueden   dar incluso ambas conjuntamente con el TLP en diferentes grados.</p>
<p>Trastorno   por déficit de atención/Hiperactividad (TDAH)</p>
<p>Trabajos   recientes indican que la mitad de los pacientes de TLP muestran antecedentes   de <a title="Trastorno por déficit de atención con hiperactividad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_d%C3%A9ficit_de_atenci%C3%B3n_con_hiperactividad" target="_blank">TDAH</a> (Bohus, 2004). En tales casos la capacidad para la integración social, en   particular en la vida profesional, encuentra dificultades extremas. En   cualquier caso se encuentran en muchos estudios similitudes entre las dos <a title="Patología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Patolog%C3%ADa" target="_blank">patologías</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-adhd-42" target="_blank">[43]</a></sup> Este conjunto de características compartidas   crea confusiones en algunos diagnósticos. Un artículo señala una elevada   prevalencia de este trastorno en la infancia de los afectados, indicándolo   además como un factor comórbido que potencialmente agrava los síntomas.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-ADHD-43" target="_blank">[44]</a></sup></p>
<p>Otras</p>
<p>Los   pacientes de TLP tienen normalmente diferentes <a title="Afecciones psicosomáticas" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Afecciones_psicosom%C3%A1ticas" target="_blank">afecciones psicosomáticas</a> que pueden ser diferentes y complejas. Las típicas son dolores de cabeza,   estómago delicado, sobrecarga neural y otros numerosos síntomas orgánicos. De   un 21 a un 67% de las personas afectadas intenta acceder a substancias de las   que abusa y/o sufre enfermedades &#8220;de moda&#8221;. Aproximadamente el 14%   de ellas consisten en <a title="Psicopatología alimentaria" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicopatolog%C3%ADa_alimentaria" target="_blank">trastornos de la   alimentación</a> (Bohus, Unckel 2005), bulimia y más raramente anorexia,   excepto en el caso de la comorbididad con el trastorno bipolar, en cuyo caso   no existe una correlación destacable.</p>
<p><strong>Características diferenciales de género</strong></p>
<p>La   primera diferencia significativa es la mayor <a title="Prevalencia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Prevalencia" target="_blank">prevalencia</a> (3:1) en mujeres que en hombres. Al ser tan   llamativa, ha generado todo tipo de investigaciones. Existen dos opciones   para explicar esta diferencia. La primera es que existe algún tipo de defecto   de diseño (bías o <a title="Sesgo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sesgo" target="_blank">sesgo</a>) en los instrumentos de observación estadística. La   segunda es que realmente existen diferencias sociales o biológicas. En cuanto   a las causas por las que hay más diagnósticos (no casos, puesto que   posiblemente no se conoce exactamente la prevalencia real en hombres) serían:   el abuso sexual, que es común en los historiales de TLP, se dan más en   mujeres; las mujeres experimentan más mensajes inconsistentes e invalidantes;   las mujeres son socializadas para ser más dependientes; al publicarse una   mayor prevalencia, los profesionales tienden a dar más diagnósticos de TLP a   mujeres; los hombres tienden, por el estigma social, a buscar menos ayuda   psiquiátrica; los hombres son tratados de adicciones y los síntomas   borderline pasan desapercibidos porque se supone que el TLP es &#8220;cosa de   mujeres&#8221; y en definitiva: mientras que las mujeres TLP acaban en el   sistema de salud, los hombres acaban en la cárcel (ver coste social).<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-diferencias3-44" target="_blank">[45]</a></sup></p>
<p>En   general, ambos géneros comparten más similitudes que diferencias. Sin   embargo, algunos estudios epidemiológicos señalan que el curso del trastorno   suele presentar diferencias características de género.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-diferencias-45" target="_blank">[46]</a></sup> En especial:</p>
<ul>
<li>Los        varones con TLP suelen tener con más frecuencia problemas con el abuso        de substancias y comorbididad con el <a title="Trastorno narcisista de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_narcisista_de_la_personalidad" target="_blank">trastorno        narcisista</a>, <a title="Trastorno esquizotípico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_esquizot%C3%ADpico" target="_blank">trastorno esquizotípico</a> y <a title="Trastorno antisocial de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_antisocial_de_la_personalidad" target="_blank">trastorno        antisocial</a>.</li>
<li>Las        mujeres, por el contrario, tienen más posibilidad de padecer <a title="Trastorno por estrés postraumático" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_estr%C3%A9s_postraum%C3%A1tico" target="_blank">trastorno por        estrés postraumático</a>, trastornos alimentarios y de la identidad. Sin        embargo, al revisar en el mismo estudio algunas diferencias que se        presentan más en mujeres, como la depresión mayor, tienen una tasa de        prevalencia semejante en ambos sexos cuando se padece TLP.</li>
</ul>
<p>Por   otra parte, un estudio más amplio y reciente (muestra: 25 hombres y 138   mujeres) encuentra las siguientes diferencias:<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-diferencias2-46" target="_blank">[47]</a></sup></p>
<ul>
<li>Las        mujeres con TLP tienen mayor probabilidad de padecer <a title="Trastorno de ansiedad generalizada" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_de_ansiedad_generalizada" target="_blank">trastorno por        ansiedad generalizada</a>, trastornos somatoformes y <a title="Trastorno histriónico de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_histri%C3%B3nico_de_la_personalidad" target="_blank">trastornos        histriónicos</a>. Tienen mayores tasas de depresión, ansiedad,        obsesión-compulsión, disfunciones en el desempeño de tareas y        afectividad negativa. También tienen más probabilidades de manifestar el        criterio DSM-IV de paranoia-disociación. Así mismo, las mujeres        mostraron peores condiciones en cuanto a roles emocionales, sociales y        funcionamiento de la salud mental que los varones en base al formulario        corto 36 del Health Survey.</li>
<li>En        adolescentes se han observado los mismos síntomas y fenomenología que en        los adultos. En especial, los chicos TLP son más <a title="Agresividad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Agresividad" target="_blank">agresivos</a>, disruptivos y antisociales, en tanto        que las chicas muestran cuatro subgrupos, las de alta internalización,        con trastorno histriónico, depresivas internalizantes y atrabiliarias        externalizantes.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-adolescentes-47" target="_blank">[48]</a></sup></li>
<li>El        trastorno antisocial es más comórbido en varones. No se observan,        contrariamente a lo esperado, diferencias en el uso de servicios de        salud mental entre ambos sexos.</li>
</ul>
<p>Asimismo,   existen trabajos recientes, realizados en modelos animales, que muestran   diferencias importantes de género en como se modulan algunos aminoácidos o en   el transportador de la serotonina, uno de los que han sido implicados en   vulnerabilidades que pueden conducir al trastorno.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-diferencias-45" target="_blank">[46]</a></sup></p>
<p><strong>Psicopatología I: características generales de   las personas con TLP</strong></p>
<p><a title="&quot;Aumentar&quot; t " href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Janis-Joplin-1969.jpg"></a></p>
<p><a title="Janis Joplin" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Janis_Joplin" target="_blank">Janis Joplin</a>, de quien se dijo que padecía el   Trastorno Límite de la Personalidad junto con otros personajes históricos   como <a title="César Borgia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9sar_Borgia" target="_blank">César Borgia</a>, <a title="Jim Morrison" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jim_Morrison" target="_blank">Jim Morrison</a> o <a title="Juana de Arco" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juana_de_Arco" target="_blank">Juana de Arco</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-janis-48" target="_blank">[49]</a></sup></p>
<p><strong><em>Para una información más   detallada véase</em></strong> Apartados <a title="Anexo:Modelos de formación de la personalidad TLP" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Modelos_de_formaci%C3%B3n_de_la_personalidad_TLP" target="_blank">II</a> y <a title="Anexo:Características generales de las personas con TLP" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Caracter%C3%ADsticas_generales_de_las_personas_con_TLP" target="_blank">III</a></p>
<p>Se ha   dicho que probablemente no existe un trastorno mental que haya suscitado   tanta literatura, aunque muy poca de ella se basa en <a title="Conocimiento empírico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Conocimiento_emp%C3%ADrico" target="_blank">investigación empírica</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-cogemo-49" target="_blank">[50]</a></sup></p>
<ul>
<li><strong>Aversión</strong>:        los estudios sugieren que los individuos con BPD tiende a experimentar        frecuentes y severos estados de tensión aversiva, de larga duración y a        menudo desencadenados por rechazo perceptivo solamente o bien por fallos        en la <a title="Percepción" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Percepci%C3%B3n" target="_blank">percepción</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-50" target="_blank">[51]</a></sup></li>
<li><strong>Labilidad</strong>:        los individuos que padecen TLP pueden mostrar <a title="Labilidad emocional" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Labilidad_emocional" target="_blank">labilidad emocional</a> entre la ira y la        ansiedad o depresión y ansiedad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-51" target="_blank">[52]</a></sup> También sensibilidad temperamental a los        estímulos emocionales.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-52" target="_blank">[53]</a></sup></li>
<li>Los        <strong>estados emocionales negativos</strong> que están particularmente asociados        con el TLC han sido agrupados en tres categorías: sentimientos de        destructividad o <a title="Tendencia autodestructiva" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tendencia_autodestructiva" target="_blank">autodestructividad</a>,        sentimientos de fragmentación o ausencia de identidad y sentimientos de        victimización.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-53" target="_blank">[54]</a></sup></li>
<li>Extrema        <strong>sensibilidad hacia la forma de trato</strong> de los demás hacia ellos,        reaccionando enérgicamente cuando perciben críticas o comentarios        hirientes u ofensivos.</li>
<li><strong>Cambios</strong> (pueden ser muy rápidos) <strong>de positivo a negativo</strong>:</li>
</ul>
<ul>
<li>En sus <strong>sentimientos hacia los demás</strong>,   generalmente tras una decepción o la percepción de que van a perder a   alguien. Estudios sobre la generación de vínculos afectivos por parte del   sujeto sugiere que los afectados, aunque con elevada búsqueda de la intimidad   o la novedad, pueden estar en ambos casos en un estado de hiperalerta.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-cogemo-49" target="_blank">[50]</a></sup> También aparecen signos de rechazo o de   invalidación y tienden a ser inseguros, <a title="Evitación" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Evitaci%C3%B3n" target="_blank">evitativos</a>, ambivalentes o a mostrar pautas de   preocupación y temor en sus relaciones.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-54" target="_blank">[55]</a></sup></li>
<li>La <strong>autoimagen</strong> también cambia rápidamente   de extremadamente positiva a extremadamente negativa.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Conductas        impulsivas</strong>,        como el alcohol o las <a title="Toxicomanía" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Toxicoman%C3%ADa" target="_blank">toxicomanías</a>, el sexo no seguro, la <a title="Ludopatía" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ludopat%C3%ADa" target="_blank">ludopatía</a> y conductas imprudentes en general.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-55" target="_blank">[56]</a></sup></li>
<li>Tienden        a ver el mundo generalmente como peligroso y malvado y a verse a sí        mismos como impotentes, vulnerables, no dignos de aceptación e inseguros        en su identidad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-cogemo-49" target="_blank">[50]</a></sup></li>
<li><strong>Manipulación</strong>:        los afectados de TLP son descritos a menudo, incluso por algunos        profesionales de la salud mental y el DSM-IV,<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-criteria-27" target="_blank">[28]</a></sup> como deliberadamente manipuladores o        personas difíciles, pero al analizar esta conducta se ve que son <a title="Mecanismo de defensa" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mecanismo_de_defensa" target="_blank">conductas defensivas</a> por su impotencia        contra su dolor interno y turbación o bien limitadas a competencias y        habilidades sociales.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-manipulative-56" target="_blank">[57]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-57" target="_blank">[58]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-58" target="_blank">[59]</a></sup></li>
<li><strong>Familia</strong>:        existe un cierto número limitado de investigaciones sobre la comprensión        de los miembros de una familia de un TLP sobre el problema y la        sensación de llevar una carga o las emociones negativas experimentadas o        expresadas por los miembros de la familia.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-59" target="_blank">[60]</a></sup> Los padres y madres de los sujetos con        TLP manifiestan extremos de sobreimplicación y desentendimiento.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-parents-60" target="_blank">[61]</a></sup></li>
<li><strong>Relaciones        de pareja</strong>:        el TLP ha sido relacionado con una especie de niveles exacerbados de <a title="Estrés" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estr%C3%A9s" target="_blank">estrés</a> crónico y conflicto en relaciones románticas,        insatisfacción con sus compañeros románticos, abusos y embarazos no        deseados. Estas vinculaciones pueden ser en gran medida generales para        todos los trastornos de la personalidad y, en realidad, problemas        subsindrómicos<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-61" target="_blank">[62]</a></sup> pero estos temas son comúnmente tratados        en grupos de apoyo y la literatura publicada para compañeros        sentimentales de sujetos que padecen TLP.</li>
</ul>
<p><strong>Psicopatología II: Formas (tipología) de la   personalidad límite</strong></p>
<p><strong>Consideraciones generales</strong></p>
<p>Un   rasgo especial del TLP es que puede manifestarse con distintas tipologías.   Además, los síntomas pueden cambiar a lo largo del tiempo, de modo que los   sucesivos diagnósticos sólo mostrarían una &#8220;instantánea&#8221; del   trastorno. Sin embargo, para Kernberg, la &#8220;<a title="Personalidad Límite" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Personalidad_L%C3%ADmite" target="_blank">organización límite de la personalidad</a>&#8221;   es común a todas ellas. Volkan y Branch (1992) ven la personalidad borderline   como una escala. En el punto más bajo estarían los pacientes menos severos,   aquellos que casi siempre se comportan como neuróticos. Los pacientes en los   escalones superiores (TLP severos) tienen un mayor número de fases <a title="Psicosis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicosis" target="_blank">psicóticas</a>.</p>
<p>De   acuerdo con lo establecido por diferentes expertos, apenas existe un paciente   TLP que no cumpla los criterios de al menos otro trastorno de la personalidad   y en los casos más graves es posible incluso que hasta siete (Loranger et   al.1994, Bronisch 2005). En general hay un alto grado de comorbididad entre   estos pacientes. Distintos artículos bien conocidos critican que los   criterios ICD y DSM para los trastornos de la personalidad asignan a los   pacientes a categorías poco útiles, puesto que éstas forman un continuo. A   este tipo de investigadores pertenecen Kernberg, Fiedler, Dulz, Plakun,   McGlashan, Heinssen, Ronnigstam y algunos otros. Con respecto al TLP esto   quiere decir que las clasificaciones actuales del ICD y el DSM, como ya se ha   dicho, existen solo en el papel y no suelen aplicarse en la investigación   actual.</p>
<p><strong>Niveles sintomáticos</strong></p>
<p>Birger   Dulz, 2001 introdujo una clasificación de los TLP en contacto con los   factores antes mencionados en subtipos, los así llamados &#8220;niveles   sintomáticos&#8221;. Se orientan hacia otros trastornos de la personalidad,   distinguiéndose, no obstante, de la <a title="Neurosis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neurosis" target="_blank">neurosis</a> y la <a title="Psicosis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicosis" target="_blank">psicosis</a>. Según Dulz, es raro que en las formas más   severas de TLP haya un único nivel sintomático.</p>
<p>Esta   clasificación se amplió al incluirse el modelo de Stone (1994). Según éste,   los TLPs divergían entre un factor ofensivo (llamado factor heteroagresivo) y   un &#8220;factor pasivo&#8221; (llamado factor autoagresivo). El factor   ofensivo se atribuye primariamente a abusos físicos graves que sufrieron los   afectados. El factor pasivo se atribuye al <a title="Abuso sexual" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Abuso_sexual" target="_blank">abuso sexual</a> primario.</p>
<p>El   nivel sintomático de <a title="Miedo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Miedo" target="_blank">temor</a> (al que se refiere como el estadío más   maduro) representa una forma más leve. Aquí la estructura del <a title="Ego" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ego" target="_blank">Yo</a> es   por lo menos lo suficientemente estable como para que el síntoma central se   transforme en un miedo indefinido que se manifiesta abiertamente. Con los   casos más severos, la estructura del Yo es más inestable y los grados de   temor son mayores, lo que conduce a una exteriorización de los <a title="Sentimiento" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sentimiento" target="_blank">sentimientos</a> de temor más intensa (referido como   estructura escindida) y son encubiertos o convertidos por otros síntomas.</p>
<p><strong>Patogenia: causas del TLP-Teorías</strong></p>
<p>Los   autores especializados en la materia coinciden en señalar que existen   múltiples factores de tipo biológico, psicosocial y de aprendizaje y que   éstos interactúan entre sí de forma transaccional e interactiva y no   unidireccional,<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-62" target="_blank">[63]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-63" target="_blank">[64]</a></sup> de forma que factores ambientales pueden   modificar rasgos biológicos y viceversa. La investigación, como se ha   señalado al inicio de este apartado, en la definición de TLP, es reciente y   en progresivo crecimiento en todo el mundo occidental, por lo que   continuamente aparecen nuevos datos que arrojan luz sobre el trastorno.</p>
<p><a title="&quot;Aumentar&quot; t " href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Modelo_tlp.png"></a></p>
<p>La   comprensión y tratamiento del trastorno supone en la actualidad uno de los   mayores retos para la <a title="Psiquiatría" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psiquiatr%C3%ADa" target="_blank">psiquiatría</a>, la <a title="Psicología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicolog%C3%ADa" target="_blank">psicología</a>, la <a title="Neurobiología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neurobiolog%C3%ADa" target="_blank">neurobiología</a> y la <a title="Sociología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sociolog%C3%ADa" target="_blank">sociología</a>, suscitando un interés especial entre las   comunidades terapéuticas de todo el mundo.</p>
<p>La   investigación y publicaciones entorno al TLP están en un buen momento de   auge, lo cual da buenas perspectivas para comprender mejor y tratar este   controvertido y apasionante trastorno. No obstante, la heterogeneidad de la   población denominada &#8220;borderline&#8221; dio pie a la aparición de   diversas teorías explicativas:</p>
<ul>
<li>El        <strong>modelo biológico</strong>, que considera que el trastorno representa un        conjunto de síndromes clínicos cada uno con un origen, curso y        pronóstico propio. Propone tres subtipos de borderline:</li>
</ul>
<ul>
<li>el relacionado con la <a title="Esquizofrenia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Esquizofrenia" target="_blank">esquizofrenia</a>,</li>
<li>el relacionado con los trastornos afectivos y</li>
<li>el relacionado con trastornos cerebrales   orgánicos.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Modelo        ecléctico-descriptivo</strong>, también seguido por el DSM. Es de destacar        la obra de <a title="Gunderson (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Gunderson&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">Gunderson</a> (<a title="1984" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1984" target="_blank">1984</a>)        que desarrolló la entrevista diagnóstica del trastorno borderline (        DIB), utilizada actualmente para diagnosticar el trastorno en sujetos        objeto de estudios clínicos. El DIB y el <a title="DSM-IV" href="http://es.wikipedia.org/wiki/DSM-IV" target="_blank">DSM-IV</a> recogen los más recientes criterios para definir el TLP.</li>
<li>El        <strong>modelo cognitivo</strong> considera el trastorno como resultado de        esquemas y patrones <a title="Cognición" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cognici%C3%B3n" target="_blank">cognitivos</a> disfuncionales. <a title="Beck" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Beck" target="_blank">Beck</a> (<a title="1990" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1990" target="_blank">1990</a>)        es su mayor representante.</li>
<li><strong>Teoría        biosocial</strong> del aprendizaje propuesta por <a title="Theodore Millon" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Theodore_Millon" target="_blank">Millon</a> (<a title="1987" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1987" target="_blank">1987</a>):        según su teoría, el patrón borderline de personalidad resulta del        deterioro de patrones previos no tan graves. Millon hace hincapié en los        muy diferentes antecedentes y <a title="Anámnesis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/An%C3%A1mnesis" target="_blank">anámnesis</a> de los pacientes borderline. Se propone la        interacción recíproca de factores biológicos y aprendizaje social en el        origen del trastorno.</li>
<li><strong>Modelo        dialéctico</strong>:        desarrollado a partir del anterior por <a title="Marsha M. Linehan" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Marsha_M._Linehan" target="_blank">Linehan</a> (<a title="1993" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1993" target="_blank">1993</a>).        Según éste, la mayoría de los comportamientos del TLP se pueden explicar        como resultado de errores dialécticos (o de diálogo) entre los polos        opuestos en los que a menudo se mueve el borderline. Un ambiente        invalidante se considera como uno de los factores que contribuyen al        desarrollo del TLP. La propuesta de Linehan difiere en algunos aspectos        de los modelos cognitivo, conductual y biológico clásicos y supone un        original y prometedor abordaje terapéutico del TLP.</li>
<li><strong>Modelos        convergentes</strong>:        en estos modelos se van descubriendo qué mecanismos neurobiológicos        concretos (<a title="Neurobioquímica (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Neurobioqu%C3%ADmica&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">neurobioquímica</a>,        <a title="Neuroplasticidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neuroplasticidad" target="_blank">neuroplasticidad</a>, y <a title="Desarrollo embrionario" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Desarrollo_embrionario" target="_blank">desarrollo embrionario</a>)        permiten el diálogo entre la base biológica y el ambiente, para explicar        la <a title="Variabilidad (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Variabilidad&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">variabilidad</a> y el curso del trastorno. La aparición de este tipo de modelos        convergentes comenzó a entreverse a finales de los <a title="Años 1990" href="http://es.wikipedia.org/wiki/A%C3%B1os_1990" target="_blank">años 1990</a>, en especial la palabra        &#8220;convergente&#8221; se emplea en una revisión por Richard Davidson        (2000).<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-davidson-64" target="_blank">[65]</a></sup> Básicamente se parte de un <a title="Modelo de diátesis-estrés" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Modelo_de_di%C3%A1tesis-estr%C3%A9s" target="_blank">modelo de        diátesis-estrés</a>. Suomi, Higley y su equipo de colaboradores, realizó        trabajos en un grupo extraordinariamente extenso (256 sujetos) de <a title="Macaca mulatta" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Macaca_mulatta" target="_blank">monos rhesus</a> entre los que existía un grupo        con una variante de la <a title="Monoamino oxidasa" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Monoamino_oxidasa" target="_blank">monoamino oxidasa</a>, MAO-A, en los que se        estudiaban los factores <a title="Epigenética" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Epigen%C3%A9tica" target="_blank">epigenéticos</a> en el desarrollo de conductas        agresivas-impulsivas posteriores.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-suomi-65" target="_blank">[66]</a></sup> Se vio que los cuidados maternos en la        temprana infancia eliminaban la posterior aparición de inadaptaciones        sociales, violencia e impulsividad asociadas al gen. En este sentido,        los trabajos de Michael Meaney, miembro del consejo asesor científico de        la Fundación para el estudio del Trastorno límite de la personalidad,        llevados a cabo en ratas, se complementan con los anteriores,        verificando que niveles elevados de <a title="Cortisol" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cortisol" target="_blank">cortisol</a> (señal de estrés)en esta etapa, endógenos o        inducidos provocan alteraciones de conducta posteriores y que los        cuidados maternos producen efectos epigenéticos, via <a title="Metilación del ADN (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Metilaci%C3%B3n_del_ADN&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">metilación        del ADN</a>, que pueden evitar su aparición.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-meaney-66" target="_blank">[67]</a></sup> Así pues, las bases que según Meaney        afectan al desarrollo posterior del sujeto:<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-meaney2-67" target="_blank">[68]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-meaney3-68" target="_blank">[69]</a></sup></li>
</ul>
<ol>
<li>Están        mediados por el <a title="Eje hipotalámico-hipofisario-adrenal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Eje_hipotal%C3%A1mico-hipofisario-adrenal" target="_blank">EHHA</a></li>
<li>El        efecto procede de glucocorticoides a través de su receptor en el <a title="Hipocampo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hipocampo" target="_blank">hipocampo</a>.</li>
<li>Las        situaciones adversas ambientales alteran la fisiología y conducta        maternas, que de esa manera programan la actividad del EHHA en la        descendencia. Pero los cuidados maternos suprimen este efecto        estimulando la expresión del factor de transcripción inducible nervioso        (NGFI).</li>
</ol>
<p>Por   último, Tremblay ha explorado la verificación de este mecanismo en seres   humanos a través de estudios con amplísimas muestras, en los que demuestra que   las conductas impulsivas y violentas aparecen entre los 17 meses y los cuatro   años y que en la eliminación de esta conducta son importantes los cuidados   maternos.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-tremblay-69" target="_blank">[70]</a></sup></p>
<ul>
<li><strong>Teoría polivagal</strong>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-polivagal-70" target="_blank">[71]</a></sup> Es una de las más novedosas. La <a title="Teoría polivagal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_polivagal" target="_blank">Teoría polivagal</a> afirma que una consecuencia de   la especialización metabólica de los mamíferos es la adquisición de un núcleo   adicional en el <a title="Nervio vago" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nervio_vago" target="_blank">nervio vago</a>, el núcleo ambiguo, que   efectúa un control &#8220;inteligente&#8221; o emocional sobre los sistemas   visceromotores, y en especial sobre el ritmo cardiaco, donde es responsable   de la <a title="Arritmia sinusal respiratoria" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arritmia_sinusal_respiratoria" target="_blank">arritmia sinusal   respiratoria</a>. Varias funciones motoras relacionadas con la emoción   controladas por otros <a title="Nervio craneal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nervio_craneal" target="_blank">pares craneales</a>, por ejemplo, la   expresión facial, han sido interceptadas y moduladas por <a title="Neurona" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neurona" target="_blank">neuronas</a> pertenecientes a este núcleo. Estudios recientes ponen de manifiesto que los   pacientes TLP tienen alterada la capacidad de inhibir el periodo cardíaco   ante estímulos emocionales estresantes.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-periodocardiaco-71" target="_blank">[72]</a></sup></li>
<li><strong>Eje HHA</strong>: Las teorías anteriores son compatibles con   observaciones que vinculan el TLP a una disfunción del <a title="Eje hipotalámico-hipofisario-adrenal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Eje_hipotal%C3%A1mico-hipofisario-adrenal" target="_blank">eje   hipotalámico-hipofisario-adrenal</a>. Es de destacar el trabajo del   departamento de psiquiatría del hospital clínico San Marcos de Madrid pues   verifica un aumento de la inhibición retroalimentada del eje HHA en pacientes   sin antecedentes de estrés post-traumático.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-hha-72" target="_blank">[73]</a></sup></li>
</ul>
<p><strong>Etiología: factores psicológico-ambientales y del   entorno</strong></p>
<p><a title="&quot;Aumentar&quot; t " href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:20th_Century_Madonna.png"></a></p>
<p><strong><em>La   Madonna del siglo XX</em></strong>, de H. Schervee. La mayoría de los especialistas   refiere que el ambiente recibido en la infancia temprana es crucial para la   evolución del trastorno, en particular, si no se establece un <a title="Teoría del apego" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_apego" target="_blank">vínculo</a> seguro entre los que proporcionan   cuidados y el niño. Muchos pacientes refieren abusos o negligencias en esta   etapa.</p>
<p>Existe   una amplia unanimidad sobre el hecho de que los fundamentos substanciales del   TLP ya están establecidos en la <a title="Infancia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Infancia" target="_blank">infancia</a> temprana. El <a title="Psicoanálisis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicoan%C3%A1lisis" target="_blank">psicoanálisis</a> concede un papel   central a las relaciones experimentadas. Dependiendo del caso se asignan   diferentes significados a experiencias como <a title="Trauma" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trauma" target="_blank">traumas</a> profundos.</p>
<p>El   principal factor ambiental considerado en todos los estudios es siempre el   trasfondo <a title="Familia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Familia" target="_blank">familiar</a>, aunque se ha visto que no existe conexión entre   estas condiciones familiares y las que se dan entre las capas socioeconómicas   más bajas (Joe Paris, 2001). Se darían dos tipologías de familias en las que   aparecen casos de TLP (Cierpka, Reich, 2001) aunque existen combinaciones: de   una parte, familias &#8220;caótico-inestables&#8221; y, por otra,   &#8220;familias negligentes y practicantes del abuso emocional&#8221;. Las   familias caótico-inestables se caracterizan por constantes crisis   matrimoniales y disputas familiares, escenarios impulsivos, <a title="Alcohol" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alcohol" target="_blank">alcohol</a> o dependencias y utilización de los hijos como chivo expiatorio. El otro tipo   de familia tiene como rasgos característicos la frialdad con los niños,   desmoralización o invalidación, negligencia, separación temprana de los   padres, o fases largas de depresión por parte de los padres (Ruiz-Sancho y   Gunderson, 2001).</p>
<p>Un   punto adicional es que los investigadores asumen que en las familias en las   que se dan casos de BPD y otros trastornos de la personalidad, los síntomas   se pueden trasmitir por la conducta (Cierpka, Reich, 2001). Por tanto, la   impulsividad de los padres con TLP puede afectar negativamente a la   descendencia, que sufre de ese modo un daño similar al que tuvieron sus   padres. No obstante, no se puede incluir a todos los padres TLP en la misma   categoría, en lo que respecta a la conducta de de los hijos, y no existe un   conocimiento sólido sobre los componentes genéticos de la cuestión. También   se sabe que hay muchos pacientes borderline que proceden de familias que   actúan de forma responsable y ejemplar (Ruiz Sancho, Gunderson, 2001).   Algunos de los factores ambientales implicados son:</p>
<ul>
<li>Vivencias        traumáticas en la <a title="Infancia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Infancia" target="_blank">infancia</a>: el 71% de los pacientes        refiere abusos sexuales, normalmente por alguien que no estaba a su        cargo.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-abusos-73" target="_blank">[74]</a></sup> Aunque el abuso directo solo se refiere        en la mitad de los casos.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-vivencias-74" target="_blank">[75]</a></sup></li>
<li><a title="Comunicación" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Comunicaci%C3%B3n" target="_blank">Comunicación</a> emocional y regulación emocional        inadecuada en la primera infancia.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-abusosexual-75" target="_blank">[76]</a></sup></li>
</ul>
<p>Para   todas los siguientes factores se realizaron estudios por Gunderson, Kerr y   Englund (1980) Bradley (1979) Frank y Paris (1981) Soloff y Milward (1983) y   Goldberg, Mann, Wise y Segall, (1985).<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-76" target="_blank">[77]</a></sup></p>
<ul>
<li>Actitudes        extremas en la atención y guía educativa: negligencia o sobreprotección,        incoherencia o falta de acuerdo entre los padres, rigidez o extrema        benevolencia.</li>
<li>Invalidación        (respuesta inapropiada o extrema a la comunicación de experiencias        privadas por parte del niño. Dichas experiencias pueden ser ignoradas,        castigadas o minimizadas).</li>
<li>Adopción.</li>
<li>Desestructuración        familiar (separaciones, enfermedades psiquiátricas o adicciones en los        progenitores).</li>
<li>Deficiente        o inexistente red de apoyo fuera de la familia.</li>
</ul>
<p><strong>Factores socio-culturales</strong></p>
<p>Se ha   dicho que una sociedad competitiva, que exige que el individuo espere años   para cumplir sus deseos y expectativas y que genera situaciones complejas y   potencialmente estresantes, pone en situaciones <a title="Tóxico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/T%C3%B3xico" target="_blank">tóxicas</a> a individuos con una afectividad biológicamente diversa como es el caso de   los TLPs.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-bockian-77" target="_blank">[78]</a></sup> Algunas características que propician un   ambiente de desarrollo tóxico serían:</p>
<ul>
<li>Sociedades        de rápida modernización con un ritmo rápido y cambiante que no respetan        la continuidad generacional y favorecen la inmediatez e impulsividad sin        garantizar vínculos seguros y estables.</li>
<li>Sociedades        que no proporcionan a sus miembros normas claras y estables y que dejan        al individuo a merced de sus decisiones no admitiendo la dependencia.</li>
<li>Ambientes        urbanos.</li>
</ul>
<p>Es   importante tener en cuenta que ninguno de estos factores puede explicar por   sí solo el desarrollo de un TLP ni actuar como causa. Simplemente son   factores que aumentan el riesgo y la posibilidad de que el TLP aparezca.</p>
<p><strong>Etiología: factores biológico-genéticos</strong></p>
<p>Hasta   tiempos recientes se daba por hecho que la personalidad era una función del   ambiente. A ello contribuían artículos como el de Torgensen, (1994)<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-torgensen-78" target="_blank">[79]</a></sup> que afirmaba que no hay trasmisión genética   del síndrome borderline descrito en el DSM-III, si bien distinguía dos   posibles subtipos, el borderline &#8220;impulsivo&#8221; y el borderline   &#8220;vacío&#8221;, admitiendo una ligera influencia genética en el primero,   mientras que el segundo podría estar genéticamente relacionado con la   esquizofrenia.</p>
<p>Algunos   autores se dieron cuenta de que la creencia de que la <a title="Biología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Biolog%C3%ADa" target="_blank">biología</a> desempeñaba un papel menor era una equivocación.   Las evidencias científicas muestran que podría ser un factor crucial.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-bockian-77" target="_blank">[78]</a></sup> En especial, se señala que, en la infancia, la   biología tiene mucho mayor impacto en la conducta que el ambiente. Un niño   con biología borderline sería hipersensible y podría interpretar palabras   cariñosas como hirientes. Ante la impulsividad y los desajustes de <a title="Conducta" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Conducta" target="_blank">conducta</a>,   padres sanos podrían actuar con acciones disciplinarias que serían   interpretadas como abusos por este tipo de niños. Se han propuesto   actuaciones muy tempranas en niños con susceptibilidad genética para intentar   corregir los desajustes neuroquímicos que subyacen a la disregulación   emocional y que posteriormente se pueden fijar. La actuación se debería   realizar antes de los 3 años, puesto que posteriormente sería ineficaz, y   sería preferible que los niños tuvieran tan solo unos meses. Una vez que la   persona es lo suficientemente mayor, la intervención no sería posible.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-greenspan-79" target="_blank">[80]</a></sup></p>
<p>Entre   otros factores biológicos se han señalado:</p>
<p><strong>Problemas de tipo traumático</strong></p>
<p>Algunos   autores creen que en determinados casos, problemas en el <a title="Embarazo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Embarazo" target="_blank">embarazo</a> y <a title="Parto" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Parto" target="_blank">parto</a>,   como partos prematuros u otras complicaciones, podrían favorecer una   vulnerabilidad emocional en el sujeto, así como <a title="Estrés" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estr%C3%A9s" target="_blank">estrés</a> psicológico en la madre durante embarazo y postparto (niños no deseados,   malos tratos o problemas de pareja, depresión post parto grave o no vínculo   madre- hijo).<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-perinatal-80" target="_blank">[81]</a></sup></p>
<p>Sin   embargo, en el momento actual, como afirman Goodman y col, la mayor parte de   los estudios sugieren que este trastorno no forma parte del espectro   traumático y por tanto es biológcamente diferente del <a title="Trastorno por estrés postraumático" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_estr%C3%A9s_postraum%C3%A1tico" target="_blank">Trastorno por   estrés postraumático</a>, aunque existan elevadas tasas de abusos y   negligencia en los pacientes con esta disfunción de la personalidad. <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-neurotrauma-81" target="_blank">[82]</a></sup></p>
<p><strong>Problemas de tipo genético</strong></p>
<p>Contemplando   el conjunto de la literatura existente parece que los rasgos relacionados con   el TLP tienen influencia genética y, puesto que la personalidad es bastante   heredable, también lo sería el TLP, pero los estudios que se han realizado   cuentan con problemas metodológicos y aún no están claros.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-82" target="_blank">[83]</a></sup> Se han realizado amplios estudios entre   gemelos comprobando que si uno cumplía los criterios, el otro también lo   hacía en aproximadamente un tercio (35%) de los casos.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-83" target="_blank">[84]</a></sup> Se ha observado que la <a title="Heredabilidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Heredabilidad" target="_blank">heredabilidad</a> del trastorno es similar en diversos   países.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-heredabilidad-84" target="_blank">[85]</a></sup> Los estudios sobre gemelos, hermanos y otros   estudios de familia indican una base parcialmente heredable de la <em>agresión   impulsiva</em>, es decir, de rasgos fundamentales, pero que también son   comunes al <a title="Trastorno de personalidad antisocial" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_de_personalidad_antisocial" target="_blank">trastorno de   personalidad antisocial</a>, por ejemplo. Muchos autores (Zanarini, 1993;   Links, 1999, etc.) opinan que la agresión impulsiva es el <a title="Endofenotipo (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Endofenotipo&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">endofenotipo</a> fundamental. Estos endofenotipos son características medibles que reflejan el   <a title="Genotipo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Genotipo" target="_blank">genotipo</a> mejor que la propia categoría diagnóstica. En   este sentido, los estudios sobre genes candidatos, como se verá más adelante,   en especial los relacionados con la serotonina, muestran una base más sólida   para la heredabilidad de los rasgos -o vulnerabilidades- mientras que sería   necesario determinadas condiciones ambientales para que se manifestaran como   trastorno.</p>
<p><strong>Genes candidatos</strong></p>
<p>Algunos   estudios habían observado una actividad metabólica reducida en el <a title="Córtex" href="http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3rtex" target="_blank">córtex</a> prefrontal orbital y medial en asociación con la agresividad e impulsividad   (Brown et al,1982; Goyer, et al. 1994 Raine et al. 1997). Esto llevó a buscar   algunos genes candidatos que pudieran explicar estos síntomas, en especial,   el de la triptófano hidrolasa (TPH), El transportador de la serotonina y los   receptores de la 5-HT 1a, 1b y 2a entre otros.</p>
<ul>
<li><strong>Péptido        inhibidor de la gastrina</strong>: resultan destacables algunas líneas de        investigación, dirigidas por <a title="Eric Kandel" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Eric_Kandel" target="_blank">Eric Kandel</a>, premio Nobel, neurobiólogo de la <a title="Universidad de Columbia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Universidad_de_Columbia" target="_blank">Universidad de Columbia</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Kandel-85" target="_blank">[86]</a></sup> Junto con Shumayatsky, Catherine Dulac,        de la <a title="Universidad de Harvard" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Universidad_de_Harvard" target="_blank">Universidad de Harvard</a> y otros, publicaron un extenso estudio en el que, a partir de un modelo        animal (<a title="Ratón Knockout" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rat%C3%B3n_Knockout" target="_blank">Ratones KO</a>) identificaban una        red de señalización en el núcleo lateral de la amígdala importante para        inhibir la <a title="Memoria" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Memoria" target="_blank">memoria</a> específicamente relacionada con el pánico        aprendido. La publicación rastreaba la expresión de un gen, el Grp, que        codifica el péptido liberador de la <a title="Gastrina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gastrina" target="_blank">gastrina</a>, un <a title="Neurotransmisor" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neurotransmisor" target="_blank">neurotransmisor</a> abundante en esa zona del        cerebro. Cuando criaron ratones que no podían expresar ese gen (gen <em>knoqueado</em>)        observaron que habían potenciado en gran medida sus respuestas de pánico        aprendido y un proceso celular relacionado con el aprendizaje conocido        como potenciación a largo plazo. Este trabajo ha provocado una cascada        de estudios para esclarecer los detalles de la red y se ha visto que        está implicada la actividad eléctrica resonante/oscilatoria de las <a title="Neurona" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neurona" target="_blank">neuronas</a> de proyección del núcleo lateral de la        amígdala, dando coherencia a un conjunto de fenómenos que implican        plasticidad neuronal y expresión de genes.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-theta-86" target="_blank">[87]</a></sup> El sistema colinérgico podría estar        implicado en el mantenimiento del sistema.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-87" target="_blank">[88]</a></sup> Los últimos trabajos de Kandel (marzo        2007) revelan el papel central de la 5-hidroxitriptamina (5-HT) en la        plasticidad neuronal induciendo la formación de <a title="Citoesqueleto" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Citoesqueleto" target="_blank">citoesqueleto</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-5ht-88" target="_blank">[89]</a></sup></li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Transportador        de la serotonina</strong>: recientemente un equipo del Servicio de        Psiquiatría del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de <a title="Barcelona" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Barcelona" target="_blank">Barcelona</a> ha publicado un estudio realizado sobre        pacientes diagnosticados en base al cuestionario de Zuckerman-Kuhlman        sobre la personalidad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-5htt-89" target="_blank">[90]</a></sup> Se evaluaron dos polimorfismos que habían        sido asocidados a los rasgos típicos del TLP: un alelo corto (S) en la        región promotora del gen del transportador de la serotonina (5-HTT) y la        presencia de 10 repeticiones variables en tándem (VNTR) en el intrón 2        del mismo gen. Sólo los homocigotos del alelo corto (S/S) mostraron una        presencia significativa de los rasgos antedichos. El estudio sugiere que        este gen podría desempeñar un papel significativo en la etiología de la        enfermedad.</li>
</ul>
<ul>
<li>El        <strong>receptor 2A de la serotonina</strong> ha sido asociado con los rasgos,        pero no con el trastorno de la personalidad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-HTT2AR-90" target="_blank">[91]</a></sup> El artículo no encontró una asociación        significativa entre los polimorfismos del gen HT2AR y los pacientes TLP,        pero si con los rasgos de conducta.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Monoamino        oxidasa A</strong>:        los mismos autores en otro estudio encuentran una asociación        significativa entre los alelos de alta actividad del gen de la monoamino        oxidasa <a title="Monoamino oxidasa" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Monoamino_oxidasa" target="_blank">MAO</a> y el trastorno.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-MAO-91" target="_blank">[92]</a></sup></li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Transportador        de la dopamina</strong>:        un estudio llevado a cabo por Joyce, Kennedy y colaboradores ha        encontrado una buena correlación entre el <a title="Alelo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alelo" target="_blank">alelo</a> DAT1, la presencia de dos factores como el abuso+negligencia y el temperamento        borderline y la probabilidad de aparición del trastorno.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Joyce-92" target="_blank">[93]</a></sup></li>
</ul>
<p><strong>Problemas de tipo fisiológico</strong></p>
<p>Los   principales serían la desregulación del <a title="Sistema límbico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_l%C3%ADmbico" target="_blank">sistema límbico</a> y de algunos neurotransmisores,   en especial de los sistemas <a title="Acetilcolina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Acetilcolina" target="_blank">colinérgico</a> y <a title="Serotonina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Serotonina" target="_blank">serotoninérgico</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-neurotransmisores-93" target="_blank">[94]</a></sup> También disritmias en el <a title="Electroencefalografía" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Electroencefalograf%C3%ADa" target="_blank">EEG</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-disritmias-94" target="_blank">[95]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-eecg2-95" target="_blank">[96]</a></sup></p>
<ul>
<li><strong>Neurotransmisores</strong>.        Los <a title="Neurotransmisor" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neurotransmisor" target="_blank">neurotransmisores</a> implicados        en los rasgos del trastorno serían la serotonina, <a title="Noradrenalina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Noradrenalina" target="_blank">noradrenalina</a>, acetilcolina (relacionada con        varias emociones y con el humor); <a title="Ácido gamma-aminobutírico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81cido_gamma-aminobut%C3%ADrico" target="_blank">ácido gamma-aminobutírico</a> (el mayor neurotransmisor inhibidor del cerebro, que puede estabilizar        las fluctuaciones del estado de ánimo) y el <a title="Ácido glutámico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81cido_glut%C3%A1mico" target="_blank">ácido glutámico</a> (un neurotransmisor        responsable del placer) y la <a title="Dopamina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dopamina" target="_blank">dopamina</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Joyce-92" target="_blank">[93]</a></sup> En particular, se sabe que la <a title="Fisostigmina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fisostigmina" target="_blank">fisostigmina</a>, un estimulante colinérgico provoca        respuestas extrañamente específicas en los TLP, como respuestas        depresivas generales.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-fisostigmina-96" target="_blank">[97]</a></sup></li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Coordinación        inmadura de redes neuronales</strong>. Existen investigaciones que sugieren que        algunas anormalidades encontradas indican un fallo de coordinación entre        redes cerebrales. Se ha visto que los pacientes muestran patrones de        respuesta neural correspondientes a individuos más jóvenes, indicando un        fallo en la maduración y desarrollo del sentido de la propia identidad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-inmadurez-97" target="_blank">[98]</a></sup></li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Amígdala        cerebral</strong>.        Algunos estudios basados en diversas técnicas de exploración por        imágenes muestran que los mecanismos cerebrales subyacentes a la        impulsividad, inestabilidad emocional, agresividad, ira y emociones        negativas podrían estar en una disregulación de los circuitos neuronales        que modulan las emociones. En especial, se han observado pequeñas        diferencias individuales en como se regula la <a title="Amígdala cerebral" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Am%C3%ADgdala_cerebral" target="_blank">amígdala</a>, un núcleo        cerebral que desencadena el pánico o la ira en respuesta a estímulos de        peligro procedentes de otras áreas cerebrales. Algunos individuos tienen        dificultades para inhibir esta respuesta desde el área prefrontal. Se        sabe que el abuso de substancias o el estrés empeoran esta capacidad de        inhibición.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-amigdala-98" target="_blank">[99]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-imagenes2-99" target="_blank">[100]</a></sup> En 2003 se realizó un estudio sobre        afectados de TLP, viendo que mostraban una actividad significativamente        superior en la amígdala izquierda, en comparación con sujetos normales.        Algunos pacientes con este trastorno incluso tenían dificultades para        clasificar caras neutras, que veían como amenazantes.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-100" target="_blank">[101]</a></sup></li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Conexiones        amígdala-corteza-hipocampo</strong>. Un estudio reciente muestra grandes        cambios estructurales en la materia gris de las <a title="Corteza cerebral" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Corteza_cerebral" target="_blank">regiones corticales</a> y subcorticales que        recuerdan la distribución regional de activaciones funcionales debidas a        estímulos emocionales y aunque la <a title="Histología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Histolog%C3%ADa" target="_blank">histología</a> de los cambios en esta <a title="Sustancia gris" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sustancia_gris" target="_blank">materia gris</a> se desconoce en adultos humanos,        lo observado es consistente con los modelos animales, que suponen un        descenso numérico y de complejidad morfológica tanto en la amígdala como        en el núcleo cingulado anterior.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-cingulado-101" target="_blank">[102]</a></sup></li>
</ul>
<p>Otros   estudios han encontrado una disminución de tamaño significativa en el volumen   del <a title="Hipocampo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hipocampo" target="_blank">hipocampo</a> y de la amígdala en síndromes con síntomas   disociativos.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-volumen-102" target="_blank">[103]</a></sup> La diferencia de tamaño del <a title="Hipocampo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hipocampo" target="_blank">hipocampo</a>, una estructura cerebral relacionada con la   memoria, se ha establecido en un promedio de un 16% menor (Driesden y otros,   2000) lo cual podría explicar dos rasgos asociados al TLP, la dificultad para   aprender de la experiencia y los problemas para generar una identidad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-bockian-77" target="_blank">[78]</a></sup> En cuanto a la disminución de volumen en la   amígdala, estudios posteriores llevados a cabo por Tebartz (2007) confirmaron   las cifras iniciales, encontrando un aumento correspondiente en la amígdala   izquierda del 17% en los contenidos de <a title="Creatina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Creatina" target="_blank">creatina</a>,   posiblemente para compensar un deterioro en las redes neuronales.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Tebartz-103" target="_blank">[104]</a></sup></p>
<p>En   realidad, las reducciones de la substancia gris ya habían sido observadas   anteriormente, pero se vinculaban especialmente a la comorbididad con el   trastorno esquizotípico, puesto que las imágenes eran semejantes en algunos   aspectos a los de pacientes esquizofrénicos.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-104" target="_blank">[105]</a></sup></p>
<ul>
<li><strong>Hipófisis</strong>:        cuando se examinó el volumen de la <a title="Hipófisis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3fisis" target="_blank">hipófisis</a>, sólo aquellos pacientes que habían        sufrido traumas en la infancia mostraron un volumen menor del órgano, lo        cual refleja en algunos casos fallos en el eje        hipofisario-hipotalámico-adrenal, especialmente en los comórbidos con el        <a title="Trastorno por estrés postraumático" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_estr%C3%A9s_postraum%C3%A1tico" target="_blank">TEPT</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-pituitaria-105" target="_blank">[106]</a></sup></li>
<li><strong>Sistema        límbico y otros sistemas</strong>: muchos estudios han encontrado disminución        en el volumen de otras estructuras cerebrales, como las áreas <a title="Corteza prefrontal (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Corteza_prefrontal&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">prefrontal</a>,        <a title="Sistema límbico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_l%C3%ADmbico" target="_blank">límbica</a> y parietal.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Lieb-106" target="_blank">[107]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-limb2-107" target="_blank">[108]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-limb3-108" target="_blank">[109]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-limb4-109" target="_blank">[110]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-limb5-110" target="_blank">[111]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-ref6-111" target="_blank">[112]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-limb7-112" target="_blank">[113]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-limb8-113" target="_blank">[114]</a></sup></li>
</ul>
<ul>
<li><a title="Cuerpo calloso" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cuerpo_calloso" target="_blank">Cuerpo calloso</a>: existe un estudio muy reciente en   el que se observa que las pacientes de TLP tienen un istmo del <a title="Cuerpo calloso" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cuerpo_calloso" target="_blank">cuerpo calloso</a> más delgado que el grupo sano. En   el mismo grupo estudiado, también se observa una zona posterior del cuerpo   del cuerpo calloso más delgada. Todos estos estudios sugieren que la   conectividad estructural <a title="Hemisferio cerebral" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hemisferio_cerebral" target="_blank">interemisférica</a> que implica las áreas <a title="Lóbulo parietal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%B3bulo_parietal" target="_blank">parietales</a> y <a title="Lóbulo temporal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%B3bulo_temporal" target="_blank">temporales</a> podría estar alterada en mujeres con   TLP, especialmente en aquellas que presentan comorbididad con el <a title="Trastorno por déficit de atención con hiperactividad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_d%C3%A9ficit_de_atenci%C3%B3n_con_hiperactividad" target="_blank">trastorno   por déficit de atención con hiperactividad</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-callosum-114" target="_blank">[115]</a></sup></li>
</ul>
<p>Estos   hallazgos serían consistentes con estudios que proponen un mecanismo   semejante a un <a title="Epilepsia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Epilepsia" target="_blank">ataque epiléptico parcial</a> como posible   causa del TLP.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-ataque-115" target="_blank">[116]</a></sup></p>
<p><strong>Curso y pronóstico</strong></p>
<p><strong>Curso</strong></p>
<p>El TLP   es un trastorno de inicio temprano y de curso <a title="Crónico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%B3nico" target="_blank">crónico</a>. Se puede manifestar ya en las primeras etapas de   la infancia, en la <a title="Adolescencia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Adolescencia" target="_blank">adolescencia</a> o en el inicio de la <a title="Adulto" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Adulto" target="_blank">edad   adulta</a>. De cualquier forma ha de manifestarse antes de los 25 años. Los   casos en que aparece más precozmente suelen tener peor pronóstico sobre todo   si van acompañados en la adolescencia de abuso de sustancias, conductas   suicidas y parasuicidas y conductas auto destructivas. Los años de mayor   virulencia del trastorno suele ser entre los 20 años y los 35 años, justo en   el periodo en que el individuo tiene que hacerse adulto e independiente y   marcarse una línea de vida y unas metas. Se ha visto que al mismo tiempo que   van apareciendo los primeros síntomas, se registran alteraciones en la   maduración cerebral.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-116" target="_blank">[117]</a></sup> Otros estudios parece que asocian esta   circunstancia al hecho de que aparezca comórbido con el trastorno de   conducta.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-conducta-117" target="_blank">[118]</a></sup></p>
<p>El TLP   no es un trastorno degenerativo como otros TP. En la mayoría de los casos se   va produciendo una estabilización a partir de los 35-40 años, suavizándose   muchos síntomas, sobre todo la impulsividad. Pero esta &#8220;mejora&#8221; no   se produce de forma automática ni de la misma forma en todos los casos y   depende mucho del deterioro que la persona haya ido acumulando a lo largo de   los años.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-curso1-118" target="_blank">[119]</a></sup></p>
<p><strong>Pronóstico</strong></p>
<p>El   pronóstico en el TLP viene condicionado por la edad de aparición de los   primeros síntomas, la intensidad de los mismos y la presencia de ciertas   conductas.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-prognosis-119" target="_blank">[120]</a></sup></p>
<ul>
<li><strong>Un        pronóstico negativo</strong> vendría marcado por inicio temprano        (infancia y adolescencia) de los síntomas, alta intensidad de los        mismos, presencia de algún tipo de adicción y conductas suicidas o        parasuicidas o conductas <a title="Disociación (psicología)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Disociaci%C3%B3n_%28psicolog%C3%ADa%29" target="_blank">disociativas</a>, poca        conciencia de enfermedad del sujeto y negativa a ponerse en tratamiento.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Un        pronóstico positivo</strong> vendría dado por aparición de los síntomas        ya en la edad adulta (entre los 20 y 25 años), ausencia de conductas        adictivas o de conductas suicidas y predisposición a vincularse a nivel        terapéutico.</li>
</ul>
<p>Existen   modelos de predicción de la evolución de los pacientes sometidos a terapia   durante dos años valorando la psicopatología de base, presencia de traumas en   la infancia y estabilidad de las relaciones actuales.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-120" target="_blank">[121]</a></sup> Sin embargo, la predicción a 10 años es más   compleja y además de elementos que se tienen en cuenta en las evaluaciones   habituales, entran en juego otras como el temperamento particular del   paciente.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-temperamento-121" target="_blank">[122]</a></sup></p>
<p>Los   datos indican que un porcentaje substancial de las personas diagnosticadas de   TLP pueden conseguir la <a title="Remisión" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Remisi%C3%B3n" target="_blank">remisión</a> incluso en un año o dos. Un   estudio longitudinal encontró que, seis años después de ser diagnosticado con   TLP, el 56% mostraban buen funcionamiento psicosocial, comparado con el 26%   de la línea de base. Aunque los logros vocacionales son más limitados,   incluso comparándolos con los de otros trastornos de la personalidad, los   pacientes cuyos síntomas han remitido eran con mucha probabilidad los que   tenían una buena relación con su cónyuge/pareja y con al menos uno de los   padres, buenos resultados escolares, un historial sostenido de buen alumno y   buen funcionamiento global y psicosocial.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-122" target="_blank">[123]</a></sup></p>
<p><strong>El riesgo de suicidio en el TLP</strong></p>
<p>Las   conductas suicidas no son algo exclusivo del TLP. Aparecen en otros   trastornos mentales e incluso de forma más grave como en el trastorno   bipolar, la <a title="Depresión" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Depresi%C3%B3n" target="_blank">depresión</a> o la <a title="Esquizofrenia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Esquizofrenia" target="_blank">esquizofrenia</a>. Pero sí que son más características   del TLP respecto a otros TP en que no suelen aparecer (sobre todo en los   trastornos de la personalidad del grupo C). Se estima que aproximadamente un   70% de los TLP han tenido conductas de tipo suicida o parasuicida y entre un   8 y un 10 % consuman el suicidio.</p>
<p>A   diferencia de pacientes depresivos el TLP suele tener más actos de tipo parasuicida   y autolesiones y menos intentos graves de suicidio. Se &#8220;juega&#8221; más   con este tipo de conductas de forma que suelen aparecer como llamadas de   atención o manipulaciones, lo cual no significa que no hayan de ser tenidas   en cuenta y ser abordadas lo antes posible en la <a title="Terapia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia" target="_blank">terapia</a>.</p>
<p>Los   pacientes TLP que llegan a consumar el suicidio de forma &#8220;no   accidental&#8221; han tenido ya numerosos antecedentes de intentos serios de   suicidio y auto lesiones graves. Factores que pueden precipitar la   consumación en pacientes con estos antecedentes son el abuso de algún tipo de   sustancia (sobre todo <a title="Alcohol" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alcohol" target="_blank">alcohol</a> y <a title="Cocaína" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Coca%C3%ADna" target="_blank">cocaína</a>), el aislamiento social y la falta de apoyo o   cuidado familiar, el abandono de vínculos terapéuticos o el no cumplimiento   de las prescripciones <a title="Farmacología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Farmacolog%C3%ADa" target="_blank">farmacológicas</a>. Por el contrario, los   pacientes TLP que mantienen unos vínculos sociales mínimos, cuentan con la   estrecha contención familiar.</p>
<p><strong>Tratamiento</strong></p>
<p>El <a title="Tratamiento (medicina)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tratamiento_%28medicina%29" target="_blank">tratamiento</a> del trastorno debe tener en   cuenta la complejidad intrínseca de la enfermedad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-oldham-123" target="_blank">[124]</a></sup> En primer lugar se debe decidir si se realiza   en régimen ambulatorio, de <a title="Hospital psiquiátrico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hospital_psiqui%C3%A1trico" target="_blank">hospitalización</a> parcial o de internación.   Esta decisión se basa en principalmente en el riesgo de suicidio o   autolesiones, así como en manifestaciones lo suficientemente severas para   interferir con la vida diaria del paciente en su entorno. Otro asunto es el   elevado nivel de comorbididades y situaciones individuales, por lo que en el   tratamiento es esencial la flexibilidad. Dado el doble componente del   trastorno, biológico y ambiental, el tratamiento debe abordar ambos   capítulos. Por una parte se debe tratar las vulnerabilidades <a title="Biología" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Biolog%C3%ADa" target="_blank">biológicas</a> y la disregulación en la fisiología de los   neurotransmisores que se manifiestan en: síntomas de disregulación afectiva,   síntomas de discontrol impulsivo-conductual y síntomas cognitivos-<a title="Percepción" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Percepci%C3%B3n" target="_blank">perceptuales</a>. La medicación ayuda a aliviar la   sintomatología en los periodos de descompensación aguda, asi como los   trastornos comórbidos. Un facultativo debe establecer, en base a protocolos y   de forma individualizada la duración del tratamiento farmacológico, asi como   la dosificación. De otra parte, la medicación por si sola no ayuda al   individuo a enfrentarse a las situaciones ambientales concretas y en todo   caso está indicada la psicoterapia. Su meta es tratar los conflictos   intrapsíquicos, las defensas, el progreso en el desarrollo de la personalidad   y sus bloqueos, la adaptabilidad, en especial en cuanto al establecimietno de   vínculos afectivos seguros y las competencias para el manejo de estresantes   psicosociales.</p>
<p><strong>Psicoterapia</strong></p>
<p>Se ha   observado tradicionalmente de forma escéptica el tratamiento psicológico de   los <a title="Trastorno de la personalidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_de_la_personalidad" target="_blank">trastornos de la   personalidad</a>, pero se han desarrollado en los últimos años algunos tipos   específicos de <a title="Psicoterapia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicoterapia" target="_blank">psicoterapia</a> para el TLP. Los pocos estudios   efectuados hasta la fecha no nos proporcionan determinaciones seguras sobre   la eficacia de las mismas, pero sugieren que las personas diagnosticadas de   TLP pueden beneficiarse en al menos alguna de las medidas resultantes.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Cochranepsychotherapy-124" target="_blank">[125]</a></sup> Una simple terapia de soporte por sí sola   puede mejorar la autoestima y movilizar las fuerzas existentes en los   individuos con TLP.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-125" target="_blank">[126]</a></sup> Las psicoterapias específicas pueden implicar   sesiones de varios meses, o como suele ser particularmente común en los   trastornos de la personalidad, varios años. La psicoterapia habitualmente   puede estar dirigida a individuos o grupos. La <a title="Terapia de grupo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_de_grupo" target="_blank">terapia de grupo</a> puede ayudar en el aprendizaje   y la práctica de habilidades interpersonales y autoconsciencia en los   afectados por TLP<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-AMN-126" target="_blank">[127]</a></sup> aunque las tasas de abandono pueden ser   problemáticas.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-127" target="_blank">[128]</a></sup></p>
<p>Un   estudio reciente concluye que cualquiera de los tres tipos más habituales de   psicoterapia estimula mejoras substanciales en las personas que padecen este   trastorno.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Clarkin-128" target="_blank">[129]</a></sup> Las tres modalidades estudiadas eran la   terapia dialéctico-conductual, la terapia enfocada a la trasferencia y la   terapia focal de esquemas. La psicoterapia que se centra en temas emocionales   surgiendo en la interacción entre el paciente y el terapeuta, conocida como   terapia enfocada a la transferencia, es la que más estimula cambios en las personas   que padecen el trastorno límite de la personalidad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Clarkin-128" target="_blank">[129]</a></sup> Los principales obstáculos para la terapia   son el pensamiento polarizado y el establecimiento de límites<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-oldham-123" target="_blank">[124]</a></sup></p>
<p><strong>Terapia cognitivo conductual</strong></p>
<p>La <a title="Terapia cognitivo-conductual" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_cognitivo-conductual" target="_blank">Terapia   cognitivo-conductual</a> (TCC) es el tratamiento psicológico más ampliamente   usado para trastornos mentales, pero se ha mostrado menos eficaz en el TLP,   debido parcialmente a las dificultades para desarrollar una relación   terapéutica y una adhesión al tratamiento. Los planteamientos como la TDC y   la terapia de esquemas se desarrollaron parcialmente como un intento de   expansión o apéndice de la tradicional TCC, que utiliza un número limitado de   sesiones para centrarse en patrones de pensamiento, percepciones y conductas   específicamente no adaptativas. Un estudio reciente encontró un número de   beneficios sostenidos gracias a la TCC, además de el habitual tratamiento,   tras una media de 16 sesiones al año.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-129" target="_blank">[130]</a></sup></p>
<p>La <a title="Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Desensibilizaci%C3%B3n_y_reprocesamiento_por_movimientos_oculares" target="_blank">desensibilización   y reprocesamiento por movimientos oculares</a> (EMDR) es un tratamiento para   el <a title="Trastorno por estrés postraumático" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_estr%C3%A9s_postraum%C3%A1tico" target="_blank">TEPT</a>, un   trastorno que en muchos casos se ha visto estrechamente asociado al TLP. Es   semejante a la terapia cognitivo conductual y se contempla como un tipo de   ésta, pero también incluye técnicas encaminadas a facilitar un procesamiento   emocional completo y llegar a acuerdos con los recuerdos traumáticos.</p>
<p><strong>Terapia dialéctico-conductual</strong></p>
<p><a title="&quot;Aumentar&quot; t " href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Im_going_under_my_madness.jpg"></a></p>
<p><strong><em>I&#8217;m   going under my madness</em></strong> (Me sumerjo en mi locura), de la fotógrafa <a title="Perú" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Per%C3%BA" target="_blank">peruana</a> Amparo Torres. Los afectados frecuentemente reaccionan con <a title="Negación (psicología)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Negaci%C3%B3n_%28psicolog%C3%ADa%29" target="_blank">negación</a> antes de afrontar   la <a title="Psicoterapia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicoterapia" target="_blank">terapia</a>. Según A.J.Mahari, 2006, el camino de la   recuperación del TLP pasa por el encuentro con la &#8220;herida nuclear del   abandono&#8221; y &#8220;la construcción de un <a title="Ego" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ego" target="_blank">Yo</a> auténtico&#8221;.</p>
<p>En los <a title="Años 1990" href="http://es.wikipedia.org/wiki/A%C3%B1os_1990" target="_blank">años 1990</a> se estableció un nuevo tratamiento   psicosocial para el TLP, llamado <a title="Terapia dialéctico-conductual" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_dial%C3%A9ctico-conductual" target="_blank">terapia   dialéctico-conductual</a> (TDC), originalmente desarrollada como una   intervención para pacientes con conductas suicidas.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-130" target="_blank">[131]</a></sup></p>
<p>Esta   terapia se deriva de las <a title="Terapias cognitivo-conductuales" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terapias_cognitivo-conductuales" target="_blank">técnicas   cognitivo-conductuales</a> (y se puede considerar una forma de terapia   cognitivo-conductual) pero se centra en el intercambio y la negociación entre   el terapeuta y el cliente, entre lo racional y lo emocional y entre la   aceptación y el cambio (de ahí el nombre de <a title="Dialéctica" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dial%C3%A9ctica" target="_blank">dialéctica</a>). Los objetivos de la terapia son acordados,   aunque se priorizan los temas de autolesiones. El componente nuclear es el   aprendizaje de nuevas competencias, incluyendo la &#8220;conciencia   plena&#8221; (<a title="Meditación" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Meditaci%C3%B3n" target="_blank">meditación atenta</a>), eficiencia interpersonal   (p.ej. <a title="Asertividad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asertividad" target="_blank">asertividad</a> y habilidades sociales), manejo adaptativo   de la angustia y las crisis y la identificación y la regulación de las   reacciones emocionales.</p>
<p>La TDC   se puede fundamentar en la teoría biosocial de la función de la personalidad   en la cual el TLP se ve como un trastorno biológico de la regulación   emocional en un entorno social experimentado como una invalidación por el   paciente borderline.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-promising-131" target="_blank">[132]</a></sup></p>
<p>Se ha   visto que la terapia dialéctico-conductual reduce significativamente las   autolesiones y la conducta suicida en los TLP, más allá de otros tratamientos   habituales por expertos, y es mejor aceptado por los clientes.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-132" target="_blank">[133]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-133" target="_blank">[134]</a></sup> Sin embargo, no está tan claro que tenga una   eficacia adicional en el tratamiento global del TLP.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Cochranepsychotherapy-124" target="_blank">[125]</a></sup> Se ha visto que el entrenamiento de las   enfermeras en el uso de la TDC elimina el pesimismo terapéutico por una   comprensión y perspectivas más optimistas.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-134" target="_blank">[135]</a></sup></p>
<p><strong>Terapia cognitiva focal de esquemas</strong></p>
<p>La   terapia de esquemas es una intervención de planteamiento integrativo basado   en técnicas cognitivo-conductuales o técnicas de adquisición de competencias   junto con la <a title="Teoría de la relación de objeto" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_la_relaci%C3%B3n_de_objeto" target="_blank">teoría de la relación   de objeto</a> y <a title="Terapia Gestalt" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_Gestalt" target="_blank">elementos gestálticos</a>. Fue   desarrollada por Jeffrey Young, a lo largo de los <a title="Años 1980" href="http://es.wikipedia.org/wiki/A%C3%B1os_1980" target="_blank">años 1980</a>, fundándose el primer instituto de terapia de   esquemas en <a title="Manhattan" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Manhattan" target="_blank">Manhattan</a> en 1990. Se centra directamente en los aspectos   más profundos de la emoción, la personalidad y los esquemas (modos   fundamentales de categorizar y reaccionar frente al mundo. El tratamiento   también se centra en la <a title="Transferencia (psicoanálisis)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Transferencia_%28psicoan%C3%A1lisis%29" target="_blank">relación con el   terapeuta</a> (incluyendo un proceso de &#8220;adopción limitada&#8221;), la   vida diaria fuera de la terapia, y las experiencias traumáticas de la   infancia. Algunas investigaciones recientes restringidas sugieren que es   significativamente más eficaz que la psicoterapia enfocada a la transferencia   solamente, con la mitad de los individuos TLP evaluados como completamente   recuperados tras 4 años y con dos tercios mostrando mejoras clínicamente   significativas.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-SFTvsTFT-135" target="_blank">[136]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-136" target="_blank">[137]</a></sup> Otro pequeño ensayo ha mostrado también la   eficacia.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-137" target="_blank">[138]</a></sup></p>
<p><strong>Terapia cognitivo-analítica</strong></p>
<p>La   terapia cognitivo-analítica fue desarrollada por Anthony Ryle. Esta terapia   breve se desarrolló en el contexto del Servicio Nacional de Salud en el <a title="Reino Unido" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Reino_Unido" target="_blank">Reino Unido</a> con el objetivo de proporcionar un   tratamiento eficaz y asequible que pueda ser proporcionado de forma realista en   recursos restringidos al ámbito de un servicio estatal de salud. Combina   planteamientos cognitivos y psicoanalíticos y ha sido adaptado para el uso   con individuos con TLP con resultados en ambos sentidos.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-138" target="_blank">[139]</a></sup></p>
<p><strong>Psicoanálisis</strong></p>
<p>El <a title="Psicoanálisis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psicoan%C3%A1lisis" target="_blank">psicoanálisis</a> tradicional se está usando menos que en   el pasado, tanto en general como para tratar el TLP. Se ha ligado este tipo   de intervención a la exacerbación de los síntomas del TLP,<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-no_to_psychoanalysis-139" target="_blank">[140]</a></sup> aunque también hay pruebas de la eficacia de   ciertas técnicas en el contexto de una hospitalización parcial.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-140" target="_blank">[141]</a></sup></p>
<p>Todo   enfoque de orientación psicodinámico centra su necesidad en el control <a title="Contratransferencia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Contratransferencia" target="_blank">contratransferencial</a> del analista. Dado el   grado extremo <a title="Transferencia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Transferencia" target="_blank">transferencial</a> de toda personalidad   borderline, con su polarización emocional intensamente positiva y/o negativa   hacia el psicoterapeuta, generará sin excepción a como concurre en cualquier   otra persona de su entorno social, una reacción contratransferencial que   interferirá y anulará inmediatamente todo intento de proceso   psicoterapéutico. De ahí el prerrequisito <em><a title="Sine qua non" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sine_qua_non" target="_blank">sine qua non</a></em> de haber pasado por uno o varios   análisis previos que conformen una buena estructuración de la personalidad   del analista, sin idealizaciones, claro está. Por ello es imprescindible que   todo intento de tratamiento deba ser entendido desde una dualidad procesual   interactiva de persona a persona, con lo cual se exigiría la inclusión del   analista como variable imposible de valorar como alguien sujeto a estatus,   rutina o presunción.</p>
<p>Resulta   importante valorar las controversias suscitadas sobre la rigidez en los   límites personales del analista, cómo deben tratarse los momentos de crisis y   la eficacia de la confrontación tanto a nivel cuantitativo como cualitativo.</p>
<p>Dos   elementos implícitos en el setting psicoanalítico ortodoxo, como son la <a title="Asociación libre" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asociaci%C3%B3n_libre" target="_blank">asociación libre</a> y la <a title="Neutralidad (psicoanálisis)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neutralidad_%28psicoan%C3%A1lisis%29" target="_blank">neutralidad</a>, o   intervención mínima del terapéuta, resultan contraproducentes «debido a la   deficiente estructura psíquica que poseen» estas personas. Por otra parte, y   desde la extremidad de todo posicionamiento defensivo que situa a la   personalidad borderline dentro del episodio psicótico, se verifica a su vez   su favorecimiento por medio del psicoanálisis.</p>
<p>Otro   elemento discordante es la larga duración del tratamiento psicoanalítico,   resultando innecesario ante tratamientos igualmente eficaces en menor tiempo.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Millon-141" target="_blank">[142]</a></sup></p>
<p><strong>Psicoterapia enfocada a la transferencia</strong></p>
<p>La   psicoterapia enfocada a la transferencia (PET) es una forma de terapia   psicoanalítica que data de los <a title="Años 1960" href="http://es.wikipedia.org/wiki/A%C3%B1os_1960" target="_blank">años 60</a> enraizada en los conceptos de <a title="Otto F. Kernberg (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Otto_F._Kernberg&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">Otto Kernberg</a> sobre el TLP y su estructura subyacente (estructura de la personalidad   borderline). A diferencia del caso del psicoanálisis tradicional, el   terapeuta desempeña un papel muy activo en la terapia. Éste trabaja en la   sesión en la relación paciente-terapeuta. Tratará de explorar y clarificar   aspectos de esta relación para que las díadas subyacentes se clarifiquen.   Algunas investigaciones limitadas sobre la PET sugieren que puede reducir   algunos síntomas del TLP que afectan a ciertos procesos subyacentes<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-142" target="_blank">[143]</a></sup> y que la PET a diferencia con la <a title="Terapia dialéctico-conductual" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_dial%C3%A9ctico-conductual" target="_blank">terapia   dialéctico-conductual</a> y la de soporte resulta en un funcionamiento   reflejo incrementado (la capacidad de percibir de forma realista sobre como   piensan los otros) y conseguir un estilo de <a title="Teoría del apego" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_apego" target="_blank">vínculos</a> más seguro.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-143" target="_blank">[144]</a></sup> Lo que es más, la PET se ha mostrado tan   efectiva como la TDC mejorando la conducta suicida y ha sido más eficaz que   ésta para aliviar la ira y reducir conductas agresivas verbales o directas.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-144" target="_blank">[145]</a></sup> Ciertas investigaciones limitadas sugieren   que la PET parece ser menos eficar que la terapia enfocada a los esquemas,   mientras que es más eficaz que no hacer ningún tipo de tratamiento.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-SFTvsTFT-135" target="_blank">[136]</a></sup></p>
<p><strong>Psicoterapia basada en la mentalización</strong></p>
<p>La <a title="Psicoterapia basada en la mentalización (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Psicoterapia_basada_en_la_mentalizaci%C3%B3n&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">psicoterapia   basada en la mentalización</a> (MBT o TBM), desarrollada por Peter Fonagy y   Antony Bateman, se basa en la asunción de que los afectados por el trastorno   límite de la personalidad tienen una distorsión del <a title="Teoría del apego" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_apego" target="_blank">apego</a> debido a problemas en las relaciones   paterno-filiales en la infancia.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-145" target="_blank">[146]</a></sup> Fonagy y Bateman plantean la <a title="Hipótesis" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis" target="_blank">hipótesis</a> de que una empatía y sintonía inadecuada por   parte de los progenitores en la temprana infancia conducen a un déficit de   mentalización, definida como <em>la capacidad de pensar en los estados   mentales como entidad separada de ellos, aunque potencialmente causativos de   acciones.</em><sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-146" target="_blank">[147]</a></sup> en otras palabras, la capacidad de comprender   intuitivamente los pensamientos, intenciones y motivaciones de los otros y   las conexiones entre los pensamientos propios y los sentimientos y acciones.   Se piensa que el fracaso en la adquisición de una adecuada mentalización es   la base de los problemas con el control de los impulsos en los pacientes con   TLP, así como de su inestabilidad emocional y sus dificultades para mantener   relaciones íntimas. El tratamiento basado en la mentalización pretende   desarrollar la autoregulación de los pacientes mediante terapia de grupo de   tipo <a title="Terapia psicodinámica" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_psicodin%C3%A1mica" target="_blank">psicodinámico</a> y   psicoterapia individual en un contexto de comunidad terapéutica,   hospitalización parcial o ambulatoria.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-147" target="_blank">[148]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-148" target="_blank">[149]</a></sup> En una <a title="Prueba controlada aleatoria" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Prueba_controlada_aleatoria" target="_blank">prueba controlada   aleatoria</a>, un grupo de pacientes de TLP recibió 18 meses de terapia   basada en la mentalización bajo hospitalización parcial, y posteriormente se   realizó un seguimiento durante cinco años. El grupo tratado mostró   beneficiarse de múltiples modos por la terapia en un amplio rango de   variables, entre ellas el número de intento de suicidios, reducción del   tiempo de hospitalización y reducción del uso de medicación.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-149" target="_blank">[150]</a></sup></p>
<p><strong>Terapia de pareja, conyugal o de familia</strong></p>
<p>La   terapia de pareja puede ser útil para estabilizar las relaciones conyugales o   de la pareja y en la redución del conflicto y el estrés en este ámbito que   puedan empeorar los síntomas del TLP. La terapia familar o la psicoeducación   familiar puede ayudar a educar a los miembros de la familia en relación al   TLP, mejorando la comunicación familiar y la resolución de problemas en su   seno, proporcionando apoyo a los miembros de la familia para abordar la   enfermedad de su ser querido.</p>
<p>Hay dos   patrones de implicación familiar que puede ayudar a los clíncos a planear   intervenciones desde la familia: la sobreimplicación y la negligencia. Los pacientes   de TLP que se encuentran en familias sobreimplicadas tienen que luchar a   menudo con temas de dependencia, negación o por enfado de los padres.</p>
<p>Está   aumentando el interés por el uso de la psicoeducación y competencias en los   planteamientos que entrenan a familias con miembros que padecen TLP.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-AMN-126" target="_blank">[127]</a></sup></p>
<p><strong>Medicación</strong></p>
<table border="0" cellpadding="0" width="45%" align="right">
<tbody>
<tr>
<td></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Se han   usado algunos medicamentos conjuntamente con otros tratamientos del TLP,   aunque la base de evidencia está limitada. Puesto que el TLP ha sido   tradicionalmente considerado como una afección primariamente psicosocial, la   medicación va destinada a tratar los síntomas co-mórbidos, como la ansiedad y   la depresión, más que el propio TLP.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Cochranepharm-164" target="_blank">[165]</a></sup> Para los síntomas de disregulación afectiva   se utilizan los <a title="Antidepresivo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antidepresivo" target="_blank">antidepresivos</a>, así como los   estabilizadores del estado de ánimo (<a title="Anticonvulsivante" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anticonvulsivante" target="_blank">anticonvulsivantes</a>). Si la afección comórbida   afectiva consiste principalmente en ansiedad, se pueden prescribir <a title="Benzodiacepina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Benzodiacepina" target="_blank">benzodiacepinas</a>. Para disregulaciones y alteraciones   de la conducta y de la percepción se emplean los <a title="Neuroléptico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neurol%C3%A9ptico" target="_blank">neurolépticos</a>. En algunos casos especialmente severos   en los que existe comorbilidad con trastornos del eje I, en especial   depresión grave refractaria a la farmacoterapia, se puede llegar a emplear la   <a title="Terapia electroconvulsiva" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_electroconvulsiva" target="_blank">terapia electroconvulsiva</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-oldham-123" target="_blank">[124]</a></sup></p>
<p><strong>Antidepresivos</strong></p>
<p>Los <a title="Antidepresivos" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antidepresivos" target="_blank">antidepresivos</a> del tipo <a title="Inhibidor selectivo de recaptación de Serotonina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Inhibidor_selectivo_de_recaptaci%C3%B3n_de_Serotonina" target="_blank">Inhibidor   selectivo de la recaptación de la serotonina</a> (ISRS) ha demostrado en   ensayos controlados al azar que mejoran los síntomas concomitantes de la   ansiedad y la depresión, como la ira y la hostilidad, que están asociados al   TLP en algunos pacientes.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-Cochranepharm-164" target="_blank">[165]</a></sup> De acuerdo con el libro <em>Listening to   Prozac</em> es necesaria una dosis mayor de un ISRS para tratar los trastornos   del estado de ánimo asociados con el TLP que para la depresión sola.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-listening-165" target="_blank">[166]</a></sup> También se debe esperar tres meses antes de   que aparezcan los beneficios, en comparación con las tres o seis semanas para   la depresión.</p>
<p><em>Véase   también:</em><em> <a title="Litio" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Litio" target="_blank">Litio</a></em></p>
<p><strong>Antipsicóticos</strong></p>
<p>Se ha   dicho que la nueva generación de <a title="Antipsicótico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antipsic%C3%B3tico" target="_blank">antipsicóticos</a> atípicos tienen un perfil de <a title="Efectos secundarios" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Efectos_secundarios" target="_blank">efectos secundarios</a> mejor que el de los   antipsicóticos típicos. Los antipsicóticos también se usan muchas veces para   tratar las distorsiones del pensamiento o las falsas percepciones.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-166" target="_blank">[167]</a></sup> El uso de antipsicóticos ha variado, de   intermitente, para un breve periodo psicótico o disociativo, a más en   general, en particular los antipsicóticos atípicos para los pacientes de   Trastorno bipolar, así como los diagnosticados con Trastorno límite de la   personalidad.</p>
<p>Un   meta-análisis de 14 estudios anteriores ha sugerido que algunos   antipsicóticos atípicos, como la <a title="Olanzapina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Olanzapina" target="_blank">olanzapina</a>, <a title="Clozapina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Clozapina" target="_blank">clozapina</a>, <a title="Aripiprazol" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Aripiprazol" target="_blank">Aripiprazol</a>,<a title="Quetiapina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Quetiapina" target="_blank">quetiapina</a> y <a title="Risperidona" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Risperidona" target="_blank">risperidona</a> puede ayudar a los pacientes con síntomas   de tipo psicótico, impulsivo o suicida.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-167" target="_blank">[168]</a></sup></p>
<p>El uso   a largo plazo de antipsicóticos es particularmente controvertido. Hay   numerosos efectos secundarios en la medicación antigua, singularmente la <a title="Discinesia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Discinesia" target="_blank">discinesia</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-caseyde-168" target="_blank">[169]</a></sup> Los antipsicóticos atípicos también son   conocidos por causar a menudo un considerable aumento de peso, con las   consabidas complicaciones para la salud.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-169" target="_blank">[170]</a></sup></p>
<p><strong>Otros</strong></p>
<p>Se han   realizado estudios para evaluar el empleo de algunos <a title="Anticonvulsivo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anticonvulsivo" target="_blank">anticonvulsivos</a> en el tratamiento de la   sintomatología del TLP. Entre ellos, el <a title="Topiramato" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Topiramato" target="_blank">Topiramato</a><sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-topiramato-170" target="_blank">[171]</a></sup> y la <a title="Oxcarbazepina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Oxcarbazepina" target="_blank">Oxcarbazepina</a><sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-oxcarbazepina-171" target="_blank">[172]</a></sup> así como antagonistas del receptor de los   opiáceos como la <a title="Naltrexona" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Naltrexona" target="_blank">naltrexona</a><sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-naltrexona-172" target="_blank">[173]</a></sup> para tratar los síntomas disociativos o <a title="Clonidina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Clonidina" target="_blank">clonidina</a>,<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-clonidina-173" target="_blank">[174]</a></sup> un <a title="Antihipertensivo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antihipertensivo" target="_blank">antihipertensivo</a> con el mismo propósito. Se ha   ensayado el uso de ácidos grasos poliinsaturados y omega-3, dando como   resultado que no son útiles para el tratamiento del TLP, pero que en   determinadas combinaciones podrían ser útiles para mejorar los síntomas que   tienen que ver con el estado de ánimo.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-omega3-174" target="_blank">[175]</a></sup></p>
<p><strong>Servicios mentales de salud y recuperación</strong></p>
<p>Los   paciente de TLP a veces necesitan considerables atenciones y servicios de   salud mental y se ha visto que constituyen el 20% de los pacientes   psiquiátricos hospitalizados.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-175" target="_blank">[176]</a></sup> La mayor parte de los pacientes TLP continúan   utilizando tratamientos ambulatorios de manera sostenida durante varios años,   pero el número que usa las formas menos asequibles y restrictivas de   tratamiento, como la internación, desciende con el tiempo.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-176" target="_blank">[177]</a></sup> La experiencia de los servicios varía.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-177" target="_blank">[178]</a></sup> Evaluar el riesgo de suicidio puede ser un   desafío para los servicios mentales de salud (y los mismos pacientes tienden   a subestimar la letalidad de las conductas autolesivas) con un típicamente   elevado riesgo de suicidio mucho mayor que la población general y un   historial de intentos múltiples cuando están en crisis.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-178" target="_blank">[179]</a></sup></p>
<p>Se han   observado en particular dificultades en las relaciones entre los cuidadores y   los individuos diagnosticados con TLP. La mayoría del equipo psiquiátrico   refiere encontrar personas con TLP con las que el trato es de moderado a   extremadamente dificultoso y en general más difícil que otros grupos de   clientes.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-179" target="_blank">[180]</a></sup> Por otra parte, los que han sido   diagnosticados de TLP refieren que el término &#8220;borderline&#8221; suena   como un rótulo peyorativo más que como un diagnóstico útil, que la conducta   autodestructiva es erróneamente percibida como manipulativa y que tienen un   acceso limitado a los cuidados.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-180" target="_blank">[181]</a></sup> Se han efectuado intentos de mejorar las   actitudes del público y de los trabajadores de la sanidad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-181" target="_blank">[182]</a></sup> <sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-182" target="_blank">[183]</a></sup></p>
<p><strong>Combinar la farmacoterapia y la psicoterapia</strong></p>
<p>En la   práctica, la psicoterapia y la medicación se combinan de forma habitual, pero   se dispone de datos limitados sobre lo que en realidad se hace en la práctica   clínica.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-APAguide-33" target="_blank">[34]</a></sup> Los estudios sobre la eficacia a menudo   evalúan la eficacia de las intervenciones cuando se les añade &#8220;tratado   como de costumbre&#8221;, lo cual puede implicar servicios psiquiátricos   generales, consejo de soporte, medicación y psicoterapia.</p>
<p>Un   pequeño estudio, realizado en el ya mencionado hospital de Santa Creu, en el   cual se excluye a los individuos comórbidos del eje I, ha indicado que los   pacientes ambulatorios que reciben la Terapia dialéctico-conductual y toman   el antipsicótico Olanzapina muestran significativamente más mejoras   relacionadas con el TLP comparados con los que sólo hacen terapia y toman   placebo.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-183" target="_blank">[184]</a></sup> aunque también experimentaron ganancia de   peso y aumento del colesterol. otro pequeño estudio encontró que los   pacientes que habían recibido TDC y tomaban fluoxetina (prozac) no mostraban   mejoras significativas, mientras que los que recibían la terapia y tomaban <a title="Efecto placebo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_placebo" target="_blank">placebo</a> mostraron avances significativos.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-dbtfluox-184" target="_blank">[185]</a></sup></p>
<p><strong>Dificultades en la terapia</strong></p>
<p>Existen   retos importantes en el tratamiento del TLP, por ejemplo el referente a los   cuidados hospitalarios.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-185" target="_blank">[186]</a></sup> En la psicoterapia, un cliente podría ser   inusualmente sensible al rechazo y al abandono y podría reaccionar   negativamente (p.ej. autolesionándose o abandonando el tratamiento) si se   sienten así. Además, los clínicos se deben distanciar emocionalmente de los   pacientes para su autoprotección o por el estigma del diagnóstico,   conduciendo a una <a title="Profecía autocumplida" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Profec%C3%ADa_autocumplida" target="_blank">profecía autocumplida</a> y a un ciclo de   estigmatización en el que tanto el paciente como el terapeuta pueden   contribuir.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-186" target="_blank">[187]</a></sup></p>
<p>Algunas   psicoterapias, por ejemplo la TDC, han sido desarrolladas parcialmente para   evitar los problemas con la sensibilidad interpersonal y mantener una   relación terapéutica. La adherencia a los regímenes de medicación también es   problemática, debido en parte a los <a title="Efectos secundarios" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Efectos_secundarios" target="_blank">efectos secundarios</a>, con tasas de abandono   entre el 50% y el 80% en los ensayos sobre medicamentos.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-187" target="_blank">[188]</a></sup> Los trastornos comórbidos, en particular los   relacionados con el abuso de substancias pueden complicar los intentos de   conseguir la remisión.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-188" target="_blank">[189]</a></sup></p>
<p><strong>Otras estrategias</strong></p>
<p>Las   psicoterapias y la medicación forma parte del contexto completo de los   servicios de salud mental y las necesidades psicosociales relacionadas con el   TLP. La base de la evidencia está limitada para ambos y algunos individuos   pueden abandonar o no obtener ningún beneficio de ellas. Se ha argumentado   que la categorización diagnóstica puede tener una utilidad limitada   dirigiendo el trabajo terapéutico en esta área y en algunos casos solo es con   referencia a las relaciones pasadas y presentes come se puede entender la   conducta &#8220;borderline&#8221; como parcialmente adaptativa y de ahí se ve   cómo se puede ayudar mejor a la gente.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-189" target="_blank">[190]</a></sup></p>
<p>Se   podrían usar muchas otras estrategias, incluyendo técnicas de la <a title="Medicina alternativa" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Medicina_alternativa" target="_blank">medicina alternativa</a>, ejercicio y puesta a   punto física, incluyendo deportes de equipo, técnicas de terapia ocupacional,   incluyendo artes creativas y dar estructura a la rutina de los días, en   particular a través del empleo -ayudando con los sentimientos de competencia   por ejemplo la autoeficacia, teniendo un rol social y siendo valorados por   los otros para aumentar la <a title="Autoestima" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Autoestima" target="_blank">autoestima</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-190" target="_blank">[191]</a></sup></p>
<p>Los   servicios psicológicos basados en grupos animan a los clientes a socializarse   y participar en actividades tanto en solitario como en grupo. Esto puede ser   en centros de día. Las <a title="Comunidad terapéutica" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Comunidad_terap%C3%A9utica" target="_blank">comunidades terapéuticas</a> son un ejemplo de   esto, particularmente en <a title="Europa" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Europa" target="_blank">Europa</a>. Aunque su uso ha descendido muchos   de ellos están especializados en el tratamiento de trastornos graves de la   personalidad.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-191" target="_blank">[192]</a></sup></p>
<p>Los   servicios de rehabilitación <a title="Psiquiatría" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Psiquiatr%C3%ADa" target="_blank">psiquiátrica</a> que se especializan en ayudar a personas   con problemas de salud mental, para reducir su <a title="Discapacidad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Discapacidad" target="_blank">discapacidad</a> psicosocial, comprometerse en actividades   significativas y evitar el estigma y la exclusión social pueden ser de valor   para las personas que sufren TLP. También hay muchos grupos de de ayuda mutua   o de consejeros dirigidos por y para individuos con TLP. El objetivo debe ser   una completa recuperación psicosocial más que la dependencia del servicio.</p>
<p><strong>Aspectos sociológicos y culturales</strong></p>
<p><strong>Coste social del TLP</strong></p>
<p>Hasta   el momento no se había evaluado el coste social del TLP. Un estudio realizado   en <a title="Países Bajos" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pa%C3%ADses_Bajos" target="_blank">Holanda</a> valora en unos 2.222.763.789 euros el coste   social de los enfermos, de los cuales sólo el 22% pertenece a cuidados   sanitarios.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-coste-192" target="_blank">[193]</a></sup> Lo cierto es que el TLP tiene una elevadísima   representación entre la población reclusa, constituyendo en este grupo el 23%   de los varones y el 20% de las mujeres.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-prison-193" target="_blank">[194]</a></sup></p>
<p><strong>Referencias culturales</strong></p>
<p>En la <a title="Trama (narratología)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trama_%28narratolog%C3%ADa%29" target="_blank">trama</a> de algunas <a title="Película" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pel%C3%ADcula" target="_blank">películas</a> aparecen <a title="Personaje" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Personaje" target="_blank">personajes</a> que o bien están explícitamente <a title="Diagnóstico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Diagn%C3%B3stico" target="_blank">diagnosticados</a> o bien presentan rasgos que sugieren   fuertemente un diagnóstico a psiquiatras y expertos. Las películas <em><a title="Escalofrío en la noche (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Escalofr%C3%ADo_en_la_noche&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">Escalofrío   en la noche</a></em> y <em><a title="Atracción fatal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Atracci%C3%B3n_fatal" target="_blank">Atracción fatal</a></em> son dos de los ejemplos   citados, así como el libro y película <a title="Inocencia interrumpida" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Inocencia_interrumpida" target="_blank">inocencia interrumpida</a>.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-194" target="_blank">[195]</a></sup> Todas ellas destacan la inestabilidad   emocional del trastorno y los intentos frenéticos de evitar el abandono. No   obstante, en cada caso se muestran distintos grados de agresividad con   respecto a otros o a ellos mismos. lo último es el resultado más habitual en   este tipo de situaciones.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-195" target="_blank">[196]</a></sup> En la película de <a title="1992" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1992" target="_blank">1992</a> <em><a title="Mujer blanca soltera busca... (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Mujer_blanca_soltera_busca...&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank">Mujer   blanca soltera busca&#8230;</a> se destancan distintos aspectos del trastorno en   el personaje Hedy, que sufre una marcada perturbación del sentido de la   identidad, adaptando sistemáticamente los atributos de su compañero de piso,   además de sentimientos crónicos de vacío, y al menos en las dos últimas   películas, el abandono conduce a la toma de medidas drásticas.<sup><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_l%C3%ADmite_de_la_personalidad#cite_note-196" target="_blank">[197]</a></sup></em></p>
<hr size="2" />Este   documento se encuentra bajo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Texto_de_la_Licencia_de_documentaci%C3%B3n_libre_de_GNU" target="_blank">Licencia de documentación libre de GNU</a></p>
<hr size="2" /></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Fuente.- http://soyborderline.com/documentacion-y-articulos/ultimas-noticias/4946-ique-es-el-trastorno-limite.html</p>
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		<title>Trastornos de Personalidad</title>
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		<pubDate>Wed, 21 Jul 2010 21:29:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aaron</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[<p></p>
<p>Definición de los trastornos de personalidad, según el Manual Merck, no de orientación psicoanalítica por supuesto.</p>
<p>Al final la fuente. Saludos.</p>
<p>SECCION 7 &#62; TRASTORNOS MENTALES</p>
<p>CAPITULO 89</p>
<p>Trastornos de la personalidad</p>
<p>Los trastornos de la personalidad se caracterizan por patrones de percepción, reacción y relación que son relativamente fijos, inflexibles y socialmente desadaptados, incluyendo una variedad de situaciones.</p>
<p>Cada uno [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/07/divan.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-225" title="divan" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/07/divan-300x212.jpg" alt="" width="300" height="212" /></a></p>
<p>Definición de los trastornos de personalidad, según el Manual Merck, no de orientación psicoanalítica por supuesto.</p>
<p>Al final la fuente. Saludos.</p>
<p>SECCION 7 &gt; TRASTORNOS MENTALES</p>
<p>CAPITULO 89</p>
<p>Trastornos de la personalidad</p>
<p>Los trastornos de la personalidad se caracterizan por patrones de percepción, reacción y relación que son relativamente fijos, inflexibles y socialmente desadaptados, incluyendo una variedad de situaciones.</p>
<p>Cada uno tiene patrones característicos de percepción y de relación con otras personas y situaciones (rasgos personales). Dicho de otro modo, toda la gente tiende a enfrentarse a las situaciones estresantes con un estilo individual pero repetitivo. Por ejemplo, algunas personas tienden a responder siempre a una situación problemática buscando la ayuda de otros. Otras siempre asumen que pueden manejar los problemas por sí mismas. Algunas personas minimizan los problemas, otras los exageran.</p>
<p>Aunque la gente tiende a responder siempre del mismo modo a una situación difícil, la mayoría es propensa a intentar otro camino si la primera respuesta es ineficaz. En contraste, las personas con trastornos de la personalidad son tan rígidas que no pueden adaptarse a la realidad, lo cual debilita su capacidad operacional. Sus patrones desadaptados de pensamiento y comportamiento se hacen evidentes al principio de la edad adulta, frecuentemente antes, y tienden a durar toda la vida. Son personas propensas a tener problemas en sus relaciones sociales e interpersonales y en el trabajo.</p>
<p>Las personas con trastornos de la personalidad generalmente no son conscientes de que su comportamiento o sus patrones de pensamiento son inapropiados; por el contrario, a menudo creen que sus patrones son normales y correctos. Con frecuencia, los familiares o los asistentes sociales los envían a recibir ayuda psiquiátrica porque su comportamiento inadecuado causa dificultades a los demás. En cambio, la gente con trastornos por ansiedad se causa problemas a sí misma pero no a otros. Cuando las personas con trastornos de la personalidad buscan ayuda por sí mismas (frecuentemente, a causa de frustraciones), tienden a creer que sus problemas están causados por otras personas o por una situación particularmente dificultosa.</p>
<p>Los trastornos de la personalidad incluyen los siguientes tipos: paranoide, esquizoide, esquizotípico, histriónico, narcisista, antisocial, límite, evitador, dependiente, obsesivo-compulsivo y pasivo-agresivo. El trastorno de identidad disociativo, anteriormente llamado trastorno de personalidad múltiple, es un trastorno completamente diferente.</p>
<p>Personalidad paranoide</p>
<p>Las personas con una personalidad paranoide proyectan sus propios conflictos y hostilidades hacia otros. Son generalmente frías y distantes en sus relaciones. Tienden a encontrar intenciones hostiles y malévolas detrás de los actos triviales, inocentes o incluso positivos de otras personas y reaccionan con suspicacia a los cambios en las situaciones. A menudo, las suspicacias conducen a conductas agresivas o al rechazo por parte de los demás (resultados que parecen justificar sus sentimientos originales).</p>
<p>Los que tienen una personalidad paranoide frecuentemente intentan acciones legales contra otros, especialmente si se sienten indignados con razón. Son incapaces de ver su propio papel dentro de un conflicto. Aunque suelen trabajar en relativo aislamiento, pueden ser altamente eficientes y concienzudos.</p>
<p>A veces las personas que ya se sienten alienadas a causa de un defecto o una minusvalía (como la sordera) son más vulnerables a desarrollar ideas paranoides.</p>
<p>Personalidad esquizoide</p>
<p>Las personas con una personalidad esquizoide son introvertidas, ensimismadas y solitarias. Son emocionalmente frías y socialmente distantes. A menudo están absortas en sus propios pensamientos y sentimientos y son temerosas de la aproximación e intimidad con otros. Hablan poco, son dadas a soñar despiertas y prefieren la especulación teórica a la acción práctica. La fantasía es un modo frecuente de enfrentarse a la realidad.</p>
<p>Personalidad esquizotípica</p>
<p>Las personas con una personalidad esquizotípica, al igual que aquellas con una personalidad esquizoide, se encuentran social y emocionalmente aisladas. Además, desarrollan pensamientos, percepciones y comunicaciones insólitas. Aunque estas rarezas son similares a las de las personas con esquizofrenia, y aunque la personalidad esquizotípica se encuentra a veces en la gente con esquizofrenia antes de que desarrollen la enfermedad, la mayoría de los adultos con una personalidad esquizotípica no desarrolla esquizofrenia. Algunas personas muestran signos de pensamiento mágico (la idea de que una acción particular puede controlar algo que no tiene ninguna relación con ella). Por ejemplo, una persona puede creer que va a tener realmente mala suerte si pasa por debajo de una escalera o que puede causar daño a otros teniendo pensamientos de ira. La gente con una enfermedad esquizotípica puede tener también ideas paranoides.</p>
<p>Personalidad histriónica</p>
<p>Las personas con una personalidad histriónica (histérica) buscan de un modo notable llamar la atención y se comportan teatralmente. Sus maneras vivamente expresivas tienen como resultado el establecer relaciones con facilidad pero de un modo superficial. Las emociones a menudo aparecen exageradas, infantilizadas e ideadas para provocar la simpatía o la atención (con frecuencia erótica o sexual) de los otros. La persona con personalidad histriónica es proclive a los comportamientos sexualmente provocativos o a sexualizar las relaciones no sexuales. Pueden no querer en realidad una relación sexual; más bien, sus comportamientos seductores a menudo encubren su deseo de dependencia y de protección. Algunas personas con personalidad histriónica también son hipocondríacas y exageran sus problemas físicos para conseguir la atención que necesitan.</p>
<p>Personalidad narcisista</p>
<p>Las personas con una personalidad narcisista tienen un sentido de superioridad y una creencia exagerada en su propio valor o importancia, lo que los psiquiatras llaman “grandiosidad”. La persona con este tipo de personalidad puede ser extremadamente sensible al fracaso, a la derrota o a la crítica y, cuando se le enfrenta a un fracaso para comprobar la alta opinión de sí mismos, pueden ponerse fácilmente rabiosos o gravemente deprimidos. Como creen que son superiores en las relaciones con los otros, esperan ser admirados y, con frecuencia, sospechan que otros los envidian. Sienten que merecen que sus necesidades sean satisfechas sin demora y por ello explotan a otros, cuyas necesidades o creencias son consideradas menos importantes. Su comportamiento es a menudo ofensivo para otros, que les encuentran egocentristas, arrogantes o mezquinos.</p>
<p>Personalidad antisocial</p>
<p>Las personas con personalidad antisocial (en otro tiempo llamada psicopática o personalidad sociopática), la mayor parte de las cuales son hombres, muestran desprecio insensible por los derechos y los sentimientos de los demás. Explotan a otros para obtener beneficio material o gratificación personal (a diferencia de los narcisistas, que creen que son mejores que los otros). Característicamente, tales personas expresan sus conflictos impulsiva e irresponsablemente. Toleran mal la frustración y, en ocasiones, son hostiles o violentas. A pesar de los problemas o el daño que causan a otros por su comportamiento antisocial, típicamente no sienten remordimientos o culpabilidad. Al contrario, racionalizan cínicamente su comportamiento o culpan a otros. Sus relaciones están llenas de deshonestidades y de engaños. La frustración y el castigo raramente les ocasionan la modificación de sus conductas.</p>
<p>Las personas con personalidad antisocial son frecuentemente proclives al alcoholismo, a la toxicomanía, a las desviaciones sexuales, a la promiscuidad y a ser encarceladas. Son propensas a fracasar en sus trabajos y a trasladarse de un sitio a otro. Frecuentemente tienen una historia familiar de comportamiento antisocial, abuso de sustancias, divorcio y abusos físicos. En su niñez, generalmente, fueron descuidados emocionalmente y con frecuencia sufrieron abusos físicos en sus años de formación. Tienen una esperanza de vida inferior a la media, pero entre los que sobreviven, esta situación tiende a disminuir o a estabilizarse con la edad.</p>
<p>Personalidad límite</p>
<p>Las personas con una personalidad límite, la mayor parte de las cuales son mujeres, son inestables en la percepción de su propia imagen, en su humor, en su comportamiento y en sus relaciones interpersonales (que a menudo son tormentosas e intensas). La personalidad límite se hace evidente al principio de la edad adulta pero la prevalencia disminuye con la edad. Estas personas han sido a menudo privadas de los cuidados necesarios durante la niñez. Consecuentemente se sienten vacías, furiosas y merecedoras de cuidados.</p>
<p>Cuando las personas con una personalidad límite se sienten cuidadas, se muestran solitarias y desvalidas, frecuentemente necesitando ayuda por su depresión, el abuso de sustancias tóxicas, las alteraciones del apetito y el maltrato recibido en el pasado. Sin embargo, cuando temen el abandono de la persona que las cuida, su humor cambia radicalmente. Con frecuencia muestran una cólera inapropiada e intensa, acompañada por cambios extremos en su visión del mundo, de sí mismas y de otras (cambiando del negro al blanco, del amor al odio o viceversa pero nunca a una posición neutra). Si se sienten abandonadas y solas pueden llegar a preguntarse si realmente existen (esto es, no se sienten reales). Pueden devenir desesperadamente impulsivas, implicándose en una promiscuidad o en un abuso de sustancias tóxicas. A veces pierden de tal modo el contacto con la realidad que tienen episodios breves de pensamiento psicótico, paranoia y alucinaciones.</p>
<p>Estas personas son vistas a menudo por los médicos de atención primaria; tienden a visitar con frecuencia al médico por crisis repetidas o quejas difusas pero no cumplen con las recomendaciones del tratamiento. Este trastorno es también el más frecuentemente tratado por los psiquiatras, porque las personas que lo presentan buscan incesantemente a alguien que cuide de ellas.</p>
<p>Personalidad evitadora</p>
<p>La gente con una personalidad evitadora es hipersensible al rechazo y teme comenzar relaciones o alguna otra cosa nueva por la posibilidad de rechazo o de decepción. Estas personas tienen un fuerte deseo de recibir afecto y de ser aceptadas. Sufren abiertamente por su aislamiento y falta de habilidad para relacionarse cómodamente con los otros. A diferencia de aquellas con una personalidad límite, las personas con una personalidad evitadora no responden con cólera al rechazo; en vez de eso, se presentan tímidas y retraídas. El trastorno de personalidad evitadora es similar a la fobia social.</p>
<p>Personalidad dependiente</p>
<p>Las personas con una personalidad dependiente transfieren las decisiones importantes y las responsabilidades a otros y permiten que las necesidades de aquellos de quienes dependen se antepongan a las propias. No tienen confianza en sí mismas y manifiestan una intensa inseguridad. A menudo se quejan de que no pueden tomar decisiones y de que no saben qué hacer o cómo hacerlo. Son reacias a expresar opiniones, aunque las tengan, porque temen ofender a la gente que necesitan. Las personas con otros trastornos de personalidad frecuentemente presentan aspectos de la personalidad dependiente, pero estos signos quedan generalmente encubiertos por la predominancia del otro trastorno. Algunos adultos con enfermedades prolongadas desarrollan personalidades dependientes.</p>
<table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td>Personalidad   obsesivo-compulsiva</p>
<p>Las   personas con personalidad obsesivo-compulsiva son formales, fiables,   ordenadas y metódicas pero a menudo no pueden adaptarse a los cambios. Son   cautos y analizan todos los aspectos de un problema, lo que dificulta la toma   de decisiones. Aunque estos signos están en consonancia con los estándares   culturales de occidente, los individuos con una personalidad   obsesivo-compulsiva toman sus responsabilidades con tanta seriedad que no   toleran los errores y prestan tanta atención a los detalles que no pueden   llegar a completar sus tareas. Consecuentemente, estas personas pueden   entretenerse en los medios para realizar una tarea y olvidar su objetivo. Sus   responsabilidades les crean ansiedad y raramente encuentran satisfacción con   sus logros.</p>
<p>Estas   personas son frecuentemente grandes personalidades, en especial en las   ciencias y otros campos intelectuales en donde el orden y la atención a los   detalles son fundamentales. Sin embargo, pueden sentirse desligadas de sus   sentimientos e incómodas con sus relaciones u otras situaciones que no   controlan, con eventos impredecibles o cuando deben confiar en otros.</p>
<p>Personalidad   pasiva-agresiva</p>
<p>Los   comportamientos de una persona con una personalidad pasiva-agresiva   (negativista) tienen como objetivo encubierto controlar o castigar a otros.   El comportamiento pasivo-agresivo es con frecuencia expresado como demora,   ineficiencia y malhumor. A menudo, los individuos con una personalidad   pasiva-agresiva aceptan realizar tareas que en realidad no desean hacer y   luego proceden a minar sutilmente la finalización de esas tareas. Ese   comportamiento generalmente sirve para expresar una hostilidad oculta.</p>
<p>Diagnóstico</p>
<p>El   médico basa el diagnóstico de un trastorno de la personalidad en la expresión   por el sujeto de tipos de comportamiento o pensamientos desadaptados. Estos   comportamientos tienden a manifestarse porque la persona se resiste   tenazmente a cambiarlos a pesar de sus consecuencias desadaptadas.</p>
<p>Además,   es probable que el médico perciba el uso inapropiado de la persona de mecanismo   de enfrentamiento, a menudo llamados mecanismos de defensa. Aunque todo el   mundo utiliza inconscientemente mecanismos de defensa, la persona con   trastornos de la personalidad los usa de modo inapropiado o inmaduro.</p>
<p>Tratamiento</p>
<p>Aunque   los tratamientos difieren de acuerdo con el tipo de trastorno de la   personalidad, algunos principios generales se pueden aplicar a todos. La   mayor parte de las personas con un trastorno de la personalidad no sienten la   necesidad de tratamiento y, probablemente por esta razón, suelen acudir a la   consulta acompañadas de otra persona. Generalmente el paciente puede   responder al apoyo que se le presta, pero suele mantenerse firme en cuanto a   los patrones de pensamiento y de comportamiento propios de su desadaptación.   Generalmente, el apoyo es más eficaz cuando intervienen en él otros pacientes   o un psicoterapeuta.</p>
<p>El   terapeuta destaca repetidamente las consecuencias indeseables de la forma de   pensar y de comportarse de la persona, algunas veces fija límites a este   comportamiento y también repetidamente enfrenta a la persona con la realidad.   Resulta útil y a menudo esencial la implicación de la familia de la persona   afectada, puesto que la presión del grupo puede ser eficaz. Las terapias de   grupo y familiares, vivir en grupo en residencias especializadas y la   participación en clubes sociales terapéuticos o en grupos de autoayuda pueden   ser útiles.</p>
<p>Estas   personas a veces tienen ansiedad y depresión, que esperan aliviar con   fármacos. Sin embargo, la ansiedad y la depresión que resultan de un   trastorno de la personalidad son raramente aliviadas con fármacos de modo   satisfactorio y tales síntomas pueden indicar que la persona está realizando   algún auto examen saludable. Más aún, la terapia farmacológica se complica   frecuentemente por el mal uso de los fármacos o por los intentos de suicidio.   Si la persona padece otro trastorno psiquiátrico, como depresión mayor, fobia   o trastorno por pánico, la toma de medicamentos puede resultar adecuada,   aunque posiblemente producirán sólo un alivio limitado.</p>
<p>Cambiar   una personalidad requiere mucho tiempo. Ningún tratamiento a corto plazo   puede curar con éxito un trastorno de la personalidad pero ciertos cambios   pueden conseguirse más rápidamente que otros. La temeridad, el aislamiento   social, la ausencia de autoafirmación o los exabruptos temperamentales pueden   responder a la terapia de modificación de la conducta. Sin embargo, la   psicoterapia a largo plazo (terapia hablada), con el objetivo de ayudar a la   persona a comprender las causas de su ansiedad y a reconocer su   comportamiento desadaptado, es la clave de la mayoría de los tratamientos.   Algunos tipos de trastornos de personalidad, como el narcisista o el   obsesivo-compulsivo, pueden tratarse mejor con el psicoanálisis. Otros, como   los tipos antisocial o paranoide, raramente responden a una terapia.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Copyright ©2005 Merck Sharp &amp; Dohme de España, S.A.<br />
Madrid, España. Todos los derechos reservados</p>
<p>Fuente.- http://www.msd.es/publicaciones/mmerck_hogar/seccion_07/seccion_07_089.html</p>
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		<title>Resiliencia: aprendiendo a sobreponerse a la tragedia y a la catástrofe personal</title>
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		<pubDate>Tue, 13 Jul 2010 15:45:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aaron</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[<p>Aquí un escrito sobre un &#8220;recurso&#8221; que se trabaja mucho en el consultorio, parte del proceso psicoterapeutico al que recurrimos para elaborar con nuestros pacientes y manejar todas aquellas situaciones que causan &#8220;trauma&#8221; en nuestro afecto y vidas.</p>
Resiliencia: aprendiendo a sobreponerse a la  tragedia y a la catástrofe personal.
Autor: Arnoldo Arana
<p>“Los niños son inherentemente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/07/resiliencia.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-221" title="resiliencia" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/07/resiliencia.jpg" alt="" width="200" height="284" /></a>Aquí un escrito sobre un &#8220;recurso&#8221; que se trabaja mucho en el consultorio, parte del proceso psicoterapeutico al que recurrimos para elaborar con nuestros pacientes y manejar todas aquellas situaciones que causan &#8220;trauma&#8221; en nuestro afecto y vidas.</p>
<h1><strong>Resiliencia: aprendiendo a sobreponerse a la  tragedia y a la catástrofe personal.</strong></h1>
<h4><strong>Autor:</strong> Arnoldo Arana</h4>
<p>“Los niños son inherentemente vulnerables,  sin  embargo, a la vez son fuertes en su determinación a sobrevivir y  crecer”.</p>
<p>Radke-Yarrow y Sherman (1990)</p>
<p>La  historia es testigo de primer orden de la inimaginable capacidad  que puede  manifestar el ser humano para sobreponerse a tragedias,  catástrofes,  experiencias límites, etc.  El ser humano  puede mostrar  una altísima capacidad para sobreponerse a devastaciones,   deprivaciones, pérdidas y experiencias estresantes y dolorosas, y seguir   adelante sin perder el sentido de la vida. La historia del hombre ha  demostrado  que, como dice Boris Cyrulnik, “ninguna herida es un  destino”.</p>
<p>Ejemplos  como el de Job, Ana Frank, Victor Frankl, y el de otros  menos conocidos, pero  no menos relevantes, como algunos de los  sobrevivientes del holocausto judío a  manos de los nazis, o muchos de  los niños huérfanos sobrevivientes del  bombardeo de Londres durante la  segunda guerra mundial, que de alguna manera  lograron reorganizar sus  vidas y sobreponerse al horror de la guerra y la  devastación, ponen de  manifiesto la gran capacidad del ser humano para resiliar  sus  experiencias traumáticas.</p>
<h2><strong>¿Qué es la resiliencia? </strong></h2>
<p>El término resiliencia  tiene su origen en el mundo de la física. Se  utiliza para expresar la capacidad  de algunos materiales de volver a su  estado o forma natural después de sufrir  altas presiones deformadoras.</p>
<p>Resiliencia  viene del latín resalire (re saltar). Connota la idea de  rebotar o ser  repelido. El prefijo <em>re </em>refiere la  idea de  repetición, reanimar, reanudar. Resiliar es, entonces,  desde el punto  de vista psicológico, rebotar,  reanimarse, ir hacia delante después de  haber vivido una experiencia traumática.</p>
<p>Según María Eugenia Moneta la noción de  resiliencia se refiere al  “proceso de poseer una buena tolerancia a situaciones  de alto riesgo,  demostrando un ajuste positivo en vista de la adversidad o el  trauma, y  manejando las variables asociadas al riesgo ante situaciones   difíciles”.</p>
<p>La  resiliencia es, pues, la capacidad del ser humano de enfrentar y  sobreponerse a  situaciones adversas – situaciones de alto riesgo  (pérdidas, daño recibido,  pobreza extrema, maltrato, circunstancias  excesivamente estresantes, etc.) y generar  en el proceso un  aprendizaje, e inclusive una transformación. Supone una alta  capacidad  de adaptación a las demandas estresantes del entorno. La resiliencia   genera la flexibilidad para cambiar y reorganizar la vida, después de  haber  recibidos altos impactos negativos.</p>
<p>Ahora,  resiliencia no se trata de la capacidad de sufrir y aguantar  como un estoico. Más  que la capacidad de enfrentar y resistir  maltratos, heridas, etc., la  resiliencia es la capacidad de recuperar  el desarrollo que se tenía antes del  golpe. La resiliencia de la  persona permite superar el trauma y reconstruir su  vida. Boris Cyrulnik  llega aún más lejos y habla de “la capacidad del ser  humano para  reponerse de un trauma y, sin quedar marcado de por vida, ser  feliz”.</p>
<p>De  modo que resiliencia no significa invulnerabilidad, ni  impermeabilidad al  estrés o al dolor, se trata más bien del poder de  rebotar (bouncing back) y  recuperarse después de experimentar duras  adversidades y experiencias  estresantes / traumáticas.</p>
<h2><strong>¿Cómo se desarrolla la resiliencia? </strong></h2>
<p>¿Está la resiliencia influida  por factores congénitos (aspectos  constitucionales, atributos personales)? ¿Se  puede cultivar la  resiliencia? ¿Qué determina el que algunas personas logren resiliar  sus  experiencias traumáticas, mientras que otras sucumban, dada su   vulnerabilidad, ante ellas? ¿Qué incide para que personas que nacieron y  se  criaron en situaciones de alto riesgo, se hayan desarrollado  psicológicamente  sanos y exitosos? ¿Existen factores sociales (ambiente  familiar, social y cultural)  o intrapsiquicos que tienden a crear  resiliencia en algunas personas? <strong>¿Está restringido el   desarrollo de la resiliencia a ciertas etapas específicas de la vida?  Estas  inquietudes surgen al hablar de este tema.</strong></p>
<p>Ante todo diremos que no se nace resiliente.  La resiliencia no es  una especie de fortaleza biológica innata, tampoco se  adquiere como  parte del desarrollo natural de las personas. La resiliencia no  es una  competencia que se desarrolla fuera de contexto, por voluntad de la   persona. No la construye la persona por sí sola sino que se da en  relación con un  ambiente determinado que rodea al individuo.</p>
<p>Por otra parte, no hay un patrón o fórmula fija  para edificarla,  sino que cada persona va desarrollándola de acuerdo a sus  necesidades, y  atendiendo a sus diferencias culturales, en función del contexto  donde  le toca vivir. En este sentido, el contexto cultural juega un papel   fundamental en cómo cada persona percibe y lidia con la adversidad y las   experiencias estresantes con que la vida la confronta. De modo que  cada persona  desarrolla sus propias estrategias para resiliar las  experiencias traumáticas.  De cualquier modo depende de cómo se de la  interacción entre la persona y su  entorno. Al respecto comenta Boris  Cyrulnik: “La resiliencia se teje: no hay que  buscarla sólo en la  interioridad de la persona ni en su entorno, sino entre los  dos, porque  anuda constantemente un proceso íntimo con el entorno social”. En   palabras del biólogo Maturana, es un “baile entre los dos”.</p>
<p>Según el  neuropsiquiatra Boris Cyrulnik existen dos factores que  propician la  resiliencia en las personas:</p>
<ul>
<li>Si la persona en su infancia temprana pudo tramar un principio de   personalidad, a través de un apego seguro, el cual se  forja en la  relación con el otro (cuidador),  mediante una interacción e intercambio  que teje la resiliencia desde la  comunicación intrauterina, pasando  por la conexión con el cuidador,  especialmente la madre, que provee  seguridad afectiva en los primeros años de  vida. Este tipo de  interacción se convierte en un mecanismo de protección.</li>
</ul>
<ul>
<li>Si luego del “estropicio” (experiencia traumática), se organiza   alrededor de la persona, una red de “tutores del desarrollo”, vale  decir, la  posibilidad de agarrarse o sostenerse de alguien o algo. Este  algo o alguien  del cual asirse se convierte en un tutor de la  resiliencia, que promueve o  provoca el desarrollo psicológico sano y  funcional después del trauma. Este  cuidador actúa como el medio para  que el niño desarrolle un sentido de vida e  identidad.<strong> </strong></li>
</ul>
<h2><strong>El apego: plataforma para el desarrollo de la  resiliencia o  base del desarrollo de la vulnerabilidad.</strong></h2>
<p>El  apego &#8211; la forma como se vinculan el cuidador y el niño a edad  temprana &#8211;  constituye un factor decisivo en la construcción de la  personalidad, y en cómo  el individuo aprende a regular sus propias  emociones. El apego da lugar a los  primeros sentimientos y sensaciones  positivos (afecto, seguridad, confianza) o  negativos (inseguridad,  miedo, abandono).</p>
<p>El  apego puede definirse como el vínculo que una persona establece  para formar un lazo  emocional intenso con otra. Esta tendencia del ser  humano, especialmente en su  edad temprana, a vincularse emocionalmente  con la persona que percibe como su  cuidador, es una necesidad biológica  primaria (no aprendida), tan esencial como  la necesidad del hambre o  la sed.</p>
<p>La  disposición o necesidad del niño para establecer vínculos  estables con sus  progenitores o sustitutos de éstos es tan fuerte, que  aún ante la presencia de  una figura “negativa” éste se establece. En  este caso hablamos del apego evasivo,  o apego ambivalente, o apego  desorganizado, a los cuales nos referiremos más  adelante.</p>
<p>Lo cierto es que la formación del apego  ejerce una influencia  fundamental para la salud mental y el desarrollo  emocional del niño, y  tiene un alto impacto en la organización y regulación cerebral.  Además  tendrá una incidencia determinante en la forma como esa persona en la   edad adulta se relacionará y comportará con otras personas. De cómo se  vincule  el niño a sus cuidadores dependerá el estado de seguridad o  inseguridad,  ansiedad / temor o estabilidad emocional que desarrollará  como adulto. El apego  o vinculación afectiva puede ser un predictor de  cómo el individuo se  comportará de adulto al relacionarse con sus  iguales, parejas e hijos.</p>
<p>El estilo de apego, pues, comporta un factor  de resiliencia  psicológica o un factor de riesgo, en cuanto al potencial que  tiene  para fomentar la salud y bienestar emocional, y el adecuado   funcionamiento cognitivo; o por el contrario, por ser la fuente de  problemas  psicológicos.</p>
<h2><strong>Tipos  de apego</strong></h2>
<p>Dependiendo de la  respuesta del cuidador, el niño puede desarrollar  varios tipos de apego:</p>
<h3><strong>Apego seguro</strong></h3>
<p>Se da cuando el niño desarrolla la  confianza de que su cuidador (es)  se mostrará  (n) sensible (s) y colaborador (es) a sus necesidades  básicas o ante una  situación amenazante y atemorizante. En la  edificación de de este tipo de  apego, la madre juega un papel  fundamental. La figura materna es la base para  la construcción de la  resiliencia. El recién nacido es todo necesidad, y  depende totalmente  de la madre para la satisfacción de sus necesidades. En esta  etapa el  niño se hace completamente confluente con su madre. La madre es la   única referencia de protección y de amor para el niño. Cuando la madre  cumple  con rol de suministradora de las necesidades del niño, y  contribuye a crear un  ambiente de seguridad alrededor de él, se  propicia la aparición de una relación  de apego seguro, que constituye  la plataforma para el desarrollo de la  resiliencia en el niño. Como lo  expresa Margarita G. Mascovich al citar a Fonagy,  “el apego seguro es  el conducente seguro a la resiliencia”.</p>
<p>El que el niño  desarrolle un apego seguro depende de cómo el adulto  cuidador (madre, padre,  otro) se vincule a éste.  Si el contado  del  cuidador con el niño se establece con sensibilidad a las necesidades de  éste  (sabe que le gusta al niño), si el cuidador expresa sus emociones  positivamente  en forma congruente, si disfruta del contacto físico con  el niño; entonces, el  niño tendrá más posibilidad de desarrollar  confianza y seguridad, así como una  mayor autorregulación emocional y  una mayor congruencia en sus manifestaciones  emocionales.</p>
<p>El pego seguro  representa los lazos afectivos que actúan como  mecanismos o sistemas de  autoprotección antes las adversidades y  embates hostiles y estresantes del  entorno.</p>
<h3><strong>Apego ambivalente</strong></h3>
<p>En este caso el niño se siente inseguro de su cuidador, ya  que éste  no es congruente ni consistente en la respuesta hacia el niño. En este   contexto se establece una relación del cuidador con el niño  caracterizada por  baja comunicación verbal, bajo contacto físico, así  como bajo nivel de  respuesta al llanto y vocalizaciones del niño. Como  consecuencia el niño  desarrolla un comportamiento colérico y  ambivalente, mostrándose pasivo,  dependiente y poco disponible a  acceder a reglas y límites. Este comportamiento  es la respuesta a unos  cuidadores que sólo respondían a su expresión emocional  de forma  intermitente y ambivalente, reaccionando más a los sentimientos   negativos que a los positivos del niño.</p>
<p>Luego  en su desempeño como adulto las personas que desarrollan un  apego ambivalente se  muestran dramáticos y excesivamente emocionales,  como  consecuencia de que la base de su seguridad  funcionó mal,  manteniendo un comportamiento a la vez “excesivamente apegado” y   colérico, con baja regulación emocional.</p>
<h3><strong>Apego inseguro (evasivo)</strong></h3>
<p>Se  da cuando el adulto no responde a las demandas de protección del  niño, o lo  hace de manera inconsistente, produciendo inseguridad en  éste. Este tipo de vínculo  impide que el niño satisfaga su necesidad de  seguridad, dando lugar al  aislamiento del niño (evitación del  contacto) o al desarrollo de una actitud  ansiosa al percibir falta de  disponibilidad de su cuidador.</p>
<p>Bajo  este contexto el cuidador evita el contacto físico con el niño.  Por otra parte,  sus conductas son de rechazo al niño y de oposición a  los deseos de esté. Este  estilo del cuidador de relacionarse con el  niño genera en éste un  distanciamiento hacia su cuidador, evitando el  contacto físico y emocional con  este último.  <strong></strong></p>
<h3><strong>Apego desorganizado</strong></h3>
<p>Este apego se da  cuando el cuidador (es) es ambivalente en su trato y  forma de vincularse al  niño, al que algunas veces acepta y responde  favorablemente y otras veces le  rechaza, generando en el niño  temor y   confusión ante el cuidador. Bajo esta forma de vinculación afectiva el  cuidador  no ofrece al niño angustiado respuestas que tiendan al  bienestar de este.</p>
<p>Este estilo de  apego en particular se vincula de manera directa con  el maltrato infantil. Muy  probablemente por la experiencia de maltratos  y abusos sufrida que le  ocurrieron al cuidador.</p>
<p>Este tipo de apego  es el de más alto riesgo, dado lo hostilidad  mostrada por el cuidador, que se  traduce en rechazo, abuso y maltrato  del niño.</p>
<h2>Desarrollando resiliencia</h2>
<p>¿Cómo promover el  desarrollo y el forjamiento temprano de los  pilares de la resiliencia?  O ¿cómo una persona,  familia, institución o  nación, logra articular y proveer alrededor de la  persona que recibió  el trauma, los recursos externos que le permitan retomar un  tipo de  desarrollo más sano y funcional? ¿Qué estrategias se pueden utilizar   para promover la resiliencia? Veamos algunos elementos clave en el  proceso.</p>
<ul>
<li>
<h3>Contexto  familiar</h3>
</li>
</ul>
<p>En primer lugar diremos como lo expresa S. Sánchez:”La  resiliencia  es una característica que se puede aprender como producto de una   interacción positiva entre el componente personal y ambiental de un  individuo”.  Este componente ambiental mencionado por Sánchez, lo  constituye, en primera  instancia la familia.</p>
<p>No hay duda que la mayor  responsabilidad para la promoción de la  resiliencia recae sobre la familia, es  lo que va de la mano con las  leyes del desarrollo y la ecología propias del ser  humano. Y dentro de  la familia, el principal rol promotor de la resiliencia, lo  constituye  la madre, como cuidadora principal. Es así como la interacción   funcional o disfuncional de la madre con el niño, genera en este último  los  aprendizajes que conformarán la forma de vinculación afectiva y el  estilo  relacional de fortaleza o debilidad, que será la base para la  actuación y  respuestas del individuo ante los retos y demandas del  entorno. En sintonía con  esta línea de pensamiento, los resultados  empíricos confirman que el tipo de  vínculo afectivo edificado en los  primeros años de vida, crean las bases para  el desarrollo de una  persona capaz y segura, con las fortalezas necesarias para  enfrentar y  sobreponerse a fuertes adversidades y experiencias traumáticas.</p>
<ul>
<li>
<h3>Tutores de  resiliencia</h3>
</li>
</ul>
<p>Otro elemento indispensable en el proceso de desarrollar resiliencia,  se  deja entrever en la respuesta esclarecedora aportada por Boris  Cyrulnik, en una  entrevista que apareció publicada en Le Figaro  Magazine: &#8220;Todos pueden  hacerse resilientes, pues se trata de volver a  unir, dentro de lo posible, las  partes de la personalidad que fueron  destrozadas por el trauma. Pero la sutura  no es nunca perfecta y el  destrozo deja rastros. Para volverse resiliente, es  necesario encontrar  cómo se impregnaron dentro de la memoria los recursos  internos, cuál  es el significado del trauma para uno, y cómo nuestra familia,  nuestros  amigos y nuestra cultura colocan alrededor del herido <em>recursos  externos</em> que le permitirán  retomar un tipo de desarrollo&#8221;.</p>
<p>Estos recursos  externos que menciona Cyrulnik, sólo pueden ser  aportados por los tutores de la  resiliencia (familia, amigo, cultura).  Agrega Cyrulnik: “Si la herida es  demasiado grande, si nadie sopla  sobre las brasas de resiliencia que aún quedan  en su interior, será una  agonía psíquica y una herida imposible de curar”  (Cyrulnik, 2001). Al  respecto comenta también Ma. Elena Fuente Martínez: “En este proceso de  re-construccion la presencia de los otros es significativa, pues en  soledad no es posible  encontrar los recursos para sanar el dolor,  necesitamos de otro para expresar, hablar, compartir, significar  y  construir acciones que permitan elaborar las experiencias dolorosas”.</p>
<ul>
<li>
<h3>Sentido de  vida</h3>
</li>
</ul>
<p>Finalmente,  dar un sentido a la vida constituye un elemento esencial  que  permite a la persona que ha sufrido un trauma sobreponerse. Al  respecto dice Anna Forés: “Cuando la búsqueda de sentido tiene un  desenlace favorable, entonces, la persona  herida puede avanzar en su  proceso de transformación. Al contrario, si esta  búsqueda continúa  indefinidamente sin respuesta, sólo encontraremos una herida  que nunca  cicatrizará: la sensación de desasosiego y el dolor persistirá por mucho  tiempo”. Bien lo decía Nietzsche:  “Quién tiene un porque vivir,  encontrará un cómo”. O dicho en palabras del Dr. Stephen   Covey:”Desgraciado de aquel que no viera ningún sentido en su vida,  ninguna  meta, ninguna intencionalidad y, por tanto, ninguna finalidad  en vivirla, ése  estaría perdido. El hombre que se hace consciente de su  responsabilidad ante el  ser humano que le espera con todo su afecto o  ante una obra inconclusa, no  podrá nunca tirar su vida por la borda.  Conoce el «porqué» de su existencia y  podrá soportar casi cualquier  «cómo»”.</p>
<p>El ser  humano vive permanentemente en busca de un significado que le  de sentido a su  vida y cuando no lo encuentra sucumbe ante las  exigencias del entorno. Como  decía R. May: “El ser humano no puede  vivir una condición de vacío por mucho  tiempo: si él no está creciendo  hacia algo, no solamente se estanca; las  potencialidades reprimidas se  convierten en morbosidad y desesperación y  eventualmente en actividades  destructivas”. Esta realidad se hace aún más  manifiesta, en  situaciones de dificultad y de carencia importantes (muerte, pobreza   extrema, pérdidas importantes, enfermedades, maltrato, deprivaciones,  abusos, etc.).</p>
<p>Dice al  respecto un sobreviviente de los campos de concentración  nazi, y sin duda un  resiliente, el Dr. Victor Frankl: “Una persona que  se proyecta hacia un  sentido, que ha adoptado un compromiso por él, que  lo percibe desde una  posición de responsabilidad, tendrá una  posibilidad de supervivencia  incomparablemente mayor en situaciones  límite que la del resto de la gente  normal”.</p>
<p>El sentido devuelve, pues, a la persona inmersa en situaciones   devastadoras y trágicas a abrirse a los aspectos positivos y   esperanzadores de la existencia.</p>
<h2>Conclusiones:</h2>
<ul>
<li>Los  estudios demuestran que cuando los niños logran establecer en  sus  meses y años más tempranos, un vínculo seguro  como apego   (seguridad, confianza en  el  cuidador, etc.), esta condición actúa   como un predictor de su capacidad de resiliencia. En este proceso la  madre  juega un papel fundamental, aunque el niño no es sólo un  “recipiente pasivo” en  el proceso, sino que actúa como “coautor” junto  con la madre y el padre, sin  obviar el peso del contexto cultural.  Por   el contrario, los estilos de apego inseguro, dificultan la aparición  de la  resiliencia, aunque este estilo de apego no debe ser visto, en  términos  deterministas, como una fatalidad, sino como un tendencia que  puede ser  revertida, si se aborda adecuadamente.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>En el  momento del trauma, la existencia de tutores de  resiliencia, sirven como apoyo  fundamental para ayudar al individuo a  recuperar el sentido de la vida. En  palabras de Boris Cyrulnik, se  requiere de &#8220;alguien que les marque la vida  en forma positiva, en el  plano de los afectos&#8221;.</strong></li>
</ul>
<ul>
<li>La  evidencia empírica muestra que los niños resilientes, aquellos  que lograron  establecer un apego seguro, manifiestan tener  competencias para la interacción  personal, la socialización, la  fortaleza para sobreponerse a las adversidades,  la autorregulación  afectiva, la orientación hacia los recursos sociales,  la autoestima  sana, la creatividad y el  ingenio para sortear obstáculos, entre otras.</li>
</ul>
<ul>
<li>“La resiliencia es un proceso dinámico, que tiene lugar a lo largo   del tiempo, y se sustenta en la interacción existente entre la persona  y el  entorno, entre la familia y el medio social. Es el resultado de  un equilibrio  entre factores de riesgo, factores protectores y  personalidad de cada individuo,  funcionalidad y estructura familiar”.  (Alicia Engler)</li>
</ul>
<h2><strong>Bibliografía:</strong></h2>
<ul>
<li>Moneta María Eugenia, Apego, Resiliencia y  Vulnerabilidad a  Enfermar: Interacciones Genotipo-Ambiente. Gaceta de  Psiquiatría  Universitaria, Universidad de Chile, año 3, volumen 3, No. 3  septiembre  de 2007.</li>
<li>Cyrulnik Boris, De Cuerpo y Alma, Gedisa, 2007</li>
<li>Entrevista a <a href="http://www.redsistemica.com.ar/agenda.htm" target="_blank">Boris Cyrulnik</a> por  Catherine Nay y Patrice De  Meritens, Le Figaro Magazine, sábado 24 de julio de  1999. Edición  Internacional.</li>
<li> Fuentes Ma. Elena, ¿Es posible la felicidad? Vínculo y apego, <a href="http://www.monografias.com/trabajos32/felicidad-posible/felicidad-posible.shtml" target="_blank">http://www.monografias.com/trabajos32/felicidad-posible/felicidad-posible.shtml</a></li>
<li>Domínguez J., Resiliencia Después del Huracán Katrina y Rita. En  red:  www. apa-helpcenter.org /articles/article.php?id=114 .Recuperado 9  de octubre  de 2005.</li>
<li>Sánchez S. (2003). Resiliencia. Como generar un escudo contra la   adversidad. Diario El Mercurio. En red www.resiliencia.cl/investig/ .   Recuperado 12 de octubre de 2005.</li>
<li>Forés Anna, Pedagogía de la Resiliencia, Revista  Misión Joven.  No. 377 &#8211; 2008</li>
<li>Covey Stephen, El 8vo. Hábito, 2005</li>
<li>Frankl Victor, En el principio era el sentido, 2000</li>
</ul>
<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/07/Libro_Resiliencia.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-222" title="Libro_Resiliencia" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/07/Libro_Resiliencia-207x300.jpg" alt="" width="207" height="300" /></a></p>
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		<title>Trastorno de Estrés Postraumatico.</title>
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		<pubDate>Mon, 05 Jul 2010 18:50:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aaron</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[<p>Ahora con lo del temporal aquí en Monterrey Nuevo León Mex. , resulta que se ha puesto nuevamente en apogeo las consultas por este motivo, no es para menos, ya que los momentos de tensión o estrés emocional durante toda la contingencia dejan &#8220;marca&#8221; o &#8220;huella&#8221; en nuestras emociones y esto nos hace andar en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/07/602145album241.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-216" title="602145album24" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/07/602145album241-278x300.jpg" alt="" width="278" height="300" /></a>Ahora con lo del temporal aquí en Monterrey Nuevo León Mex. , resulta que se ha puesto nuevamente en apogeo las consultas por este motivo, no es para menos, ya que los momentos de tensión o estrés emocional durante toda la contingencia dejan &#8220;marca&#8221; o &#8220;huella&#8221; en nuestras emociones y esto nos hace andar en un estado constante de fallas emocionales que conviene atender con un profesional. No siempre se tiene que medicar, pero lo ideal en cualquiera de los casos es un proceso psicoterapeutico y un buen control de síntomas usando fármacos.</p>
<p>Aquí dejo un artículo y su fuente al final, esta muy bueno y explicativo. Saludos y buen inicio de semana, a echarle ganas¡</p>
<p><strong>TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</strong></p>
<p>CONCEPTUALIZACIÓN,EVALUACIÓN Y  TRATAMIENTO                              <strong>David Puchol Esparza</strong> Licenciado en Psicología                              <a href="mailto:dpuchol@yahoo.es">dpuchol@yahoo.es</a></p>
<p><strong><em>RESUMEN</em></strong></p>
<p>El presente trabajo pretende ofrecer  una visión global e integradora de la concepción actual del trastorno  por estrés postraumático,así como de los criterios diagnósticos y de las  lineas de intervención más ampliamente utilizadas.</p>
<p>El texto se divide en cuatro  secciones:</p>
<p>En primer lugar y como  introducción,se define el concepto de trastorno por estrés  postraumático.</p>
<p>En segundo lugar,se presentan  los criterios diagnósticos más ampliamente utilizados en la actualidad  de acuerdo con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos  Mentales (DSM-IV) y la Clasificación Internacional de Enfermedades  (CIE-10)</p>
<p>En tercer lugar se describen los  elementos básicos de las modalidades terapéuticas más  frecuentes,incluyendo la aproximación cognitivo-conductual,la terapia de  grupo,el tratamiento psicofarmacológico,la hipnosis clínica,los  enfoques psicoeducativos,la terapia psicodinámica,la terapia familiar y  las terapias holísticas/alternativas.</p>
<p>Por último,se ofrece una  selección de recursos terapéuticos en la red,brevemente comentados,asi  como una selección de bibliografia relevante,tanto en castellano como en  inglés,donde el lector interesado podrá ampliar la información ofrecida  en el presente trabajo.</p>
<p><strong><em> </em></strong> <strong><em>PALABRAS CLAVE</em></strong> Trastorno por estrés  postraumático &#8211; criterios diagnósticos &#8211; modalidades tratamiento &#8211;  recursos internet                         ?                            <strong><em>ABSTRACT</em></strong></p>
<p>The aim of this work is to provide  an overview on posttraumatic stress disorder,its diagnostic criteria and  treatment modalities.</p>
<p>The text is divided in four  sections:</p>
<p>First,as an  introduction,Posttraumatic Stress Disorder (PTSD) is defined.</p>
<p>Second,the text focuses on  diagnostic criteria for PTSD according to the Diagnostic and  Statitistical Manual of Mental Disorders (DSM-IV) and the International  Classification of Disorders (ICD- 10).</p>
<p>Third,elements common to many  treatment modalities for PTSD are described including  cognitive-behavioral therapy,group therapy,pharmacological  treatment,clinical hypnosis,psychoeducative approaches,psychodynamic  therapy,family therapy and holistic/alternative therapies.</p>
<p>Finally,a selection of web  resources and relevant bibliography provides additional information and  resources on Posttraumatic Stress Disorder.</p>
<p><strong><em>KEY WORDS</em></strong> Posttraumatic Stress Disorder  ?diagnostic criteria -treatment modalities ? web resources                                                                                                   <strong>CONCEPTUALIZACION</strong> <strong>TRASTORNO POR ESTRÉS  POSTRAUMÁTICO</strong> ?</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">INTRODUCCIÓN</span></strong></p>
<p>El mundo conoce bien el poder de  destrucción originado por catástrofes naturales como  temporales,huracanes y terremotos.</p>
<p>Otros muchos conocen de igual  forma la miseria producida por el terrorismo,la violencia,la guerra o la  delincuencia.</p>
<p>En los últimos 25 años,más de  150 millones de personas anualmente han sido afectados directamente por  este tipo de desastres y acontecimientos traumáticos.</p>
<p>Los efectos físicos de un  desastre son evidentes.Cientos o miles de personas pierden sus vidas o  son gravemente heridos.Los supervivientes arrastran las consecuencias  durante toda su vida.Dolor y sufrimiento se distribuyen a partes  iguales.</p>
<p>Los efectos emocionales  ?miedo,ansiedad,estrés,ira,rabia,resentimiento,bloqueo emocional- de los  desastres son tambien obvios.</p>
<p>Para muchas víctimas,estos  efectos se mitigan e incluso desaparecen con el tiempo.</p>
<p>Sin embargo,para otros  muchos,las secuelas son a largo plazo y alcanzan en ocasiones la  condición de crónicas si no reciben el tratamiento adecuado.</p>
<p>No existe,hasta el momento,una  receta eficaz susceptible de ser aplicada universalmente para responder  desde el punto de vista psicosocial a los desastres.</p>
<p>Probablemente parte del problema  resida en la gran variabilidad que se produce en el origen de estos  acontecimientos traumáticos.</p>
<p>Algunos ,como los huracanes o  los terremotos tienen un origen natural.Otros,como las guerras,la  violencia o el terrorismo son producto de los seres humanos.Unos ,como  los actos delictivos con violencia afectan a un reducido grupo de  personas.Otros como las catástrofes naturales afectan a comunidades,e  incluso paises enteros.</p>
<p>Estas circunstancias no hacen  sino añadir complejijad a la hora de abordar una intervención efectiva  sobre el TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO,término en sí mismo  multidimensional y complejo, y que en los últimos años está gozando de  un mayor interés y reconocimiento,estando de especial actualidad en  estos momentos por los acontecimientos acaecidos el pasado 11 de  Septiembre de 2001 en Nueva York .</p>
<p>El presente trabajo pretende  ofrecer una visión global del concepto,desde una doble perspectiva,tanto  teórica (conceptualización) como práctica (evaluación y tratamiento).</p>
<p>Se ofrece,además,una selección  de recursos,tanto bibliográficos como electrónicos,donde el lector  interesado podrá ampliar la información ofrecida en el presente  documento.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">HISTORIA DEL ESTRÉS  TRAUMÁTICO</span></strong></p>
<p>La exposición a eventos  traumáticos y las consecuencias que de ello se derivan no es un fenómeno  nuevo.</p>
<p>Los seres humanos han estado  experimentando tragedias y desastres a lo largo de toda la historia.</p>
<p>Evidencias de reacciones  postraumáticas datan del siglo sexto antes de Jesucristo y se  fundamentan en las reacciones de los soldados durante el combate  (Holmes,1985).</p>
<p>Las respuestas al estrés  traumático han sido etiquetadas de muy diversas formas a lo largo de los  años.Algunos términos diagnósticos utilizados han incluido los de  Neurosis de Guerra,Neurosis Traumática,síndrome Post-Vietnam o Fatiga de  Batalla (Meichenbaum,1994)</p>
<p>El Manual Diagnóstico y  Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-III) reconoció por primera  vez el trastorno por estrés postraumático como una entidad diagnóstica  diferenciada en el año 1980.Fue categorizado como un trastorno de  ansiedad por la característica presencia de ansiedad  persistente,hipervigilancia y conductas de evitación fóbica.</p>
<p>En 1994,el Manual Diagnóstico y  Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) fue publicado y en él se  recogen,respecto a los criterios diagnósticos del trastorno,los últimos  avances e investigaciones realizadas en el campo.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">TIPOS DE EVENTOS  TRAUMÁTICOS</span></strong></p>
<p>Los eventos traumáticos son,en  la mayoría de las ocasiones,inesperados e incontrolables y golpean de  manera intensa la sensación de seguridad y auto-confianza del individuo  provocando intensas reacciones de vulnerabilidad y temor hacia el  entorno.</p>
<p>Ejemplos de este tipo de  situaciones son los siguientes:</p>
<p>-Accidentes</p>
<p>-Desastres naturales  ?huracanes,terremotos,inundaciones,avalanchas,erupciones volcánicas-</p>
<p>-Inesperadas muertes de  familiares</p>
<p>-Asaltos/delitos/violaciones</p>
<p>-Abusos físicos/sexuales  infancia</p>
<p>-Torturas</p>
<p>-Secuestros</p>
<p>-Experiencias combate</p>
<p>Otras formas de estrés severo  (pero no extremo) pueden afectar seriamente al individuo pero  generalmente no son los detonantes típicos de un trastorno por estrés  postraumático,como por ejemplo la pérdida del puesto de  trabajo,divorcio,fracaso escolar&#8230;etc.</p>
<p>Es importante destacar,tal como  indica la investigación reciente,que a pesar de la heterogeneidad de los  sucesos traumáticos,los individuos que directa o indirectamente han  experimentado este tipo de situaciones muestran un perfil  psicopatológico común etiquetado en la actualidad bajo el rótulo de  TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO y en algunas ocasiones se presentan  otros trastornos asociados como depresión,trastorno de ansiedad  generalizada,ataques de pánico o abuso de sustancias (Solomon, Gerrity,  &amp; Muff, 1992).</p>
<p><strong> </strong> <strong>EVALUACIÓN</strong> <strong>TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</strong></p>
<p>?</p>
<p>En primer lugar se presentan algunas  principios generales del proceso de evaluación clínica de este tipo de  trastornos,destacando el papel de la entrevista dentro del mismo y  enumerando algunos de los instrumentos más utilizados.</p>
<p>En segundo lugar,se enumeran los  síntomas mas comunmente relacionados con el TRASTORNO POR ESTRÉS  POSTRAUMÁTICO y se describen brevemente algunas de las patologías  asociadas en este trastorno y que requieren en la mayoría de las  ocasiones de una evaluación y/o tratamientos específicos.</p>
<p>Para terminar se presentan los  criterios diagnósticos mas ampliamente utilizados en la actualidad en la  práctica clínica,tomando como referencia el Manual Diagnóstico y  Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) y la Clasificación  Internacional de las Enfermedades (CIE-10).</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">EVALUACIÓN TRAST.POR  ESTRÉS POSTRAUMÁTICO:ASPECTOS GENERALES</span></strong></p>
<p>El profesional que trabaja con  este tipo de pacientes debe considerar el carácter multidimensional y  necesariamente complejo de este tipo de trastornos.</p>
<p>Una entrevista clinica global y  multidimensional es una estrategia de evaluación de primer orden para el  adecuado diagnóstico del estrés traumático.</p>
<p>Un adecuado proceso de  entrevista permite al paciente relatar su experiencia y sus impresiones  del evento,teniendo la oportunidad de expresarse con libertad en un  entorno seguro,empático y no crítico.</p>
<p>Los pacientes (y a menudo sus  familiares más cercanos) necesitan sentirse comprendidos y apoyados  mientras tratan de encontrar un significado a la experiencia  recientemente vivida.</p>
<p>La entrevista tambien facilita  una &#8220;alianza de trabajo&#8221; efectiva,necesaria para el normal desarrollo  del proceso terapeutico en etapas posteriores,así como una ocasión única  para el establecimiento de una adecuada relación terapéutica  (rapport),imprescindible para el éxito terapéutico.</p>
<p>Además,la entrevista permite  extraer los detalles de la experiencia vivida por el sujeto,evaluar los  niveles pasados y presentes de funcionamiento del sujeto y determinar la  modalidad de tratamiento asi como los objetivos terapéuticos más  adecuados en cada caso concreto.</p>
<p>Entre las entrevistas  estructuradas mas utilizadas se encuentran:</p>
<p>-Clinician Administered PTSD  scale (CAPS; Blake et al., 1990)</p>
<p>-Anxiety Disorders Interview  Schedule-IV (ADIS-IV; DiNardo, Brown, &amp; Barlow, 1994).</p>
<p>Otros instrumentos de evaluación  específicos utilizados son:</p>
<p>-Subscala del Minnesota  Multiphasic Personality Inventory (MMPI; Keane, Malloy, &amp; Fairbank,  1984; Schlenger &amp; Kulka, 1987 ),</p>
<p>-The Penn Inventory for PTSD  (Hammarberg, 1992).</p>
<p>Es frecuente encontrar en este  tipo de pacientes otros trastornos asociados,como trastornos de  pánico,depresión o ansiedad generalizada,por lo que la evaluación de  este tipo de trastornos debería ser parte del proceso evaluativo  (Meichenbaum, 1994)</p>
<p>Un aproximación global que  implique la recogida de información de diferentes fuentes,utilizando  diversos métodos y a lo largo de diversos momentos es especialmente  recomendable y necesario en el proceso de diagnóstico de este tipo de  trastornos (Meichenbaum, 1994).</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">SÍNTOMAS DEL TRASTORNO POR  ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</span></strong></p>
<p>Podríamos agrupar la  sintomatología asociada mas común en tres grandes bloques:</p>
<p>A.- RE-EXPERIMENTACIÓN DEL  EVENTO TRAUMÁTICO</p>
<p>-Flashbacks.Sentimientos y sensaciones  asociadas por el sujeto a la situación traumática</p>
<p>-Pesadillas .El evento u  otras imágenes asociadas al mismo recurren frecuentemente en sueños.</p>
<p>-Reacciones físicas y emocionales  desproporcionadas ante acontecimientos asociados a la situación  traumática</p>
<p>B.-INCREMENTO  ACTIVACIÓN  -Dificultades  conciliar el sueño</p>
<p>-Hipervigilancia</p>
<p>-Problemas de concentración</p>
<p>-Irratibilidad / impulsividad /  agresividad</p>
<p>C.- CONDUCTAS DE  EVITACIÓN Y BLOQUEO EMOCIONAL  -Intensa  evitación/huida/rechazo del sujeto a situaciones,lugares,  pensamientos,sensaciones o conversaciones relacionadas con el evento  traumático.</p>
<p>-Pérdida de interés</p>
<p>-Bloqueo emocional</p>
<p>-Aislamiento social</p>
<p>Los tres grupos de  síntomas mencionados son los que en mayor medida se presentan en la  población afectada por el trastorno por estrés postraumático,sin embargo  es común observar en la práctica clínica otros problemas asociados al  mismo.</p>
<p>Entre los TRASTORNOS más  comunmente asociados destacan:</p>
<p>-ATAQUES DE PÁNICO</p>
<p>Los individuos que han  experimentado un trauma tienen posibilidades de experimentar ataques de  pánico cuando son expuestos a situaciones relacionadas con el evento  traumático.</p>
<p>Estos ataques incluyen sensaciones  intensas de miedo y angustia acompañadas de síntomas como  taquicardias,sudoración,nauseas,temblores&#8230;etc&#8230;</p>
<p>-DEPRESIÓN   Muchas personas sufren episodios  depresivos posteriores ,pérdida de interés,descenso de la autoestima e  incluso en los casos de mayor gravedad ideaciones suicidas recurrentes.</p>
<p>Estudios recientes muestran,por  ejemplo,que aproximadamente el 50% de las víctimas de violación muestran  ideas recurrentes de suicidio.</p>
<p>-IRA Y AGRESIVIDAD   Se tratan de reacciones comunes y,hasta  cierto punto lógicas,entre las víctimas de un trauma.Sin embargo cuando  alcanzan límites desproporcionados interfiere de forma significativa con  la posibilidad de éxito terapéutico así como en el funcionamiento  diario del sujeto.</p>
<p>-ABUSO DE DROGAS   Es frecuente el recurso a drogas como el  alcohol para tratar de huir/esconder el dolor asociado.En ocasiones esta  estrategia de huida aleja al sujeto de recibir la ayuda adecuada y no  hace más que prolongar la situación de sufrimiento.-CONDUCTAS EXTREMAS DE MIEDO / EVITACIÓN   La huida/evitación de todo aquello relacionado  con la situación traumática es un signo común en la mayoría de los  casos,no obstante,en ocasiones este intenso miedo y evitación se  generaliza a otras situaciones,en principio no directamente asociadas  con la situación traumática lo que interfiere de forma muy significativa  con el funcionamiento diario del sujeto.Estos y otros síntomas,en la mayoría de los  casos,disminuyen de manera significativa durante el tratamiento,sin  embargo en ocasiones,y dada su gravedad,pueden requerir intervenciones  adicionales específicas.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL  TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</span></strong></p>
<p>En la práctica clínica los  criterios diagnósticos más ampliamente utilizados como referencia para  la evaluación del trastorno por estrés postraumático son los recogidos  en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales  (DSM-IV) y en la Clasificación Internacional de las Enfermedades  (CIE-10).</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">CRITERIOS DIAGNÓSTICOS MANUAL  DIAGNÓSTICO Y ESTADÍSTICO DE LOS TRASTORNOS MENTALES DSM-IV</span></strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">A. <strong>La persona ha estado expuesta a un  acontecimiento traumático en el que han existido 1 y 2:</strong></span></p>
<ol>
<blockquote>
<li> La persona ha experimentado, presenciado o  le han explicado uno (o más) acontecimientos caracterizados por muertes o  amenazas para su integridad física o la de los demás.</li>
</blockquote>
<blockquote>
<li> La persona ha respondido con un temor, una  desesperanza o un horror intensos. Nota: En los niños estas respuestas  pueden expresarse en comportamientos desestructurados o agitados.</li>
</blockquote>
</ol>
<p><span style="text-decoration: underline;">B.<strong> El acontecimiento traumático es  reexperimentado persistentemente a través de una (o más) de las  siguientes formas:</strong></span></p>
<blockquote><p><strong>1.</strong> Recuerdos del  acontecimiento recurrentes e intrusos que provocan malestar y en los que  se incluyen imágenes, pensamientos o percepciones. Nota: En los niños  pequeños esto puede expresarse en juegos repetitivos donde aparecen  temas o aspectos característicos del trauma.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>2.</strong>Sueños de  carácter recurrente sobre el acontecimiento, que producen malestar.  Nota: En los niños puede haber sueños terroríficos de contenido  irreconocible.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>3</strong>.El individuo  actúa o tiene la sensación de que el acontecimiento traumático está  ocurriendo (se incluye la sensación de estar reviviendo la experiencia,  ilusiones, alucinaciones y episodios disociativos de flashback, incluso  los que aparecen al despertarse o al intoxicarse). Nota: Los niños  pequeños pueden reescenificar el acontecimiento traumático específico.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>4.</strong>Malestar  psicológico intenso al exponerse a estímulos internos o externos que  simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>5.</strong>Respuestas  fisiológicas al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan  o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.</p></blockquote>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">C. Evitación persistente de estímulos  asociados al trauma y embotamiento de la reactividad general del  individuo (ausente antes del trauma), tal y como indican tres (o más) de  los siguientes síntomas:</span></strong></p>
<blockquote><p><strong>1.</strong>Esfuerzos  para evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso  traumático.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>2.</strong>Esfuerzos para  evitar actividades, lugares o personas que motivan recuerdos del trauma.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>3.</strong> Incapacidad para recordar un  aspecto importante del trauma.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>4.</strong>Reducción acusada del interés o  la participación en actividades significativas.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>5.</strong> Sensación de desapego o  enajenación frente a los demás.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>6.</strong>Restricción de  la vida afectiva (p. ej., incapacidad para tener sentimientos de amor).</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>7.</strong>Sensación de un  futuro desolador (p. ej., no espera obtener un empleo, casarse, formar  una familia o, en definitiva, llevar una vida normal).</p></blockquote>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">D. Síntomas persistentes de aumento de  la activación (arousal) (ausente antes del trauma), tal y como indican  dos (o más) de los siguientes síntomas:</span></strong></p>
<blockquote><p><strong>1.</strong>Dificultades para conciliar o  mantener el sueño.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>2.</strong>Irritabilidad o ataques de ira.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>3.</strong>Dificultades para concentrarse.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>4.</strong>Hipervigilancia.</p></blockquote>
<blockquote><p><strong>5.</strong>Respuestas  exageradas de sobresalto.</p></blockquote>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">E. Estas alteraciones (síntomas de los  Criterios B, C y D) se prolongan más de 1 mes.</span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">F. Estas alteraciones provocan  malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras  áreas importantes de la actividad del individuo.</span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">CRITERIOS DIAGNÓSTICOS CLASIFICACIÓN  INTERNACIONAL DE LAS ENFERMEDADES CIE-10</span></strong></p>
<p>Trastorno que surge como respuesta tardía o  diferida a un acontecimiento estresante o a una situación (breve o  duradera) de naturaleza excepcionalmente amenazante o catastrófica, que  causarían por sí mismos malestar generalizado en casi todo el mundo (por  ejemplo, catástrofes naturales o producidas por el hombre, combates,  accidentes graves, el ser testigo de la muerte violenta de alguien, el  ser víctima de tortura, terrorismo, de una violación o de otro crimen).</p>
<p>Ciertos rasgos de personalidad (por  ejemplo, compulsivos o asténicos) o antecedentes de enfermedad  neurótica, si están presentes, pueden ser factores predisponentes y  hacer que descienda el umbral para la aparición del síndrome o para  agravar su curso, pero estos factores no son necesarios ni suficientes  para explicar la aparición del mismo.</p>
<p>Las características típicas del  trastorno de estrés post-traumático son: episodios reiterados de volver a  vivenciar el trauma en forma de reviviscencias o sueños que tienen  lugar sobre un fondo persistente de una sensación de &#8220;entumecimiento&#8221; y  embotamiento emocional, de despego de los demás, de falta de capacidad  de respuesta al medio, de anhedonia y de evitación de actividades y  situaciones evocadoras del trauma. Suelen temerse, e incluso evitarse,  las situaciones que recuerdan o sugieren el trauma. En raras ocasiones  pueden presentarse estallidos dramáticos y agudos de miedo, pánico o  agresividad, desencadenados por estímulos que evocan un repentino  recuerdo, una actualización del trauma o de la reacción original frente a  él o ambos a la vez.</p>
<p>Por lo general, hay un estado de  hiperactividad vegetativa con hipervigilancia, un incremento de la  reacción de sobresalto e insomnio. Los síntomas se acompañan de ansiedad  y de depresión y no son raras las ideaciones suicidas. El consumo  excesivo de sustancias psicotropas o alcohol puede ser un factor  agravante.</p>
<p>El comienzo sigue al trauma con un  período de latencia cuya duración varía desde unas pocas semanas hasta  meses (pero rara vez supera los seis meses).</p>
<p>El curso es fluctuante, pero se puede  esperar la recuperación en la mayoría de los casos. En una pequeña  proporción de los enfermos, el trastorno puede tener durante muchos años  un curso crónico y evolución hacia una transformación persistente de la  personalidad .</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Pautas para el diagnóstico</span></p>
<p>Este trastorno no debe ser diagnosticado  a menos que no esté totalmente claro que ha aparecido dentro de los  seis meses posteriores a un hecho traumático de excepcional intensidad.</p>
<p>Un diagnostico &#8220;probable&#8221; podría aún ser  posible si el lapso entre el hecho y el comienzo de los síntomas es  mayor de seis meses, con tal de que las manifestaciones clínicas sean  típicas y no sea verosímil ningún otro diagnóstico alternativo (por  ejemplo, trastorno de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo o episodio  depresivo).</p>
<p>Además del trauma, deben estar presentes  evocaciones o representaciones del acontecimiento en forma de recuerdos  o imágenes durante la vigilia o de ensueños reiterados.</p>
<p>También suelen estar presentes, pero no  son esenciales para el diagnóstico, desapego emocional claro, con  embotamiento afectivo y la evitación de estímulos que podrían reavivar  el recuerdo del trauma. Los síntomas vegetativos, los trastornos del  estado de ánimo y el comportamiento anormal contribuyen también al  diagnóstico, pero no son de importancia capital para el mismo.</p>
<p><strong>TRATAMIENTO</strong> <strong>TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</strong></p>
<p>Muchas técnicas y estrategias,a menudo  de enfoques teóricos contrapuestos,se han utilizado y siguen siendo  utilizadas en el abordaje terapéutico del TRASTORNO POR ESTRÉS  POSTRAUMÁTICO.</p>
<p>En mi opinión,ninguna  estrategia,considerada de forma aislada puede ser etiquetada como  superior al resto en cuanto a su efectividad para todo tipo de pacientes  o bajo todo tipo de circunstancias.</p>
<p>Parece evidente que la elección de una  técnica sobre otra dependerá en buena medida de la propia formación  teórica y práctica del profesional de la salud mental.</p>
<p>En todo caso,y reconociendo la  multidimensionalidad y complejidad del trastorno,parece aconsejable en  la mayoría de las ocasiones optar por un enfoque ecléctico,adaptable a  las circunstancias del paciente en la medida de lo posible.</p>
<p>A continuación se presenta una breve  revisión de algunas de las modalidades terapéuticas más comunmente  utilizadas en la actualidad.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">1.ENFOQUE PSICOEDUCATIVO</span></strong></p>
<p>El enfoque psicoeducativo implica  propocionar al paciente/familia información básica sobre su  enfermedad,síntomas característicos y diversas estrategias de  afrontamiento.</p>
<p>Esta primera categoría de tratamientos  incluye compartir información básica con el sujeto,a través de libros  ,artículos y otros documentos de interés que permita adquirir al  paciente nociones esenciales de conceptos relacionados con el trastorno  como conocimientos de psicofisiología,introducción al concepto de  respuesta de estrés,conocimientos jurídicos básicos relacionados con el  problema (como por ejemplo en casos de violación/delincuencia  )&#8230;.etc&#8230;</p>
<p>A nivel familiar incluye la enseñanza de  estrategias de afrontamiento y habilidades de solución de problemas  para facilitar la relación con la persona afectada por el trastorno.</p>
<p>Este enfoque psicoeducativo,a nivel  familiar,parece reducir considerablemente las sensaciones de  estrés,confusión y ansiedad que suelen producirse dentro de la  estructura familiar y que pueden llegar a desestructurarla,ayudando de  manera significativa en la recuperación del paciente.</p>
<p>En todo caso,me parece importante  destacar la necesidad de un enfoque colaborativo,donde tanto paciente  como terapeuta compartan información relevante,en una y otra  dirección,facilitando de esta manera el proceso terapéutico.<br />
<strong><span style="text-decoration: underline;">2.TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL</span></strong></p>
<p>Surgida a partir de la segunda guerra  mundial,originariamente bajo el concepto de MODIFICACION DE CONDUCTA O  TERAPIA DE CONDUCTA ,se fundamentaba en sus primeros orígenes en  técnicas de naturaleza basicamente conductista,basados en los trabajos  de Paulov y Skinner.</p>
<p>Posteriormente con la incorporación de  los trabajos de autores como Bandura y más recientemente  Ellis,Beck,Meichenbaum o Cautela,la MODIFICACION DE CONDUCTA ha ido  &#8220;asimilando&#8221;a su repertorio de técnicas de intervención las estrategias y  procedimientos de la psicologia cognitiva,basada en la modificación de  patrones de pensamiento distorsionados y el entrenamiento en habilidades  de solución de problemas,manejo de ansiedad o inoculación de estrés.</p>
<p>Tanto por el número de estrategias  eficaces de intervención disponibles como por la propia naturaleza  multi-dimensional del trastorno ,el enfoque cognitivo-conductual parece  especialmente adecuado en el abordaje psicoterapéutico de este tipo de  trastornos.</p>
<p>A continuación se presenta,de forma  esquemática,las técnicas de intervención potencialmente útiles,desde una  perspectiva cognitivo-conductual:</p>
<p><strong>-TECNICAS DE RELAJACION / CONTROL  ACTIVACIÓN EMOCIONAL</strong></p>
<p>-La relajación progresiva de Jacobson</p>
<p>-El entrenamiento autógeno</p>
<p>-La meditación</p>
<p>-Técnicas de respiración</p>
<p>-Técnicas de biofeedback</p>
<p>-Técnicas Imaginación / visualización</p>
<p>-Técnicas de auto-hipnosis</p>
<p>-Sofrología</p>
<p><strong>-DESENSIBILIZACIÓN SISTEMÁTICA</strong></p>
<p><strong>-TECNICAS DE EXPOSICIÓN E INUNDACION</strong></p>
<p><strong>-TECNICAS OPERANTES</strong></p>
<p><strong>-Procedimientos operantes básicos</strong></p>
<p>-Reforzamiento positivo</p>
<p>-Reforzamiento negativo</p>
<p>-Castigo Positivo</p>
<p>-Castigo Negativo</p>
<p>-Extinción</p>
<p><strong>-Tecnicas operantes para desarrollar y  mantener conductas</strong></p>
<p>-Moldeamiento</p>
<p>-Desvanecimiento</p>
<p>-Encadenamiento</p>
<p><strong>-Tecnicas para reducir y eliminar  conductas</strong></p>
<p>-Reforzamiento diferencial</p>
<p>-Coste de respuesta</p>
<p>-Tiempo fuera</p>
<p>-Saciación</p>
<p>-Sobrecorrección</p>
<p><strong>-Sistemas de Organización de  Contingencias</strong></p>
<p>-Economía de fichas</p>
<p>-Contratos de contingencias</p>
<p><strong>-TECNICAS DE CONDICIONAMIENTO  ENCUBIERTO</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>-TECNICAS DE AUTOCONTROL</strong></p>
<p><strong>-Técnicas de Planificación ambiental</strong><br />
<strong> </strong><br />
-Control de estímulos</p>
<p>-Contratos de contingencias</p>
<p>-Entrenamiento empleo respuestas  alternativas</p>
<p><strong>-Técnicas de programación conductual</strong></p>
<p>-Autorrefuerzo</p>
<p>-Autocastigo</p>
<p><strong>-Técnicas facilitar cambio de  conducta</strong></p>
<p>-Autoobservación</p>
<p>-Autorregistro</p>
<p>-Tareas terapeuticas entre sesiones</p>
<p><strong>-TECNICAS AVERSIVAS</strong></p>
<p><strong>-TECNICAS DE MODELADO</strong></p>
<p><strong>-TECNICAS DE REESTRUCTURACION  COGNITIVA</strong></p>
<p>-Terapia Racional Emotiva de Ellis</p>
<p>-Terapia Cognitiva de Beck</p>
<p>-Entrenamiento en Autoinstrucciones de  Meichenbaum</p>
<p>-Reestructuración racional sistemática  de Goldfried y Goldfried<br />
<strong>-TECNICAS DE HABILIDADES DE ENFRENTAMIENTO</strong></p>
<p>-Inoculación de Estress de Meichenbaum</p>
<p>-Entrenamiento manejo de ansiedad de  Suinn y Richardson</p>
<p>-Desensibilización de autocontrol de  Goldfried</p>
<p>-Modelado encubierto de Cautela</p>
<p><strong>-TECNICAS DE RESOLUCION DE PROBLEMAS</strong></p>
<p>-Terapia de Resolución de problemas de  D&#8217;Zurilla y Goldfried</p>
<p>-Tec.resolución de problemas  interpersonales de Spivack y Shure</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">3.HIPNOSIS CLINICA</span></strong></p>
<p>Dejando aparte posibles recelos que  entre ciertos sectores de la comunidad científica levanta el concepto de  hipnosis (acrecentada por la imagen pública que de ella se tiene),lo  cierto es que las estrategias hipnóticas,aplicadas por un profesional  con la debida cualificación y en conjunción con otras técnicas de  intervención,han mostrado un potencial terapéutico relevante en el  tratamiento del trastorno por estrés postraumático.</p>
<p>En la fase inicial de la intervención,la  hipnosis puede ser especialmente eficaz para estabilizar al  paciente,proporcionándole estrategias de autocontrol emocional y manejo  del estrés / control de activación,ayudándole a través del aprendizaje  de sencillas técnicas de auto-hipnosis a generalizar las habilidades  adquiridas en la consulta a su vida cotidiana.</p>
<p>En el estado hipnótico es un momento  especialmente adecuado para proporcionar sugestiones hipnóticas y  posthipnóticas que incrementen su autoestima y su sensación de  seguridad/control,facilite el afrontamiento de los recuerdos mas  dolorosos y permita combatir síntomas comunes asociados con el PTSD como  el insomnio,agresividad/ira,la excesiva activación emocional o la  ansiedad generalizada.</p>
<p>Este incremento del autocontrol  emocional del paciente a través de la hipnosis como estrategia de  control del estrés permitirá al paciente beneficiarse de otras  estrategias de intervención posteriores.</p>
<p>En una segunda fase,varias técnicas  pueden ser utilizadas para la integración y resolución de los recuerdos  traumáticos.En este contexto el paciente puede aprender a modular la  distancia cognitiva y emocional hacia el evento traumático y los  recuerdos asociados.</p>
<p>Por otro lado,la hipnosis puede servir  como estrategia para poder acceder a recuerdos dolorosos y traumáticos  que pueden estar influyendo en el estado presente del sujeto y de los  que ,en ocasiones, no es consciente o han sido reprimidos.</p>
<p>Técnicas imaginativas,proyectivas y de  reestructuración cognitiva pueden ser especialmente útiles en este  proceso.</p>
<p>Finalmente,los objetivos terapéuticos se  dirigirían a la consecución de una integración funcional y adaptativa  de las experiencias traumáticas en la vida del paciente y la adquisición  de nuevas técnicas de afrontamiento.</p>
<p>Estrategias como los ensayos encubiertos  o la potenciación del propio autoconcepto irian encaminados en esta  dirección.</p>
<p>La hipnosis clínica,en mi  opinión,constituye una estrategia terapéutica potencialmente  eficaz,facilmente compatible con otras técnicas de intervención y que no  debería ser excluida a priori por desconocimiento,prejuicios o falta de  formación especializada.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">4.TERAPIAS PSICODINAMICAS</span></strong></p>
<p>La escuela dinámica,que subraya la  importancia de los pensamientos,los sentimientos y la historia pasada  del cliente,así como la necesidad de descubrir nuestro propio interior  para cambiar la personalidad,ha surgido de la teoríá psicoanalítica de  Freud.</p>
<p>Aunque son hoy relativamente pocos los  partidarios del análisis clásico,la filosofia Freudiana sigue siendo  compartida ,en mayor o menor media,por toda una serie de escuelas  terapéuticas englobadas bajo el concepto de terapias psicodinámicas.</p>
<p>Las terapias psicodinámicas se centran  en los conflictos emocionales causados por el evento  traumático,particularmente los relacionados con experiencias tempranas.</p>
<p>A través de la expresión de las diversas  emociones y pensamientos asociados al evento,en un ambiente empático y  seguro,el paciente adquiere una mayor sensación de seguridad y  autoestima,desarrolla maneras efectivas de pensar y de afrontar la  experiencia traumática y las intensas emociones asociadas que emergen  durante el proceso terapeutico.</p>
<p>El objetivo es incrementar la conciencia  (&#8220;insight&#8221;) de los conflictos intrapersonales y su resolución.El  paciente es guiado hacia el desarrollo de una autoestima reforzada,mayor  autocontrol y una nueva visión de su integridad personal y  autoconfianza.</p>
<p>El psicoanalisis más tradicional implica  diversas sesiones semanales ,de entre 45 y 50 minutos durante periodos  de entre 2 y 7 años</p>
<p>Es precisamente esta larga duración lo  que ha provocado que,a la luz de la formulación original, se hayan  originado diversas variaciones del método original,de duración más  limitada.</p>
<p>La psicoterapia psicodinámica breve,por  ejemplo,comprende entre una y dos sesiones semanales durante un promedio  de entre 12 y 20 sesiones.</p>
<p>En definitiva,el terapeuta psicodinámico  pretende un cambio de largo alcance.Busca reestructurar la personalidad  básica cambiando la forma en que una persona contempla la vida y  reacciona ante ella,ayudando a las personas a desarrollar una visión  adecuada de sí mismas y a tomar conciencia de las poderosas fuerzas  psicológicas enterradas profundamente en su inconsciente.<br />
<strong><span style="text-decoration: underline;">5.TERAPIAS GRUPO / GRUPOS AUTOAYUDA-APOYO SOCIAL</span></strong></p>
<p>La terapia de grupo es un opción  terapéutica efectiva en la medida que permite al paciente compartir sus  recuerdos traumáticos en un ambiente de seguridad,cohesión y empatía  proporcionada por los otros pacientes y el propio terapeuta.</p>
<p>Compartir la propia experiencia y  afrontar directamente la ira,ansiedad y culpa a menudo asociados a los  recuerdos traumáticos permite a muchos pacientes afrontar de forma  eficaz sus recuerdos,sus emociones e integrarlos de forma adaptativa en  su vida cotidiana.</p>
<p>A pesar de que existen una gran variedad de  aproximaciones grupales al tratamiento del trauma en general la terapia  de grupo pretende alcanzar los siguiente objetivos terapéuticos:</p>
<p>-Estabilizar las  reacciones,tanto a nivel físico como psíquico,frente a la experiencia  traumatica.</p>
<p>-Explorar,compartir y afrontar emociones y  percepciones.</p>
<p>-Aprender estrategias efectivas de  afrontamiento y manejo ante el estrés.</p>
<p>En cuanto a los  grupos de autoayuda/apoyo para los pacientes y las familias con  enfermedades mentales ,afortunadamente van haciendose progresivamente  más comunes.</p>
<p>Aún en el caso de que no se encuentren  dirigidos por profesionales de la salud mental,su valor terapéutico es  indudable en la medida que proporcionan a los miembros del mismo un  apoyo emocional considerable.</p>
<p>Compartir  experiencias,éxitos,fracasos,información y recursos son algunas de las  posibilidades que ofrecen estos grupos.</p>
<p>El hecho de unirse permite,además,una  mayor efectividad en la lucha por erradicar los estigmas que aún  permanecen en la sociedad hacia las personas con problemas psicológicos</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">6.TRATAMIENTO FARMACOLOGICO</span></strong></p>
<p>Probablemente la siguiente cita del  Dr.Friedman extraida de un reciente artículo sobre la aproximación  psicofarmacológica al tratamiento del trastorno por estrés postraumático  resume bastante bien algunos de los desafios a los que es preciso  enfrentarse en este momento:</p>
<p><em>&#8220;Existen muchos retos para escribir  un artículo sobre la farmacoterapia del trastorno por estrés  postraumático (PTSD). El problema más obvio es que la literatura  publicada sobre ensayos clínicos es demasiado escasa e incosistente para  que cualquiera pueda hacer recomendaciones de fiar. Segundo, lo que  nosotros entendemos actualmente sobre la psicobiología del PTSD es tan  complicado que es dificil predecir que clases de fármacos pueden tener  la espectativa de mejorar y qué grupo de síntomas.Tercero seleccionar el  mejor fármaco implica tener en cuenta la realidad clínica que el  paciente con PTSD usualmente exhibe con un espectro de diagnóstico  comorbido (por ejemplo depresión, ansiedad, transtornos de ansiedad, y  dependencia o abuso de agentes químicos). A pesar de estas muchas  consideraciones, los psiquiatras deben sumergirse en el mar de las  incertezas actuales y tomar las decisiones más inteligentes que puedan  sobre qué drogas o qué fármacos prescribir a sus pacientes con PTSD.&#8221;</em></p>
<p>La terapia farmacológica actual puede  reducir la ansiedad,depresión e insomnio a menudo asociados al propio  trastorno por estrés postraumático,y en algunos casos puede ayudar a  aliviar el estrés y el bloqueo emocional asociado a los recuerdos de la  experiencia traumática.</p>
<p>Diversos tipos de drogas antidepresivas  han demostrado su eficacia en algunos ensayos clínicos y otros tipos de  sustancias han mostrado resultados prometedores.</p>
<p>Ahora bien,hasta este momento,ninguna  droga en particular ha emergido como el tratamiento definitivo y  suficiente por sí mismo para tratar eficazmente el amplio espectro de  sintomatología asociada al trastorno por estrés postraumático.</p>
<p>El tratamiento farmacológico del estrés  postraumático indica que diferentes medicaciones pueden afectar a los  múltiples síntomas presentes en el PTSD.</p>
<p>Por ejemplo,Clonidine ha demostrado  reducir los síntomas de hiperactivación.</p>
<p>Propranolol, Clonazepam, y Alprazolam  parecen regular la ansiedad y los ataques de pánico.</p>
<p>Fluoxetine puede reducir las conductas  de evitación y la depresión puede ser tratada a través de antidepresivos  tricíclicos y SSRI. (Vargas &amp; Davidson, 1993).</p>
<p>Como concluye el propio Dr.Friedman:</p>
<p><em>&#8220;Sin embargo los pacientes necesitan  el tratamiento hoy mismo. No pueden esperar a que toda la investigación  esté completa.</em></p>
<p><em>Para resumir, lo que recomiendo es  comenzar con un agente antiadrenérgico. Si los síntomas persisten, como  suele ocurrir, después de una valoración óptima, el fármaco siguiente a  recetar es un SSRI. Si en los pacientes aparece insomnio y/o agitación,  como suele ocurrir, la elección siguiente es añadir trazadona a la hora  de acostarse. Si todavía siguen dándose síntomas clínicos  significativos, después de una prueba de 8-10 semanas de duración del  SSRI en su dosis óptima, es el momento de recomenzar&#8221;</em></p>
<p>Es importante destacar que la  farmacoterapia por sí misma como única estrategia de intervención es  raramente suficiente para provocar una remisión completa de los  problemas asociados al trastorno del estrés postraumático. (Vargas &amp;  Davidson, 1993).</p>
<p>Si bien la medicación,por sí sola ,no  parece probable que se constituya como herramienta única, si aparece  como claramente útil para el alivio sintomático del trastorno,de forma  que posibilite al paciente beneficiarse de otras estrategias de  intervención posteriores ,como la psicoterapia.<br />
<strong><span style="text-decoration: underline;">7.TERAPIA FAMILIAR</span></strong></p>
<p>La terapia familar es similar a la  terapia de grupo en el medida que su foco de interés fundamental es la  interacción entre las personas,sin embargo difiere en algunos aspectos  importantes.</p>
<p>En primer lugar,un grupo no tiene un  pasado,una historia o un futuro común.En cambio,la familia si los tiene y  es en buena medidad el factor determinante del éxito en la terapia.</p>
<p>En segundo lugar,el rol del terapeuta  familar,en la mayoría de los casos,es más directivo.</p>
<p>El terapeuta de grupo suele actuar más  como un facilitador de procesos y dinamizador del grupo.</p>
<p>Pero quizás la diferencia más importante  sea que el objetivo final del terapeuta familiar sea la de fortalecer  al grupo en sí mismo,a la vez que a sus miembros individuales,mientras  que la meta de la terapia de grupo es que el propio grupo se  autodisuelva cuando sus miembros individuales hayan resuelto sus  conflictos.</p>
<p>Generalmente este tipo de terapia es  utilizada como complemento necesario a otras estrategias terapéuticas  más directamente asociados con la sintomatología del tratorno por estrés  postraumático,no siendo considerada como una estrategia suficiente,por  sí misma,para un tratamiento eficaz del trastorno.</p>
<p>Las estrategias terapéuticas abarcan una  variedad de objetivos,desde los más ambiciosos que tratan de intervenir  sobre la familia en su conjunto,desde una perspectiva sistémica y  global ,hasta los más centrados en ofrecer estrategias,información y  pautas de actuación concretas a los miembros de la familia del paciente  para que lo apoyen durante el proceso terapéutico, potenciando la  comunicación entre las familias y reduciendo posibles focos de tensión.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">8.TERAPIAS ALTERNATIVAS /  HOLISTICAS / NATURALES</span></strong></p>
<p>Bajo este concepto,por definición amplio  y global, y que despierta no pocos recelos entre algunos sectores,se  esconden todo un conjunto de métodos,técnicas,filosofías y  procedimientos con mayor o menor apoyo científico y que pueden ser  utilizados,en solitario o en conjunción con otras estrategias,para el  tratamiento de los problemas asociados al trastorno por estrés  postraumático.</p>
<p>A continuación se presenta una breve  definición de algunas de las más comunes:</p>
<p><strong>-Acupuntura</strong>. Método  terapéutico milenario, y parte integrante de la medicina tradicional  china ,basado en el uso de agujas para prevenir y tratar las  enfermedades,estimulando los &#8220;canales energéticos&#8221; del cuerpo.</p>
<p><strong>-Aromaterapia</strong>.Sistema amplio de  masajes a traves de aceites naturales adaptados a fines específicos. Los  aceites esenciales utilizados son destilados aromáticos extraídos de  las plantas medicinales que concentran sus principales virtudes.</p>
<p><strong>-Ejercicio físico</strong>.El uso de la  actividad física para mantenerse en forma,liberar tensión y mejorar el  estado de ánimo.</p>
<p>-<strong>EMDR (Eye Movement Desensitization  and Reprocessing).</strong>Es un relativamente nuevo enfoque  psicoterapéutico,desarrollado por la psicóloga norteamericana FRANCINE  SHAPIRO ,que combina elementos de la terapia de exposición,terapia  cognitivo-conductual y determinados patrones de movimiento ocular y  sonidos que generan una alteración del foco de atención,lo que  facilitaría,en teoría,el acceso y procesamiento de los recuerdos  traumáticos.</p>
<p><strong>-Herboterapia</strong>.Uso de plantas y  extractos vegetales para el tratamiento de trastornos específicos a  partir de sus propiedades medicinales y/o nutritivas.</p>
<p><strong>-Homeopatía</strong>.Término derivado de  dos vocablos griegos HOMEO (similar) y PATHOS (sufrimiento).Usa remedios  preparados a partir de sustancias que se presentan en la naturaleza  para tratar a toda la persona,estimulando la tendencia del cuerpo a  curarse por sí mismo. Utiliza dosis muy concretas de sustancias que en  masivas dosis producen efectos similares a aquellos producidos por la  enfermedad a tratar.</p>
<p><strong>-Masaje</strong>.Técnica manual dirigida  fundamentalmente a la liberación de la tensión en los músculos.</p>
<p><strong>-Medicina holística</strong>.El objetivo  es tratar a la persona en su &#8220;globalidad&#8221;.Se parte de la premisa de que  mente,cuerpo y espiritu están intimamente unidos y deben ser tratados  &#8220;conjuntamente&#8221;.Se utilizan diversas estrategias de tratamiento  alternativas/naturales como la meditación,yoga,plegarias,ciertas  combinaciones dietéticas,vitaminas,minerales hierbas y otros suplementos  dieteticos/naturales evitando aproximaciones tradicionales basadas en  el uso de fármacos.</p>
<p><strong>-Naturopatía</strong>.Enfatiza la  &#8220;curación natural&#8221; y emplea tratamientos naturales tales como dietas  específicas,masajes,hidroterapia,ejercicios y asesoramiento.</p>
<p><strong>-Programación Neurolinguistica</strong>.Modelo  psicoterapéutico,desarrollado en la década de los 70 a partir de los  trabajos de RICHARD BANDLER Y JOHN GRINDER y fundamentado en el estudio  de la estructura de la experiencia subjetiva.Ha desarrollado numerosos  procedimientos especifícos para el trabajo con los traumas basados en  técnicas de carácter imaginativo/encubierto.</p>
<p><strong>-Reflexología</strong>.Un tipo de  masaje,focalizado en &#8220;desbloquear&#8221; las 7.200 terminaciones nerviosas  concentradas en los pies,con el objetivo de estimular los propios  procesos curativos del cuerpo, y alcanzar un &#8220;estado equilibrado&#8221;.Usado  para el tratamiento de afecciones específicas y sentimientos generales  de malestar.</p>
<p><strong>-Remedios  florales de Bach</strong>.Se preparan con flores de hierbas  silvestres,arbustos y árboles.Suelen utilizarse para &#8220;modificar&#8221; el  humor del individuo y su estado mental,puesto que se sabe que el  miedo,la aprehensión y la preocupación suelen inteferir con los procesos  curativos del cuerpo.</p>
<p><strong>-Shiatsu</strong>.Un enfoque ,basado en el  masaje,dirigido a corregir el &#8220;flujo de la energía&#8221; del cuerpo,a través  de un tratamiento de contacto corporal. En japonés, &#8220;shiatsu&#8221; significa  «presión con los dedos», una presión que sustituye a las agujas de  acupuntura en la estimulación de los canales energéticos</p>
<p><strong>-Tai chi</strong>.Sistema tradicional  chino basado en un movimiento físico suave, que pemite al individuo  canalizar su energía ,su fuerza y su poder de modo más positivo.</p>
<p><strong>-Tratamiento nutricional (dietética).</strong>Se  centra en mejorar el estado de ánimo a través de unos buenos hábitos  dietéticos y una suplementación especifica de determinados nutrientes  (vitaminas,minerales,sustancias naturales&#8230;..etc&#8230;.)</p>
<p><strong>-Yoga</strong>.Antiguo sistema de posturas  corporales,control de respiración y prácticas de meditación que fomentan  el bienestar general y el equilibrio interior.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>CONCLUSION</strong></span></p>
<p>Se ha afirmado que el estrés postraumático  puede representar &#8220;una de mas severas e incapacitantes formas de estrés  humano conocido&#8221; (Everly, 1995, p. 7)</p>
<p>Afortunadamente,el estrés traumático y  sus consecuencias continuan ganando reconocimiento y la investigaciones  recientes son abundantes en este campo,si bien más trabajo de  investigación debe ser realizado para alcanzar los resultados de  efectividad deseados.</p>
<p>La detección y reconocimiento del estrés  asociado a situaciones traumáticas es el primer paso para el individuo  en su camino para su total recuperación e integración social.</p>
<p>El tratamiento a través de profesionales  con la debida cualificación y experiencia se constituye como el factor  crucial,junto a la propia actitud y predisposición del paciente, para  ayudar a las víctimas a afrontar la tragedia y continuar con su vida de  forma satisfactoria.</p>
<p><strong>RECURSOS TERAPEUTICOS</strong></p>
<dl>
<dt> <strong>TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO</strong></dt>
<dt> </dt>
<dt> <strong><span style="text-decoration: underline;">RECURSOS INTERNET</span></strong></dt>
<dt> A continuación se presenta una selección de  algunos de los recursos disponibles en internet,en inglés,relacionados  con el trastorno por estrés postraumático y donde el lector interesado  podrá ampliar la información contenida en el presente trabajo.</dt>
<dd> </dd>
<dt> <strong>INTERNET MENTAL HEALTH</strong></dt>
<dd> http://www.mentalhealth.com/</dd>
<dt> Portal de recursos de psiquiatría y psicología  clínica.Incluye información básica sobre diagnótico y tratamiento de  los principales trastornos psicológicos,incluido el trastorno por estrés  postraumático.Ofrece enlaces actualizados a los principales recursos de  la red sobre salud mental.</dt>
<dt> </dt>
<dt> <strong>POSTTRAUMATIC STRESS DISORDER  SANCTUARY</strong></dt>
<dd> http://www.mhsanctuary.com/ptsd/</dd>
<dt> Selección de artículos,recursos y enlaces.</dt>
<dt> Incluye consultorio y acceso a bibliografia  especializada</dt>
<dt> </dt>
<dt> </dt>
<dt> <strong>MENTAL HEALTH INFOSOURCE</strong></dt>
<dt> http://www.mhsource.com/</dt>
<dt> Acceso a revistas electrónicas y artículos de  temas relacionados con la salud mental.</dt>
<dd> Cursos de educación médica continua,congresos y  conferencias</dd>
<dt> Información para profesionales y para el  propio paciente y su familia</dt>
</dl>
<p>?</p>
<p><strong>DAVID BALDWIN&#8217;S TRAUMA INFORMATION PAGES</strong></p>
<dl>
<dt> <a href="http://www.trauma-pages.com/">http://www.trauma-pages.com/</a></dt>
<dt> Selección de artículos de orientaciones  psicoterapeuticas diversas.</dt>
<dd> Especial interés sección de recursos con  enlaces a webs especializadas,revistas electrónicas,bases de datos y  organizaciones profesionales relacionadas con el trastorno.</dd>
<dt> </dt>
<dt> <strong> </strong></dt>
<dt> <strong>NATIONAL CENTER FOR POST-TRAUMATIC  STRESS DISORDER</strong></dt>
<dd> http://www.dartmouth.edu/dms/ptsd/</dd>
<dd> Web especializada en el trastorno por estrés  postraumático,se trata de una de las mayores fuentes de recursos en la  red,convirtiéndose en una valiosa fuente de recursos no solo para  investigadores,educadores o profesionales sino para los propios  pacientes.</dd>
<dt> <strong> </strong></dt>
<dt> <strong> </strong></dt>
<dt> <strong><a href="http://home.earthlink.net/%7Ehopefull/trauma.htm">TRAUMACENTRAL</a></strong></dt>
<p>http://home.earthlink.net/~hopefull
<dt> Listado de artículos de libre acceso  clasificados por tópicos.</dt>
<dt> </dt>
<dt> <strong><a href="http://www.childtrauma.com/">CHILDTRAUMAHOMEPAGE</a></strong></dt>
<p>http://www.childtrauma.com/
<dd> The Child Trauma Home Page proporciona  información de especial interés para los padres,instrumentos de  evaluación y documentación.</dd>
<dd> Extensa y variada información sobre  EMDR,trauma y trastornos de conducta.</dd>
<dd> </dd>
<dd> <strong>SIDRAN.TRAUMATIC STRESS FOUNDATION</strong></dd>
<dd> <a href="http://www.sidran.org/">http://www.sidran.org/</a></dd>
<dd> Además de una selección de artículos con  información básica sobre el trastorno,incluye enlaces a recursos  destinados a pacientes,profesionales y estudiantes.</dd>
<dd> <strong><a href="http://welcome.to/ThisHealingJourney">THIS HEALING JOURNEY</a></strong></dd>
<p>http://www.angelfire.com/mn/kaleidoscope28/index.html
<dd> Información sobre experiencias relacionadas  con la depresión,abuso,violación y estrés postraumatico.Forums y chats  estan entre los recursos disponibles en esta web ofrecidos para  proporcionar apoyo e información básica</dd>
<dt> </dt>
<dt> <strong><a href="http://www.heart-healing.com/">STRESS MANAGEMENT AND TRAUMA  HEALING</a></strong></dt>
<p>http://www.heart-healing.com
<dd> Proporciona información general sobre el  estrés y el trauma.Los visitantes pueden encontrar métodos efectivos  para afrontar situaciones de estrés originadas por eventos traumáticos.</dd>
<dd> La web site también proporciona información  sobre abuso infantil,adicción y relaciones personales</dd>
</dl>
<p><span style="text-decoration: underline;">REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</span></p>
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<p>FUENTE.- http://www.psicologia-online.com/ciopa2001/actividades/16/</p>
]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>Certificación..que es?..conviene?</title>
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		<pubDate>Mon, 28 Jun 2010 21:43:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aaron</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[<p>El especialista certificado, demuestra que es capaz y tener la habilidad suficiente para aplicar sus conocimientos en la materia en la que ejerce su trabajo para conseguir la salud de sus pacientes, busque siempre que su medico tratante sea certificado por el Consejo que se encarga de esto, así asegura que hay un buen nivel [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El especialista certificado, demuestra que es capaz y tener la habilidad suficiente para aplicar sus conocimientos en la materia en la que ejerce su trabajo para conseguir la salud de sus pacientes, busque siempre que su medico tratante sea certificado por el Consejo que se encarga de esto, así asegura que hay un buen nivel de conocimiento y que su especialista hara lo mejor posible por ayudarlo, aquí dejo un extracto de la página del Consejo Mexicano de Psiquiatría y la fuente del escrito, así como la lista de los Psiquiatras que estamos certificados en el estado de Nuevo León.</p>
<p>Saludos y buen inicio de semana.</p>
<p>CONSEJO MEXICANO DE PSIQUIATRÍA<a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/06/Logo-CMP.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-210" title="Logo CMP" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/06/Logo-CMP.jpg" alt="" width="68" height="68" /></a></p>
<p>El 8 de junio de 1972, con  el aval de  la Academia Nacional de Medicina, la iniciativa de la Asociación  Psiquiátrica  Mexicana y la concurrencia y voluntad de trece connotados psiquiatras,  representativos de los diversos sectores de la práctica de la  especialidad en el  país,  quedó constituido formal y legalmente el Consejo Mexicano de  Psiquiatría,  A. C.</p>
<p>Su primordial función es la  de  certificar a los especialistas en Psiquiatría y en Psiquiatría Infantil y  de la  Adolescencia, que en forma voluntaria lo soliciten y reúnan los  requisitos de  conocimientos, experiencia  y formación a través de un programa  completo  de  especialidad llevado a cabo y acreditado, en una institución  de  educación  superior y de salud, nacional o  extranjera.</p>
<p>La certificación se lleva a  cabo  mediante un examen de conocimientos teóricos y clínico-prácticos,  celebrado al  menos una vez al año, a quienes lo soliciten y cumplan los requisitos  establecidos en las convocatorias.</p>
<p>El Consejo Mexicano de  Psiquiatría,  recertifica  cada cinco años a los Psiquiatras Certificados, que  acrediten  suficientes actividades de actualización, capacitación y educación  médica  continua en el lapso.</p>
<p>El Consejo Mexicano de  Psiquiatría  pertenece al Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades  Médicas (CONACEM),  organismo conformado por  la Academia Nacional de Medicina, la Academia  Mexicana  de Cirugía y los Consejos de Especialidades Médicas que han recibido y  mantienen  el Certificado de Idoneidad, entre los cuales se encuentra el nuestro.</p>
<p>La Certificación y  Recertificación de  los médicos especialistas son garantes de su preparación y calidad ante  los  pacientes y la sociedad.</p>
<p>Son funciones  complementarias del  Consejo Mexicano de Psiquiatría, las de servir como organismo asesor y  consejero  ante los médicos, las instituciones de salud, tanto públicas como  privadas y la  sociedad, opinando, cuando se le requiere, acerca de la  calidad técnica  y la  calidad académica de los médicos especialistas en el campo y los   asuntos que  involucran el ejercicio de la especialidad de la Psiquiatría en México.</p>
<p>Finalmente, el Consejo  Mexicano de  Psiquiatría tiene también la función de dar  a conocer periódicamente a  los  médicos, instituciones y público en general, el listado actualizado de  los  especialistas certificados y recertificados; compromiso que cumplimos  con la  edición del presente directorio.</p>
<p>México, D. F. Enero 2010.</p>
<p>Dra. Martha Patricia  Ontiveros Uribe</p>
<p>Presidente del CMP  2010-2011.</p>
<p>Dr. Armando Vázquez  López-Guerra.</p>
<p>Secretario – Tesorero del  CMP 2010-  2011</p>
<table dir="ltr" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td valign="top"><strong> CONSEJO MEXICANO DE  PSIQUIATRÍA  ASOCIACIÓN CIVIL</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> ESTATUTOS</strong></p>
<p><strong> CAPÍTULO I. DENOMINACIÓN,  OBJETO,  NACIONALIDAD, DURACIÓN, PATRIMONIO Y DOMICILIO.</strong></p>
<p><strong> PRIMERA.</strong> <strong>DENOMINACIÓN.</strong></p>
<p>El nombre de la asociación será  “Consejo Mexicano de  Psiquiatría”,  el mismo deberá ir seguido de las palabras ASOCIACION CIVIL o de su  abreviatura  A. C. &#8211; - Este  organismo es  académico, no lucrativo y su denominación, así como los símbolos que  utilice se  consideran exclusivos.</p>
<p><strong> SEGUNDA. OBJETO.</strong></p>
<p>El objeto del Consejo  Mexicano de  Psiquiatría, A. C. es la evaluación de la capacidad profesional para el  ejercicio de la Psiquiatría, de acuerdo con el desarrollo científico,  técnico o  tecnológico en la materia; dictaminar la certificación y recertificación  de los  médicos de la especialidad.</p>
<p>A fin de cumplir con su  objeto, el  Consejo está facultado para:</p>
<ol>
<li> Elaborar y aplicar exámenes para  poner a  	prueba las capacidades y los conocimientos de los candidatos.</li>
<li> Extender certificados de  especialistas en el  	campo de la Psiquiatría como rama de la medicina, a los solicitantes  que  	cumplan los requisitos y aprueben los exámenes.</li>
</ol>
<ol>
<li> Calificar la educación médica  continua de  	los candidatos a la recertificación.</li>
<li> Informar al público, a los médicos y a  las  	instituciones, tanto públicas como privadas, dando a conocer los  requisitos  	de entrenamiento, así como las listas de psiquiatras que han sido  	certificados por el Consejo.</li>
</ol>
<p><strong> Especialistas Certificados</strong></p>
<p><strong>En  Nuevo  León</strong></p>
<p>http://www.consejomexicanopsiquiatria.org.mx/NL.htm</p>
<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/06/silencio0502_silencio_gordoyflaco.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-211" title="silencio0502_silencio_gordoyflaco" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/06/silencio0502_silencio_gordoyflaco.jpg" alt="" width="633" height="454" /></a></td>
</tr>
</tbody>
</table>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>JUEGO PATOLOGICO??</title>
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		<pubDate>Wed, 23 Jun 2010 17:41:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aaron</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[<p></p>
<p>JUEGO PATOLOGICO</p>
<p> </p>
<p>NOSOLOGIA</p>

El juego de azar se conoce      desde el año 2000 a de C., precediendo al propio dinero. El juego ha      estado muy presente en  numerosas civilizaciones antiguas, egipcios,      griegos, romanos, etc., con un especial protagonismo, debido a la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/06/ludopata.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-205" title="ludopata" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/06/ludopata.jpg" alt="" width="230" height="248" /></a></p>
<p><strong>JUEGO PATOLOGICO</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>NOSOLOGIA</strong></p>
<ul>
<li>El juego de azar se conoce      desde el año 2000 a de C., precediendo al propio dinero. El juego ha      estado muy presente en  numerosas civilizaciones antiguas, egipcios,      griegos, romanos, etc., con un especial protagonismo, debido a la que se      consideraba una de las principales pasiones de las clases más altas.</li>
<li> A lo largo de la      historia, se conoce la adicción al juego de emperadores romanos como      Augusto y Claudio, así como literatos españoles, Góngora y Argote, y rusos      como Lermontov y Dostoievsky, este último plasmaría su tragedia en una      obra clásica &#8220;El jugador&#8221;. Igualmente y desde siempre, han      existido personajes populares y muchos otros anónimos arrastrados por esta      problemática, que desde un punto de vista social, constituye una de las      plagas más antiguas de la humanidad, por su gran poder destructivo.</li>
<li>En definitiva, el juego es      un fenómeno esencialmente constitutivo del modo peculiar del ser humano      que, según el antropólogo Bally, contiene todos los valores de la vida      humana, puesto que es una actividad libre que permite a la persona      recrear, exaltar o transfigurar estética o poéticamente la realidad , así      como la pasión por la vida y la belleza.</li>
<li> Independientemente de      que entrañe trascendencia en muchos animales, y en especial en el hombre,      como preparación para su actividad futura de adulto y de que en lugar de      persistir simplemente a lo largo de la vida, puede reactivarse, exacerbarse      o desarrollar caracteres patológicos (Bombín, 1992).</li>
<li> Psicológicamente, el      juego de azar es un reto a la suerte, mediante el cual una persona      proyecta sus esperanzas de cambiar mágicamente el futuro a su favor, o al      menos de experimentar el placer del triunfo contra el riesgo del fracaso a      pesar del sufrimiento que conlleva la incertidumbre, traduciendo así una      conformidad con la realidad, un deseo de huida de la mediocridad o      monotonía cotidiana.</li>
<li> El azar ha sido      abordado por filósofos,  como Aristóteles, que sostuvo que entre las      causas necesarias para cualquier fenómeno había que incluir causas      accidentales, experiencias o no necesarias, que son el azar      (correspondientes a acontecimientos naturales) y a la suerte o fortuna,      correspondiente a los fenómenos humanos.</li>
<li> El uso del azar en el      juego es considerado un diversión cuando hay un control y un gozo en el      acto en sí mientras que deja de serlo cuando implica sufrimiento y      descontrol, por lo que la persona pierde su libertad de decisión (Bombín,      1992).</li>
<li> Actualmente destacan      dos importantes clasificaciones, la de los juegos y las de los propios      jugadores. Se ha distinguido varios tipos de juegos, como juegos de      competición, juegos de azar, juegos de riesgo y juegos de reglas (González      Seara, 1989)</li>
<li> Entre los juegos de      azar, se establece cuatro grandes clases de juegos: por su licitud      (lícitos e ilícitos); por su administración (públicos y privados); por su      contenido (máquinas tragaperras, bingos, casinos, cartas, loterías y      apuestas deportivas) y por su poder adictivo (muy adictivos y poco      adictivos) (Bonbín, 1992).</li>
<li> Atendiendo a su      potencial adictivo, se pueden distinguir los altamente adictivos, por el      escaso tiempo transcurrido entre el momento de la apuesta y el resultado y      escasamente adictivos, por el carácter diferido en el tiempo del resultado      respecto al momento de la apuesta.</li>
<li> Hoy en día la mayoría      de las investigaciones en España, se centran en las máquinas tragaperras y      los bingos, mientras que en otros países destacan estudios sobre éstos y      otros juegos, como las carreras de caballos, máquinas de frutas, máquinas      de poker, etc.</li>
<li> Según las      clasificaciones hechas por varios autores en España (Becoña, 1993),      González, 1989; Ochoa y Labrador,1994; Rodriguez-Martos,1987), se pueden      considerar cinco tipos de jugadores: el no jugador, el jugador social, el      jugador problema ,. el jugador patológico y el jugador profesional.</li>
<li> Las diferencias      principales entre los jugadores provienen de las cuantías y del control      del juego. A la hora del tratamiento se considera preventivo en los      jugadores sociales y excesivos, necesarios en los patológicos e innecesarios      en los profesionales. El aspecto preventivo está tomando actualmente una      importante relevancia por el papel de desempeñan los jugadores excesivos,      que si bien no tienen problemas graves, es el primer paso hacia la      enfermedad por las reiteradas pérdidas de control que conducen a que las      pérdidas empiecen a ser desmedidas por lo que las ganancias actúan como      estimulantes para recuperar lo perdido.</li>
</ul>
<p><strong>ETIOPATOGENIA</strong></p>
<ul>
<li> La transición es      imperceptible como en todas las adicciones, pudiendo llegar el momento, en      que el juego no es una diversión sino un problema con numerosas      repercusiones sobre la persona y su entorno.</li>
<li> Una vez generado el      problema, la dependencia prospera y se perpetúa por la concurrencia de      mecanismos derivados de la propia dependencia, constituyendo lo que Van      Dijk denominó como círculos viciosos de la dependencia, entre los que      pueden distinguirse: los psicológicos (frustración de reincidir, pérdidas      progresivas de dinero, adquisición de la identidad de jugador), los      socio-ambientales (el adicto frecuenta cada vez más los círculos      relacionados con el juego; los estímulos medioambientales del juego      adquieren para el jugador propiedades incitadoras por mecanismos      asociativos y el entorno social le adjudica el rol de jugador, que espera      que desempeñe) y los tóxicos, que en este caso serían endotóxicos,      generados por los fenómenos de la tolerancia y de la abstinencia, ya que a      la luz de los conocimientos actuales sobre endorfinas y neuromoduladores,      es verosímil que en todas las adicciones existan mecanismos de sustancias      externas y otros regulados por endotoxinas.</li>
<li> Factores Inherentes Al      Propio Jugador:</li>
<li> &#8211; La personalidad y en      concreto su debilidad frente a los móviles instintivos que le tientan      desde la propia naturaleza, tales como la ambición, el afán, el gusto por      el riesgo, baja tolerancia a la frustración y la susceptibilidad al      aburrimiento.</li>
<li> A la hora de explicar      el mecanismo por el que la persona puede conducir al juego, se han      barajado dos clases de hipótesis: las teorías psicoanalíticas y las      conductistas.</li>
<li> Los psicoanalistas      sostienen que el juego de azar es o una forma de auto castigo por culpas      subjetivas no resueltas o un comportamiento inmaduro, infantil, como      intento de prolongación o detención de las satisfacciones auto eróticas.</li>
<li> Por otro lado las      teorías conductistas sostienen que el juego de azar patológico es el      resultado de un aprendizaje consolidado por refuerzos positivos sucesivos      aunque sean intermitentes. Evelio Huertas (1992) sitúa al comportamiento      de una persona que juega frecuentemente en las máquinas tragaperras, como      ejemplo de condicionamiento operante, estableciendo dicha conducta pos sus      consecuencias, en este caso, los premios que recibe de forma continúa.</li>
<li> Por otro lado la      conducta del juego patológico se aprende, lo mismo que una variedad de      otras conductas, a través de un proceso de refuerzos. El refuerzo (ganar)      puede conseguirse por la respuesta de apostar en sucesivas ocasiones o en      ocasiones espaciadas (Wolkowitz, 1985). El comportamiento individual de      cada jugador estará en función de su antecedente de previos refuerzos.</li>
<li> La conducta del      jugador, según esta orientación, se mantiene básicamente por refuerzos      intermitentes, que es el tipo de refuerzos más efectivos para mantener una      conducta y el más resistente a la extinción (Wolkowitz, 1986 y González,      1989).</li>
<li> Según Skinner (1977)      en la conducta humana, las respuestas aprendidas producidas por      contingencias relativamente precisas se mantienen con frecuencia latentes      durante toda la vida.</li>
<li> La secuencia en que      los refuerzos se van a suceder es imprevisible, es decir, el jugador no      puede saber cuando su apuesta va a resultar un éxito y cuando un fracaso.      Además esta secuencia es irregular, de manera que varios juegos      consecutivos pueden ir seguidos de refuerzo, mientras que después el      jugador habrá de emitir una gran cantidad de respuestas sin ser      reforzadas, hasta que finalmente abandone su &#8220;mala racha&#8221; o      gane. Este tipo de refuerzo intermitente, implicado en los juegos de azar,      es sumamente efectivo a la hora de mantener una conducta, particularmente      elevada.</li>
<li> Otros autores se basan      en las teorías Pavlovianas para explicar el juego patológico. Para      Zuckerman (1983) las diferencias individuales estarían relacionadas con la      capacidad de disfrutar de la vida, así como la intensidad en experimentar      la diversión. Los altos buscadores de sensaciones necesitan niveles      superiores de estimulación y excitación que los bajos buscadores de      sensaciones. Por lo que se supone la existencia de una relación entre el      juego patológico y la búsqueda de sensaciones.</li>
<li> Otra teoría      alternativa sería que el modo de jugar esté bajo &#8220;control de      estímulos&#8221;. McConaghy (1983) propone que los estímulos asociados      regularmente con el acto de jugar, adquieren la capacidad de actuar como      refuerzos condicionados a ese comportamiento.</li>
<li> Las teorías del      aprendizaje ayudan a comprender el desarrollo de la dependencia de las      sustancias psicoactivas más que el estudio de los factores clásicos de      personalidad. Los conductistas sostienen que el juego patológico es el      resultado de un aprendizaje consolidado por refuerzos positivos sucesivos      (dinero, activación&#8230;) y de refuerzos negativos (reducción de la ansiedad      o depresión), así como de factores ambientales que favorecen la      adquisición del problema (disponibilidad, familiaridad, aprobación      social).</li>
<li> La psicología de la      personalidad siempre ha tendido a buscar perfiles en todas las patologías,      con menor o mayor éxito. En el caso de las adicciones, ha ocurrido lo      mismo, surgiendo numerosos perfiles de dudosa validez, por las      metodologías utilizadas, así como por la gran variedad de criterios de      inclusión y exclusión determinados por cada estudio, pudiendo existir la      posibilidad de una relación entre tipos de personalidad y drogas      específicas e incluso vías de administración, pero el uso de múltiples      sustancias así como el factor de la disponibilidad, hace difícil demostrar      dicha relación.</li>
</ul>
<p><strong>DIAGNOSTICO</strong></p>
<ul>
<li> A pesar de ser una      enfermedad muy antigua, hasta 1975 no se empezó a estudiarla como tal,      siendo en 1979 cuando Morán la define como juego patológico. Su      reconocimiento oficial no se produce hasta 1980, cuando la Asociación de      Psiquiatría Americana en el Manual diagnostico y estadístico de los trastornos      mentales, incluye el juego patológico como una de sus categorías dentro de      los trastornos del control de impulsos no clasificados en otros apartados      (APA, 1980).</li>
<li> En el DSM-IV esta      clasificación diagnóstica abarca cinco categorías específicas (trastorno      explosivo intermitente, cleptomanía, juego patológico, piromanía y      tricotilomanía) La categoría residual está bajo el epígrafe de trastorno      de control de los impulsos no especificado, y se incluiría en ella      aquellos trastornos del control de impulsos que no cumplen los criterios      de un trastornos específicos y una categoría residual.</li>
<li> La OMS coincide prácticamente      en su totalidad en lo referido a esta categoría  en la clasificación      Internacional de las enfermedades mentales (CIE-10, OMS, 1992).</li>
<li> Según el DSM-IV, los      trastornos del control de impulsos se caracterizan por un impulso      irresistible a realizar actos dañinos y se definen por tres      características esenciales: Fracaso en resistir el impulso, deseo o      tentación de llevar a cabo algún acto que es dañino para el individuo o      para los demás; sensación creciente de tensión o de activación antes de      llevar a cabo el acto y experiencia de placer, gratificación o liberación      en el momento de consumar el acto.</li>
<li> Para Echeburúa (1992),      el DSM-III-R supone un vuelco respecto a los criterios diagnósticos del      DSM-III. En la revisada, los criterios para el abuso de sustancias y para      el juego patológico son básicamente los mismos si se sustituye el juego      por la sustancia adictiva, con un énfasis especial en la pérdida de      control.</li>
<li> La diferencia entre      una y otra edición radica en subrayar los síntomas fisiológicos como la      abstinencia y la tolerancia, que justifican la similitud de este cuadro      con las características esenciales de la dependencia de sustancias      psicoactivas (Lesieur y Heineman, 1988).</li>
<li> El juego patológico,      según lo anteriormente citado, podría clasificarse como una adicción no      tóxica, pero la categoría de adicciones en el DSM-III-R se limita a las      conductas de ingesta de alcohol y otras drogas (Echeburúa y Báez, 1991).</li>
<li> Según el DSM-IV el      diagnóstico de ludopatía se estable cuando se cumplen al menos cuatro de      las condiciones o características siguientes:</li>
<li> 1. Frecuente y      creciente preocupación por el juego o por obtener dinero para jugar, con      tendencia a rememorar experiencias lúdicas del pasado y a planear nuevas      actividades.</li>
<li> 2. Jugar con      frecuencia mayor cantidad de dinero o por un periodo de tiempo más largo      en relación con lo previsto.</li>
<li> 3. Necesidad de      incrementar el volumen o la frecuencia de las apuestas para conseguir la      excitación deseada.</li>
<li> 4. Intranquilidad e      irritabilidad en caso de no poder jugar o al intentar reducir o dejar el      juego.</li>
<li> 5. Pérdidas repetidas      de dinero debidas al juego y reiteración en la conducta de juego con el propósito      de recuperar las pérdidas.</li>
<li> 6. Repetidos esfuerzos      infructuosos por abandonar o reducir el juego.</li>
<li> 7. Aumento de la      conducta de juego ante dificultades psicológicas o sociales.</li>
<li> 8. Sacrificio de      obligaciones familiares, sociales u ocupacionales para poder jugar.</li>
<li> 9. Persistencia en el      juego (incapacidad de abstención) a pesar de la imposibilidad de pagar las      deudas crecientes o a pasar de otros problemas significativos (sociales,      ocupacionales, legales), que la persona sabe que son incrementados por el      juego.</li>
<li>Controversia Actual En El      Diagnóstico</li>
<li> En el siglo XIX se      agrupo al juego patológico, piromanía, cleptomanía y alcoholismo, en las      llamadas &#8220;monomanías instintivas&#8221;. Siendo a mediados del siglo      XX cuando los manuales diagnósticos a estas mismas categorías las clasifica      como en la actualidad, pasando el alcoholismo a ser una adicción, por lo      que perdió ese aspecto impulsivo que tanto estigmatiza a estas      enfermedades.</li>
<li> Hoy en día todo el      mundo reconoce el aspecto adictivo del alcohol, principalmente por el      carácter químico que conlleva y por la naturaleza del problema que es      similar a la de otras adicciones. Denominando a éstas, drogodependencias      con todo lo que conlleva científico y socialmente, no ocurriendo lo mismo      con otras, que por no poseer ese aspecto exoquímico, se olvida su      naturaleza adictiva, atribuyendo la causa de las mismas al aspecto      impulsivo-compulsivo, con la dificultad que conlleva su conocimiento.</li>
<li> Aunque según los      manuales diagnósticos del APA y de la OMS el juego patológico es un      trastornos de control de impulsos, para la mayoría de profesionales y      especialistas en la materia, la ludopatía es una adicción llamada &#8220;no      tóxica&#8221;, aunque</li>
<li>hubo un tiempo que por sus      similares características con el trastorno obsesivo- compulsivo, se      pensaba que era una forma de éste, denominándolo &#8220;juego      compulsivo&#8221;.</li>
<li> El mismo problema se      está dando en los demás trastornos de la misma categoría y muchos otros      trastornos nuevos, que por su complejidad, actualmente son difíciles de      clasificar, como son  los llamados, compra compulsiva,      ciberdependencia, adicción al sexo, etc., e incluso algunos trastornos de      alimentación.</li>
</ul>
<p><strong>ANSIEDAD Y JUEGO PATOLOGICO</strong></p>
<ul>
<li>Dentro de la polémica      existente entre depresión y ansiedad relacionado con el juego patológico,      surge otra, no menos importante, que es el papel de la activación y      arousal, ampliamente relacionado con el estrés y la ansiedad.</li>
<li> Uno de los conceptos      mas utilizados en la investigación sobre el juego es el de activación, por      lo que en estos últimos años han proliferado los trabajos sobre evaluación      psicofisiológica, con importantes resultados, donde se han encontrado      diferencias significativas con la población general e incluso entre      distintos tipos de juegos.</li>
<li> A la hora de hablar de      activación destaca la figura de Brown, quien, junto a otros autores, se      centra en el aumento de arousal o activación como reforzador en sujetos      buscadores de estimulación (Brown, 1986; Dickerson et al. 1987).</li>
<li> Para Brown (1986) el      fenómeno central del juego es una experiencia personal y un estado de      activación objetivamente verificable, probablemente autónomo y cortical.      El concepto de activación de este autor es parecido al propuesto por      Thayer (1989), quien lo relaciona con los niveles de estrés (citado por      Brown, 1993).</li>
<li> El estrés es una      variable importante asociada con un alto nivel de arousal y activación      (Turpin, 1989 citado por Brown, 1993), su relación con la ansiedad, hace      de ésta un mediador fisiológico, jugando un importante papel en la      ludopatía  (Sharpe y Tarrier, 1993).</li>
<li> La ansiedad y las      reacciones fisiológicas que conlleva, en el caso particular del juego, es      para muchos autores el principal causante del mantenimiento del juego.      Pero en cuanto a la adquisición algunos investigadores han apuntado al      acto del juego como una estrategia de evitación de la ansiedad, mientras      que otros lo han relacionado con una búsqueda de activación.</li>
<li> El juego utilizado      como un &#8220;estimulante&#8221; parece tener más evidencia empírica a      través de los resultados de entrevistas realizadas en diversos estudios en      los que se comprueba un estado de baja estimulación percibida en las vidas      de algunos dependientes (Carrol, D y Huxley, A 1994), esto convierte al      juego en un potente estimulador, con los aspectos re forzantes del mismo,      siendo uno de los causantes principales de la adquisición y mantenimiento      del juego.</li>
<li> En el estudio de la      ansiedad en las adicciones, surge otro problema puesto que determinadas      drogas pueden servir como estrategia de afrontamiento de la ansiedad pero      a su vez, por su carácter desadaptado, aunque la puede reducir a corto      plazo, se generará un círculo vicioso a largo plazo ya que la dependencia      de por sí provoca ansiedad, tanto por sus implicaciones destructivas como      en la abstinencia ante la no consumación de la conducta dependiente, como      en el caso del juego patológico, o generado por la no consumición de la      sustancia adictiva, en el caso de las adicciones tóxicas. Este círculo      vicioso que se genera convierte a la ansiedad en causa y causante.</li>
<li>La constatación de que      algunas conductas consumatorias pueden reducir el malestar, percibido como      una alta activación fisiológica, cualquiera de las respuestas motoras      pueden ser capaces de discriminar entre personas con alta y baja ansiedad.      Debido a lo anterior, el fumar, comer o beber demasiado constituye una de      las siete respuestas motoras de ansiedad evaluadas en el Inventario de      Situaciones y Respuestas de Ansiedad (I.S.R.A., Miguel Tobal y Cano      Vindel, 1986, 1988, 1994).</li>
<li>Este cuestionario evalúa los      distintos tipos de respuesta de ansiedad (cognitivo, fisiológico y motor)      en las situaciones potencialmente ansiógneas. También permite la      evaluación de la ansiedad asociada a cuatro áreas situacionales o rasgos      específicos: ansiedad de evaluación, interpersonal, fóbica y ansiedad en      la vida cotidiana.</li>
<li>Actualmente se está      realizando un estudio en Barcelona utilizando el I.S.R.A. Resultados      publicados de este cuestionario con jugadores patológicos, solo conozco el      de García, J. (1993) que encontró niveles de ansiedad severa (por encima      del centil 75 en puntuación total o rasgo de ansiedad) en el 49% de la      muestra (n=135), con puntuaciones más elevadas en el nivel cognitivo y      dentro de los factores situacionales es en Ansiedad ante la evaluación en      el que puntuaron más.</li>
<li>Son importantes estos      resultados, ya que según el modelo de los tres sistemas de repuesta de      ansiedad, la especificidad individual (reactividad) va a estar relacionada      con la eficacia de las técnicas de tratamiento (Cano-Vindel, A. 1994)</li>
<li>En el estudio de García, J.      y cols., las puntuaciones elevadas en el sistema cognitivo hacen pensar      que en el tratamiento del juego patológico, los individuos encontrarían      mas alivio con técnicas de tipo cognitivo, pudiendo obtener una mayor      eficacia que si utilizamos técnicas de tipo fisiológico (relajación, de      sensibilización sistemática o biofeedback) o de tipo motor (exposición,      ensayo conductual o refuerzo). Esta hipótesis sobre relaciones entre      reactividad  y tratamiento está siendo ampliamente estudiado por      Miguel Tobal y Cano Vindel desde 1990.</li>
<li>Otro importante cuestionario      que evalúa el rasgo-estado de ansiedad es el  S.T.A.I. (Spielberger      et al., 1970), que tiene notables diferencias respecto al I.S.R.A.      principalmente por el carácter situacional de este último.</li>
<li>El S.T.A.I. posiblemente por      su mayor antigüedad y popularidad ha sido el más utilizado en el estudio      del juego patológico, destacando por su relevancia el trabajo de      Blaszczynski, A y McConaghy, N en 1989. Estos autores encontraron que      tanto la ansiedad estado (media=49,39, desv. típ.=13,46) como en ansiedad      rasgo (media=49,36, desv. típ.=10,39) los jugadores alcanzaban      puntuaciones similares a las de la muestra normativa de Spielberger et al.      (1970) con pacientes neuropsiquiátricos y significativamente más altas que      las obtenidas con una muestra de estudiantes universitarios. También      suministraron el Inventario de Depresión de Beck (Beck et al. 1961) con      una media de 18,89 y desv. típ. de 10,33.</li>
<li>Aunque en el global si hay      diferencias significativas, con una media de 49,11 (dt=13,46) de estado de      ansiedad y un 49,36 (dt=10,39) de rasgo de ansiedad, no hubo tal      diferencia entre los subgrupos y las variables asociadas.</li>
<li>Variables relacionadas con      Apostadores de Carreras de Caballos (N=19)</li>
<li>y con Jugadores a Máquinas      (N=15)</li>
<li><span style="text-decoration: underline;">Estos autores llegaron a      unas conclusiones bastante interesantes que han servido de precedente para      muchos otros estudios. Afirman que &#8221; aunque la excitación y      expectación del aspecto económico es la principal motivación de los jugadores      sociales, para el jugador patológico es secundario. La necesidad de      obtener dinero queda relegada a un segundo plano en el caso de un episodio      de juego siendo menos importante que el estrés o la depresión, igualmente      el incremento de un estado emocional negativo incrementa el consumo de      alcohol. Los resultados de este estudio determinan que el juego e      utilizado como una estrategia de afrontamiento des adaptativa ante estados      emocionales negativos, como pueden ser la ansiedad o la depresión,      igualmente intervienen otros factores de gran importancia como la      disponibilidad y la familiaridad</span>.&#8221; (pág. 346)</li>
<li>En definitiva, este estudio      es uno de los primeros es medir el rasgo-estado de ansiedad, y uno de los      pocos que ha encontrado diferencias significativas en cuanto al rasgo de      ansiedad. Del mismo modo, ambos autores destacan la importancia de la      relación entre la ansiedad y el juego patológico, aunque a diferencia de      otros autores no encuentra relación con tipos de juego.</li>
<li>Uno de los autores de dicho      trabajo, realizó un año antes un estudio comparativo entre dos      tratamientos y su relación con los niveles de ansiedad del STAI. Los      resultados de este estudio de McConaghy et al. (1988) lo comentaré en el      apartado de tratamientos. También citaré otro estudio del mismo autor de      1991, cuyo estudio comparativo se basa en los índices obtenidos por el      STAI, antes y después del tratamiento.</li>
<li>Otro estudio mas reciente es      el de Cocco, N y cols. (1995), que también encuentra datos significativos      en cuanto al rasgo de ansiedad medido por el STAI. A diferencia del      estudio anterior, si aparecen diferencias significativas entre los      apostadores a caballos y los jugadores a máquinas (F(23) = 6,57; p &lt;      0.05). La media indicada en los jugadores a las máquinas fue de un 52,42      mucho mas alto que encontrado en el otro grupo, 40,08.</li>
<li>Estos autores, al igual que      Spielberger et al. (1983), sugieren  que estos resultados indican una      importante diferencia entre jugadores en cuanto a los niveles de rasgo de      ansiedad.  También aparecen dichas diferencias en los resultados de      las otras dos escalas, Telic Dominance Scale (TDS) y la Arousal Avoidance      Sub-scale of the Telic Dominance Scale (TDSAA), no ocurriendo lo mismo con      las otros tres factores.</li>
<li>Moreno, I et al (1995)      encuentran una puntuación media para la ansiedad bastante alta, de 14,5      (ds = 9,1; rango: 0-34) puntos.</li>
<li>Anteriormente cite las      conclusiones a las que llegaron, ya que es bastante relevante el hecho de      darle mayor importancia a la ansiedad que a la depresión. Al igual que      otros autores, determinan que los índices de depresión que aparecen en      este y otros estudios, se deben a un trastorno adaptativo depresivo. Esta      anterior deducción proviene del hallazgo mas frecuente de síntomas de      ansiedad que de depresión, en los resultados obtenidos en las escalas de      ansiedad (ansiedad mayor: 52,5%) y depresión (depresión mayor: 10%) de      Hamilton y en el AMDP (ansiedad: 65,9%, trastornos psicosomáticos: 47,5%).      Otro estudio que encuentra mayores índices de ansiedad que de depresión es      el de Bergh (1994) con un 53% de depresión severa y un 60% de ansiedad y      distress.</li>
<li><span style="text-decoration: underline;">Al igual que hice en el      apartado de trastornos afectivos, con la alusión a la hipomanía y al      riesgo de suicidio, cabe hacer una importante mención a los trastornos      psicosomáticos, muy poco tratados en la mayoría de los estudios, pese a      tal y como exponen García et al.&#8221; coherentemente con los resultados      obtenidos en las evaluaciones de trastornos afectivos y de ansiedad, se      observa una notable incidencia de trastornos psicosomáticos entre los jugadores      patológicos</span> (Martínez- Pina et al 1990; Lorenz, Yaffee, 1986; I.E.A.P.A.,      1991).&#8221;    (1993, pág. 85)</li>
<li>Los anteriores autores      observaron este tipo de trastornos en un 39% de la población atendida      (N=254), estando más acentuada entre la muestra de mujeres (77%) que entre      los varones (23%), de mayor a menos incidencia encontramos cefaleas o      migrañas, trastornos del aparato digestivo y alteraciones del ciclo      vigilia- sueño.</li>
<li>Según Bombín, 1992 antecede      un cuadro de abstinencia en el 30-40% de jugadores con auténtica      dependencia, y su mecanismo obedece a modificaciones neuroquímicas, que      ligadas al estrés de la abstinencia, sufre el organismo del jugador en      relación con su cuadro endotóxico (endorfinas) propio de la dependencia.</li>
<li>Algunos autores cuestionan      que esta sintomatología sea debido a un síndrome de abstinencia, primero      porque este síndrome va conceptualmente ligado a la dependencia física y      segundo, porque dichos síntomas se dan, aunque en menor grado durante la      fase de juego.</li>
<li>En primer lugar, acepto la      crítica, puesto que la directamente responsable</li>
<li>del síndrome de abstinencia      es la dependencia física mientras que la psíquica se limitaría al mero      acostumbramiento, consistente en un conjunto de modificaciones      psicológicas y comporta mentales que despiertan en el adicto (jugador) el      deseo irresistible de conseguir la droga  (jugar), de forma crónica.</li>
<li>Realmente no se da      adaptación biológica del organismo a la presencia de la droga (abstinencia      física), si bien si se dan una serie de correlatos bioquímicos, en los      sistemas serotoninérgicos, noradrenérgicos y dopaminérgicos, en forma de      alteración de las constantes biológicas, que tienden a su cronificación, y      a largo plazo con implicaciones físicas, junto a otros factores,      precedidos por el estrés desencadenado por el problema del juego o en el      caso de abstinencia, por el estrés implicado en esta fase.</li>
<li>Por lo que aunque la      distinción entre los tipos de dependencia se mantiene a nivel biomolecular      quizás tal distinción sea falaz, puesto que para que se alteren la      funciones bioquímicas no es preciso la presencia de una sustancia química      externa, puesto que la influencia ambiental sobre este tipo de funciones      está ampliamente demostrada.</li>
<li>La presencia de algunos de      estos síntomas durante la fase de juego, se debe no a la abstinencia sino      a trastornos psicofisiológicos derivados por una situación de tensión      crónica mantenida, generadora de altos niveles de estrés. El jugador sufre      un incremento de esta tensión cuando deja de jugar, por lo que el juego se      convierte en sí en una estrategia des adaptativa ante esta situación y      ante las repercusiones en otras áreas, por lo que en algunos casos el      juego no es suficientemente potente por lo que se acompaña del consumo de      otras drogas y/o medicamentos, constituyendo todas estas conductas      consumatorias una conducta de afrontamiento des adaptativa que reducen a      corto plazo el estrés pero con importantes deterioros para la salud a      largo plazo. Por lo tanto, la sintomatología se debe en primer lugar,      durante la fase de juego, al aumento general de la activación del      organismo como consecuencia de un alto nivel de estrés propiciado por la      propia dependencia al juego y por las repercusiones del mismo y en segundo      lugar, en el momento de la abstinencia por el incremento de dichos niveles      de estrés, como consecuencia del abandono del juego. En este segundo      momento se hace mas evidentes las alteraciones fisiológicas del eje II      (neuroendocrino) con un valor de supervivencia relacionado con un      afrontamiento activo desadaptado de escape y/o evitación, incrementándose      la sintomatología, básicamente a nivel cardiovascular, apareciendo una      hiper excitabilidad similar a la abstinencia de los opiáceos, con aumento      de la presión arterial, aumento del ritmo cardiaco, aumento de secreción      de opiáceos endógenos, etc.</li>
<li> Igualmente, desde el      punto de vista fisiológico como respuesta al estrés, podría destacar el      papel de la hormona adrenocoticotrópica (ACTH) como aspecto explicativo en      algunos casos de la secreción de andrógenos o la alteración en el sistema      noradrenérgico por la baja secreción de catecolaminas, provocada en primer      plano por el Eje III, que podría igualmente explicar la sintomatología      depresiva y ansiosa.</li>
<li>Según Bombín (1992) &#8221;      la similitud clínica de la ludomanía con las drogodependencias alcanza su      máxima expresión en el síndrome de abstinencia&#8221; (pág. 35). Pese a que      no nos podemos basar en la abstinencia como único criterio para la      inclusión del juego en las adicciones, lo dicho por este autor me sirve de      introducción al siguiente apartado centrado en la poli adicción como el      trastorno asociado a todas las adicciones y por lo tanto, también al      juego.</li>
</ul>
<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/06/ludopata1.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-206" title="ludopata1" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/06/ludopata1.jpg" alt="" width="369" height="472" /></a></p>
<p><strong>TRATAMIENTO</strong></p>
<ul>
<li>Hasta los años 90 la escasez      de publicaciones sobre tratamiento en el Juego Patológico ha sido muy      notorio. Últimamente han surgido importantes estudios al respecto con      importantes repercusiones. Los tratamientos desde un principio se han      sustentado en los programas que ya existían para el tratamiento del      alcoholismo. Según el National Council on Compulsive Gambling hay mas de      41 programas distintos en Estado Unidos.La mayor parte de programas de      tratamiento americanos, ya sean ambulatorios o en régimen de      internamiento, están orientados hacia el consejo profesional, las      psicoterapias grupales y la asistencia a Jugadores Anónimos. Existen 600      grupos de jugadores anónimos en USA y unos 300 dirigidos a las familias e      hijos de los jugadores.</li>
<li><span style="text-decoration: underline;">La psicoterapia grupal en      jugadores es similar a la que se realiza con pacientes alcohólicos, aunque      ambos grupos presentan diferencias claras. Taber y McCormick (1987)      informan de que el paciente alcohólico suele ser más pasivo, depresivo y      perfeccionista, mientras que el jugador patológico suele ser más      competitivo, egocéntrico, enérgico, hipomaníaco y extrovertido y a menudo,      intolerante y manipulativo.</span></li>
<li>Desde otro abordaje terapéutico,      la modificación de conducta está ofreciendo resultados esperanzadores.      Aunque los primeros estudios sobre intervención están en desuso, dando      paso a otras con la de sensibilización en imaginación (McConaghy y cols.,      1983) y la relajación en imaginación (McConaghy y cols., 1988) que están      ofreciendo mejores resultados que las anteriores. También se está      utilizando técnicas de control de estímulos y exposición, de forma      independiente y conjunta, obteniendo esta última modalidad resultados      bastantes aceptables, así como paquetes de técnicas cognitivo-conductuales      en grupo.</li>
<li>El internamiento del      paciente, fue algo insólito precedido también de otros tratamientos para      algunas adicciones. Este procedimiento se basaba en la penosa situación      económica y psicológica del jugador así como en facilitar el abandono de      algunas actividades sociales que le inciten a jugar.</li>
<li><span style="text-decoration: underline;">Sin embargo, la mayoría de      los tratamientos se hacen sobre una base ambulatoria, con dos objetivos,      la abstinencia total o la parcial (juego controlado). La mayoría de los      programas están dirigidos a la abstinencia total, a pesar de la existencia      de algún trabajo sobre la eficacia del juego controlado (Dickerson y      Weeks, 1979 y Rankin, 1982 citados por Ladouceur, 1993).</span></li>
</ul>
<p>Estos autores matizan que, para algunos jugadores, este objetivo asegura la adhesión al tratamiento ya que la persecución de la abstinencia entraña un fin prematuro de la terapia. Este tipo de terapia se cree más atractiva, realista, facilita la búsqueda de ayuda profesional, evita parcialmente los abandonos del tratamiento y fomenta la cooperación con el terapeuta, aunque los resultados son más inciertos por la poca rigurosidad de los estudios (Rodriguez-Martos, 1987).</p>
<ul>
<li>
<ul>
<li>Los programas dirigidos a la       abstinencia total son muy dispares, parece que las técnicas más eficaces,       según los datos, son la de sensibilización imaginada (variante de la de sensibilización       sistemática en la que las escenas no se presentan en un orden jerárquico)       y la exposición en vivo con prevención de respuesta y control de       estímulos.</li>
<li><span style="text-decoration: underline;">Uno de los primeros y más       clásicos tratamientos cognitivos-conductuales es el de Ladouceur y cols.       (1994). En el se presentan cinco componentes: información sobre el juego       (definición del problema, ejemplos de jugadores, aspectos legales y       descripción entre jugador social y jugador patológico); intervención       cognitiva, basada en los datos que muestran la presencia de un 70% de       verbalizaciones emitidas irracionales (se determina el proceso de cambio,       el desarollo de ilusión de control donde se sobreestima la posibilidad de       control y se  explica la existencia       de cogniciones erroneas causa-efecto entre su conducta de juego y el       resultado del mismo); entrenamiento en resolución de problemas ( método       de Goldstein, 1988 y se le sugiere actividades sociales alternativas);       entrenamiento de habilidades sociales (técnicas asertivas) y prevención       de recaídas ( control de situaciones de alto riesgo).</span></li>
<li>Estos autores recomiendan       el conocimiento de todos los componentes que puedan ayudar al jugador así       como la importancia de una intervención temprana dirigida principalmente       al jugador y a su entorno, resolviendo sus problemas familiares, sociales       y financieros.</li>
<li>Como se ha mencionado, hay       muy variados programas de intervención pero la gran mayoría se basan en       el procedimiento anterior.</li>
<li>En forma de ejemplo,       destaca la intervención que describen Arribas y Martínez (1991) en un       Centro de Salud Comunitaria.</li>
<li>En este centro tras el       proceso de evaluación donde se conoce entre otros aspectos la ocupación       de tiempo libre de los pacientes y sus redes de apoyo social, se informa       sobre la terapia, intentando establecer objetivos y compromisos       terapéuticos. Tras la aceptación de las mismas se inicia las sesiones de auto       exposición graduada con una especial atención al modelado de respuestas       de autocontrol de la ansiedad que pudieran emplear durante la exposición,       donde se entrena al paciente a utilizar auto instrucciones que debe       utilizar en situaciones de riesgo.</li>
<li>A todos los pacientes se       les instruía en control del dinero y solo en algunos casos se puede       tramitar una auto prohibición de entrada en casinos y salas de bingo. A       diferencias de otros programas se les entrena en control de estímulos,       que se caracteriza en evitar el entorno que rodea al juego y en       afrontamiento de estas situaciones mediante auto exposición.</li>
<li>En el proceso terapéutico       se mantienen contactos con los familiares a quienes se les informa sobre       las características del problema del juego y las repercusiones       psicológicas que tenían en los pacientes, además de explicar el       tratamiento.</li>
<li>Por su actualidad e       importancia que tiene en nuestro país, destaca el programa de tratamiento       de Fernández-Montalvo y Echeburúa (1997) basado en técnicas de exposición       en vivo con prevención de respuesta y el control de estímulos. Con la       exposición en vivo con prevención de respuesta se pretende que el sujeto       experimente deseos de jugar, pero que aprenda a resistir y controlar esos       deseos de forma progresiva.</li>
<li>El formato del programa de       cese de la conducta de juego consta de cinco sesiones, de una hora de       situación, y con un frecuencia semanal. El programa tiene un formato individual,       pues facilita la adaptación del control de estímulos y de la exposición a       las características individuales de cada caso.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>
<ul>
<li>
<ul>
<li>
<ul>
<li>Las         cinco sesiones resumidamente son:</li>
<li>-         Primera Sesión: Plantear la hipótesis del problema desde la perspectiva         del análisis funcional de la conducta, determinar los aspectos         financieros, evitar las situaciones de juego y auto denunciarse.</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>
<ul>
<li>
<ul>
<li>
<ul>
<li>-         Segunda Sesión: Revisar las tareas planificadas en la primera sesión y         tratar las dificultades planteadas, explicar la teoría subyacente al         procedimiento de la exposición gradual en vivo con prevención de         respuesta y elaborar un procedimiento individualizado de exposición,         según el análisis funcional de la conducta, y establecer el plan de         actuación.</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>
<ul>
<li>
<ul>
<li>
<ul>
<li>-         Tercera Sesión: Revisar las tareas planificadas en la sesión anterior y         tratar las dificultades planteadas, reforzar al paciente y al         coterapeuta por los progresos habidos y enseñar al paciente el concepto         de conductas (y relaciones sociales) alternativas re forzantes y hacer         un listado de ellas.</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>
<ul>
<li>
<ul>
<li>
<ul>
<li>-         Cuarta Sesión: Revisar las tareas planificadas en la sesión anterior y         tratar las dificultades planteadas y reforzar al paciente y al         coterapeuta por los progresos habidos.</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>
<ul>
<li>
<ul>
<li>
<ul>
<li>-         Quinta Sesión: Revisar las tareas planificadas en la sesión anterior y         tratar las dificultades planteadas.</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>
<ul>
<li>Últimamente están       apareciendo estudios comparativos como es el ya antiguo trabajo de       McConaghy y cols. (1983) donde se observó la ineficacia de los       tratamientos aversivos, puesto que únicamente alcanzó un 20% de éxito       frente al 70% de la de sensibilización imaginada. En un estudio posterior       (McCormick y cols., 1988) se mostró que no había diferencias       significativas entre la de sensibilización imaginada y una modalidad de       relajación, puesto que ambas obtuvieron un éxito cercano al 60%, aunque       un nivel de ansiedad-estado al mes de seguimiento fue un predictor de fracaso       terapéutico al año de seguimiento.</li>
<li>A partir de las revisiones       realizadas por diversos autores, como Fernández-Montelvo y Echeburúa       (1997) y otros, se pueden exponer en forma gráfica algunos de los       estudios comparativos realizados sobre tratamientos en estos últimos       años.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>AUTORES Y AÑOS TRATAMIENTOS</p>
<table border="1" cellpadding="0" width="80%">
<tbody>
<tr>
<td valign="top"><strong>McConaghy   et al. (1983) (N=20 sujetos) </strong></td>
<td valign="top"><strong>Desensibiliz..   Imagin. 70% </strong></td>
<td valign="top"><strong>Terapia    Aversiva 20% </strong></td>
<td valign="top"></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top"><strong>McConaghy   et al. (1988) (N=20 sujetos) </strong></td>
<td valign="top"><strong>Desensibiliz.   Imagin. 50-70% </strong></td>
<td valign="top"><strong>Modalidad   Relaj. 50-70% </strong></td>
<td valign="top"></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top"><strong>McConaghy   et al. (1991) </strong></td>
<td valign="top"><strong>Desensibiliz. </strong></td>
<td valign="top"><strong>Imaginada </strong></td>
<td valign="top"><strong>66% </strong></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top"><strong>Grrenberg   y Rankin (1982) (N=26 sujetos) </strong></td>
<td valign="top"><strong>Exposición   en vivo con </strong></td>
<td valign="top"><strong>Prevención   de Respuesta </strong></td>
<td valign="top"><strong>19% </strong></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top"><strong>Ladouceur   y cols. (1992) </strong></td>
<td valign="top"><strong>Terapia   Cognit- </strong></td>
<td valign="top"><strong>Conductual </strong></td>
<td valign="top"><strong>75%   (n=4) </strong></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top"><strong>Echeburúa   et al. (1994) (N=64 sujetos) </strong></td>
<td valign="top"><strong>Control   de EE y exposición con prevención de Rs 75% </strong></td>
<td valign="top"><strong>Terapia   de grupo cognitivo-conductual  62,5% </strong></td>
<td valign="top"><strong>Combinación   de las anteriores 37,5% </strong></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top"><strong>Echeburúa   y Báez (1994)</strong></td>
<td valign="top"><strong>Terap.   Combina</strong> <strong>control   de EE</strong> <strong>19%</strong></td>
<td valign="top"><strong>Terap.   Combina</strong> <strong>expos.   preven.</strong> <strong>de Rs. 19%</strong></td>
<td valign="top"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<ul>
<li>
<ul>
<li><strong>Es importante destacar el       seguimiento que hicieron Echeburúa y cols. (1994) en un estudio donde se       compara tres modalidades terapéuticas: a) tratamiento individual de       control de estímulos y exposición en vivo con prevención de respuesta, b)       terapia de grupo cognitivo-conductual (reestructuración cognitiva,       búsqueda de soluciones, terapia grupal, autoestima, etc.) Y c) una       combinación de ambas modalidades terapéuticas.</strong></li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>
<ul>
<li><strong>Los resultados obtenidos       tras varios seguimientos se pueden observar en la siguiente tabla:</strong></li>
</ul>
</li>
</ul>
<table border="1" cellpadding="0" width="80%">
<tbody>
<tr>
<td valign="top"></td>
<td valign="top"><strong>modalidad   A</strong></td>
<td valign="top"><strong>modalidad   B</strong></td>
<td valign="top"><strong>modalidad   C</strong></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top"><strong>6 meses</strong></td>
<td valign="top"><strong>75%</strong></td>
<td valign="top"><strong>62,5%</strong></td>
<td valign="top"><strong>37,5%</strong></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top"><strong>12   meses</strong></td>
<td valign="top"><strong>68,8%</strong></td>
<td valign="top">37,5%</td>
<td valign="top">37,5%</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<ul>
<li>
<ul>
<li>Últimamente en los estudios       se está haciendo referencia no sólo al porcentaje de éxito sino también a       la disminución de la sintomatología asociada, principalmente ansiedad y       depresión, con importantes resultados en los seguimientos (Blaszczynski y       cols. 1991).</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>
<ul>
<li>Otro aspecto añadido       ampliamente citado en la literatura es la alta comorbilidad que posee el       juego con otras adicciones. Los datos son muy dispares, si bien, de un       modo aproximativo la comorbilidad entre todas las adicciones con respecto       al juego patológico se aproxima a un 15%, mientras que entre los       jugadores patológicos la coexistencia de otras adicciones está entre el       45-55%, donde prevalecen las adicciones a drogas legales, como el tabaco       y el alcohol. Respecto al fundamental hecho de la poli adicción, debe ser       tomada en cuenta en el tratamiento. Lesieur (1991, 1993) demuestra que el       tratamiento combinado es efectivo, principalmente en los casos de       alcoholismo y ludopatía.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>
<ul>
<li>Actualmente se está       incluyendo, en prácticamente todos los casos de intervención, a la       familia. Heineman (1994) recomienda siempre este procedimiento ya que la       familia no solo juega un papel importante, sino que es parte directamente       implicada. Por lo que según este autor la intervención familiar es       necesaria, desde el punto de vista ético, consiguiendo en la mayoría de       los casos aumentar el éxito terapéutico, restableciendo la unidad       familiar.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>
<ul>
<li>La proliferación de       asociaciones, comentada al principio, se debe a la falta de especialista,       a la gratuidad de las mismas y en muchos casos por su concepción intimista,       al guardar el anonimato, debido al prejuicio social que todavía soportan       el juego patológico y el alcoholismo. Estos grupos de autoayuda,       facilitan un modelo de coping, posibilitando el desarrollo de estrategias       de afrontamiento (McCormick y Ramirez, 1988). La eficacia de estos grupos       se aproxima al 15% (Brown, 1987), menor que otras técnicas, por lo que       estas asociaciones deben de cumplir un papel más complementario, principalmente       para prevenir las recaídas.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>Se puede agregar al manejo psicofármacos para evitar esa abstinencia o los síntomas del afecto como depresión y ansiedad, ayudando como siempre al manejo integral y biológico de cada paciente, y haciendo nuestra probabilidad de éxito aún mayor.</p>
<p>Fuente.- http://www.cop.es/colegiados/m-13641/</p>
<p><a href="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/06/trip-ludopatia10.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-204" title="trip-ludopatia10" src="http://psiquiatriaintegral.com.mx/principal/wp-content/uploads/2010/06/trip-ludopatia10.jpg" alt="" width="806" height="533" /></a></p>
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