Crisis de Pánico

Un ataque de pánico deben tomarse como una alteración nerviosa no grave. Los ataques de pánico no es cosa de mujeres, se manifiestan de diversas maneras, y no pueden producir la muerte como algunos piensan. Sin embargo, pueden convertirse en un gran impedimento para desarrollar tus actividades cotidianas.

Los ataques de pánico son momentos de miedo y angustia extrema que se presenta con una serie de síntomas físicos y cognitivos. Se activan por un agente disparador que crea un estado de confusión y ansiedad instantáneo.

Puedes evitar un ataque de pánico si aprendes a identificar los síntomas que lo generan, como son la ansiedad y la angustia. Para ello necesitas ponerte en manos de un especialista que confirme el diagnóstico y te recomiende una terapia para tu caso.

Las terapias actuales consisten en tratamientos psicológicos que te ayudan a comprender que es una situación común entre muchas personas, que no te estás volviendo loca/a ni tampoco puede destruir tu vida.

La característica fundamental del Trastorno de Pánico es la presencia de Crisis de Pánico recurrentes, inesperadas y que no se encuentran relacionadas con ninguna circunstancia en particular (son espontáneas), sin un factor externo que las desencadene, es decir que no son desencadenadas por una exposición a una situación social (como es el caso de la Fobia Social) o frente a un objeto temido (en cuyo caso se trataría de una Fobia Específica ). Otra característica del Trastorno de Pánico es el miedo persistente a padecer una nueva Crisis de Pánico, esto es miedo al miedo y se lo denomina Ansiedad Anticipatoria. Esta ansiedad puede a llegar a ser tan importante que puede llevar a confundir el diagnóstico de Trastorno de Pánico con el de Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG).

Estas Crisis (o Ataques) de Pánico, inesperadas y recidivantes, suelen presentar cuatro o más de los siguientes síntomas:

  • Miedo intenso a morir o a estar sufriendo un ataque cardíaco o alguna enfermedad física grave que ponga en riesgo la vida
  • Miedo intenso a volverse loco o a perder el control de si mismo
  • Palpitaciones (percepción del latido cardíaco) o pulsaciones aceleradas (taquicardia)
  • Sudoración
  • Palidez
  • Temblores o sacudidas musculares
  • Sensación de ahogo o falta de aire
  • Opresión en la garganta (sensación de no poder respirar) o en el pecho
  • Náuseas, vómitos o molestias y dolores abdominales
  • Inestabilidad, mareos o desmayos
  • Sensación de irrealidad (sentir al mundo externo como algo extraño)
  • Sensación de no ser uno mismo (despersonalización)
  • Hormigueos (parestesias)
  • Escalofríos o sensación de sufrir frío intenso

Las crisis se inician bruscamente, alcanzan su máxima intensidad en los primeros diez a quice minutos y suelen durar menos de una hora. Dejan a quien las sufre en un estado de total agotamiento psicofísico y con un gran temor (ansiedad anticipatoria) a volver a padecer una nueva crisis (miedo al miedo). También pueden aparecer síntomas de tipo depresivo, miedo a salir o alejarse del hogar o necesidad de hacerlo acompañado por una ser muy cercano (esto se denomina Agorafobia). La persona suele sentirse muy hipersensible y vulnerable. Este tipo de trastorno es tan traumático de experimentar que quien lo padece puede cambiar en forma brusca y desfavorable sus hábitos de vida: no querer salir solo de la casa o viajar, retraimiento social, abandono de sus actividades laborales o académicas.

Muchas veces la persona que se encuentra padeciendo una Crisis de Pánico tiene la necesidad de “salir corriendo” del lugar donde se encuentra o de consultar urgentemente a un médico en el caso que crea que se esta muriendo de verdad. Si esta crisis se experimenta por primera vez en un lugar determinado, un tren o autobús por ejemplo, suele quedar temor de volver a ese mismo sitio o medio de locomoción, desarrollándose de este modo una fobia al mismo.

Un paciente que sufría de Trastorno de Pánico describió su primera crisis de la siguiente forma:
Súbitamente sentí una oleada de miedo sin que hubiera razón alguna. El corazón me latía apresuradamente, me faltaba el aire, sentía que no podía respirar, el corazón latía tan fuerte que parecía que iba a salirse por mi boca. Me dolía el pecho, tenía mareos, ganas de vomitar, no podía parar de temblar. Sentía que me moría, estaba aterrorizado. Era como una agonía mortal que nunca terminaba. Solo atinaba a repetir: Llamen a un médico porque me muero”

Este trastorno se lo clasifica dentro de las neurosis, no tiene nada que ver con la locura (psicosis), ni desencadena con el tiempo en un cuadro de locura. Es importante recalcar esto ya que muchos paciente que sufren este trastorno, o los familiares del mismo, piensan que se están volviendo locos. Lo que sí es frecuente es que las personas que padecen de Trastorno de Pánico  desarrollen, si no son tratados a tiempo y adecuadamente, cuadros de tipo depresivos, fobias múltiples (especialmente agorafobia) o abuso de sustancias (alcohol o drogas).

Tratamiento:

Gracias a la investigación que se ha llevado a cabo en este campo, existen varios tratamientos disponibles incluyendo diferentes medicamentos eficaces y psicoterapia cognitiva-conductual. Frecuentemente, una combinación de psicoterapia y medicamentos da buen resultado en más o menos corto tiempo. Por lo tanto, un tratamiento adecuado para el trastorno causado por pánico puede prevenir ataques posteriores o hacer éstos menos severos y frecuentes, lo que trae consigo un gran alivio al 70 o 90 por ciento de las personas que padecen este trastorno.

Además, las personas que padecen trastornos de pánico pueden necesitar tratamientos para otros problemas emocionales. La depresión se asocia frecuentemente con los trastornos causados por pánico de la misma manera que el abuso del alcohol o de  drogas. Afortunadamente los problemas asociados con los trastornos de pánico así como éstos mismos, pueden resolverse eficazmente con el tratamiento adecuado.

Síntomas dependientes de la cultura y el sexo:

En algunas culturas las Crisis de Pánico pueden caracterizarse por un intenso temor ante la brujería o la magia. El Trastorno de Pánico se ha observado en casi todo el mundo gracias a estudios epidemiológicos generales. El Trastorno de Pánico sin Agorafobia se diagnostica dos veces más en mujeres que en varones, mientras que esta relación es 3 a 1 para el Trastorno de Pánico con Agorafobia.

Prevalencia:

Estudios epidemiológicos elaborados en todo el mundo indican de forma consistente que la prevalencia del Trastorno de Pánico (con o sin Agorafobia) se sitúa entre el 1,5 y el 3,5% de la población. Entre un tercio y la mitad de los individuos diagnosticados de Trastorno de Pánico en la población general presentan también Agorafobia, si bien esta última puede observarse todavía más frecuentemente en la población general.


Curso:

La edad de inicio del Trastorno de Pánico varía considerablemente, si bien lo más típico es que el inicio tenga lugar entre el final de la adolescencia y la mitad de la cuarta década de la vida, lo que podría indicar una distribución de tipo bimodal, con un pico de incidencia al final de la adolescencia y otro pico de menor entidad en la mitad de la cuarta década de la vida. Un número reducido de casos puede iniciarse en la segunda infancia, y el trastorno también puede aparecer, aunque es muy poco frecuente, en mayores de 45 años. Las descripciones retrospectivas que efectúan los individuos visitados en los centros asistenciales sugieren que el curso típico es de carácter crónico, con altas y bajas. Algunas personas presentan brotes episódicos separados por años de remisión, mientras que otras presentan permanentemente un cuadro sintomático intenso. Aunque la Agorafobia puede aparecer en cualquier momento, suele hacerlo en el primer año de las Crisis de Pánico recidivantes. El curso de la Agorafobia y su relación con el curso de las Crisis de Pánico con variables. En ocasiones una disminución o remisión de las Crisis de Pánico o es seguida de cerca por una disminución correspondiente de la evitación y ansiedad agorafóbicas. Otras veces la Agorafobia adquiere un carácter crónico independiente de la presencia o ausencia de Crisis de Pánico. Algunos individuos manifiestan que disminuyen la frecuencia de las Crisis de Pánico evitando exponerse a ciertas situaciones. Los estudios de seguimiento efectuados en personas tratadas en centros de asistencia terciaria (en los que puede haber un sesgo de selección de los casos con peor pronóstico) sugieren que, al cabo de 6-10 años de tratamiento, cerca del 30% de los individuos se encuentra bien, entre el 40 y el 50 han mejorado, pero siguen con algunos síntomas, y el 20-30% restante sigue igual o incluso peor.


Patrón familiar – Herencia:

Los parientes de primer grado de los individuos con Trastorno de Pánico tienen entre cuatro y siete veces más probabilidades de presentar este trastorno. Sin embargo, en los centros asistenciales entre la mitad y las tres cuartas partes de los pacientes con Trastorno de Pánico no presentan el antecedente de un pariente de primer grado afectado. Los estudios con gemelos indican una influencia genética en la aparición del Trastorno de Pánico.


Referencias Bibliográficas:

– Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4° edition (DSM-IV TR). American Psychiatric Association.    American Psychiatric Press, 2000.
– Kaplan and Sadock’s Synopsis of Psychiatry, 10° edition. Lippincott Williams &  Wilkins Press, 2007.

About Dr.Puente

Medico Psiquiatra Psicoterapeuta, Certificado por el Consejo Mexicano de Psiquiatría, Miembro Fundador del Colegio de Psiquiatría y Psicofarmacología de Monterrey, Vicepresidente de la Asociación Psiquiátrica del Noreste, Miembro activo de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, Investigador Principal Psiquiatra en el CENTRO DE ESTUDIOS CLINICOS Y ESPECIALIDADES MEDICAS en Monterrey Nuevo León, Practica Privada en el Hospital San Lucas de Monterrey Consultorio No. 322. Tel.- 88802586, 80648662 y 8182541004
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8 Responses to Crisis de Pánico

  1. Claudia says:

    nesecito una institucion en el estado de jalisco cerca de zapopan para atender a mi hermana por los sintomas que presenta me atrevo a decir que lo de ella es una crisis de panico y me urge atenderla no es mucho mi presupuesto ojala ubiera algo al alcanse de mi presupuesto ya que no esstamos muy bien economicamente

  2. aaron says:

    Hola, Claudia, le busco alguna institucion que recomendarle hoy en la noche y le mando correo por la mañana miercoles , saludos.

  3. aaron says:

    el Hospital del San Juan de Dios es el que le puede prestar atención, pregunte por el. Saludos.

  4. SUSANA says:

    Hola yo tengo un familiar con este trastornode panico con agrofobia de hecho no puede salir de la casa y si sale es con alguna persona a la cual el confia me preocupa mucho ya que ya lleva 11 años con esto y la verdad su famila no lo trato debidamente me gustara saber de alguna hopital o institucion o especialista en Monterrey, N.L México que me pueda ayudar y asesora ya que por desgracia el no vive aqui sino en un municipio de Coahula y lo unico que le dieron fue medicamentos el primer año mismo que el opto por dejalos ya que sintion que se estaba haciendo adicto a ellos y que no le estaban ayudandoen un principio se los dieron cada 12 despues los tomaba cada 8,6 hasta que llego a una hora por toma y por eso el los dejo he leido sobre la teriapia conjuntiva-conductiva tal vez esto pueda ayudarle

    de ante mano Gracias

  5. aaron says:

    Es necesario evaluar al paciente, ya que en ocasiones y en la mayoria de los casos se requieren terapia de manejo conductual y farmacológico, le puedo recomendar a alguien para la terapia conductual si usted lo desea, saludos.

  6. susana says:

    HOLA SI ME GUATARIA QUE ME RECOMENDARA ALGUIEN PARA LA TERAPIA CONDUCTUAL
    GRACIAS

  7. Elizabeth says:

    Hola a todos:

    Junto,con saludarles les comento mi caso. sufrì la primera crisis,depànico a los 12 años.Fue terrible no entendia nada y mi familia menos, y mas aùn en la década de los 90 cuando estos diagnòsticos aun no eran conocidos ni masivos.
    La sesanciòn era tan repentina y rara a la vez…indescriptible sensaciòn de desespero ,hormigueo , veia todo y sentia todo extraño, mas bien mis síntomas eran cognitivos.
    Al pasar los años supe exactamente el diagostico,crisis de pánico.
    Me empecè a tratar y al menos sentí mejorìa.
    Me he dado cuenta que con correr de los años he aprendido a controlarlo y mas aun cuando en ciertas ocasiones se suma la sensaciòn de irrealidad lo que la angustia en ocasiones es mayor. Sin embargo no estoy medicàndome ya que he decidido dar pasos de fe y confiar en el Dios todo poderoso y en la naturaleza que el nos ha provisto.
    Sòlo una duda tengo al saber “controlar” las crisis es probable que el organismo se estè sobreexijiendo o fatigando y podrà ocurrir un cuadro de degestaste degenerativo?
    Bueno espero su respuesta y recuerden que hay un psiquiatra de pasiquitars que se llama Jesùs Cristo y el ha sido el que me ha sostenido.
    Bendiciones a todos!!!..y si se puede!.
    Un abrazo fraterno desde Chile.

  8. aaron says:

    Depende de sus síntomas en general, si le permite “funcionar” adecuadamente, muchos pacientes aprenden por medio de psicoterapia o terapia cognitiva conductual a manejar las crisis y esto les lleva a una marcada mejoría, en ocasiones hay exacerbaciones y se tienen que medicar, si tiene dudas conviene valorarle o tomar la decisión de hacer una revisión de sus síntomas actuales. Tiene razón con lo de la oración y la fe, ayuda mucho a mejorar la evolución de cualquier enfermedad.

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